jueves, 18 de octubre de 2018

Saga Crónicas lunares, Libro I: Cinder, de Marissa Meyer

No os podéis hacer a la idea de la cantidad de veces que me habían recomendado esta saga. Por no hablar de gente muy insistente. Y me llamaba la atención, no os digo que no, pero entre que siempre espero a que se publiquen todos los libros de una saga antes de empezarla y que empezar sagas me da una pereza terrible...pues no me había animado.

Pero nada, aquí estoy, y pese a todo el hype que tenía, el libro me ha parecido que ha estado a la altura. Os dejo con la reseña:

Nº de páginas: 432 págs.
Editorial: Montena
Lengua: Castellano
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788484418696
Traductor: Laura Martín
Fecha publicación: 2012

Sinopsis:
Bienvenidos a Nueva Pekín, metrópoli central de un mundo futuro donde humanos, ciborgs y androides coexisten en precaria convivencia, amenazados todos por una extraña y caprichosa plaga mortal para la que los científicos no encuentran cura.
Esa es la ciudad en la que vive Linh Cinder o, simplemente, Cinder, una ciborg que, por serlo, es odiada y despreciada por todos, y sobre todos, por Adri, su madrastra, cuyo amor y respeto jamás ha tenido a pesar de que gracias al trabajo de Cinder ella y sus dos hijas, Pearl y Peony, pueden salir adelante y aparentar más de lo que son. Aunque no todo son malas noticias: Peony es su mejor amiga. Su mejor amiga humana.
Sabe que no lo logrará, pero no deja de alimentar la esperanza, que sabe vana, de ganarse el favor de su familia y de ir, ¿por qué no?, al baile real que cada año se celebra en Palacio. Pero es el cuento de nunca acabar porque Adri, que no deja de prometerle lo mejor para cuando acabe lo que sea que tiene que hacer, siempre le tiene guardada una tarea nueva, que arregle el levitador o cualquier otro cachivache.
Porque Cinder es la mejor mecánica de Nueva Pekín, y tan grande es su fama que el mismísimo Príncipe Kaito, heredero de la Comunidad Oriental, ha acudido a su cuchitril en el mercado para confiarle el arreglo de su androide. «Contiene información confidencial y es una cuestión de seguridad nacional que la recupere… antes de que lo haga otra persona», le explica.
Vale, Cinder es una ciborg pero no es de piedra, y ese príncipe se demuestra capaz de alterar todos sus circuitos. Pero se cierne sobre ella, sobre ellos, una amenaza más grave que el enamoramiento: la de una fuerza procedente del espacio exterior que aguarda el momento adecuado para atacar la Tierra.

Opinión:
Impresión: No ha estado mal

Debido a mi capacidad para esquivar spoilers, aunque había leído mil y una recomendaciones, solo sabía de este libro que era un retelling de La Cenicienta ambientado en un futuro distópico. Así que me quedé a cuadros cuando leí la sinopsis, sí, esa sinopsis que tenéis arriba y que es tan extensa. Lo que da a entender esta sinopsis es que el libro es el cuento de la cenicienta, pero ambientado en el futuro. Tras leer esta sinopsis, pensé que ya desvelaba medio libro y que simplemente seguiría el mismo esquema que La Cenicienta con una ambientación diferente. Y ya. ¡Pero en absoluto!
¿En qué momento de la novela
 Cinder deja de ser una mecánica
y pasa a ser bailarina de un
musical? Me he perdido esa parte.

Ya sabéis que me gustan las historias impregnadas de originalidad, que sean innovadoras y que me sorprendan. Así que no deberían gustarme los retellings. Pero me gustan. Los retellings son ese tipo de historias que dicen en mayúsculas y gritándote con un altavoz en la cara: ¡Esto es una reescritura de X, aquí no vas a encontrar nada nuevo! Pero hay retellings y retellings. Hay algunos que siguen al pie de la letra la historia original, hasta el punto de que parece una copia modernizada. En esos casos no es tanto que la historia sea la misma como que los hechos que caracterizan esa historia y que son los principales, suceden en el mismo orden y exactamente igual, como si gritaran al lector "¡Hey! ¡Te recuerdo que esto es un retelling de x! ¡Mira cómo te lo demuestro!". Y luego, hay retellings que están ligeramente basados en. En ningún momento dudas de que sea un retelling, pero difiere mucho de la historia original, no solo en la ambientación, sino que los hechos clave cambian completamente. Es como si solo quedara la esencia del cuento. Y eso es lo que sucede aquí.
Ninguno de los vestidos cortos
 de estas portadas tiene ningún
 sentido. ¡Cinder evita todo lo
posible que descubran que es una cyborg!

Lo que me ha gustado de Cinder es que, sin perder la esencia del cuento original, se desmarca por completo de él y es capaz de crear algo diferente. Por mucho que la sinopsis nos haga pensar lo contrario, solo hay pequeños guiños a La Cenicienta, y lo que cuenta en la sinopsis son los primeros capítulos. Así, en lugar de tener una Cenicienta cubierta de cenizas, está cubierta de manchas de grasa y aceite porque es una mecánica; la carroza, de calabaza solo tiene el color; no pierde tanto un zapato como un pie; y la entrada triunfal con el maravilloso vestido no podría ser más anticlimática (literal y metafóricamente hablando). Así como lo cuento, parece que sigue el esquema clásico del cuento, pero no es así, todo esto no son más que detalles muy de fondo a los que no se les da la más mínima importancia, no son para nada el núcleo de la historia.
¡Cierto! Olvidaba esa parte en la que
Cinder se convierte en stripper... (Pista: No)

Si pasamos a hablar de la ambientación, diría que es muy interesante. Nos encontramos en un mundo futuro dividido en naciones gobernadas por un emperador. Es un futuro en el que hay robots y cyborgs (ambos menospreciados), avances tecnológicos no demasiado exagerados, una epidemia incurable y gente que vive en la luna y tiene poderes. Me ha gustado lo que se cuenta de este mundo. No profundiza, de manera que descubriremos más en las siguientes entregas, pero tampoco te deja con huecos ni preguntas de cosas que no se explican. Además, no es TAN diferente y lo puedes imaginar todo a la perfección sin necesidad de grandes descripciones.

Y yo que creía que el retelling
 era sobre La Cenicienta, pero
no, esa es Maléfica...
En cuanto a los personajes, todos me han parecido muy interesantes. En los que más se profundiza es en Cinder y Kai, pero los otros están bien caracterizados. Cinder me ha gustado, es una chica que acepta su destino con resignación, pero si se ve en la oportunidad de cambiarlo, no duda. Además, aunque no tenga ningún defecto de carácter a destacar, tampoco me ha parecido que tuviera ninguna virtud (ser demasiado, fuerte, valiente, lista, amable, luchadora,...), sino que es bastante normalita, de manera que el lector puede empatizar y identificarse con ella con facilidad, pues actúa tal y como lo haría cualquiera.

Kai, por su parte, me ha dejado con sentimientos encontrados porque es un personaje bastante humano. Y eso es tanto un defecto como una virtud. Es una virtud porque es más realista y su forma de ser (amable, bueno, simpático) hace que enseguida te caiga bien. Es un defecto porque no tiene madera para gobernar. Que yo en parte lo entiendo: su padre ha enfermado y de la noche a la mañana ve que tiene que ocupar el ligar de su padre en el gobierno mientras este está en cama. Es normal que no tenga ni idea de estrategias políticas ni de intrigas palaciegas ni de juegos de poder. Pero de todas formas esperaba que en ese aspecto evolucionara un poco más o...fuera más listo. Y lo cierto es que es bastante inútil. Pero eso no quita que sea encantador.
Los vestidos de estas portadas
son mu' bonitos, pero te crean
unas expectativas...Y luego el
 vestido que lleva no tiene NADA
 que ver.

En cuanto al romance, más o menos me gusta cómo está introducido. No es un instalove porque primero se hacen amigo y luego los sentimientos van surgiendo, pero sí que se hacen amigos enseguida y esa amistad no me la he creído porque no sé qué ha visto Kai en Cinder. Dejando eso de lado, me gusta que el romance no tenga un peso importante en la trama y que quede relegada en un segundo plano, pero que de todas formas, tenga su desarrollo. Tanto Cinder como Kai son conscientes de que tienen cosas más importantes de las que ocuparse, y me gusta que ninguno renuncie ni a su forma de ser ni a sus sueños por amor.
Creo que el diseñador no
 diferencia entre "robot" y "cyborg"

En cuanto a la trama, aunque los giros no me han parecido inesperados, creo que eso ha sido porque de tantos libros como he leído, hay cosas que me veo venir. De todas formas, eso no lo ha quitado gracia a la novela, y en general se me ha hecho muy adictiva, en especial a partir de la segunda mitad. En la primera mitad la autora te sitúa en el mundo, te pone en antecedentes, te presenta la trama y propone un nudo; a partir de la segunda mitad, la autora hace que todo caiga como un castillo de naipes, y te da un mazazo tras otro.

En cuanto al final...abierto. Muy abierto. No sé por qué creía yo que sería cerrado...Pero bé, me ha dejado con muchas ganas de leer el siguiente, espero ponerme pronto con él.

En conclusión una primera parte que ha estado a la altura de mis expectativas. Pese a ser un retelling, solo conserva del cuento original la esencia, de manera que la historia sigue su propio camino. Los personajes son bastante humanos y están muy bien caracterizados, y la ambientación está bastante trabajada. Además, en general tiene ritmo y es adictiva. Muy contenta de haber hecho esta lectura.

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:



PUNTUACIÓN...4/5!

Primeras Líneas...

lunes, 15 de octubre de 2018

Viñeta del lector 46#


¿Quién de vosotros no ha tenido nunca una cartilla para aprender a leer? Yo recuerdo la mía a la perfección, aún soy capaz de recordar cómo eran algunas de las páginas y la leí tantas veces que memoricé la última página de pe a pa (nunca mejor dicho).

Luego, tuve esos libros de páginas duras, que no se rompen por mucho que los maltrates. Me llevo cinco años de diferencia con mi hermano, y aún así, incluso recuerdo los libros infantiles que tenía él y cómo se los leía una y otra vez. Creo que uno de los recuerdos más tiernos que tengo de esa época es el de estar sentada en el sofá antes de ir al colegio, leyéndole a mi hermano los cuentos de los hermanos Grimm mientras él dormía sobre mi hombro.

Cierto, ahora que pienso en ello, tenía muchos libros de cuentos clásicos, tanto de Andersen como de los hermanos Grimm. Incluso uno con los cuentos de las películas Disney. Y sí, me encantaba leerlos una y otra vez (qué diferencia con mi yo de ahora a quien no le gustan las relecturas). Aún me entristece pensar en algunos de los cuentos que me hacían llorar, como el de la vendedora de fósforos,...y lo mucho que me divertía con aquellos que se basaban en el ingenio.

 Sin salir aún de la literatura infantil, luego pasé a libros más densos, más narrativos, más complejos. Qué maravilla los libros de Les tres bessones y los de Kika Superbruja, los devoraba en nada. Y mirad que son colecciones largas, pero las hice completas (hasta que me hice mayor y sacaron más libros, que no he comprado). 

Y luego están los libros de El Barco de vapor/El vaixell de vapor, que creo que forman parte de todas las bibliotecas infantiles que hay en las casas españolas. ¿Alguno de vosotros nunca ha tenido un libro de El barco de vapor? Con esta colección tuve mis más y mis menos, no todos los libros me gustaron por igual y por supuesto NO hice la colección completa (¿es eso posible?). Además, en especial me gustaba leer los de la colección roja, para más de doce años,....cuando tenía nueve. Y pese a que han pasado tantos años, la mayoría han quedado grabados a fuego en mi mente, puede que no sus argumentos, pero sí el mensaje que contenían.

Creo que los libros infantiles están muy infravalorados. Parece que es un tipo de literatura simple, que cualquiera puede escribir, pero no es así, hay toda una mecánica detrás. A diferencia de las novelas de narrativa normales, en los libros infantiles se tiene que tener en cuenta todo. Y cuando digo todo, es todo. Desde el grosor y textura del papel a los tonos y estilo de dibujo, pasando por el tamaño de las letras y la posición del texto en la página. El lenguaje usado también tiene que ser escogido con mucho cuidado, porque no es lo mismo un libro para un niño de cuatro años que otro para uno de seis. Los juego de palabras, para hacer más atractiva la lengua, son constantes, así como la importancia de la selección del vocabulario. Vale, puede que las tramas y los personajes no tengan complejidad, pero, ¿os podéis hacer a la idea de lo complicado que es crear una trama que esté adaptada a la comprensión de un niño de determinada edad (algo imposible si tenemos en cuenta que cada niño es un mundo) y al mismo tiempo sea lo suficientemente atractiva como para que quieran leerlo una y otra vez? Además, es el primer contacto de los niños con la lectura, ¿os imagináis la responsabilidad que conlleva eso? Los autores de literatura infantil merecen todos nuestros respetos.

Y de todas formas, después de este alegato en defensa de la literatura infantil tengo que discrepar sobre un tema en concreto. Lo cierto es que no entiendo a los adultos que leen libros infantiles (infantiles infantiles, no de esos infantiles que pueden tener una segunda lectura más adulta) y los disfrutan. Ensalzan la edición cuidada y el mensaje que contiene el libro, pero yo, soy incapaz de entender cómo pueden gustarles. Si fuera por nostalgia, lo entendería; yo sería capaz de hojear mis libros infantiles con una sonrisa de oreja a oreja, pero yo me refiero a libros con los que no están ligados por su infancia. En todo caso, estoy abierta a hablarlo en los comentarios.


viernes, 12 de octubre de 2018

Guerra, de Janne Teller

Nº de páginas: 64 págs.
Editorial: Seix Barral
Lengua: Castellano
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788432228933
Año edición: 2016
Plaza de edición: Barcelona
Traductor: Carmen Freixanet
Título original: Hvis der var krig I Norden 
Libro: Autoconclusivo
Precio: 10.00 €

Sinopsis:
«Si las bombas hubieran reducido a ruinas gran parte de España, gran parte de tu ciudad…
Si el piso donde vivís tú y tu familia tuviera las paredes agujereadas por las balas, todas las ventanas reventadas, la galería arrancada… Imagina que se acerca el verano y no hay electricidad, sólo funciona

la cocina. Tu madre tiene bronquitis y una infección de riñón. Tu hermano mayor ha perdido tres dedos de la mano izquierda debido a la explosión de una mina y, en contra de la voluntad de tus padres, se ha unido a la milicia popular. A tu hermana menor le dispararon y ahora yace, con la cabeza llena de esquirlas de metralla, en un hospital en el que apenas hay instrumental médico. Tus abuelos paternos murieron al explotar una bomba que cayó en la residencia de ancianos donde vivían.»

Opinión:
Impresión: No he empatizado

De esta autora tengo muy pendiente el libro Nada, pero no sabía de la existencia de este otro libro. Lo descubrí por casualidad en la librería y la sinopsis me impactó tanto que decidí leerlo. Ya sabéis que me encantan los libros innovadores, así que este me llamó desde el momento en que descubrí que estaba escrito en segunda persona. Sí, así es, en segunda persona. Y además, trata un tema de tanta actualidad como es el de los refugiados. ¿Qué más se puede pedir?

En este libro, el lector es el propio protagonista, alguien que ve cómo su mundo se derrumba y que siente en sus propias carnes aquello que en televisión vemos con indiferencia cada día. Con un estilo narrativo incisivo y una trama muy real, en muy pocas páginas (creo que el libro tiene unas 60), la autora sumerge al lector en las vicisitudes que debe superar alguien que no le queda más remedio que huir de su vida y convertirse en un refugiado.

La obra hace un recorrido por todas las situaciones que debe vivir un refugiado, desde el inicio de la guerra hasta que esta termina varios años después y tiene la opción de regresar a su hogar. O lo que queda de él. El desarrollo en general me ha parecido muy real y todo rebosa mucha crudeza. 

Me gusta que un libro tenga núcleo, un objetivo, y en este caso el objetivo de la autora es obvio: sensibilizar al lector sobre los padecimientos de los refugiados mediante la empatía, de manera que el lector se identifique con ellos. El problema es que, al menos conmigo, no lo ha conseguido. ¡Y mirad que lo intenta de todas las formas posibles! 

No es solo el hecho de que el lector sea el protagonista, es que incluso la autora adapta el libro según el país, para que de esta manera el lector se sienta más identificado. En el caso del libro que yo leí, se hace mención al sistema político español y España está en guerra con Francia y Italia, de manera que tengo que huir a Oriente, donde todo es más civilizado, de manera que en general, se invierten los papeles Oriente-Occidente.

El problema es lo que digo, que no he logrado empatizar. Pese a que el narrador me hablaba directamente de mí, pese a la adaptación a España, no podía dejar de imaginar que el protagonista era uno de esos refugiados que vemos por televisión. No he conseguido sentirme identificada, y eso es un fallo grave, pues es uno de los objetivos base. A ver, que no ha estado mal, el realismo y la crudeza, además de la forma tan directa que tiene la autora de exponer la realidad me ha impactado, pero no ha conseguido que se me erizara la piel.

Creo que el problema ha sido la brevedad de la novela y su intención de universalizar. Esta es una buena muestra de que no hay forma humana de que una obra llegue a todo el mundo. Me ha faltado que se profundizara, que hubiera descripciones más detalladas y concretas, que no hubiera tantos espacios en blanco que yo tuviera que rellenar o, si hay espacios en blanco, tiempo (párrafos) para que los rellenase, porque no me había dado tiempo a imaginar mi casa tiroteada que ya estaba huyendo de las bombas en busca de agua.

En conclusión, un libro muy especial y original, pues está escrito en segunda persona, de forma que el lector es el protagonista y siente en su propia piel la experiencia de ser un refugiado. Escrito de una forma desgarradora y con crudeza intenta sensibilizar al lector de la situación de los refugiados mediante la identificación del lector con el texto. Por mi parte, no lo ha conseguido porque generaliza demasiado las situaciones (en un intento de que cualquier lector se sienta identificado) y no hay suficiente profundidad ni descripciones. Yo recomiendo que le deis una oportunidad, pues aunque no haya conseguido conectar conmigo, puede que no sea vuestro caso y se lee en un momento.

Para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


PUNTUACIÓN...3'5/5!

lunes, 8 de octubre de 2018

Frases memorables: La princesa prometida


"Pienso que lo más asombroso de llorar es que cuando empiezas, crees que no pararás nunca, pero en realidad no dura ni siquiera la mitad de lo que habías creído. Al menos no en términos de tiempo real. En términos de emociones reales es peor de lo que uno piensa..."

"Bill, la vida no es justa. Les decimos a nuestros hijos que sí lo es, pero eso es una barbaridad. No sólo es una mentira sino que es una mentira cruel. La vida no es justa, nunca lo ha sido y nunca lo será"

Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. 


Hoy os traigo algunas frases memorables de La princesa prometida, de William Goldman. Este es un libro muy especial para mí. Normalmente, es aconsejo que le deis un vistazo a la reseña, pero es que acabo de releerla y no le hace justicia. Ninguna reseña le haría justicia. Es un libro con un argumento muy tradicional, pero que de convencional tiene poco. Se trata de una sátira metaliteraria en la que el autor se ríe de con el lector de los cuentos tradicionales y de los tópicos. El autor le habla de tú a tú al lector, se mete en medio de la narración, hace apartes y se burla de todo con un humor inteligente que te deja anonadado. Hay una película, cierto, pero en la película se deja por completo de lado eso que hace tan especial a esta novela y está enfocada exclusivamente en la trama. Una lástima.

En fin, que no estoy aquí para convenceros de leer el libro (en realidad sí), sino para hablaros de dos fragmentos de la novela. El primero me gustó por la verdad que contiene, por la idea de lo relativo que es el tiempo. Es muy cierto eso de creer que una vez que empiezas a llorar crees que no pararás nunca  pero luego resulta que tampoco has estado llorando tanto rato. O como mínimo, no ha sido tanto rato en tiempo real, pero en el momento, los sentimientos son tan intensos que sí que sientes como si hubieras estado horas y horas.

La segunda cita me gustó en parte por caracterizar muy bien la novela y en parte por la crítica que contiene a las novelas. No quiero sonar catastrofista o pesimista, es que la realidad es así: injusta. ¿Cuántas veces a lo largo de vuestra vida os habéis encontrado con una injusticia y nadie ha hecho nada para remediarlo? Esa es otra mentira de la ficción. el protagonista, después de pasar por muchas penalidades, al final se ve recompensado y se hace justicia y tanto él como el villano reciben lo que merecen. Eso en la vida real no pasa: los políticos que estafan no devuelven un duro, los violadores se libran de la cárcel y los okupas pueden quitarte tu casa sin consecuencias. Y no solo eso, también están las pequeñas injusticias diarias: el hombre que se cuela en el metro sin pagar y nadie le pilla, la mujer que se cuela en cola kilométrica del supermercado, el conductor que se pasa el semáforo en rojo, el alumno que saca la misma nota que tú copiando,...Pero en los libros todos tienen su merecido, ¿y eso está bien o mal? ¿La literatura ha de reflejar cómo es el mundo o cómo debería ser? Ahora mismo solo se me ocurren dos novelas injustas (tres si contamos esta): Perdida, de Gillian Flynn y La canción secreta del mundo, de José Antonio Cotrina. Os invito en los comentarios a dejar más recomendaciones.

viernes, 5 de octubre de 2018

La habitación, de Emma Donoghue

Título: La Habitación
Autor: Emma Donoghue
Traductor: Eugenia Vázquez Nacarino
Sello: DeBolsillo
Precio: 7.99 €
Fecha publicación: 11/2010
Idioma: Español
ISBN: 9788420493893
Páginas: 379

Sinopsis:
Para Jack, un niño de cinco años, la Habitación es el mundo entero, el lugar donde nació, donde come, juega y aprende. Por la noche, Mamá lo pone a dormir en el Armario, por si viene el Viejo Nick...
Para su madre, la Habitación es el cubículo donde lleva siete años encerrada. Con gran tesón e ingenio, ha creado en ese reducido espacio una vida para su hijo, y su amor por él es lo único que le permite soportar lo insoportable.
Pero la curiosidad de uno crece a la par que la desesperación de la otra. Solo queda urdir la huida, un plan más arriesgado de lo que ambos pueden llegar a imaginar.

Opinión:

Ya he leído otros libros sobre secuestros, pero ninguno me ha convencido. Hasta ahora. Leí Sola. Carta a mi secuestrador, que trataba el tema del síndrome de Estocolmo, pero no me resultó convincente. Leí Baby doll, pero trataba más el tema de  lo que sucede después del secuestro, cuando la persona secuestrada vuelve al mundo real y los juicios posteriores. Leí Diario del búnker, pero era más de juego psicológico y terror, así como pasa en Mud vein, que es sobre cómo alguien se enfrenta al hecho de estar encerrado.
Por supuesto que están encerrados,
 se ve claramente.

Pero ninguna de estas obras había conseguido retratar bien lo que se consideraría un secuestro clásico (momento del secuestro, convivencia con el secuestrador y el espacio, intentar/conseguir escapar, consecuencias del secuestro). Y de esta novela me habían hablado muy bien y me habían comentado que cumplía todos esos puntos. Y la verdad es que así ha sido, he quedado bastante satisfecha.

La sinopsis creo que se explica bastante bien. Esta historia está contada por Jack, un niño de cinco años que no conoce más mundo que la Habitación. La primera parte de la novela me ha parecido muy interesante. Se nota que la autora se ha documentado mucho para conseguirnos mostrar el día a día de Jack y su madre, consigue que te metas en la piel de Jack y que veas el mundo a través de sus ojos. Me ha fascinado la fuerza de voluntad de la madre de Jack (cuyo nombre no recuerdo porque se menciona poco) y cómo es capaz de llenar la vida de Jack de esa manera. Le canta todas las canciones que conoce, le cuenta todas las historias que ha oído alguna vez, se inventa mil juegos con los objetos más cotidianos y consigue que Jack se entretenga y aprenda con lo poco que tiene. Además de soportar con mucho estoicismo la situación que le ha tocado vivir. Olé.
¿Por qué en todas las portadas Jack tiene
 el pelo corto? Es algo que me sorprendió
 al leer porque TIENE EL PELO LARGO
 y es un sello distintivo.

Pero si hay algo que está muy trabajado es el personaje de Jack. Las novelas protagonizadas por niños pequeños no son fáciles de escribir, en muchas ocasiones porque el autor no consigue retratar bien al niño y crea un personaje más maduro de lo que debería ser para su edad. Eso no sucede aquí. Jack es un niño de cinco años que ha vivido encerrado toda su vida y parece un niño de cinco años que ha vivido encerrado toda su vida. Jack me ha parecido que estaba muy bien retratado. Tanto sus conocimientos (no sabe nada del mundo exterior y cree que todo lo que sale en televisión es ficción, pero sabe mucho de matemáticas) como su forma de hablar (a veces incorrectamente) se corresponden con la situación que le ha tocado vivir. Además, en ningún momento deja de ser un niño que hace rabietas cuando las cosas no salen como quiere y que desobedece de vez en cuando.

Me ha parecido muy interesante conocer la vivencia de un secuestro desde el punto de vista de Jack porque lo impregna todo de tal ingenuidad e inocencia que no puedes dejar de quererle. Y es que todo lo ve como un juego, incluso las cosas que no lo son:

"Después de la siesta, todos los días menos los sábados y los domingos jugamos al Alarido. Nos aclaramos la garganta y nos subimos a la Mesa para estar más cerca de la Claraboya, cogiéndonos de las manos para no caernos. Decimos: «Preparados, listos, ya», y entonces abrimos mucho los dientes y damos alaridos: gritamos, chillamos, aullamos, berreamos, rugimos lo más fuerte que podemos. Hoy grito yo más fuerte, porque como ya tengo cinco años se me están dilatando los pulmones.Entonces ponemos el dedo delante de los labios y hacemos: «Chsss». Una vez le pregunté a Mamá qué estábamos escuchando, y me dijo que por si acaso. Por si acaso, ¿qué? Nunca se sabe, me dijo".

Aún así, creo que a esta novela le ha faltado el punto de vista de la madre de Jack. Me ha gustado la novela, pero esperaba que fuera más dura, y el punto de vista de la madre hubiera ofrecido eso. Está muy bien explicado cómo es el día a día de alguien que está secuestrado, cómo se las apañan, pero me hubiera gustado conocer más a fondo los sentimientos de la madre, su psicología es muy interesante, y quizás eso me hubiera permitido entender mejor por qué al final actúa como lo hace.
De los creadores de Up...

Aunque ha sido interesante, desde mi punto de vista le ha faltado acción. Excepto algún pequeño giro, es bastante previsible qué va a ocurrir y no había tensión, además, había escenas un poco repetitivas. Ojo, que pese a ello he estado bastante enganchada, en especial después de la segunda mitad, y es que el libro se lee con una facilidad pasmosa y tiene un algo que hace que no quieras dejar de seguir leyendo.

Pero si hay algo que no me ha convencido es el plan para escapar de su cautiverio. Esto no es ningún spoiler porque en todo libro que trata de un secuestro los personajes tratan de escapar de una forma u otra. Lo que no os voy a decir es si lo consigue o no ni cómo intentan hacerlo. Eso sí, el plan me ha parecido demasiado precipitado y muy endeble. Creo que la madre se lo saca de la manga y no reflexiona lo suficiente en ese plan ni piensa en todas las cosas que podrían salir mal, además del gran riesgo que supone para su hijo. ¡Es muy peligroso! Además, las posibilidades de que salga bien son de una contra un millón. Esperaba algo mejor.

En contraposición, algo que me ha gustado mucho es ver cómo se refleja en los personajes las consecuencias de lo que han vivido, en especial respecto a Jack, una parte que me ha parecido muy documentada. Eso sí, de nuevo, destaco que el punto de vista de la madre hubiera sido interesante.

SPOILER (subrayar para leerlo)
Me ha gustado en especial ver cómo Jack tiene que enfrentarse al mundo. No es solo que tenga problemas para relacionarse con los demás, es que tiene problemas para ver de lejos (acostumbrado a las distancias de la habitación) y le cuesta distinguir entre realidad y ficción, además, en muchos aspectos es como un recién nacido. En ese aspecto, la adaptación al mundo real es bastante progresiva y la evolución está muy bien tratada. Las únicas pegas que he encontrado es que me hubiera gustado ver más la ferocidad de la prensa, que en estos casos suele abrumar, y también me ha parecido que los adultos no eran demasiado comprensivos con las situación especial de Jack, y se enfadaban porque no actuaba como un niño normal.
FIN SPOILER

En cuanto a la edición está bien, pese a mi última experiencia con la editorial DeBolsillo, en esta ocasión no he tenido problemas con la traducción. Solo comentar como curiosidad que los capítulos son muy largos, el primero, por ejemplo, tiene 60 páginas, y los demás no se quedan atrás. A mí esto no me ha molestado mucho, pero lo menciono porque sé que algunos sois muy aficionados a los capítulos cortos.

En conclusión, un libro que retrata muy bien un secuestro, el encierro y las consecuencias que ello conlleva. Una historia que trata un tema duro y real contada desde la ingenuidad y la inocencia de un niño. Muy bien documentada y con unos personajes muy reales, aunque peca en algunos momentos por exceso de descripción y falta de ritmo y a la que le falta ofrecer una visión de los hechos un poco más profunda.

Para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:





PUNTUACIÓN...3'5/5!

Primeras Líneas...