viernes, 13 de febrero de 2026

Visto en las redes 76#

 ¡Hola a todos! ¿Cómo va todo? ¿Habéis empezado el año con buen pie? Por aquí, en la biblioteca, un poco estresada, porque tengo muchas actividades por organizar. Por lo demás, estoy aprovechando el tiempo libre para leer y escribir reseñas, que era mi propósito de año nuevo. ¡Espero seguir así los próximos meses!

En fin, paso a presentar la entrada. Para los que no lo sepan, esta sección me gusta mucho porque da pie a muchos debates (aunque no os veo muy por la labor de debatir), así que, pese a que lleva mucho tiempo, me encanta escribirla. Espero que la disfrutéis y que podamos comentar un montón de temas interesantes. ¡No os olvidéis de comentar todo aquello con lo que estéis o no de acuerdo!

Eso sí, antes que nada, empezaré explicando en qué consiste la sección para aquellos que aún no lo sepan. Ya sé que estos párrafos que vienen a continuación son muy repetitivos; el caso es que siempre hay gente nueva que no sabe en qué consiste la sección y me gusta informar de ello. Visto en las redes es una recopilación de todos aquellos tweets que me han parecido interesantes (y a los que he dado retweet) publicados los últimos meses (diciembre y enero) por diversas personas, y una selección de las reflexiones relacionadas con el mundo literario que he compartido por las diferentes redes sociales. Es decir que... ¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada! 

Me decidí a crear esta sección como excusa para hacer debates porque sé que algunos de vosotros no me seguís en las redes sociales tranquilos, estáis en la lista negra (tanto porque no os interesa como porque no tenéis una cuenta) y pensé que os podría parecer interesante tener una recopilación de esta información. Así, todos los que no tenéis redes podrías estar al tanto y los que me seguís, pero estáis saturados, podríais tener un resumen.  

Como sabéis, el blog está en varias redes: en Twitter, en Facebook, en Instagram, en The Storygraph, en Goodreads y en Bloguers (podéis acceder a mi perfil de cada red social haciendo click en los enlaces), aunque estoy especialmente activa en Twitter e Instagram, por lo que en esta sección me centraré en esas redes sociales.   

Repito, como en cada ocasión, que la idea de esta sección no es completamente mía (siempre hay que dar créditos). Me inspiré en una sección muy parecida en el blog de Deja volar tu imaginación llamada Citando a Twitter. En ella, Patt recopilaba algunos de sus retweets favoritos, siempre relacionados con reflexiones sobre el mundo en general, no centradas en el ámbito literario. 

Y sin más dilación, os dejo con la entrada:

Visto en Twitter
Muy divertida esta errata que nos muestra Scheherezade Surià. Se ve que al principio el personaje se llamaba María y al final el autor/editor decidió que sonaba mejor Mary. Y entonces, a alguien le pareció buena idea sustituir todos los "María" por "Mary", con el resultado de que "tomaría" se convierte en "toMary". Hay formas de evitar que estas sustituciones salgan mal, como que se tengan en cuenta mayúsculas y minúsculas o que haya un espacio antes de la eme. Incluso así, creo que no se pueden hacer cambios tan grandes después de la corrección, porque se pueden dar errores como este. 

En parte, si el romantasy no me interesa es porque todas las tramas me parecen muy similares. En cambio, sí que me animaría a leer una historia como la que menciona Carlos di Urarte en la que el príncipe enano se enamorara; me parece original. ¿Alguien sabe de algo así?

No se me ocurre ningún motivo por el que alguien quisiera comprar los tres lomos de la saga en una madera. He buscado el anuncio que nos enseña MonikaFeren, pero ya no está, así que o se ha vendido o lo han eliminado. Que yo entiendo que hay gente que hace merchandising guay, pero... ¿esto? Más allá de ponerlo en la estantería para figurar, solo se me ocurre un uso. El autor Edogawa Ranpo, cuando prestaba un libro, dejaba en el hueco un tablón de madera con la forma del libro y el título escrito en el lateral exterior, como si fuera el lomo: así, cuando se lo devolvían, sabía dónde colocarlo. 

Los escritores son personas normales que saben mucho de lo suyo, la literatura. ¿Para qué preguntarles sobre otros temas? Es como si a mí me preguntaran sobre política o temas de actualidad: puedo dar mi opinión, pero será una opinión sin ningún valor. Preguntadme, en cambio, sobre blogs, libros o bibliotecas; de ahí sí que se pueden sacar cosas interesantes. Con los autores es lo mismo: coincido con César Coca en que las entrevistas más enriquecedoras son aquellas en las que se les pregunta sobre literatura, su obra o sobre su faceta de escritor (su vida privada me interesa más bien poco). Y esto, como dice Mientrasleo, se aplica a cualquier otro artista: hay que preguntarle sobre los campos en los que son expertos, nada más. ¿Qué os gustaría preguntarle a vuestro autor favorito?

Lo que dice Mientrasleo también es cierto. Se reedita mucho, en concreto, libros que han triunfado, como puede verse en los boletines de "novedades". Ya hablamos en la anterior entrada de Visto en las redes de lo absurdo que era que los libros de Sanderson tuvieran tantas ediciones distintas, al igual que La reina roja, de Juan Gómez-Jurado. A mí esto me confunde: las ediciones a veces son tan distintas que no sé si son el mismo libro o no. Me ha pasado recientemente con La voluntad de muchos, de James Islington. ¿Y a vosotros?

Lo que comenta Harjit singh es algo que se aplica hoy en día a todos los géneros. Que no digo que las historias bonitas y vacías no sean necesarias; lo son. El problema es que el desequilibrio con aquellas que tienen algo que decir es gigantesco. ¿Que tan fácil es ir a la librería y encontrar una novela de fantasía que busque algo más que entretener? Se aceptan recomendaciones.

Las cuotas son necesarias para mostrar el valor de colectivos invisibilizados. El problema es cuando las cuotas perduran en el tiempo. Es cierto que durante mucho tiempo las mujeres tuvieron poca presencia en literatura; sin embargo, hoy en día la cifra de autoras y autores de renombre está bastante a la par. Las iniciativas que ponen el foco en la mujer y que animan a leerlas fueron necesarias hace décadas, para concienciar a la sociedad de que las mujeres valían tanto como los hombres. El problema es que seguir haciéndolo hoy en día resulta contraproducente. Como dice Mientrasleo, que se exija un porcentaje femenino hace que uno se pregunte si es que las mujeres no tienen la calidad suficiente como para entrar en esas categoría por ellas mismas. ¿Vosotros creéis que hay bastante paridad en cuanto a autores y autoras?

Esta tira cómica de Natalis refleja muy bien la realidad. Se publica tanto últimamente, que las ediciones especiales son lo único que sirve para destacar y, al final, nos vemos tentados, por muy elevado que sea el precio; más que nada porque las ediciones normales están casi igual de caras. No he comprado muchas de estas ediciones, solo la de algunos de mis libros favoritos, como El nombre del viento. ¿Vosotros también caéis en la tentación?
 
Efectivamente, a medida que uno lee más y más, esta lista que menciona Xavier Beltrán se hace cada vez más necesaria. Y no solo la de libros ya comprados, sino también de libros ya leídos. Esa fue la razón de hacerme Storygraph, una plataforma muy parecida a Goodreads donde además puedes indicar si es un libro que tienes en tu estantería o no. ¿A vosotros os ha pasado lo de comprar libros que ya teníais?

Eh... sí. Hay gente que los gira, como dice Biblioteca Leviatán, pero eso me parece una aberración. Es una pena que los cantos pintados queden tan bien y se vean tan poco. La única forma que se me ocurre para destacarlos es tenerlos fuera del estante, como si estuvieran de exposición... cosa que tampoco hago porque con esa estrategia el libro ocupa mucho espacio y oculta otros. ¿Alguna otra idea?

No se me había ocurrido esto que menciona Carlos di Urarte: una vez decides emprender el camino de la autoedición, ya no hay marcha atrás, al menos para esa obra. Si has tenido éxito, puedes aprovecharlo para presentar el siguiente a una editorial, pero económicamente, no tendría sentido hacerlo con esa misma obra, porque ganarás mucho menos... a no ser que esperes que las ventas se incrementen muchísimo. Y en el caso de que tu obra no tenga éxito, es cierto que a la editorial no le va a interesar: se ahorran trabajo, pero todos los posibles clientes ya han comprado el libro cuando lo autoeditaste. ¿Sabéis de algún caso en el que un autor haya pasado de la autoedición a la publicación editorial con una misma obra?

La respuesta a esta pregunta de Goodreads varía mucho según el lector. En mi caso, durante años, donde más he leído ha sido en el coche (mi familia tiene una casa de campo a la que íbamos cada fin de semana) y en el transporte público (el camino hasta la universidad era largo, y más cuando me mudé al pueblo). Alguna vez me he mareado, pero (que no peor, como he escrito arriba) no me pasa a menudo. ¿Vosotros podéis aprovechar ese tiempo para leer?

Que sí, que las ediciones especiales son muy bonitas, pero a algunas editoriales se les va de las manos. Eso sí, me ha sorprendido mucho el caso de este libro que nos enseña Luna, porque yo creía que los libros en inglés, por muy especiales que fueran, eran más baratos. Es cierto que en la imagen, que es de hace un año, pone que el libro cuesta 37'90€, pero ahora mismo esa edición está en Amazon por 25'46 € (tiene descuento), en Casa del libro por 35'90 € y en Agapea a 28'60€. ¡Sí que cambia el precio!

A ver, hay que decir que esta caja que nos enseña noora me parece un poco excesiva. Sin embargo, sí que estaría bien que los lectores tuviéramos distintas opciones de compra, entre ellas, la adquisición de cajas con merchandising. Ya que lo hacen, que aprovechen. Así fomentarían también la compra directa a la editorial, que les genera más beneficios, por ejemplo. Me parece algo que puede funcionar y que ya se hace, como decía con Atelier of Witch Hat o con algunas ediciones de películas en Blu-ray.

La ilustradora de este libro es inexistente. He visto otros trabajos suyos y parecen hechos por IA. No tiene web ni se puede contactar con ella (la web que encontró Mart Yuls ya no está disponible). Sin duda, parece una ilustradora fantasma, posiblemente de la editorial, que encubre a una IA... Ni siquiera se mostró ni dijo nada ante las acusaciones, que suele ser lo habitual.

Estoy convencida de que esto, como todo, es una fase. Que está bien que la fantasía esté en boca de todos, pero ahora va a cambiar un estigma por otro, como dice Carlos di Urarte. Tengo la esperanza de que con el tiempo pase el boom y que pronto volvamos a tener variedad en la sección de fantasía.

Visto en Instagram


Esta foto de Evalispm me parece preciosísima. Me gusta el encuadre torcido, que la bandeja se equilibre con un elemento en cada esquina opuesta y que todo esté lleno de pétalos de flor y hojas.

En el caso de la primera foto de babelreader, me gusta por su sencillez. La portada está bien encuadrada, el fondo parecen unas sábanas de cama, con lo que ello implica, y las flores son propias de las decoraciones de la época en la que se ambienta la novela. En el segundo caso, el fondo encaja muy bien con la portada a nivel cromático y los elementos de arriba hacen que la parte superior parezca la noche. Pero lo que más me flipa son las dagas, iguales que las de la portada. Hay gente que no sé de dónde se saca las cosas para acompañar los libros... Ojalá tener yo esa variedad en casa.


Termino, como no podía ser de otra forma, con mi selección favorita de imágenes de Andres y Susana_Atrapada. Son todas imágenes sencillas, con fondos que acompañan bien a las portadas (mapas o colores sólidos), pero sobre todo con pequeños elementos que se relacionan con las imágenes: un abanico de tejido de blanco, unas columnas que caen, condecoraciones de guerra y una pequeña daga (qué le pasa a la gente con las dagas, por qué todos tienen y yo no).

Y eso es todo por hoy, espero que la entrada os haya resultado interesante. Ya he hablado más que suficiente, así que ahora es vuestro turno. ¿Qué opináis de los distintos temas de debate? ¿Hay algún caso en el que no coincidáis conmigo? ¿Os gustan las fotos?

viernes, 6 de febrero de 2026

Així es perd la guerra del temps, de Amal El-Mohtar y Max Gladstone

ISBN: 978-84-120576-7-6
Publicado: marzo 2020
Dimensiones: 15 x 23 cm
Formato: Tapa blanda
Título: Així es perd la guerra del temps
Autores: Amal El-Mohtar y Max Gladstone
Traducción: Lluís Delgado i Rosa Borràs
Il·lustració de cubierta: Marina Vidal y Miquel Muerto
Col·lección: Nüwa
Editorial: Mai Més
Pàgines: 180
Título original: This Is How You Lose the Time War
Año original de publicación: 2019

Sinopsis:
Entre les cendres d’un món moribund, la Roja troba una carta amb la inscripció: «Cremar abans de llegir. Signat, Blava». Així s’inicia una correspondència improbable entre dues agents rivals en una guerra que s’estén fins als confins del temps i l’espai.
La Roja pertany a l’Agència, una utopia tecnològica postsingularitat. La Blava pertany al Jardí, una vasta consciència col·lectiva present en tota la matèria orgànica. Els seus passats estan amarats de sang i els seus futurs són mútuament excloents. No tenen res en comú tret del fet que són les millors i estan soles.
El que va començar sent un intercanvi d’ostentacions en el camp de batalla es converteix progressivament en un joc perillós que tant la Roja com la Blava estan decidides a guanyar. Perquè el més important a la guerra és guanyar. O no?

Opinión:
Impresión: Raro

A medida que aumenta mi bagaje lector, me resulta más difícil encontrar libros que logren cautivarme. Es cierto que a veces tropiezo con novelas sobre temas que me interesan y de los que aún no había leído nada, pero no suele ser habitual: tampoco me interesan tantas cosas. Al final, me aburro de encontrar lo mismo una y otra vez. En realidad, ya está todo escrito, todo son iteraciones de las mismas historias: la diferencia radica en la forma de contarlo. Es por eso que últimamente me ha dado por leer libros raros, libros que experimentan con la forma y la narración. En especial, me atraen las novelas que tienen como núcleo los viajes en el tiempo, como es el caso de este libro, porque me parece un argumento que da pie a historias que escapan de los cánones narrativos. De los que he leído hasta ahora, es verdad que ha habido libros mejores que otros; sin embargo, ninguno me ha dejado indiferente. Y este, el que menos.

Estamos ante la historia de Blava y Roja, dos viajeras en el tiempo que pertenecen a agencias rivales. No se han visto nunca más que de reojo, pero llevan tanto tiempo saboteándose que son capaces de reconocer cuando un revés lleva la firma de la otra. La novela empieza cuando tras una misión, Roja encuentra una carta de Blava. Esto da lugar a un intercambio de misivas que supera los límites del tiempo y el espacio. No es un argumento tan peculiar, todo hay que decirlo; la originalidad está en cómo se articula la historia.

Para empezar, todos los capítulos siguen la misma estructura: en tercera persona, vemos como Roja está en una misión, sale mal porque Blava se le ha adelantado, encuentra una carta presentada de forma muy imaginativa que se destruye una vez ha sido leída, alguien recoge los restos de la carta y, finalmente, vemos el contenido de la misiva en un aparte. El siguiente capítulo sigue el mismo esquema, pero con los papeles invertidos. El libro tiene las páginas justas como para no resultar aburrido, además de ofrecer algo de variedad al final. A eso hay que sumarle el interés que genera la figura misteriosa que persigue a las protagonistas y la forma tan original que tienen las cartas, que pueden estar ahí, en cualquier parte. Para muestra, un botón: en una de sus misiones, Roja tala un árbol y los anillos de ese árbol tienen una forma concreta que crea la carta en un lenguaje secreto. Aquí podéis leerlo:

Para conseguir eso han sido necesarios muchos, muchos años de dedicación; sin embargo, eso no es importante, porque en este libro el tiempo no existe o, mejor dicho, no existe para nuestras protagonistas. No son inmortales, pero llevan en esto centenares de años. Que han vivido tanto se nota en ese vacío existencial que las une, en el hecho de vivir solo el presente y en su visión efímera del mundo. No sabemos casi nada del pasado de ambas, más allá de algún recuerdo fugaz, ni de sus relaciones con los demás, ni de las agencias para las que trabajan, ni de los mundos que habitan.

El libro es muy confuso, porque las protagonistas son unos seres que escapan de nuestra comprensión. Por muy extraños que sean los lugares que visitan, se supone que todo es, antes o después, la Tierra, en una infinitud de dimensiones distintas, así que ellas son humanas. Aun así, a nivel físico, Roja tiene partes robóticas y Blava en un capítulo es un lobo de seis patas, así que no sé muy bien cómo imaginármelas. Lo más probable es que ambas sean multiformes y si tenemos en cuenta que, en principio, nunca se ven, qué más da qué aspecto tengan. A nivel psicológico, nos adentramos en la soledad que las acompaña, en la desidia del día a día, en el hambre de emociones que las devora por dentro. En un ejercicio perfecto de «mostrar, no contar», la personalidad de ambas se dibuja a través de sus propias palabras, de la forma en que se dirigen a la otra, de sus experiencias pasadas, de su visión del mundo. Así vemos que cumplen órdenes sin rechistar, ansían a alguien capaz de desafiarlas y no tienen lazos, porque las vidas de los demás son pasajeras: cualquier pequeño cambio temporal puede borrarlos de un plumazo.

Blava y Roja son dos mitades de una misma alma que, por azares del destino, pertenecen a bandos distintos. Son enemigas que, sobre todo al principio, no dudarían en matarse la una a la otra, aunque a medida que avanza su relación, cada vez sienten más reticencia. Estamos ante un enemies to lovers muy bien llevado: no es que ambas sean polos opuestos y se odien, sino que sus objetivos, los de las agencias a las que pertenecen, se contraponen. Es por eso que puedo creerme el amor que paulatinamente surge entre ambas: en realidad tienen una gran afinidad y comparten una misma visión del mundo. Su relación está desarrollada de forma coherente: empiezan provocándose la una a la otra, hasta que poco a poco se convierten en confidentes. Eso no quita, en ningún momento, que sean enemigas, un hecho que marca su relación de principio a fin.

Poco más puedo decir de la novela. Como veis, no he hablado de los viajes en el tiempo porque la novela no les da la menor importancia, así que espero que no vengáis por la ciencia ficción. No sabemos qué objetivo persiguen las agencias temporales, por qué son relevantes para el devenir del tiempo las misiones que realizan Blava y Roja ni cómo funcionan los viajes en el tiempo. Y tampoco creo que la novela necesite resolver esas incógnitas porque es solo el contexto que permite que las protagonistas sean como son. El entorno en el que suceden las misiones es ajeno a nosotros, al igual que lo son Blava y Roja. Los viajes en el tiempo no son al pasado o al futuro tal y como los conocemos (o imaginamos), sino a realidades alternativas a las que solo nos asomamos. Esto intensifica la sensación de irrealidad, de estar en un espacio casi onírico. Esta atmósfera de incomprensión refuerza la idea de que las protagonistas son seres muy distintos a nosotros, que trascienden el concepto de humanidad, pese a moverse por las mismas pasiones.

Alguien que te quiera la mitad de lo que se quieren estas dos

No es tarea fácil conseguir mi suspensión de la incredulidad. Suelo ser muy exigente con la verosimilitud y siempre tengo preguntas sobre el contexto. Sin embargo, en este caso un mayor desarrollo solo distraería la atención de lo importante: la única importancia de la guerra del tiempo es que es tanto lo que une como lo que separa a las protagonistas. A mí me basta con creer que alguien en ambos bandos es capaz de calcular todas las variantes y posibilidades del efecto mariposa y que misiones como la del siguiente fragmento tienen una razón de ser. 

"Té una missió. Va amb compte. No hauria de topar amb cap mena d'oposició mentre executa un canvi minúscul tan lluny fil amunt. Al cor del laberint hi ha una caverna i, ben aviat, una ràfega d'aire entrarà en aquesta cova, i si el vent xiula en travessar uns ossos acanalats concrets, un pelegrí sentirà el bram i l'interpretarà com un presagi que l'inspirarà a renunciar a tots els béns materials i retirar-se per construir una ermita al vessant llunyà d'una muntanya, i així, d'aquí a dos-cents anys, l'ermita existirà per arrecerar una dona que fugirà amb una criatura durant una tempesta."

Como habréis notado en las citas que os he ido dejando a lo largo de la reseña, el libro está muy bien escrito. Lo leí en catalán (también está traducido al castellano) y fue una decisión muy acertada porque es una lengua con la que funciona muy bien el lirismo. La prosa está muy cuidada y juega mucho con las pausas, las repeticiones de palabras y la puntuación para transmitir las emociones, en concreto, la pasión que abruma a nuestras protagonistas. Aquí os dejo un par de fragmentos más que me han encantado:

"Així doncs, amb aquesta carta soc teva. Ni de Jardí, ni de la teva missió, sinó teva, només teva. També soc teva en altres sentits: teva perquè observo el món esperant els teus senyals, apofènica com un harúspex; teva perquè pondero mètodes, motius, oportunitats de lliurar-te missatges; teva perquè reviso els teus mots tenint-ne en compte la seqüència, el so, l'olor, el gust, sempre amb compte de no permetre que el record de cap d'ells acabi massa erosionat"

En conclusión, Així es perd la guerra del temps es una novela corta que me ha encantado. Juega con varios elementos de la ciencia ficción; sin embargo, todo queda desdibujado a excepción de la relación entre Blava y Roja, el foco de la historia. Lo suyo es un enemies to lovers coherente y con un buen desarrollo, que atrapa al lector por la tensión latente en cada intercambio de cartas. Al fin una historia de amor que logra emocionarme (guiño, guiño, Omaira), aunque no es una historia al uso, ni mucho menos. Mitad narrativa epistolar, con una prosa que roza el lirismo, es una obra confusa por la ausencia de contexto y por estar protagonizada por dos personas que han vivido tanto y tanto tiempo que solo se asemejan a los humanos en las pasiones que las mueven. Os animo a darle una oportunidad, siempre y cuando seáis conscientes de que es una historia con muchos toques experimentales, donde el núcleo no es la trama, sino los sentimientos de los personajes.  

Cosas que he aprendido:

  • Cómo hablar sobre la pasión que siente uno.
  • Cualquier cosa puede ser una carta si uno se esfuerza lo suficiente.

Y ya para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:


PUNTUACIÓN...4/5!

Primeras Líneas... 

domingo, 1 de febrero de 2026

Balance lector 2025

 ¡Hola a todos!

Adivinad con qué entrada vengo hoy. ¡Correcto! ¡Un resumen de mis lecturas del 2025! A principios de año (finales de diciembre es demasiado pronto, aún se está a tiempo de leer más) me gusta hacer un poco de balance de mi año lector. Eso no significa solo hacer recuento de libros y páginas, sino valorar el conjunto: algunos años leo más que otros, de un género o de otro y disfruto más o menos del total de mis lecturas. ¿Mi meta? Leer cuantos más buenos libros, mejor.

Espero que os guste este resumen: así podéis confirmar que habéis leído mucho más que yo (es lo más seguro) y descubrir hasta qué punto nuestro año lector coincide. Eso sí, no quiero que esto sea un monólogo: ¡espero leer vuestras impresiones en los comentarios!

RETOS LITERARIOS 2025

Hace ya un buen puñado de años que solo me apunto a dos retos: el Reto Goodreads (y el de The Storygraph, que no cuenta, porque es el mismo) y el que organizo anualmente en el blog, 25 kilos de conocimiento (solo faltaría que no me apuntara a mi propio reto). Antes participaba en un montón de retos porque era divertido. Por desgracia, ya no dispongo del tiempo necesario como para ir actualizándolos periódicamente ni para organizar mis lecturas (ya escasas de base) según las premisas que se piden. Por ahora, me conformo con lo que tengo; si alguna vez me tomo un año sabático, puede que me anime a participar en algunos más.

En cuanto al reto de Goodreads, como cada año, me propuse leer 80 libros, una cifra simbólica: lo que realmente me interesa es hacer un recuento de los libros que voy leyendo. Mi meta real sería leer 100 libros anuales, pero teniendo en cuenta la cantidad de lecturas anuales de los últimos años y el tiempo del que dispongo, es poco asumible por el momento. Es por eso que establecí como objetivo 80, una cifra a la que a veces me acerco. 

En un principio, puede parece que este año he leído más (57 libros en 2025, frente a los 51 que leí en 2024); sin embargo, hay que tener en cuenta el tamaño de los libros: este año he leído unas 16.302 páginas, frente a las 19.456 que leí en 2024. Me entristece haber leído menos. Solo en 2018 y 2019, cuando empecé mi relación con G, la cifra de lecturas había sido tan baja. No sé por qué habrá sido. Supongo que se debe, en parte, a que ya no voy tanto en autobús. En marzo cambié de trabajo: conseguí un puesto fijo de bibliotecaria en mi pueblo. La biblioteca está a un tiro de piedra (en solo cinco minutos a pie, ya estoy ahí); en cambio, antes dedicaba tres horas al día a leer en el autobús (o a dormir).

A ver si este año me organizo mejor para tener más tiempo para leer, sin renunciar al resto de cosas que me hacen feliz: otras aficiones (estar en redes, escribir reseñas, gestionar el blog, ver películas, series y animes...), mi pareja, mi familia, los amigos... Por supuesto, lo que más me quita tiempo es el trabajo y las tareas del hogar. Está bien esto de ser adulto y tener dinero para comprar todos los libros que quieres... pero es un asco no tener tiempo para leerlos.

En cuanto al reto de 25 kilos de conocimiento, por desgracia, este año no lo he conseguido por poco: he alcanzado los 23'352 kg, una cifra que se le acerca.  Supongo que eso se debe a que este año he leído más manga, y claro, los tomos son finitos. Pese a todo, me alegro de haber estado tan cerca de lograrlo. Lo importante es  que gracias a este reto estoy haciendo mella en la estantería de libros pendientes (aunque no tanto como me gustaría). Es cierto que, en consecuencia, tengo el ebook muy abandonado, cosa que es un poco triste: mi lista de libros digitales es muy amplia y de aquí a que me ponga con ellos seré tan distinta que ya no me gustarán. De todas formas, no queda otra que priorizar; la vida no da para más.

Mis avances con ambos retos los he ido registrando en el blog, así que si queréis ver la lista completa de libros de cada reto, aquí os dejo el enlace para que veáis los resultados completos.

ESTADÍSTICAS LECTORAS
Para empezar, me gustaría dejaros dar un vistazo a mi total de libros leídos, clasificados por puntuación. La estadística ha sido extraída de Goodreads, por lo que se rige por su impreciso sistema de estrellitas.
Como ya os había adelantado, este año he leído 57 libros, entre los que hay 29 tomos manga (32, si contamos que tres los he releído). En realidad, todos esos tomos pertenecen a un único manga, Vinland Saga, la historia más larga en este formato que he leído hasta la fecha. Me alegro de haber ampliado mis fronteras literarias, porque he encontrado verdaderas joyas. Eso sí, echo de menos leer más libros anualmente.

Lo más positivo del escaso número de lecturas es que nunca antes habían sido tan buenas. Ya lo dice el dicho: cantidad no es lo mismo que calidad. Para mi sorpresa, cada año pongo más cuatro y cinco estrellas. Esto no se debe a que haya bajado mis expectativas, haya tenido suerte o haya relajado mi vena crítica, sino porque cada vez soy menos reacia a abandonar libros.

Eso no significa que deje los libros con facilidad; a veces, sigo leyendo, por poco que me guste la historia, porque confío en el autor y quiero comprender por qué a otros lectores esa obra les ha gustado tanto. Es lo que me ha pasado con las dos grandes decepciones del año: Viento y verdad, de Brandon Sanderson y Los diablos, de Joe Abercrombie. Ambos autores me gustan mucho, pero sus últimas publicaciones no me han convencido. 

Si damos un vistazo a las lecturas podréis ver una peculiaridad: hay un libro sin puntuación que he leído dos veces (aunque en realidad fueron unas cuantas más): Vola, Ioa, vola, de Jeanette Randerath. Este año, en la biblioteca, me tocó hacer un cuentacuentos sobre la prehistoria y este fue el libro que cogí. No lo he leído porque me apeteciera y no soy el público objetivo de la obra, así que no me siento capacitada para valorarla; es por eso que no le he puesto puntuación.

Esa no ha sido la única relectura: hay otros cuatro libros que he leído dos veces a lo largo del año. Es el caso de los tres últimos tomos de Vinland Saga, de Makoto Yukimura (me gustaron mucho, pero los leí muy deprisa y quería volver a paladearlos), y de Detrás del ruido, de Ángel Martín (este autor ofrece experiencias distintas en audiolibro y en papel). Ya sabéis que no soy fan de las relecturas, así que ya tiene que ser especial un libro para que lo lea dos veces en un mismo año.

Por otra parte, vereis que he seguido con los audiolibros y este año he leído tres. Es un formato que me gusta, pero menos que el papel: recurro a él cuando no tengo el libro en físico y no estoy segura de si lo quiero o no. Con lo que no he seguido es con las lecturas en inglés. Me había propuesto leer al menos un libro al año, para no perder la práctica; sin embargo, me da pereza invertir tiempo en ello si puedo conseguir el libro en español (que suele ser el caso). Hay tanto por leer en mi idioma (o en catalán, en su defecto) que para qué ampliar fronteras y leer también en inglés.

Una vez terminado el vistazo general, pasemos a algo más específico: las estadísticas. Como las de Goodreads son una patata, os comparto las de The storygraph, una plataforma para lectores muy similar que incluye un montón de estadísticas y un Wrap-up que se genera a finales de año. Os dejo aquí las que me han parecido más relevantes.


Las novelas feelgood no encajan mucho conmigo. Yo soy más de drama e historias oscuras, pese a que el terror tampoco es lo mío. No ha sido un año de lecturas muy alegres, más allá de los primeros meses. Como he leído tantos tomos de Vinland saga, una historia con mucha violencia, eso ha marcado el tono de mis lecturas.
Este gráfico muestra las equivalencias entre los libros leídos cada mes y el número de páginas. Es curioso ver cómo en algunos momentos, la diferencia entre ambos es tan abismal. En enero, por ejemplo, leí pocos libros de muchas páginas, mientras que en marzo y octubre leí muchos libros de pocas páginas (estuve con el manga de Vinland Saga). También habréis notado que hubo un período en que abandoné los audiolibros: no había nada interesante en la eBiblio. Seguiré dándole oportunidades al formato, porque me gusta escuchar una historia mientras limpio la casa, pero tengo claro que los libros en papel seguirán siendo una prioridad.

En cuanto al primer gráfico, me sorprende que haya leído tantas obras de ritmo medio; me considero una persona a la que le gusta el ritmo rápido. También es verdad que no soy yo quien clasifica los libros según el ritmo, sino la comunidad, así que puede que lo que los demás consideran ritmo medio, yo lo considero rápido. En cuanto al segundo gráfico, como este año he leído tanto manga, es lógico que la mayoría de mis lecturas sean de menos de 300 páginas. Por último, según esto, lo que más he leído son novelas de aventuras, emocionales, oscuras y reflexiovas. Sí, encaja conmigo.


De todas las estadísticas que ofrece la plataforma, estas me parecen las menos acertadas. Me gustaría más precisión y poder indicar yo el género de la novela; mi criterio no suele coincidir con el del resto de la comunidad de lectores. Además, hay libros que incluye en varias categorías, como se puede ver con "manga" y "histórica": como todos los mangas que he leído son históricos, hay la misma cantidad de mangas que de obras históricas. Por no mencionar que, para mí, "manga" no es un género. Así que me he molestado en hacer mi propio cálculo. Efectivamente, lo que más he leído es histórica (33 libros), puesto que Vinland Saga se ambienta en la época de los vikingos. A continuación irían las novelas de fantasía (8 libros), uno de mis géneros favoritos. Para mi sorpresa, esta vez el ensayo y el misterio están igualados (4 novelas en cada caso). Nunca he sido aficionada al ensayo; sin embargo, últimamente me ha dado por leer obras basadas en testimonios reales, que entrarían en esta categoría. Por último, he leído algo de romántica, humor, drama y ciencia ficción, pero son cosas más puntuales. 

Si hay algo que me gusta de The Storygraph es que te permite ser mucho más precisa que Goodreads respecto a la puntuación. Es cierto que la media final no difiere mucho (según Goodreads es un 3'5), pero todos sabemos que no es lo mismo ponerle a un libro 3 que 3'25 estrellas. En esta ocasión, la media es de 3'53algo superior a la del año pasado (3'48), y eso que ya era la más alta hasta el momento. Como comentaba antes, aunque este año he leído menos, lo he disfrutado mucho. Me alegra ver que estoy en racha de buenas lecturas. Comparadlo con la media de otros años, que en muchos casos no llegaba ni al 3: 2015 (2'9), 2016 (3), 2017 (2'8), 2018 (3), 2019 (3), 2020 (2'8), 2021 (2'92) o 2022 (3'09). Yo me conformo con esto. Ojalá este 2026 sea tan bueno en lecturas (o mejor, incluso)

Me gustaría terminar con un par de estadísticas curiosas:
1. El libro más largo que he leído es Viento y verdad, de Brandon Sanderson, con 1408 páginas (Sanderson siempre tiene tocholibros), y el más corto es Vola, Ioa, vola, de Jeanette Randerath, con 32 páginas.
2. Aproximadamente, la media de mis lecturas es de 286 páginas (muchos mangas este año, como os había dicho).
3. Aproximadamente, he leído un libro a la semana.
4. El libro que más he tardado en leer es Viento y verdad, de Brandon Sanderson (56 días, pocos me parecen).
5. Abril fue el mes en que tuve mejores lecturas (la media ese mes es de 4'08 sobre 5).
6. También abril fue el mes en que más leí (1843 páginas).
7. He releído 6 libros.
8. He abandonado 10 libros.

Y eso es todo por hoy. Contadme, ¿cómo os ha ido a vosotros el año? ¿Cuántos libros habéis leído? ¿Habéis leído más o menos que otros años? ¿Cuál creéis que es vuestra nota media? ¿Qué género ha predominado en vuestras lecturas? ¿Habéis abandonado muchos libros? ¿Habéis hecho relecturas? ¿Sois más de tocholibros o de libros cortos?