sábado, 20 de abril de 2019

Y tú no regresaste, de Marceline Loridan-Ivens

Título original: Et tu n'es pas revenu
ISBN: 978-84-9838-711-7
Número de páginas: 96
Tipo de edición: Rústica con solapas
Sello editorial: Salamandra
Colección: Narrativa
PVP: 16,00 €
PVP e-book: 8,99 €

Sinopsis:
 Hay libros que dejan una marca indeleble y, mucho tiempo después de haberlos leído, permanecen vivos en nuestro recuerdo. Éste es uno de ellos. A los ochenta y seis años, Marceline Loridan-Ivens ha volcado en esta carta abierta a su padre un cúmulo de sentimientos profundamente arraigados desde su juventud, de los que ha sido incapaz de desprenderse durante toda una vida.
Tú podrás regresar, porque eres joven, pero yo ya no volveré.. Esta simple frase, que Marceline oyó de boca de su padre cuando eran deportados en el mismo tren al campo de Auschwitz-Birkenau en abril de 1943, quedó grabada en su memoria para siempre y es el origen de este relato extraordinario.
La dramática lucha de una chica de quince años por sobrevivir en una situación que ha pasado a la historia como paradigma de la máxima depravación de la que es capaz el hombre queda plasmada con una voz  asombrosamente desprovista de sentimentalismo y autocompasión. En su lucha imposible contra una fuerza aplastante, Marceline narra los hechos cotidianos con la frialdad y la distancia de quien, incluso después de setenta años, no puede permitirse ni siquiera el sufrimiento; de alguien que invirtió hasta la última fibra de su persona en un solo fin: salir con vida del infierno y honrar así las palabras de su padre.
Pero más allá del conmovedor homenaje de una hija a la única persona en el mundo a la que pudo amar de verdad, estas páginas exhalan un reconfortante soplo de energía y vitalidad, una demostración palpable de la insondable capacidad del ser humano para sobreponerse a los desafíos más extremos que su propia especie le presenta.

Opinión:
Impresión: Tristeza

¿Por qué me martirizo leyendo este tipo de libros? Sin duda es una pregunta perfectamente válida. Libros que desgarran, libros que remueven, libros que cubren mi mundo, por unas horas, con una pátina de tristeza. ¿Y para qué? ¿Para qué castigarme de este modo? ¿Por qué quiero sentirme vacía, apagada, derrotada? Ahora mismo podría estar riendo a carcajada con Jesús me quiere, de David Safier, que a mí madre le ha gustado tanto que estoy pensando en hacer relectura. O leer otro libro de fantasía que me permita montar en dragones y participar en complejos juegos de poder.

Pero no.

Aquí estoy.

Martirizándome con otro libro sobre los campos de concentración nazis. Narrado por alguien que realmente estuvo allí, que son los que más duelen. Ver la diferencia tan abismal que hay entre las obras narradas por personas que realmente experimentaron todo aquello en contraposición con autores que se han informado muy bien, hace que me pregunte qué tan importante es haber experimentado algo para poder escribir bien sobre ello.


Y no solo eso. Me pregunto sobre el mundo que me rodea. ¿Por qué nos quejamos tanto si nunca hemos vivido tan bien? Me pregunto sobre la frivolidad que nos envuelve. Tengo 33 pares de vaqueros; Marceline soñaba con llevar un traje a rayas solo para no llevar ropa de otros muertos. Pienso en nuestros dramas diarios y cómo en realidad no son nada.

El egoísmo. Puede que sea eso lo que me empuje a leer libros. Libros en los que son los demás los que sufren, cuyas desgracias hacen palidecer mis tristezas. Esta mañana estaba preocupada por un examen que tengo mañana y una conferencia que no me he preparado. Ahora mismo todo eso me parece tan insignificante, que aquí me tenéis, divagando sobre por qué este mundo es tan triste. Lo sé, ahora mismo soy la alegría de la huerta.

No lo sé, puede que estos libros me entristezcan, pero, por contradictorio que parezca, hacen mi mundo más brillante. Después de leer lo que se siente al vivir en un vagón durante diez días entre cadáveres o sobrevivir con una hogaza al día, o ver que alguien considera un tomate un tesoro, o pensar en convivir con el olor a cuerpos quemados cuya fosa has cavado tú misma,..después de eso, no puedo evitar sentirme afortunada.

Vale. Volviendo al libro. O empezando a hablaros de él. Como dice la sinopsis, no se trata de una biografía, ni de una ficcionalización de unos hechos. La protagonista, Marceline, que estuvo en Birkenau cuando tenía quince años, escribe desde su vejez al padre que nunca regresó. Por tanto, no encontraréis una historia. La autora ni siquiera nos escribe a nosotros, sino a su padre, y le habla a él.

Por eso, no es un relato ordenado de hechos cronológicos. No nos describe cómo los capturaron, las penalidades del viaje, los detalles sobre el campo y sobre lo que ella hacía allí, ni tampoco la liberación. O sí. Sí que nos habla de ello, pero de forma superficial, porque eso no es importante. Así que si buscáis un libro con el que documentaros acerca de cómo se sobrevivía en Auschwitz, este no es vuestro libro. Aquí lo que importan son los sentimientos. La protagonista/autora no nos cuenta lo que vivió, solo los sentimientos que le provocaba todo ello y las marcas que le ha dejado. Pero tampoco es que nos cuente cómo se sintió, sino que vuelca sus lágrimas en el papel.

Este no es un relato desgarrador, que busque entristecer al lector o impactarle. No se habla de los horrores de Auschwitz ni la autora se recrea en el sufrimiento y el terror. Estoy segura de que presenció muchas cosas terribles, que nos revolverían el estómago y que nos impactarían. Pero no habla de ello, quizás porque es incapaz.

Y esto es algo muy habitual de los libros que he leído contados por personas que vivieron hechos tan traumáticos, el hecho de distanciarse de ellos y no describirlos. Pero eso no hace que sean menos sentidos, al contrario, al desnudar la narración de los hechos escabrosos que solo buscan atraer al lector morboso, hace que sean los pequeños detalles lo que importe y sobre todo, el tono. El libro no cuenta nada nuevo ni cuenta cosas que te hagan estremecer, pero merece la pena solo por cómo lo cuenta, por el tono desesperanzador que impregna cada una de las páginas.

Por muchas obras que lea de este estilo, me sorprendo de nuevo cada vez con la actitud que adoptaron los supervivientes: la deshumanización. Y quizás sea este uno de los detalles que más me ha marcado de esta lectura, cómo la única salida al suicidio es la alienación mental.

He de decir que no todo es positivo (oh, sí, la tristeza y la desesperanza son positivas). El libro se me ha hecho corto. Hubiera gustado que profundizara más en su historia, en sus vivencias, no tanto por el morbo, como por el hecho de que quería más páginas. Además, el último tramo, más centrado en cómo rehizo su vida, me ha parecido muy biográfico.

¿Cómo rehaces tu vida después de haber vivido algo así? Pista: no lo haces. Nunca se rescató a los prisioneros del campo de concentración porque el campo sigue allí como una losa demasiado pesada en sus corazones. No se puede olvidar algo así, hacer borrón y cuenta nueva. Y leer sobre la carga que llevan lo  supervivientes sobre sus hombros hace que me pregunte si los verdaderos afortunados no fueron los que murieron allí y no se ven obligados a recordar ese horror cada mañana.
"Los dedos de los pies, helados, se me quedaron entumecidos para siempre. Las infecciones me dejaron en los brazos y en las piernas círculos blancuzcos en los que la piel es fina y fofa. Durante mucho tiempo conservé en la nuca las huellas de los bastonazos. Y si me he mantenido flaca y menuda es porque con frecuencia, delante del espejo, diez, veinte años más tarde, he pensado: 'Debo seguir delgada y esbelta para que no me envíen al gas la próxima vez' "
No es fácil valorar libros como este, basados en hechos reales, en los que personaje y autor son la misma persona. Algo que me ha parecido curioso de a autora/personaje es la idealización que ha hecho de su padre, que pereció en el campo, y el odio que siente hacia su madre y el resto de su familia. Visto desde fuera, no es racional: su padre no hizo tanto por ella y su madre solo intenta ayudarla de la forma que cree que es mejor. Pero tras conocerla...entiendes por qué piensa así.

En conclusión, un libro que merece la pena tanto si habéis leído antes sobre el tema como si no, mientras no le tengáis miedo a la tristeza y a la desesperanza. Peca por ser muy corto y por no profundizar demasiado, pero la autora sabe condensar muy bien todo su dolor y sus sentimientos. Os lo recomiendo.

Cosas que he aprendido:

  • La diferencia que hay al escribir entre haber experimentado algo o no.
  • A veces, no importa tanto ser escabroso, como cuidar el tono que usas.

Y para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:



PUNTUACIÓN...4/5!

Primeras Líneas...

martes, 16 de abril de 2019

Viñeta del lector 53#


"333. Después de un par de minutos de lectura, las palabras desaparecen y una película a todo color empieza a reproducirse en mi cabeza"


Una de las razones por las que las adaptaciones cinematográficas me decepcionan es que nada se parece en absoluto a como lo había imaginado. Y da igual la fidelidad con la que hayan elegido a los actores y los escenarios: nunca es igual a como yo imaginé el libro. Normalmente, si un libro me engancha, me sumerjo completamente en él y es exactamente como si viera una película en la que elijo a mis propios actores y mi propia ambientación.

No sé si os pasa a vosotros, pero yo hago poco caso a las descripciones del libro. Ya sabéis que no soy muy fan de ellas y, aunque eso no significa que me las salte, les hago poco caso. Es decir, me da igual que en el texto se diga que el protagonista es rubio de ojos azules, que lleva una espada decorada con joyas y que está en un bosque de sauces, yo voy a imaginarme un chico de pelo y ojos castaños, con una espada normalita en un bosque de pinos. Inconscientemente.

Y es que los libros los escriben los autores, pero los reescriben los lectores. A no ser que se me indique algo muy característico (un castillo rosa, un protagonista cojo o manco, una armadura roja) y que esa característica tenga luego importancia, suelo hacer caso omiso. Por ejemplo, Nicasia, de La corte de los espejos, tiene el pelo blanco, pero para mí lo tiene marrón. Eso sí, como su cojera es importante, siempre me la imagino renqueante.

¿Y qué hace que me imagine los personajes o el paisaje de una forma u otra? Diría que el texto, pero en realidad son los estereotipos. Tengo unos personajes/paisajes tipo en mi cabeza, y normalmente suelo basarme en ellos. Y eso hace que me pregunte, sabiendo eso, ¿qué importa la representatividad de las minorías?

Quiero decir, a veces he leído libros en los que hay personajes de raza negra...pero a no ser que esa característica tenga algún peso en la trama (como en Blanco y negro), por costumbre, me lo imagino de raza blanca. Del mismo modo, a veces he leído novelas ambientadas en Japón...y en mi mente, los personajes tienen aspecto occidental. ¿Les pasará lo mismo a los japoneses? ¿Al leer una novela con personajes occidentales los imaginarán como tales o como japoneses?

Así, por ejemplo, me sorprendió el casting escogido para A todos los chicos de los que me enamoré...porque no recordaba en absoluto que los personajes tuvieran rasgos orientales, me chocó ver que no coincidía mi recuerdo del libro con la realidad.

¿Que está mal por mi parte? Sí. Y sé que es por culpa de mi forma de ver la sociedad que me rodea, de los estereotipos. Pero al mismo tiempo, eso me permite ver que no es tan importante que los autores incluyan diversidad, si de todas formes, el lector va a imaginar los personajes como le dé la gana. A ver, sí creo que hay colectivos que deberían aparecer más pero no porque se tenga que cumplir una cuota de representatividad, sino porque el autor siente que ese personaje es así.


¿Qué opináis vosotros? Nos leemos en los comentarios^^


miércoles, 10 de abril de 2019

Saga Nacidos de la bruma, Libro IV: Aleación de ley, de Brandon Sanderson

¡Hola a todos!
Ya estoy aquí con una nueva reseña. Desde que el año pasado terminé los tres primeros libros de la saga Nacidos en la bruma, tenía pendiente seguir con Sanderson, pero necesitaba tomarme un respiro. Y al fin ha llegado el momento de seguir con el autor. Como sabéis, quiero leerme todo lo que ha escrito, que no es poco, pero prefiero hacerlo poco a poco.

He de avisar que pese a ser la cuarta parte, este libro está ambientado trescientos años en el futuro, por lo que se puede leer de forma independiente sin ningún problema.

Título: Aleación de ley (Nacidos de la bruma [Mistborn] 4)
Título original: The Alloy of Law
Autor: Brandon Sanderson
Nº de páginas: 368
Editorial: S.A. EDICIONES B
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788466651752
Año de edición: 2012
Traductor: Rafael Marín Trechera

Sinopsis:
Han pasado trescientos años desde los acontecimientos narrados en la primera trilogía de la saga, y Scadrial se encuentra ahora cerca de la modernidad: ferrocarriles, canales, iluminación eléctrica y los primeros rascacielos invaden el planeta. Aunque la ciencia y la tecnología están alcanzando nuevos retos, la antigua magia de la alomancia continúa desempeñando un papel fundamental. En una zona conocida como los Áridos, existen herramientas cruciales para aquellos hombres y mujeres que intentan establecer el orden y la justicia. Uno de estos hombres es Lord Waxillium Ladrian, experto en metales y en el uso de la alomancia y la feruquimia.
Después de vivir veinte años en los Áridos, Wax se ha visto obligado, por una tragedia familiar, a volver a la metrópolis de Elendel. Sin embargo, y a su pesar, deberá guardar las armas y asumir las obligaciones que exige el hecho de estar rodeado de la clase noble. O al menos eso cree, ya que aún no sabe que las mansiones y las elegantes calles arboladas de la ciudad pueden ser incluso más peligrosas que las llanuras de los Aridos. Un skyline metálico de bruma, de ceniza y vapor conquista el cielo amenazando a todos aquellos que viven y luchan debajo de él.

Por qué este título
"Pero ahora sirvo a algo mejor. La esencia de la ley, pero mezclada con justicia de verdad. Una aleación, Wax. Las mejores partes de ambas en una sola. Hago algo mejor que perseguir la escoria enviada desde la ciudad"

Opinión:
Impresión: Me ha sabido a poco

Lo primero que me sorprendió de este libro fue ver lo corto que era (incluso buscaste en Goodreads a a ver si de verdad era del mismo Brandon Sanderson o era otro). Acostumbrada a los tochos de 800 páginas de Sanderson, este libro de unas 300 era algo completamente nuevo. ¿Cómo se ha manejado el autor con un libro de menor extensión? Pues regular, la verdad. A mí se me ha hecho corto.

Aquí parecen Sherlock Holmes y Watson.
Uno de los problemas que he tenido con este libro es que me ha parecido muy introductorio. Es como si el libro entero fuera una introducción a algo más grande. En esta ocasión, la trama no me ha parecido tan atractiva como otros de sus libros, quizás porque aunque se ve que hay una trama principal detrás, la secundaria que se desarrolla en este libro no ha terminado de atraparme.

En defensa del libro diré que es la obra con menos politiqueo y reflexión sobre la religión que he leído del autor (atención: eso sí que es nuevo). Sanderson es muy de dejar que sus personajes hablen y desarrollar la acción en las últimas páginas. Aquí no hay nada de eso. Hay acción desde la primera hasta la última página, algo que hace que el libro se devore con una facilidad pasmosa y que tenga un ritmo trepidante. ¿Puede que por esa falta de politiqueo me haya gustado menos (si es así, eres muy aburrida)? Quién sabe.

Eso sí, las escenas de acción están muy bien descritas y las batallas me han parecido espectaculares. Es cierto que al principio me costaba un poco orientarme y es que la forma de luchar es bastante complicada, pero hay tal nivel de detalle que no te pierdes ni un solo movimiento, ¡es como si vieras la batalla fotograma a fotograma!
Os prometo que no hay ningún
 personaje que pueda hacer eso.

En cuando al mundo...Uno de los problemas que tengo con los mundos de fantasía es que parecen estancados en una Edad Media eterna. Por eso me ha parecido maravilloso que el autor viajara 300 años en el tiempo y nos presentara el mismo mundo pero en la época del Salvaje Oeste (no tengo ni idea de si eso es una época histórica o no, pero haced como que sí). La ambientación es bastante Western, una época en la que el uso de revólveres es el pan de cada día, el ferrocarril está en auge y el uso de la electricidad está empezando a extenderse. Me ha gustado ver una sociedad en la que hay avances científicos y que va evolucionando poco a poco, pues hace que no sea estática.

En cuanto a la magia, me gustan que dé para tanto. Es el mismo tipo de magia que en la trilogía anterior, pero al igual que lo ha hecho el mundo, también ha evolucionado, se le da otra vuelta de tuerca y se usa de forma ligeramente distinta. Y yo que creía que no daba para más...Pues Sanderson juega con la combinación de metales y concede a sus personajes poderes de lo más curiosos. Además, me ha gustado que no se explique como si fuera un manual, al mismo tiempo que no lo da todo por sobreentendido. Se explica lo justo y necesario, y si te pierdes o sientes curiosidad de más, puedes consultar el anexo del final.

Sobre los personajes...He tenido mis más y mis menos. El libro se centra bastante en los personajes, sin abusar. Son personajes interesantes y con profundidad, todos muy bien caracterizados, y al mismo tiempo no se ahonda tanto en ellos como para que no queden cosas por contar en los siguientes libros. Me parece interesante que todos los personajes no sean más que escalas de grises.aunque el protagonista sea Wax, quiero destacar a su amigo Wayne (sí, tienen nombres parecidos, eso es raro). Wayne me ha encantado como personaje. Es de lo más peculiar, tanto su forma de ser, como por su humor como por sus poderes. Y es que Wayne es un experto del disfraz y se le da de maravilla imitar y crear acentos, además de meterse muchísimo en el papel. Sus escenas son las más divertidas.

Mi problema es que siento que Sanderson ha creado unos personajes molde y no sale de ahí. Tiene una base a partir de la cual crea a todos sus personajes y luego le da a cada uno su personalidad y forma de ser propia. Así, Wax se parece a Kelsier y Marasi a Sarene. A ver, no son el mismo personaje, pero el parecido está ahí.

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Más cosas: la edición me parece espectacular. La portada es fantástica (recordemos la portada de mi edición de El imperio final), el mapa que incluye tiene tal nivel de detalle que podría creer que se trata de una ciudad real y además podemos encontrar varias páginas que imitan ser hojasde un periódico.
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Además, aunque os he dicho que el libro es perfectamente independiente de la anterior trilogía, sí que podemos encontrar veladas referencias a los protagonistas originales, los cuales se han convertido con el paso del tiempo en figuras míticas. Repito, no vais a spoilearos nada porque si no habéis leído los otros libros no vais a percibirlo, pero esos guiños me han encantado.

Una última cosa a destacar es la importancia de la ley. Al parecer, cada obra de Sanderson tiene su propio núcleo y en esta ocasión son las reflexiones entorno a las leyes y la justícia. Los personajes hablan (lo poco que hablan) mucho sobre ellos y muestran como, con todo, no hay blancos ni negros y ninguna solución es la única buena.

Puede que no me haya quedado una reseña del todo positiva, pero quiero dejar claro que pese a todo, me ha gustado. ¿Por qué? Por los pequeños detalles que tanto caracterizan la obra de Sanderson. Ejemplo de ello es el desarrollo de las relaciones amorosas, pues no evolucionan así como el lector espera. Otro ejemplo de ello es cómo insiste en el hecho de que los héroes no son tan buenos como la gente cree, y que todo el mundo se guía por su propio egoísmo al hacer las cosas. Además, también se burla del estereotipo de "mujer fuerte e independiente" que se ha puesto tan de moda últimamente, mujeres con pantalones, guerreras y valientes. Qué pasa, ¿es que si no eres así no vales como mujer? Este fragmento me ha parecido muy ilustrativo:


Y poco más me queda por decir, básicamente he sido yo criticando el libro sin pasarme. ¡Laura criticando un libro de Sanderson! ¿Pero tú estás bien? Os prometo que sí. Estoy segura de que incluso a vosotros vuestro autor favorito os ha decepcionado en algún momento. ¿Que si me arrepiento de haber leído este libro? ¡En absoluto! Me he propuesto leer todo Sanderson y...algún día lo conseguiré (Ya, claro, y también terminarás de leer algún día The shadowhunter's codex...¡Lo terminaré! ¡Sólo me quedan veinte páginas! Ya... ¿y desde cuando?).

En conclusión, Aleación de ley es un libro que peca por corto e introductorio, además de tener una trama poco interesante. Aún así, cuenta con personajes bien caracterizados, con profundidad y con mucha carisma, además de tratar temas curiosas y presentar un mundo y una magia de lo más interesantes. Se lee con mucha facilidad, pues tiene mucho ritmo y acción y sin duda, contiene la esencia del autor. Así que nada, quedo con muchas ganas de leer el siguiente.

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


Cosas que he aprendido:

  • Personajes femeninos fuertes: se puede ser una chica "fuerte e independiente" sin necesidad de tener que luchar o empuñar un arma.
  • Buenas descripciones de batalla.
  • Hay que crear personajes característicos: al final, eso es lo que hace que el lector los recuerde y los diferencie de otros, los pequeños detalles.


PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

sábado, 6 de abril de 2019

Frases memorables: Ojalá fuera cierto


"—Cuando se da de lo poco que se tiene es cuando se da de verdad".

"—¿Quieres entender qué es un año de vida? Pregúntaselo a un estudiante que acaba de suspender el examen de fin de curso. ¿Un mes de vida? Díselo a una mujer que acaba de traer al mundo a un niño prematuro y espera que salga de la incubadora para estrecharlo entre sus brazos, sano y salvo. ¿Una semana? Que te lo cuente un hombre que trabaja en una fábrica o en una mina para mantener a la familia. ¿Un día? Háblales del asunto a dos que están locamente enamorados uno de otro y esperan el momento de volver a estar juntos. ¿Una hora? Pregúntale a una persona claustrofóbica encerrada en un ascensor averiado. ¿Un segundo? Mira la expresión de un hombre que acaba de salvarse de un accidente de coche. ¿Y una milésima de segundo? Pregúntale al atleta que acaba de ganar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos, en vez de la medalla de oro para la que lleva toda su vida entrenándose."

¡Hola a todos!
Hoy os traigo una nueva entrada de Frases memorables. En esta ocasión quiero hablaros del libro Ojalá fuera cierto, de Marc Levy. Sí, es un libro que no es muy de mi estilo (romaaaaaaanceeeee), pero me habían hablado tan bien del autor que decidí darle una oportunidad. He de decir que aunque la relación se desarrolla bastante bien, al romance le faltó intensidad, además de que hay demasiados flashbacks. Vamos que me aburrió bastante. Pero ya sabéis cómo soy yo con el romance. Aquí os dejo el enlace a la reseña para que le des un vistazo.

Lo que sí me dejó esta lectura fue dos citas que me gustaron. De la primera de ellas, tengo poco que decir. Estoy muy de acuerdo con ello. No es lo mismo regalar algo porque te sobra que cuando no tienes más. De todas formas, dar algo cuando tienes poco no quiere decir que por ello seas mejor persona. No nos engañemos: todos actuamos por egoísmo, yo la primera (wuala lo que has dicho...). Soy muy de ser generosa y ayudar a la gente, pero lo hago porque sino, me siento mal conmigo misma. Si alguien me pide ayuda, aunque no tenga tiempo para ello, le ayudo, porque sino, me reconcomería la culpa.

En cuanto al segundo fragmento, me pareció muy interesante la reflexión que se hace sobre la relatividad del tiempo. Para empezar, está muy bien buscado, todos los ejemplos me parecen muy adecuados. Por otra parte, puede parecer que no aporta nada, porque todos somos conscientes de que no es lo mismo cinco minutos leyendo que cinco minutos esperando el bus sin nada que hacer. Lo que me ha gustado de este fragmento es cómo ejemplifica a la perfección cada intervalo de tiempo. No sé, nunca se me hubiera ocurrido pensar que un segundo o una milésima de segundo pudieran tener tanta importancia.

Y hasta aquí la entrada de hoy. ¿Qué os han parecido las citas? ¿Conocíais el libro?


martes, 2 de abril de 2019

Saga Mundodisco, Libro XV: Hombres de armas, de Terry Pratchett

Como sabéis, me he embarcado en la espinosa tarea de leer los libros de esta saga, aunque pienso hacerlo sin prisas, tanto para no empacharme como porque hay demasiados. Si por mi fuera, lo hubiera leído hace unos meses, pero estuve liada con otras lecturas, y hasta ahora no he podido ponerme con ello.

Comentar que lo he leído conjuntamente con G, quién se ha leído el libro en inglés, cosa que me ha permitido poder ir comparando la traducción. Y tengo mucho que decir al respecto. ¡Adelante reseña!

Título: Hombres de armas
Autor: Terry Pratchett
Título original: Men at Arms
Año: 1993
Edición: Deboslillo, 2003
Género: Fantasía

Sinopsis:
"¡Sé un HOMBRE en la Guardia de la Ciudad! ¡La Guardia de la Ciudad necesita HOMBRES!"

Hasta ahora, sin embargo, la Guardia Nocturna solo cuenta con el cabo Zanahoria (técnicamente un enano), el agente Cuddy (realmente un enano), el agente Detritus (un troll), la agente Angua (una mujer... la mayor parte del tiempo) y el cabo Nobbs (descalifica do de la carrera evolutiva por hacer trampas).
Y necesitan toda la ayuda que puedan conseguir. Porque hay un asesino suelto en las calles, con un arma nueva y mortífera y, lo más peligroso, un PLAN para devolver a la ciudad de Ankh-Morpork su grandeza perdida. Además, el misterio debe resolverse antes del mediodía, cuando el capitán Vimes devolverá su placa y se casará con la mujer más rica de la ciudad.
Comparado con lo que les viene ahora, acabar con aquel dragón que atacó la ciudad hace un tiempo resultó fácil, ¡enfrentarse a un ejército de enanos sería más fácil! Y si la tarea es incluso complicada para un cuerpo de vigilancia normal, para la Guardia Nocturna puede convertirse, literalmente, en un auténtico "rompecocos"...

Opinión:

He de decir que empecé esta lectura con mal pie. A diferencia del libro anterior, este perdía el componente de novedad, así que los dos primeros tercios no me han parecido gran cosa. Lo sé, lo sé, los dos primeros tercios es mucho, pero no quiero mentiros. No es que fueran malos ni aburridos, sino que no lograban despertar mi interés. Me daba la impresión de que se centraba en presentar personajes, crear situaciones que no tenían relación entre ellas y que la trama no avanzaba. Y en general, así es.

El resto de la Guardia ha sido
suprimida sin ninguna razón
Eso no tiene por qué ser necesariamente negativo, es simplemente, que no lograba engancharme. Ahora bien, a partir del último tercio, es decir, las últimas 150 páginas me han parecido frenéticas. Las páginas me pasaban volando, como si fueran de papel de fumar, y el libro consiguió engancharme completamente. En esa parte hay más ritmo y acción, las escenas empiezan a encadenarse entre sí y se aúnan muy bien trama y situaciones ridículas. Una maravilla. Ojalá todo el libro hubiera sido así.

Otra decepción que me he llevado ha sido con el humor. ¡Pero si me habían vendido toda la vida que humor era sinónimo de Pratchett! Pues vaya chasco me he llevado. Ni modo. Este libro me ha parecido menos divertido que el anterior, quizás por la ausencia del factor sorpresa. Por favor, no me malinterpretéis, ha sido divertido, hay algunas bromas realmente buenas e ingeniosas y me ha arrancado más de una sonrisa, sobre todo de admiración, pero casi ninguna carcajada. Destacar en especial las notas a pie de página, como siempre, muy divertidas, aunque esperaba que fueran más abundantes.

Y aquí es cuando quiero hacer referencia a la traducción. De verdad, el traductor merece un aplauso solo por el hecho de haberlo intentado, y es que enfrentarse a la traducción de este libro tiene que ser pavoroso. Yo saldría huyendo por patas. No os podéis hacer una idea de la cantidad de chistes y bromas lingüísticas intraducibles que hay en este libro. La habilidad del autor para hacer juegos de palabras es admirable. Para aplaudirle a rabiar. Hasta despellejarse las manos. El problema es que muchas veces todo eso no se puede traducir, así el libro pierde una parte importante de su componente humorístico. Sí, en muchas ocasiones se intenta, pero de todas formas, por eso no me he reído tanto como pensaba.
Que yo sepa, Gaspode es
 un perro, no un dragón...

Antes comentaba que los dos primeros tercios no me habían parecido gran cosa en cuanto a evolución de la trama. Es cierto, pero lo positivo es que eso se sustituye por la evolución de la ambientación y de los personajes. El anterior libro había quedado un poco cojo en cuanto a worldbuilding y profundidad de personajes, pero lo deje pasar porque esperaba que se desarrollara en los siguientes libros. Así ha sido.

Me ha gustado conocer Ankh-Morpork (no podía tener un nombre más sencillo, ¿verdad?) más a fondo, pasearme con Zanahoria por sus calles, visitar los gremios e impregnarme de su cultura. Y yo que pensaba que solo existían el Gremio de Asesinos y el Gremio de Ladrones...¡hay un Gremio de casi cualquier cosa! ¡Incluso de mendigos! Además, me gusta que cada raza tenga sus propios rasgos culturales, sus creencias y supersticiones. Son pequeños detalles que importan. Como que para los trolls el cielo esté bajo tierra, que para los payasos pintarse la cara como otro sea un sacrilegio o que los enanos tengan que destruir las herramientas de los difuntos. Todo eso da consistencia al mundo e identidad.

Y no solo se profundiza en la ambientación, también en los personajes. Destacar en especial a Vetinari y a Zanahoria. Vetinari me parece un gobernante de lo más peculiar, lo más sorprendente de él es su capacidad para saberlo todo, su astucia y su perspicacia. En cuanto a Zanahoria, me encanta por su ingenuidad, su carisma y por ser tan buena persona. Este fragmento me parece muy revelador:
"Era la manera en que Zanahoria vestía el lugar. Esperabas que en cualquier momento entonara esa clase de canción con rimas sospechosas y frases como "Mi clase de ciudad" y "Quiero ser parte de ella"; la clase de canción en que la gente baila por la calle, da manzanas a la persona que está cantando, una docena de humildes vendedoras de cerillas de pronto muestran asombrosas habilidades coreográficas, y todo el mundo se comporta como ciudadanos encantadores y amables en vez de como los individuos egoístas, malvados y capaces de llegar al asesinato que ellos mismos sospechan ser. Pero la diferencia estaba en que si de pronto Zanahoria se hubiera puesto a cantar y bailar, la gente se habría unido al número musical. Zanahoria era capaz de hacer que un círculo de monumentos megalíticos se pusiera en fila detrás de él y bailara una rumba"
El resto de personajes secundarios también están muy bien. Colon y Nobby quedan un poco relegados por los nuevos reclutas, pero aún así tienen sus momentos. La que me ha faltado mucho y que pensaba que tendría más presencia es Lady Ramkin, me parece muy mal que haya quedado tan en tercer plano. En su lugar destaca Angua, la cual me ha parecido una buena incorporación, sin duda hacía falta más presencia femenina (es gracioso que en la propia novela se menciona que la han reclutado en la Guardia para cumplir con los cupos de inclusión), aunque como personaje no me ha parecido tan interesante. En cambio, la relación de amistad que se va fraguando entre Cuddy y Detritus me ha parecido maravillosa.

Y Vimes...es Vimes. No tengo muy claro qué pensar de él, es sin duda uno de los personajes más complejos, lleno de contradicciones internas y el más reflexivo de todos. Eso es algo que me ha aparecido curioso de esta obra. Un libro que es sobre todo humor, sátira y crítica al mundo de la fantasía...pero que sabe ponerse serie cuando hace falta, cosa que se ve en las reflexiones internas sobre la vida de Vimes. Es algo que no esperaba en absoluto y que me ha gustado.

Un detalle que quiero mencionar es la presencia de un pequeño romance, completamente en segundo plano y al que se le concede la importancia justa, algo que me ha parecido muy acertado.

Por último, quiero hacer referencia al estilo narrativo de Pratchett. No me había fijado en los detalles cuando leí el libro anterior, pero en este sí y he quedado gratamente sorprendida. Pratchett se basa en la máxima "mostrar antes que contar" y la cumple a rajatabla. Nunca había visto un autor que lo cumpliera tan a pies juntillas. Para empezar, las aclaraciones en los diálogos son de escasa a nulas. Si un personajes está enfadado, dubitativo, preocupado o asustado, hace que se note en su forma de hablar, sin necesidad de explicaciones:
"-Te cortaré las piernas a la altura de las rodillas -dijo.
- ElhombrealquebuscasesGerhardtCalcetíndelGremiodeCarniceros.
- Bien.
- Yahoraapartaelhachaporfavor."
Por otra parte, hace un gran uso de las elipsis. A veces, en lugar de contar una escena, la elide, y deja que el lector la sobreentienda, por lo que no trata al lector de tonto. Aquí os dejo con un ejemplo en el que se elide por completo la escena de un incendio:
"—¡Lo último que oí decir fue que esta cosa había sido prohibida en ocho países y que tres religiones dijeron que excomulgarían a cualquier soldado que pescaran utilizándola! ¿Alguien tiene una cerilla?
—Toma —dijo Zanahoria—. Pero ¿qué…?
—¡Mira!
Nobby encendió una cerilla, la aplicó al tubo que había en la parte delantera del artilugio y accionó una palanca.
Pasado un rato consiguieron apagar las llamas.
—Necesita que le hagan un pequeño ajuste —dijo Nobby, hablando a través de su máscara de hollín.
—No —dijo Zanahoria. Recordaría durante el resto de su vida el chorro de llamas calentándole la cara mientras iba de camino hacia la pared."
En conclusión, un libro que me ha gustado bastante, pese a no haber sido todo lo que esperaba. Es divertido, aunque le falta humor, pero entiendo que es porque la traducción es complicada. Los dos primeros tercios presentan un ritmo más lento, pero se aprovecha para profundizar más en el mundo y los personajes. Además, las últimas 150 páginas son trepidantes, con mucho ritmo y acción, de manera que he quedado completamente enganchada. No está a la altura del anterior, pero es muy bueno.

Cosas que he aprendido:

  • Mostrar en lugar de contar: no sabía que eso se podía llevar hasta tal punto. Tomo nota de lo de las elipsis y cómo se evitan los incisos en los diálogos, pese que es cierto que eso requiere mucha más atención por parte del lector
  • Dificultad de la traducción: los juegos de palabras son geniales...hasta que tienes en cuenta la dificultad que presenta su traducción. La tarea del traductor está muy minusvalorada, traducir no es tan sencillo como parece.

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:




PUNTUACIÓN...3'5/5!

Primeras Líneas...

lunes, 25 de marzo de 2019

Viñeta del lector 52#

"Ese momento en el que, tras terminar un libro, miras a tu alrededor y te das cuenta de que todo el mundo está siguiendo con sus vidas...como si tú no acabaras de sufrir un trauma emocional a manos de un libro"

En esta ocasión, vais a tener que disculpar la brevedad de la entrada, pero es que la viñeta que os traigo hoy lo dice todo y seguro que todos habéis pasado por ello alguna vez. Ya os he hablado en alguna que otra ocasión de los libros que me han atrapado hasta tal punto, que luego soy incapaz de abrir ningún otro durante unos días, porque sigo viviendo en el libro anterior. También os he hablado alguna que otra vez de los libros que tienen giros tan inesperados que me han dejado anonadada. Bien. Los libros que se corresponden a esta viñeta son una combinación de ambos.

Me refiero a libros que agarran tu corazón y lo estrujan como si fuera un limón, libros que, al terminarlos, quieres recomendar gritando a los cuatro vientos, pero que al llegar la hora de la verdad, el título escapa de tus labios como un susurro, y hablas de él con voz queda y con reverencia, pues lo que más temes no es que a la otra persona no le guste -sabes que eso no puede pasar- sino que tienes miedo de que el libro la deje tan tocada como a ti. Son libros que hacen que, al cerrar la última página, veas el mundo de forma distinta a cuando lo abriste.

Me he sentido así con varios libros. Uno de ellos fue La ladrona de libros. Estoy convencida de que hoy en día no me impresionaría tanto, pero cuando lo leí tendría unos doce años y me tocó muy hondo, pues era uno de los primeros dramas que leía. Otros que me han dejado con esa sensación han sido  Escapar de Sobibor y La canción secreta del mundo. Y, por qué no, el de Voces de Chernóbil, que lo leí el año pasado.

Uf, el trauma que me causó ese libro. Tras terminarlo, necesité un tiempo de mirar fijamente al infinito, pues no sentía el mundo que me rodeaba como propio. Quedé con mis amigas para animarme un poco y durante un buen rato, parecía que vivía en tercera persona, viendo cómo los demás charlaban, reían y bromeaban, es decir, cómo seguían con sus vidas como si no estuviera pasando nada, mientras yo me derrumbaba por dentro.

Y es que hay libros que dejan marcas indelebles. ¿Cuál es el vuestro?