martes, 5 de mayo de 2020

Visto en las redes 35#

Hola! ¿Cómo va todo? Yo bastante bien, la verdad, muy tranquila y sin estrés. Voy poco a poco con mi TFM, leyendo y viendo alguna que otra serie para variar un poco. Eso, sí, no estoy leyendo tanto como esperaba. Y vosotros, ¿cómo lleváis el confinamiento?

Para hacerlo un poco más ameno, hoy os traigo una nueva entrada de Visto en las redes, que seguramente será un poco más larga de lo habitual. Espero que la disfrutéis y que podamos debatir sobre un montón de temas interesantes. ¡No os olvidéis de comentar todo aquello con lo que estéis o no de acuerdo!

Eso sí, antes de nada, empezaré explicando en qué consiste la sección para aquellos que aún no lo sepan. Ya sé que estos párrafos que vienen a continuación son muy repetitivos, pero siempre hay gente nueva que no sabe en qué consiste la sección y me gusta informar de ello. Visto en las redes es una recopilación de todos aquellos tweets que me han parecido interesantes (y a los que he dado retweet) publicados estos dos últimos meses (en esta ocasión en marzo y abril) por diversas personas, y una selección de las reflexiones relacionadas con el mundo literario que he compartido por las diferentes redes sociales. Es decir que...¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada! 

Me decidí a crear esta sección como excusa para hacer debates porque sé que algunos de vosotros no me seguís en las redes sociales tranquilos, estáis en la lista negra (tanto porque no os interesa como porque no tenéis una cuenta) y pensé que os podría parecer interesante tener una recopilación de esta información. Así, todos los que no tenéis redes podrías estar al tanto y los que me seguís, pero estáis saturados, podríais tener un resumen. 

Como sabéis, el blog está en varias redes: en Twitter, en Facebook, en Instagram, en Goodreads y en Bloguers (podéis acceder a mi perfil de cada red social haciendo click en los enlaces), pero estoy especialmente activa en Twitter, Facebook y recientemente Instagram, por lo que en esta sección me centraré en esas redes sociales.

Repito, como en cada ocasión, que la idea de esta sección no es completamente mía (siempre hay que dar créditos). Me inspiré en una sección muy parecida en el blog de Deja volar tu imaginación llamada Citando a Twitter. En ella, Patt recopila algunos de sus retweets favoritos, aunque siempre están relacionados con reflexiones sobre el mundo en general, no centradas en el ámbito literario. Además, es una sección que tiene muy poco activa, tanto que a este paso, como no la actualice, dejaré de darle créditos.

Por cierto, hay algunos mensajes que están en inglés, pero tranquilos, para aquellos que no dominen el idioma, los he traducido tan bien como he podido. Y sin más dilación, os dejo con la entrada:


Visto en Twitter

Soy muy de la corrección ortográfica, por lo que hoy os voy a compartir algunas indicaciones de Xavier Beltrán, que siempre me descubre detallitos sobre la lengua la mar de interesantes. Por ejemplo, yo no tenía ni idea de que estas siglas no tenían plural, suena muy natural. Eso sí, os informo de que oenegé, como palabra, está aceptada en la RAE (queda terrible, lo sé).


El segundo aviso de Xavier Beltrán que os comparto es este. Anda que no he visto yo escrito "másters" o "pósters"... En esta ocasión, creo que seguiré el consejo de Xavier Beltrán y diré "carteles". Es que ambos plurales suenen terribles, pero si es lo correcto, no queda otra.


Junto a Patt, soy una gran defensora de la importancia de la traducción y, como dice Scheherezade Surià, no es tan sencillo como sustituir una palabra por otra. Y no lo digo solo por los chistes lingüísticos, sino también por el esfuerzo de usar construcciones que suenen naturales, y también por la importancia de captar el estilo de un autor y ser fiel al vocabulario que usa. Esto "The most obvious part was a hollow, echoing quiet, made by things that were lacking" se puede traducir como "La parte más obvia era un hueco, resonando silencioso, hecho por cosas que faltaban" o como "El silencio más obvio era una calma hueca y resonante, constituida por las cosas que faltaban". Creo que todos habréis visto cuál es la diferencia.


Esto que explica Estrella García va mucho con lo anterior, aunque aquí se puede hacer más referencia al humor, por ejemplo, pues para ser fiel al original no tienes que traducir la broma tal y cómo está, sino ver qué efecto quería conseguir el autor y trasladarlo a otra lengua. En ese caso, lo importante es hacer reír al lector, no si el chiste se traduce palabra por palabra o no.


Si hay una cosa que me pirra, es descubrir palabras nuevas, como esta que nos muestra Laura Martín-Pérez. "Destoserse". Me encanta. No sabía que existía algo así. Qué lástima que no aparezca nunca en los libros


Me parece muy curioso cómo se juega con las cifras para vender más. Muy buena apreciación de Xavier Beltrán, lo cierto es que nunca hubiera caído, pero si uno se para a pensar un momento... ¿Os habéis fijado en algo así en algún libro que habéis leído?


No soy fan de subrayar libros, principalmente porque nunca tengo un lápiz a mano o porque lo perdería, en caso contrario, subrayaría mis partes favoritos e incluso haría alguna que otra anotación. De todas formas, esta comparación que nos comparte María José Castaño me parece preciosa :)


Otro consejo lingüístico de Xavier Beltrán que me ha dejado con la boca abierta. No tenía ni idea de que iba sin tilde, ¿y vosotros?


Muy de acuerdo con esta crítica de Alma prendida. Me parece indignante cuando las editoriales hacen cosas así. Yo por un libro digital no pago más de cinco euros, más me parece excesivo. Por lo que he oído, hacen este tipo de cosas para que, al ser tan poco la diferencia, prefieras comprar el libro en papel. Menuda vergüenza.


Este mural que nos comparte Gabriel A. Rancel me parece una maravilla. Pero de verdad, qué grandes los artistas ha quedado precioso. Ojalá esto en mi ciudad, de verdad, es que me encanta ha quedado precioso. ¿Habéis visto alguno así en directo?



Muy de acuerdo con Victorian Spirit. Esta cuarentena no me he sentido muy agobiada por no poder salir de casa porque soy una persona que disfruta de las vacaciones encerrada en mi habitación, así que es eso, en parte me siento como en vacaciones. Por otra parte, gracias a libros y películas he dejado de estar en mi cuarto en más de una ocasión y he visitado mundos increíbles. Ayer, por ejemplo, fui perseguida por un grupo de policías y asalté un barco. ¿Y vosotros? ¿Dónde habéis estado esta cuarentena?


Con esto de la cuarentena, muchos autores pusieron sus libros digitales gratis, cosa que me parece estupenda...si no puedes permitirte comprarlos. Libros digitales por menos de tres euros y que alguien se queje de que no seas solidario y lo pongas gratis...no me parece bien. A ver si eres tú solidario con el autor y se la compras. Adquirir esas obras gratis, como dice Íñigo Sota, me parece menospreciar todo el trabajo que hay detrás. Vale que la cultura tenga que ser accesible, pero no gratis, que los autores no viven del aire.


En relación con lo anterior, este comentario de Trotalibros. Menos mal que ahora se han calmado un poco las aguas, pero es que al principio parecía que se había desbordado el mar de tantas novelas gratuitas como se ofrecían. Esa cantidad de obras me daban para leer no solo para esta cuarentena, sino hasta la siguiente (sea cuando sea). Como ya he dicho antes, me parece bien algún caso puntual, pero es que dar novelas gratis precisamente ahora que la gente va a querer comprarlas es como si una tienda de velas empezara a regalarlas cuando hubiera apagones.


Gracias a PreviouslyBooks por esta notícia, pero aviso desde ya que la editorial decidió cancelar esta campaña, y menos mal. No sé vosotros, pero a mí me parece una tontería monumental. Como digo, estoy a favor de la diversidad y actualmente debería haber obras más diversas, pero no podemos cambiar algo que ha sido. Me parecería una incongruencia poner en la portada a un Romeo y Julieta de raza negra cuando eso se contradice con el contenido. El pasado, pasado está, ahora hay que centrarse en el futuro. ¿Qué opináis vosotros?


Este comentario de Xavier Beltrán me ha parecido curiosísimo. Es cierto que antiguamente se traducía el nombre de los autores de este modo, e incluso yo tengo un ejemplar de Oliverio Twist. Por suerte, se dejó de hacer y ahora todos estamos familiarizados con Jane Austen, William Shakespeare y Charles Dickens, pero hay autores con los que esta modificación no se ha hecho. Todos conocemos a Verne y Dumas por "Julio" y "Alejandro". No estaría mal devolverles su nombre original, pero me parece curioso que no se hayan cambiado. ¿Puede que sea porque es bastante parecido? ¿Qué opináis?


Me confieso culpable de ser tan cotilla como Xavier Beltrán. Cuando voy a casa de alguien siempre me pongo a curiosear sus títulos, me fijo en las fotos y también si hay estanterías o gente leyendo en una película o serie, paro el metraje solo para investigar de qué libro se trata. ¿Os pasa lo mismo?


Menudo chiste este de Fuente. Acabarse los libros, aún me estoy riendo. Buah, tengo en casa unos cincuenta, y eso solo son los autoconclusivos. Y no estoy contando tampoco los digitales. Eso sí, pensaba que esta cuarentena iba a leer mucho más y tampoco, no sé vosotros.


He de decir que al principio la iniciativa que nos cuenta Eduardo Suárez me parecía interesante. Me parece fantástico que revaloricen el trabajo de librero y cómo puede ayudarte a encontrar lo que quieres con una charla. Que sea capaz de encontrar seis libros que te gusten me parece probable, 12 ya me parece más difícil, pero, ¿cuarenta? ¿De verdad sería alguien capaz de encontrar 40 libros a mi medida? Dudo que ni yo misma sea capaz. ¿Qué opináis vosotros?


Muy de acuerdo con Bela. A mí me da igual esperar por un libro (llevo esperando el tercero de Rothfuss desde hace años), siempre que el resultado sea de calidad. Últimamente las editoriales sacan muchos libros, como si caducaran y cada mes hicieran falta unos cuantos nuevos. No hay prisa. Lo importante es que esté bien traducido y corregido.


Es una buena pregunta esta que nos plantea Esther. Yo, como digo, lo llamo "Cultu". ¿Y vosotros? Tengo curiosidad.


Muy de acuerdo con esto que dice John V. Mirgnesie. Antes de empezar un libro nuevo, necesito que pasen un par de horas, para terminar de asimilar el anterior, para terminar de salir de un mundo y prepararme para entrar en otro. Ese tiempo tras cerrar la última página también forma parte de la lectura, porque hace que te replantees todo lo leído.



Preciosa esta cita de Marcel Schwob que comparte Alhana. Todo lector construye entre líneas, cada uno se imagina el mundo a su manera y rellena los espacios en blanco añadiendo detalles y haciendo el mundo más rico. Si nos limitáramos a lo escrito, la lectura perdería toda su magia. Hay que ver las sutilizas, entender los dobles sentidos y comprender tanto lo que se dice como lo que no se dice.


No sé si podéis leer bien esta captura de Ponsi, pero básicamente han rechazado su manuscrito porque no tiene suficientes seguidores en sus redes sociales. Este tipo de cosas me recuerdan que las editoriales no son casas de la beneficiencia, sino empresas que no buscan libros de calidad, sino libros que vendan. No porque una editorial publique un libro eso significa que sea un libro bueno de verdad. Por supuesto, no todas son así, en absoluto, pero aún así, hay que dejar de verlas como grandes promotoras de la cultura que eligen sus publicaciones según un criterio artístico y no como un negocio.


Lo que hace el márketing, muy bien visto esto por parte de Eduardo Huchín Sosa. Este tipo de fajas y frases promocionales me las creo tanto como cuando mi pareja me dice que X es la mejor película que ha visto nunca...junto a otra cien. Eso sí, nunca había encontrado algo tan descarado como esto.


A veces la gente tiene un morro que se lo pisa. Es verdad que esto de las colaboraciones no es el chollo que todos creen, pero de ahí a revender el libro hay un mundo, y más si ni siquiera ha salido aún a la venta. Me levanto el sombrero ante la actitud tranquila de la autora, Beatriz Esteban, que ha sabido manejarlo muy bien.


Poco tengo que decir a esto, ya sabéis que me preocupa e interesa mucho la traducción de los libros, y esta metáfora que nos comparte Scheherezade Surià sobre el proceso de traducción me parece espectacular.


Wow. de piedra me he quedado al enterarme de esto que nos comenta Celia Peláez. Me parece superinteresante. Es genial que haya un supervisor de este tipo de cosas, suponía que las series y películas contactaban con un experto, pero no tenía ni idea de que había un cargo oficial así. Lo cierto es que en el mundo hay trabajos la mar de curiosos.


Confieso que yo seguramente no me hubiera fijado, aunque si Alma Prendida dice que era importante para la trama quizás sí. No es la primera vez que me encuentro este tipo de incoherencias, de cuando el autor pensaba escribir algo, luego lo cambió y en algunos sitios queda la versión anterior. Me pasó en Sopa de elegidos, donde aparece una carta que menciona un lugar y más adelante vuelve a salir la misma carta, transcrita talmente, pero el lugar tiene otro nombre. ¿Os habéis encontrado alguna vez un fallo así?


Me pareció fantástico escuchar la notícia de que bajarían el IVA de los libros digitales, pero ¿vosotros lo habéis notado en el precio? Como dice Mientrasleo, me parece que los precios van a ser los mismos. Es cierto que hacer un libro digital también conlleva su trabajo, pero que algunos tengan el mismo precio que un libro de bolsillo me parece indignante. Sí que es cierto que muchos autores lo ponen a precios aceptables, pero es que hay casos en los que los precios son abusivos.

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No podría estar más de acuerdo con esto que dice Mientrasleo. A mí, el Día del libro, me gusta pasearme por los puesto, ver la gente y los libros tan unidos, pero por lo general no suelo comprar nada porque a) el descuento es mínimo y b) ya compro libros el resto del año. Lo más interesante son las charlas y quedadas que se organizan, pero en mi ciudad no suele haber. En cuanto a los autores, coincido en que no me importan mucho. Es interesante verlos y conocerlos en persona, pero una vez y ya. Mirad que me gustan Sanderson y Rothfuss, por ejemplo, pero no me he visto vídeos sobre sus charlas. Yo separo autor de obra, lo que me interesa es lo que escriben, no cómo son, aunque a veces lo uno influya en lo otro.


Muy de acuerdo con esto. No suele leer libros de autores independientes porque me he llevado muchas decepciones en cuanto a corrección, pero esto también es algo que no deberíamos dejar pasar en los libros publicados por editoriales. Así que decidí unirme a la cruzada de Alma Prendida y dejar de estarme calladita. Por eso, aunque no mire los libros que leo con lupa, me estoy apuntando todos los errores que encuentro y compartiéndolos por Twitter.


¡Qué envidia siento hacia Jabi por tener todos los libros de Sanderson! Eso sí, esta foto me ha hecho mucha gracia, la verdad es que el autor tiene unos tocho libros de cuidado y en este caso, casi cuela.


Muy de acuerdo con esto que dice Hollie Deschanel, estoy cansada de gente que desprestigia todo un género solo porque no les gusta, cuando los gustos son SUBJETIVOS. A mí me pasa con la romántica, que no me gusta en parte porque me parece que todas sus tramas son muy repetitivas, pero hay gente a la que eso no le molesta y que puede leer decenas de libros románticos con una misma trama solo por lo bien que se transmiten los sentimientos. Cada cuál sus gustos, pero a) no hay que generalizar (hay libros de romántica que me han gustado) y b) que un género no te guste es algo subjetivo y no indica que los libros de ese género sean malos.


Visto en Facebook

Me ha parece muy interesante esta observación de Javier Castillo que comparte Página Negra BlogFan, es algo en lo que no había caído. Seguramente, los autores van a ignorarlo (a no ser que sea una obra centrada en la cuarentena), al igual que han ignorado muchos otros otros sucesos importantes que han sucedido estos años, como la crisis, los atentados, la gripe A, el terremoto de Haití,... y muchos otros. O eso o van a optar por situarlo en 2019 o 2021. En todo caso, sin duda sería un fallo grande a nivel de realismo si los autores lo obvian.


Quedé muy impresionada ante la increíble colección de libros de El principito que posee Entre montones de libros, y eso que dice que solo son "algunos" de sus ejemplares. Aún suerte que es un libro corto y no ocupa tanto espacio, pero es muy sorprendente que tenga tantos libros y en tantos idiomas. ¿Alguno de vosotros es coleccionista de ejemplares de un mismo libro? Yo no podría, justo me da el dinero para libros nuevos. Algunas veces me permito el lujo de comprar libros en papel que ya he leído en digital y que en su momento me gustaron mucho, pero un poco ya.


Me siento muy identificada con esta pasión por los libros, no podría vivir sin ellos. Es cierto que, como dice Entre montones de libros, me gustaría poder redescubrirlos, eso sería maravilloso. Eso sí, nunca he tenido ganas de deshacerme de todos, quizás solo cuando me he visto frustrada al ver que la vida, no es como los libros. ¿Y vosotros, os habéis sentido así alguna vez?


Qué pasada esta composición que nos comparte Maks Viktor Antiquarian Books, en la que los títulos de los libros se pueden unir para conformar una historia con sentido. Conlleva bastante más trabajo del que parece, pues yo una vez hice algo parecido. No es fácil encontrar el título adecuado, así que hacer esto tan largo tiene mucho mérito.


Visto en Instagram

Me gustaría terminar con este escrito de @trotalibros dando ánimos a todos los libreros. No tenemos que olvidarnos de ellos estos días y tenemos que darles todo nuestro apoyo enseguida que la situación vuelva a la normalidad. Yo sin duda, lo primero que pienso hacer es ir de ruta de librerías. ¿Y vosotros?

Y eso es todo por hoy, espero que os haya gustado la sección. ¡Nos leemos en los comentarios!

martes, 28 de abril de 2020

El libro de la selva, de Rudyard Kipling

¡Hola a todos! Aquí estoy de nuevo, en mitad de mi fiebre por los audiolibros (?), por lo que os traigo la reseña de El libro de la selva.

Es un libro que si hubiera sido por mí, no hubiera leído nunca, pues ya me habían avisado de que era muy descriptivo y de que Mowgli no salía siempre, pero no he visto muchos más libros interesantes en la Ebiblio en este formato, so, decidí darle una oportunidad. Por desgracia, no me ha pasado como con Cuento de navidad y ha sido tal y como esperaba.

11784644Duración: 5 horas 58 minutos
Autor: Rudyard Kipling
Narradora: Sonia Román
Editorial: Audiomol

Sinopsis:
El protagonista es Mowgli, el niño adoptado por una manada de lobos en la India después de ser atacado por el temible tigre Shere Khan, que se convertirá en su gran enemigo. Pero Mowgli cuenta además con muchos amigos, como el viejo oso pardo Baloo, que le enseña la Ley de la selva, o Bagheera, la astuta pantera negra, que no dudarán en ayudarle cuando se encuentre en peligro.

Opinión:
Impresión: ¿Dónde está Mowgli?

El libro de la selva es una antología de relatos sobre animales salvajes, de tono casi enciclopédico que pretende darlos a conocer al gran público. La presencia de Mowgli, personaje gracias al que se ha dado a conocer el libro (y también gracias a Disney, para qué vamos a negarlo) es casi circunstancial. El libro consta de siete historias, y Mowgli aparece en las tres primeras. Las otras cuatro, protagonizadas por animales, son: «La foca blanca», «Rikki-tikki-tavi», «Toomai, el de los elefantes» y «Los servidores de su Majestad».

Lo peor no es que Mowgli solo aparezca durante la primera mitad, sino que se deja su historia a medias, pues aunque se menciona que se va a casar y tener un hijo, «eso ya es otra historia». Ah, pues muy bien. Que por cierto, supongo que os habéis fijado en el título: El libro de la selva. Pues hay varios relatos que no suceden en la selva, maravilloso todo.

En general, el libro no me ha gustado. Entiendo que en su época pudiera ser interesante, pues muestra la vida de distintos animales de forma casi enciclopédica pero amena, pero es que a mí se me ha hecho soporífero, especialmente los cuatro últimos.Oh, y porque estaba pendiente de cuando iba a volver a salir Mowgli y es que no sale más.

Es un libro muy descriptivo, en algunos relatos en exceso, como el de Toomai y en Los servidores de su majestad, y que haya acción es algo secundario. ¿Que las descripciones están bien y dan a conocer animales diversos y información acerca de cómo viven y cómo era la época? Sí, pero es que resulta que eso no me importa lo más mínimo.

Si me refiero en primer lugar a los cuentos en los que aparece Mowgli, he de decir que han sido los más interesantes aunque daban para más, pues sigue centrándose demasiado en descripciones. Me ha parecido interesante el contraste con el mundo creado por Disney: Mowgli no es un niño tierno e inocente libre de maldad, Baloo no es un oso divertido y amable, los lobos tienen mucho peso, la serpiente casi no aparece y el tigre es alguien débil de quien todo el mundo se burla y que no causa temor. Muy curioso todo. En determinado momento, Mowgli se va a vivir a una aldea, y me hubiera encantado que se incidiera más en su adaptación, pero no es así.

El cuento de la foca me desubicó pues no tenía ni idea de que había focas en la selva. Una vez superado el hecho de que el título es mentira, me pareció interesante su historia, y la crítica que se hace a la caza de focas, pero nos encontramos de nuevo que el cuento pretende más mostrarnos la vida de las focas que contar algo.

Con el de Rikki-Tikki descubrí que las mangostas existen, y su lucha con las serpientes me pareció interesante, aunque sentí lástima por las pobres serpientes, que lo único que hacían era vivir. Me parece interesante cómo el protagonista no es malo por comer huevos, pero la serpiente es el MAL por comerse las crías.

El de Toomai me parece una tomadura de pelo. Primero, me hice un lío con los nombres de los personajes y no sabía quién era quién. Y luego, aunque la trama tiene muy buena pinta, termina en nada y sin ninguna moraleja. Habla acerca de Toomai, un chico que acompaña a su padre y a su tribu en la caza de elefantes. Elefantes que se envían a la guerra, se usan para servir a los humanos o para arrebatarles los colmillos. Aquí hay una crítica de la ostia. Pues no. Esto a todo el mundo le parece bien, incluso al elefante protagonista, que ayuda a los humanos a cazar a sus hermanos por la selva. Era muy interesante ver cómo este personaje cambiaba de mentalidad, pero no es así en absoluto. Todos los elefantes se reúnen una noche, bailan y luego cada uno a su casa. Ams...

El último sí que se me hizo soporífero, no solo porque había muchos personajes y no sabía quién era quién, sino porque la trama es nula. Simplemente, son animales hablando de las distintas funciones que desarrollan en la guerra. ¿Que muchos mueren? Sí, ¿y? Daños colaterales, eso no le importa a nadie, ni a los animales. Ah, pues muy bien. No sé, quizás sea yo que no he captado estos dos últimos relatos...

Pocas cosas más me quedan por decir. Un detalle que me ha gustado es que al principio y al final de cada relato hay una canción diferente, que está muy relacionada con el cuento, no solo por el contenido, sino porque en el cuento aparece mencionada. Me ha parecido un detalle curioso.

En cuanto a la voz narradora...En su defensa he de decir que lo ha intentado. El principio es terrible, porque resulta muy mecánica, pero una al final se acostumbra. El otro problema es que a veces hay interacciones de muchos personajes, por lo que la narradora tiene que esforzarse en poner voces distintas y en algunas ocasiones lo consigue, pero no mucho.

Destacar otro fallo que le veo a los audiolibros (los voy descubriendo poco a poco). En alguna parte se debería indicar a quién pertenece la traducción que se lee y de qué edición en físico se ha sacado la lectura, pues hay otras ediciones de El libro de la selva que incluyen más o menos relatos.

En conclusión un libro que tiene un valor enciclopédico y que permite conocer la vida de diversos animales salvajes, así como el modo en que eran vistos en esa época. Para mí hay excesivas descripciones y la trama de cada cuento no solo es previsible, sino que es algo secundario. Los cuentos de Mowgli son los más interesantes, el resto llegan a hacerse densos. No ha sido un libro para mí.

Cosas que he aprendido:
  • Qué es una mangosta, un león marino y una vaca marina
  • Cosas varias relativas a la caza de elefantes
  • Cómo eran usados los animales en la guerra
Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...2/5!

Muestra...
Aquí podéis escuchar un fragmento

viernes, 24 de abril de 2020

Frases memorables: El Sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta

"Llegamos a la vida, buscamos aliados, construimos imperios y morimos, y todo en un solo instante, tal vez en un solo latido de un procesador gigante e indeterminado".

No sé qué tengo con este tipo de reflexiones, pero siempre me las apunto, y ya os he traído unas cuantas. Creo que supone todo un alivio saberse tan pequeños, pues eso miniminiza tanto nuestros errores como nuestros problemas. Todo esto pasará. No somos nada (qué es esto, ¿frases manidas para un funeral?). Soy muy de comerme la cabeza cada vez que cometo un error, dándole vueltas a qué pensarán los otros de mí... cuando seguramente lo habrán olvidado cinco minutos después. Así somos los humanos, nos creemos el centro del universo.

Y aunque la frase es esperanzadora en ese sentido, no todo es bueno. Y es que nuestros logros tampoco son nada. Pensad en los buenos libros (Laura redirigiéndolo todo siempre a los libros), los grandes clásicos de la literatura, obras que ha llevado años de escritura y décadas de investigación exhaustiva por parte de los críticos. Y algún día, todo desaparecerá.

La cita es de un libro que, por desgracia, no me convenció. Se trata de El Sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta, de Robin Sloan. Pensaba que sería un libro muy centrado en el amor por los libros, pero tampoco tanto, se centraba muchísimo más en explicar cómo era Google como empresa. Además, se me hizo muy cuesta arriba y es que la trama no me animaba a continuar y el misterio no era interesante. Eso sí, el estilo narrativo es muy ameno y el tono burlón del protagonista me arrancaron más de una carcajada. Podéis saber un poco más en la reseña.

Y hasta aquí la entrada de hoy. ¿Conocíais el libro? ¿Alguna recomendación de libros que traten el amor por la lectura? ¿El hecho de sentirse tan pequeños en comparación con el mundo a vosotros os hace sentir bien o mal? Tengo curiosidad, contadme en los comentarios^^

lunes, 20 de abril de 2020

Saga Grim Reaper, Libro I: Un trabajo muy sucio, de Christopher Moore

Menos mal que este libro me ha gustado. Y es que lo tenía desde hacía mil en mi casa, pero cuando fui de viaje a Barcelona encontré un montón de segunda mano...y me los llevé. Sí, sin haber leído nada del autor (aka autora, porque tengo un problema mental y por alguna razón no me cabe en la cabeza que el autor sea un hombre) antes, muy inteligente por mi parte. Por suerte, me ha gustado tanto como esperaba, so, he quedado con muchas ganas de leer el resto. Os dejo aquí la reseña:

Título: Un trabajo muy sucio
Autor: Christopher Moore
Título original: A dirty job
Traductor: Victoria Horrillo Ledesma
Nº de páginas: 352
Editorial: La factoría de ideas
Encuadernación: Tapa blanda
 ISBN: 9788498003512
Año de edición: 2007
Plaza de edición: Madrid

Sinopsis:
Charlie Asher es dueño de un edificio en San Francisco, tiene una tienda de objetos de segunda mano y está casado con una mujer guapa e inteligente que lo quiere por ser tan normal. Sí, a Charlie le van bien las cosas... hasta el día en que nace su hija, Sophie. Justo cuando se dispone a irse a casa, ve junto a la cama de su mujer a un extraño que asegura que nadie debería poder verlo. Pero Charlie lo ve y, de allí en adelante, comienzan a suceder cosas muy raras: la gente cae muerta a su alrededor, cuervos gigantes se posan en su edificio y parece que, allá donde va, oye susurros de una presencia siniestra. Sí, Charlie ha sido reclutado para un trabajo desagradable pero muy necesario: la Muerte. Es un trabajo sucio. Pero alguien tiene que hacerlo.

Opinión:
Impresión: Divertido

Iba a ofreceros un resumen de la trama, pero la sinopsis lo hace muy bien, aunque para mi gusto se deja un detalle importante: la mujer de Charlie muere (cosa que pasa en el primer capítulo, que todo el mundo se tranquilice). Como os podéis imaginar, la razón por la que me hice con este libro fue su argumento, que me parece la mar de original. Lo único que me echaba para atrás es que fuera demasiado gore o explícito, pero en absoluto.

Y es que, por si no lo habéis percibido por el tono de la sinopsis, nos encontramos con una novela cargada de humor. Me he reído bastante con esta novela, y es que ha sido muy de mi estilo. Puede que sea un humor muy de sketchs, pero a mí me ha arrancado más de una sonrisa. No tanto porque haya un montón de juegos de palabras (aunque hay un buen par) ni porque haga bromas muy inteligentes, sino porque encaja muy bien con el tono de la novela y los personajes. Se trata de un humor absurdo muy bien llevado, bastante al estilo Buenos presagios. Y es que si me hubieran dicho que esta novela estaba escrita por Neil Gaiman, me lo hubiera creído, pues la otra baza con la que juega es el realismo mágico.

Por experiencias previas con este género, sé que no es de mi estilo, y es que me he llevado muchas desilusiones. Soy una persona muy lógica, y que la gente acepte cosas sobrenaturales casi sin cuestionárselo es algo que no me cabe en la cabeza, por lo que las novelas de este género suelen exasperarme. Cosa que no ha sido el caso.

Me gusta mucho cómo se trata el realismo mágico en esta obra. Hay escenas y personajes muy locos (cancerberos que comen batidoras, gente invisible, un bebé asesino, una ardilla con vestido de baile, un hombre que lanza petardos a las alcantarillas, un secuestrador amable que te ofrece una taza de té,...) aceptadas por los personajes con absoluta normalidad, cosa que suele hacerme levantar una ceja de incredulidad. Pero aquí está bien, porque esa actitud es coherente con los personajes, con su forma de ser y de reaccionar al mundo en general, por lo que me resulta creíble.
Como de lo único que estaba seguro respecto a los cancerberos era de que irían  allá donde llevara a Sophie, se los llevó de excursión al zoo de San Francisco y los dejó encerrados en la furgoneta, con el motor en marcha y un tubo de aspiradora tendido entre el tubo de escape y la ventanilla de ventilación. Después de lo que le  pareció una visita al zoo sumamente exitosa en vista de que ni un solo animal había abandonado los sinsabores de esta vida bajo la mirada alborozada de su hija, Charlie regresó a la furgoneta para encontrarse con dos cancerberos muy colocados, pero por lo demás ilesos, y que, tras comerse las tapicerías de los asientos, exhalaban al eructar un vapor con olor a plástico quemado.
[...]
Con el paso del tiempo, Charlie intentó poner en la balanza el peligro de tener allí a aquellos canes gigantescos y el daño psicológico que sufriría su hija si presenciaba su muerte, dado que, obviamente, Sophie les estaba cogiendo cariño. Así que acabó por abandonar los ataques directos y dejó de lanzar salchichas al paso del autobús exprés número 90. (Tomar dicha determinación le resultó fácil cuando el ayuntamiento de San Francisco amenazó con demandarlo si uno de sus perros volvía a destrozar un autobús).
[...]
Empezó comedidamente: se los llevó a dar una vuelta por el este de la bahía en la furgoneta, los atrajo hasta las marismas de Oakland con una ristra de costillas de ternera y luego se largó a toda prisa, solo para encontrárselos esperándolo en el apartamento a su regreso. Habían cubierto todo el cuarto de estar con una pátina de barro seco. Charlie probó entonces un método aún más indirecto: los metió en una caja y los mandó por vía aérea a Corea con la esperanza de que acabaran sirviendo
de primer plato, pero regresaron a la tienda antes de que él tuviera tiempo de limpiar el apartamento de pelos de perro.
En general todos los personajes me han gustado mucho, tanto principales como secundarios. Son todos muy divertidos y característicos, sin perder un ápice de verosimilitud. En el negocio de Charlie trabaja Lily, una chica gótica, rebelde, deslenguada, liberal que siempre se burla de Charlie o de Ray, el otro empleado, un expolicía que pasa sus tardes elaborando teorías conspiratorias y ligando en filipinasdesesperadas.com. También está Jane, la hermana del protagonista, que cambia de novia tan a menudo como pantalones y trajes le roba a Charlie, al que, pese a sus burlas sobre su escasa vida sexual, quiere con locura. Y muchos otros, como el Emperador, un vagabundo rey de los perros callejeros, las vecinas asiáticas del protagonista que viven gracias a los animales muertos de su apartamento y un policía que ha visto demasiado como para sorprenderse ante cualquier cosa.
—¿Por qué ha llamado Mohamed a ese perro ? —preguntó el de la barba.
—Porque se llama así.
—No debería haberle puesto Mohamed.
—Yo no le puse Mohamed —repuso Charlie—. Ya se llamaba así cuando lo compré. Lo ponía en su collar.
—Es una blasfemia llamar a un perro Mohamed.
—Intenté ponerle otro nombre, pero no me hacía caso. Mire. Steve, muérdele la pierna a este señor. ¿Lo ve?, nada. Spot, arráncale la pierna a este hombre. Ni caso. Es como si le hablara en farsi. ¿Ve usted adonde quiero ir a parar?
—Pues yo le he puesto Jesús a mi perro. ¿Qué le parece?
—Pues que lo siento mucho. No sabía que hubiera perdido usted a su perro.
—Yo no he perdido a mi perro.
—¿En serio? He visto un montón de anuncios por toda la ciudad en los que ponía: «¿Has encontrado a Jesús?». Será otro perro que se llama Jesús. ¿Ha ofrecido recompensa? Una recompensa ayuda, ¿sabe usted? —Charlie había notado que  últimamente cada vez le costaba más resistirse a la tentación de pitorrearse de los demás, sobre todo cuando insistían en comportarse como idiotas.
Y luego está Charlie, el protagonista. Desde el principio se nos lo presenta como a alguien a quien se le va un poco la pinza de tanto en tanto, muy crédulo, buena persona, ingenioso verbalmente, paranoico y con el don de saber hacer el chascarrillo en el momento más adecuado. Oh, y un macho beta, por supuesto. Es solo un detalle y sé que forma parte de la personalidad del protagonista y su forma de ver el mundo, pero me ha molestado que dividiera a los hombres en "machos alfa" y "machos beta"  que estuviera haciendo referencia a ello TODO el rato. Dejando eso de lado, en general Charlie me ha parecido muy bien construido, coherente y peculiar, diferente a muchos otros personajes, alguien que recordaré durante mucho tiempo.

A estos personajes tan distintos a todo y a la trama original hay que sumarle el hecho de tratar un tema bastante tabú, la muerte, y hacerlo desde una perspectiva muy poco habitual, el humor. Por supuesto, la obra está llena de humor negro, pero también tiene sus momentos serios. Me ha parecido interesante ver cómo Charlie se siente respecto a la muerte de desconocidos cuya alma va a buscar, pero sobre todo, me ha gustado ver cómo lidia con la muerte de su esposa, pues pasa años y años en duelo y recuerda a su mujer de tanto en tanto. Puede que me hubiera gustado que la obra no fuera tan humorística y tuviera momentos más serios para tratar esto, y que se hiciera más hincapié en el dolor de Charlie, pero entiendo que la obra no va a eso.
Una semana antes, Jane había bajado a pedirle un poco de miel y había encontrado la mermelada de ciruelas que le gustaba a Rachel al fondo del frigorífico, cubierta de moho verde.
—Hermanito, esto hay que tirarlo —dijo haciendo una mueca de asco.
—No. Era de Rachel.
—Lo sé, niño, y ella no va a volver a buscarlo. ¿Qué más tienes... ? ¡Dios santo! —Se apartó de la nevera—. ¿Qué era eso?
—Lasaña. La hizo Rachel.
— ¿ Y lleva ahí más de un año ?
—No he tenido valor para tirarla.
—Mira, el sábado vengo a limpiarte el apartamento. Voy a tirar todas las cosas de Rachel que no quieras.
—Las quiero todas.
Jane, que se disponía a tirar la lasaña verde y morada al cubo de la basura con fuente y todo, se detuvo.
—No, Charlie. Estas cosas no te ayudan a recordar a Rachel, solo te hacen sufrir. Tienes que concentrarte en Sophie y en el resto de vuestras vidas. Eres un tío joven, no puedes darte por vencido. Todos queríamos a Rachel, pero tienes que pensar en seguir adelante, tal vez en salir por ahí.
De todas formas, he de decir que me hubiera gustado ver cómo evolucionaba Charlie respecto al duelo, especialmente si tenemos en cuenta que en el libro transcurren varios años, pero por desgracia pasa del punto A al C sin pasar por B, y es que hay un romance que, aunque entiendo que cuadra con el personaje y su carácter, y que es tratado con humor, me ha sobrado.

En referencia al lenguaje, nos encontramos ante una obra claramente de corte adulto, bien escrita y muy ligera, que cuenta con unos diálogos espectaculares, tanto por su dinamicidad como por el realismo. Mencionar que muchas veces el narrador o los personajes hacen referencia a cosas de la actualidad o a personajes célebres, y que parte del humor se basa en ello. Me ha parecido muy acertado que el libro incluyera varias notas al pie del traductor ofreciendo una explicación o haciendo referencia a chistes intraducibles.

En cuanto al final, ha estado bien, previsible sin duda, aunque me gusta que haya tenido un giro en torno al prota que ha estado bien. El libro es completamente autoconclusivo, aunque he visto que hay una continuación que se basa en una aventura completamente paralela. También mencionar que, por lo visto, el autor ha creado un universo propio, pues en sus otras novelas, hay varios cameos de personajes, e incluso una está protagonizada por uno que aquí aparece tan solo un segundo. Muy interesante.

En conclusión un libro que ha estado bastante bien. Es cierto que aunque la premisa es original, al final la trama es previsible y normalita, y que pese a tratar un tema tabú como la muerte con humor, al final no profundiza mucho en ello de forma seria, pero es muy entretenida y cumple lo que promete con creces. Cuenta con un humor absurdo muy bien trabajado y divertido, unos personajes muy peculiares y característicos y trata el realismo mágico con mucha credibilidad. A mí me ha convencido, y sin duda leeré más obras del autor. 

Cosas que he aprendido:
  • El realismo mágico no está tan mal si los personajes son coherentes con ello.
  • Varias formas de exterminar a un perro.

Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


PUNTUACIÓN...4/5!

Primeras Líneas...


viernes, 17 de abril de 2020

Viñeta del lector 63#

«No me basta con leer libros. Quiero entrar y vivir allí»

Podría hablaros de la literatura como refugio, y más ahora teniendo en cuenta la situación que estamos viviendo, de cómo los libros nos ayudan a evadir la realidad hablándonos de los problemas ficticios de otros. Pero no me apetece, así que voy a tomarme la frase de manera literal.

¿A quién no le gustaría entrar en su libro favorito? A mí no, y estoy segura de que más de uno coincidirá conmigo, especialmente los amantes de distopías o mundos medievales en los que la mujer era ninguneada y no había las condiciones de higiene y bienestar que tenemos hoy en día. Me gustaron mucho libros como La sombra de la luna, Sueños de dioses y monstruos y La canción secreta del mundo, pero no podría vivir en un mundo infestado de monstruos tan terribles y crueles. También me gustaron Los Juegos del Hambre, Blanco y negro y La quinta ola, pero creo que nuestro gobierno está muy bien en comparación. 

Lo siguiente que me ha venido a la cabeza son los mundos de Sanderson, como Elantris o El imperio final, pues sus sociedades son fantásticas y los sistemas de magia me parecen fascinantes. El problema es que la ambientación es medievalista, con todo lo que eso conlleva, y si eres un usuario de la magia, Sanderson ya nos ha mostrado que todos sufren mucho sea por una cosa o por otra. Quizás no estaría mal vivir en el mundo de Wax y Wayne, pues la mujer está más reconocida y hay incluso electricidad, pero la época industrial tampoco me atrae demasiado.

Por supuesto, he pensado en el mundo de Cazadores de sombras con todo eso de las runas y los seres fantásticos, pero tengo muy pocas habilidades de lucha, así que sería una cazadora de sombras pésima, y lo mismo si acompañara a Parabellum en sus aventuras.

Entonces, ¿qué me queda?

He dado un vistazo a mis lecturas y he encontrado siete mundos en los que me gustaría entrar:

- El nombre del viento: sé que el mundo es tan medieval como los de Sanderson, pero la Universidad me parece un lugar tan maravilloso que no me importa arriesgarme. Me encantaría asistir a las clases de todas las disciplinas, pasear por la Biblioteca y visitar la Subrealidad junto a Auri.

- Harry Potter: ¿y quién no quiere ir a Hogwarts? La magia me parece fascinante, seguro que no me aburriría de ir a clase. Y luego también está el castillo en sí que me parece precioso a nivel arquitectónico y muy interesante por todos los pasadizos secretos que esconde. Me perdería, sin ninguna duda, pero lo disfrutaría. 

Cuál es el significado de las casas de Hogwarts?
- El reino de los sueños: la acción sucede a medio camino entre un mundo medieval fantástico y la realidad, y para vuestra sorpresa, donde me gustaría estar es en el mundo real. El museo en el que vive el protagonista me parece increíble, en especial por los sótanos y catacumbas que recorren toda la ciudad y nos muestran pequeños detalles de la gente que había vivido allí.

- Percy Jackson y el ladrón del rayo: me gustaría visitar el campamento mestizo solo para impregnarme de la esencia del lugar. Toda la cultura griega que allí se respira y los diferentes seres que lo habitan me parecen muy interesantes y, a diferencia de otros libros, poco peligrosos. Además, por lo general las aventuras de Percy acaban bien, así que no temería tanto por mi vida.

- El libro de los portales: toda la cultura y la magia relacionada con los portales me parece fascinante, me encantaría poder ir a ese mundo y empaparme de conocimiento al respecto. Además, tener la capacidad de dibujar portales para viajar de un sitio a otro en un instante es algo que necesito en mi vida.

- La ciudad de los libros soñadores: aún no he escrito la reseña, pero seguro que voy a necesitar horas y horas. Bibliópolis es el paraíso de cualquier. Da igual lo que imaginéis, Bibliópolis lo supera con creces. Un mundo en el que la literatura es el centro de todo, en el que hay más librerías que habitantes, donde cada noche se hacen lecturas de libros, donde puedes encontrar los libros más extraordinarios que puedas concebir. Y eso es solo la superficie. Y es que imaginad unas catacumbas llenas de libros polvorientos esperando a ser redescubiertos, estanterías y estanterías que no ha tocado nadie en cientos de años,  libros vivientes,...

- Corazón de tinta: es la única forma que se cumpla mi deseo de ir a todos los sitios anteriores. 

Y vosotros, ¿habéis soñado alguna vez con entrar en un libro y quedaros a vivir allí? ¿En qué mundo os gustaría estar? ¿En cuál seríais incapaces de vivir, por mucho que os guste el libro? Nos leemos en los comentarios^^

lunes, 13 de abril de 2020

L'última sortida, de Federico Axat

Desde que leí La chica del tren escojo mis lecturas de este género con mucho cuidado y no me fío de los llamados bestsellers. Me habían hablado muy bien tanto de este autor como de este libro, así que lo cogí, pero solo porque lo vi de segunda mano. Os adelanto que ha estado bien, pero no deja de ser un libro del montón.

Título: L’última sortida
Autor: Federico Axat
Editorial: Columna
Traductor: Núria Parés Sellarés
Páginas: 512
ISBN: 978-84-664-2061-7
Precio: 19,50€

Sinopsis:
En Ted és ric i té una família perfecta, una esposa i dues filles adorables. Ningú no podria imaginar el motiu que l'ha portat a prendre la dràstica decisió de treure's la vida.
Quan sent el timbre una vegada i una altra, la seva primera reacció és ignorar-lo i prémer el gallet. Però llavors descobreix una nota amagada entre les seves coses; una nota amb la seva cal·ligrafia que no recorda haver escrit: "obre la porta. És la teva última sortida". A l'altre costat de la porta hi troba un desconegut anomenat Lynch, que no només sap el que en Ted està a punt de fer, sinó que li fa una proposta difícil de refusar: un pla per evitar que la seva família sofreixi davant les conseqüències devastadores d'un suïcidi.
En Ted ho accepta sense imaginar que la nota de l'escriptori i l'oferta d'en Lynch amb prou feines són el començament d'un joc macabre de manipulacions. Algú ha sembrat un camí de molles de pa que en Ted anirà recollint. Algú que el coneix millor que ningú, que el farà dubtar de les seves pròpies motivacions i de les intncions de les persones que l'envolten.

Castellano:
Ted es rico y tiene una familia perfecta, una esposa y dos hijas adorables. Nadie podría imaginar el motivo que lo ha llevado a tomar la drástica decisión de quitarse la vida.
Cuando oye sonar el timbre una y otra vez, su primera reacción es ignorarlo y apretar el gatillo de una vez por todas. Pero entonces descubre una nota escondida entre sus cosas; una nota con su caligrafía que no recuerda haber escrito: «Abre la puerta. Es tu última salida». Al otro lado de la puerta encuentra a un desconocido llamado Lynch, que no sólo sabe lo que Ted está a punto de hacer, sino que le hace una propuesta difícil de rechazar: un plan para evitar que su familia sufra ante las consecuencias devastadoras de un suicidio.
Ted acepta sin imaginar que la nota en el escritorio y la oferta de Lynch son apenas el comienzo de un juego macabro de manipulaciones. Alguien ha sembrado un camino de migas de pan que Ted irá recogiendo. Alguien que lo conoce mejor que nadie, que lo hará dudar de sus propias motivaciones y también de las personas que lo rodean.
¿Quién maneja los hilos desde las sombras?
A veces sólo podemos confiar en nosotros mismos.
Y, en ocasiones, ni siquiera eso.

Opinión:

Al principio estaba muy bien y el libro me tenía atrapada. Y es que el inicio es muy confuso, algo que no está mal si es premeditado. El autor juega con las percepciones del protagonista y el lector, y no sabes qué es real y qué no, si es todo un sueño o si el personaje está loco. Puede que sea algo un poco tópico ya del género, pero como mínimo me resultaba interesante, y sin duda sentía mucho interés en descubrir qué estaba pasando. Además, siempre me gusta cuando el autor trata de engañar al lector.
No entiendo estas portadas
 con bañeras. En el libro no se
 menciona ninguna

Por otra parte, la obra ofrece algo diferente al género: multiperspectivismo. Normalmente seguimos al protagonista, a veces en primera y otras en tercera persona. Aquí no. Aunque al principio pensaba que el narrador en tercera persona omnisciente iba a ir por esa línea, de repente encontramos capítulos centrados en otros personajes. Y eso es muy interesante porque sabemos qué piensan los médicos que empiezan a tratar al protagonista, y aumentan las dudas de si todo es real o no.

Pero solo en parte. Y es que ese multiperspectivismo no termina de tratarse bien y llega un punto en que descubres parte del pastel, porque no puede ser que te estén mintiendo. A partir de aquí, la novela cae en picado y el interés se va esfumando poco a poco. Así, la novela pasa de ser un thriller a una novela de misterio.

La principal causa es el exceso de relleno. Al centrarse en otros personajes, se cuenta también su vida y se profundiza en ellos...el problema es que esos personajes dan completamente igual para el desarrollo de la trama. Es el caso de Marcus o Lee, cuyos capítulos sobran por completo y no son más que un intento vago de humanizar a unos personajes que no aportan nada. Lo mismo pasa con todo el pasado de Ted, el protagonista, en la universidad, su relación con Lynch y la investigación de un asesinado que sucedió mientras estudiaban allí. Para empezar, esos capítulos están mal metidos, pues cortan mucho el ritmo, y por otra parte, no tienen casi ninguna relevancia para la situación del presente.
Esta portada es chula

Es así como fui perdiendo el interés, pues las revelaciones finales no son algo que como lector puedas ir deduciendo poco a poco, sino que solo tienes que esperar a que el autor te lo revele y, al menos yo, me quedé en modo: OK. No sé, la resolución me dejó vacía, indiferente, en especial porque había una relación entre personajes que no sa había desarrollado lo suficiente.

Poco me queda por comentar. Los personajes están bien, sin ser nada fuera de lo común. Son personas normales y realistas, me gustan sus diálogos e interacciones, pero un poco ya. Del protagonista me hubiera gustado saber más, pues al final me he quedado con la sensación de no saber nada de él. Ahora que lo pienso, no sé ni a qué se dedica, y es que se deja un vacío importante entre el final de la universidad y el presente.

Por otra parte, mencionar que se hace un esbozo de un psiquiátrico, pero me ha parecido un lugar demasiado idílico (y eso que el protagonista está en la zona de los más graves) pues no hay nadie excesivamente extraño, nada que ver con Los renglones torcidos de dios, es como si nos mostrara la cara más amable.

En conclusión, ha sido un libro que prometía mucho, pero que ofrece poco. Aunque en principio la trama es interesante y ofrece algo nuevo como es el multiperspectivismo, el exceso de información superflua hace que se ralentice el ritmo y que haya mucha paja. Además, el misterio va perdiendo interés poco a poco, pues su resolución depende más de la información que ofrece el autor que de la perspicacia del lector. Se lee con mucha facilidad y es entretenido, pero a mí no me ha convencido.

Cosas que he aprendido:
  • El multiperspectivismo en el thriller es un recurso interesante si se usa bien.
Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


PUNTUACIÓN...2'5/5!

Primeras Líneas...

jueves, 9 de abril de 2020

Seamos lectores críticos

A veces leo para desconectar del mundo. A veces, siento la necesidad de escapar de una realidad que me resulta monótona y busco entre las letras una historia que despierte en mí experiencias que nunca viviré o que me ayuda a sobrellevar mejor el día a día. A veces, solo quiero perderme en un libro y lo disfrutaré, pese a no tener profundidad ni cambiarme la vida.

Pero eso no es siempre, ni mucho menos. Creo que como lectores no debemos limitarnos solo a eso, y aunque la lectura por placer está bien, también hay que leer críticamente (que no tiene por qué estar reñido con lo anterior). Como lectores, no tenemos que conformarnos. Tenemos que exigir a las editoriales libros de calidad, sin errores ortográficos, y dejar de pasarlos por alto. También hay que exigir más a los autores y no conformarnos con historias tópicas que solo distraen la mente,sino exigir buena literatura, que los autores den todo lo que puedan de sí.

Relacionado con todo esto, hace poco leí un texto que habla sobre la importancia de los lectores críticos, y no pude menos que pensar en compartirlo enseguida con vosotros. Aquí os lo dejo, espero que os guste:

Un lector crítico tiene exacerbadas la perspicacia y la sospecha. Esa perspicacia es lo que le permite leer entre líneas, darse cuenta de cuándo una omisión es fundamental para entender el conjunto, o cuándo un epígrafe abre un intersticio para entrar de lleno en la médula de un texto. Otro tanto podría decirse de la sospecha: es necesaria para descubrir en los textos las marcas de filiaciones políticas o el interés soterrado de un autor; o para hacer evidente una mentira, un engaño o para develar una sutil manipulación. [...]

Los lectores críticos no se conforman con una única lectura. Son, en verdad, relectores. Van y retornan al texto enriqueciéndose con cada nuevo abordaje. Les importa cada palabra, cada línea, pero lo hacen cotejando el conjunto, la totalidad. No descuidan la letra menuda y saben que sin las luces de los contextos su tarea quedaría a medio camino o rendiría muy pocos dividendos.

Los lectores críticos saben que el significado no aparece de inmediato y que se requieren muchas evidencias para decir con certeza cuál es la comprensión de una obra. Los lectores críticos son artesanos del significado; son investigadores minuciosos de la fabricación de estos productos culturales.

El lector crítico tiene a mano o lee con fuentes de referencia. Toma notas y glosa los textos. Hace cuadros, diagramas y se apoya en la esquemática para darle a lo fragmentario una figura de totalidad. Así, el lector crítico escribe sobre lo que va leyendo; sabe que esa etapa es definitiva para reconstruir lo leído; conoce del poder de la escritura para reconfigurar el pensamiento. [...]

El lector crítico, para tener un mayor calado en sus análisis, se mueve en varias disciplinas. Es consciente de que no puede conformarse con la información contenida en el texto objeto de su interés. Son igualmente importantes el autor, el ambiente y la época en la que se produce la obra. El lector crítico necesita y le entusiasman la historia de las ideas, el paralelismo entre las artes y las dinámicas de los procesos sociales y de la vida cotidiana. De manera similar, tiene un buen soporte filosófico, hecho de lógica y dialéctica; al igual que una preocupación por la lingüística y la semiótica. En algunas oportunidades le serán indispensables los aportes de la economía y, en otros, la antropología podrá facilitarse unos de sus conceptos o sus métodos. El lector crítico halla en la psicología, y especialmente en la simbólica, una potente ayuda para descubrir las constelaciones de significado indirectas, las correspondencias analógicas, las explicaciones profundas de lo imaginario. En síntesis, el lector crítico cree y practica la interdisciplinariedad.

El lector crítico profundiza, socava, hace arqueología de los textos. Descubre niveles, estratos; recupera estructuras, identifica vestigios. Pero lo más importante, allí donde alcanza su mayor fuerza, es al momento de reconstruir todas las piezas, cuando arma el rompecabezas del sentido, de la interpretación. Al lector crítico, le corresponde volver a reconfigurar los textos; elaborar un nuevo producto intelectivo a partir del cual pueda juzgarse el primer objeto de lectura. Porque esa es su principal tarea: valorar, aquilatar, dar juicios razonables sobre un texto. No se trata de mostrar una inconformidad o convertir la obra en pretexto para divagar sobre cualquier cosa; más bien es lo contrario: el lector crítico fabrica una opinión argumentada y consistente. [...]

Por supuesto que no se trata solo de contar con este dispositivo para leer los textos escritos. La lectura crítica cobija a todas las facetas de la vida cotidiana: leemos críticamente las prácticas sociales, los ambientes de la ciudad, los objetos, los discursos afectivos o las relaciones sociales. Un lector crítico está alerta para saberse defensor de los derechos ciudadanos, se sabe vigía de las necesidades de su comunidad y es un acucioso escudriñador de sus propias actuaciones y de las de sus semejantes. Pondrá entre paréntesis los “dado por hecho”, los “no merece discusión”; se cuidará de no caer en la idealización de sus convicciones y defenderá la inalienable condición de ser un libre pensador.


(Prólogo "Repensar la lectura y la lectura crítica", de Fernando Vásquez Rodríguez, dentro del libro La lectura crítica : propuestas para el aula derivadas de proyectos de investigación
educativa)