viernes, 23 de septiembre de 2022

Frases memorables: Cosas por las que discutimos mi chica y yo

«Descalifican a la gente que ha nacido hermosa, no sé, porque no se lo han ganado. Sólo es un accidente de la naturaleza. Pero nadie arruga la nariz y dice: "Bah, nació con un talento musical natural", o "Su inteligencia para las matemáticas es innata"; de hecho, si es así obtienen mayor respeto.  Si se trata de atletas, de campeones de ajedrez o de artistas de lo que sea, todo el mundo piensa que son fantásticos. Pero si se presentan a concursos de belleza todo el mundo se burla». 

La cita que os traigo hoy es de Cosas por las que discutimos mi chica y yo, de Mil Millington, un libro poco conocido. Lo leí hace mucho y tengo pendiente hacer una relectura. Recuerdo que me pareció muy divertido, pues es un libro con el que te ríes a carcajadas y con el que es fácil sentirse identificado, pues tanto los personajes como las situaciones son muy cotidianas. Eso sí, no hay ningún tipo de trama, es simplemente el día a día, contado con mucho humor, de un protagonista muy divertido. Pero vaya, cada uno tiene un humor diferente, así que si os ha llamado la atención, os recomiendo darle un vistazo a la reseña para ver alguna muestra del estilo y leer mi opinión con más profundidad. 


La crítica que podéis leer en la cita se contextualiza por el hecho de que la novia del protagonista es una rubia despampanante, pero eso no significa que sea tonta. Me parece una reflexión curiosa; nunca me había parado a pensar algo así. Soy como esa gente a la que el narrador critica, de las que aplaude el talento natural de algunas personas para actividades relacionadas con el arte o el deporte, mientras que suelo menospreciar a la gente bella. Ya, está mal dejarse llevar por estereotipos, me doy cuenta. 

No me parece que en general la gente desprecie a aquellos que han nacido guapos, sino que sienten (sentimos) envidia, pero eso pasa igual con cualquier otro talento. Lo que sí es verdad es que se suelen despreciar los concursos de belleza, y en parte lo entiendo. Creo que la diferencia entre estos concursos y otros relacionados con el arte o el deporte es que la belleza es algo muy subjetivo. Este tipo de competiciones se basan en un canon establecido y lo perpetuan, cosa que hace que las personas que no se ajustan a ese canon se sientan desgraciadas. Eso no pasa con, por ejemplo, la música, pues si no se te da bien, pasas a otra cosa, pero no vas a operarte para ser mejor cantante, mientras que, a raíz de la imagen de persona que venden en los concursos de belleza, sí que hay gente que cambia su aspecto porque se siente inferior. 

Soy una persona que no se preocupa mucho por el aspecto físico. Acepto que no me parezco a ese modelo canónico y, aunque a veces me siento mal por ello, no trato de cambiar. No suelo maquillarme, ni arreglarme, ni preocuparme por la ropa. Si puedo ir dos veces al año a la peluquería, mejor que ir tres. Entiendo que no hay que juzgar a nadie antes de conocerlo, que ser guapa de nacimiento no hace que tu vida sea más fácil, pero no acepto los concursos de belleza por el daño que hacen a la sociedad, imponiendo un modelo físico a seguir. ¿Qué opináis vosotros sobre este tema?

lunes, 19 de septiembre de 2022

Spiderlight, de Adrian Tchaikovsy

La primera vez que oí hablar de este autor fue en el Celsius 2019. G fue a la presentación del libro y le pareció interesante porque el protagonista era una araña, se trataban temas y la fantasía era subversiva. Ha pasado bastante antes de que ambos lo hayamos leído, pero ha merecido la pena. 

Autor: Adrian Tchaikovsky

Traducción: Alexander Páez
Título original: Spiderlight
Publicación original: 2016
Editorial: Alethé 
Año de edición: 2019
Género: Fantasía
Autoconclusiva 
Páginas: 328
ISBN: 978-8491645566

Sinopsis:
La iglesia de Armes de la Luz ha combatido a las huestes de la Oscuridad durante tanto tiempo que ya nadie lo recuerda. Una gran profecía ha presagiado que un grupo de inadaptados, liderados por una sacerdotisa suprema, vencerán al Señor Oscuro Darvezian armados con su inteligencia, la bendición de la Luz y un artefacto arrebatado a la impía Reina Araña.
El viaje será largo, duro y repleto de peligros. Aliados que serán enemigos, enemigos que serán aliados. Y el Señor Oscuro espera, siempre espera…

Opinión:

Nuestro grupo de héroes está formado por la sacerdotisa Dion, el ladrón pícaro Lief, el caballero Harathes, la fuerte e independiente arquera Cyrene y el poderoso mago de fuego Penthos. Con el fin de derrocar al Señor Oscuro Darvezian, se internan en el bosque de la Reina Araña y se llevan a Nth (luego llamado Enth), una araña que transforman en alguien ligeramente humano, para que los ayude a cumplir la profecía y los guíe hacia la victoria. 

Esto son las primeras 30 páginas. Este inicio nos vende una histórica típica de fantasía donde un grupo, quizás un poco peculiar por la incorporación de Nth (al que llamaré Enth a partir de ahora), intenta cumplir una profecía para derrotar a la Oscuridad. Y lo cierto es que durante 200 de 300 páginas es así: nuestros aguerridos protagonistas viajan de una ciudad a otra, se enfrentan a varios obstáculos y enemigos mientras profundizan en los lazos que los unen. El caso es que la repetición de esta estructura típica es intencional, pues precisamente el autor aprovecha esos tópicos para deconstruirlos todos al final.

Problemas de redacción

 No es que esos dos primeros tercios de la novela sean malos, pero no ofrecen nada nuevo. La historia es entretenida, pero ya he olvidado todo el viaje de los protagonistas. Se siente como si fuera el resultado de una partida de rol con amigos. Pese a todo, entiendo que es necesario para el mensaje de la obra y para que el final tenga sentido. Porque menudo último tercio. No es que esté lleno de giros inesperados, que también hay unos cuantos, sino que es allí donde encontramos una crítica brutal a la tradición fantástica.

Si hay algo por lo que merece la pena leer este libro son sus temas; lástima que no se vean en todo su esplendor hasta el último tercio. Uno de estos temas, y quizás el más importante, es el de la xenofobia, reflejado en el personaje de Enth. La obra nos habla del odio que sienten los héroes por todos los seres de la Oscuridad, entre ellos las arañas, pues al no conocerlos, simplemente los consideran el Mal. Enth (¡personajazo!) irá evolucionando, y eso sembrará la duda entre los miembros del grupo acerca de sus creencias. Además, al ser Enth un personaje con un aspecto monstruoso, también se habla acerca de este tema: ¿uno es un monstruo de nacimiento o es la mirada de los demás la que te convierte en monstruo?

No creo que haya ninguna duda respecto a quién es mi personaje favorito, más que nada porque Enth es el más trabajado. La historia está en tercera persona y no se encuentra exclusivamente centrada en él, pero lo conocemos muy a fondo y ese debate interno que tiene acerca de cuál es su identidad (¿humano o araña?) es maravilloso. El conflicto respecto a su nombre (Nth o Enth) ya es un reflejo de todo esto, pues simboliza el desprecio de los demás por una cultura que no quieren conocer y el problema de identidad del personaje. Además, Enth no puede actuar por su cuenta, sino que él es una marioneta obligada a obedecer al resto, algo que ofrece también un debate muy interesante, el cual se intensifica al final, donde vemos los hilos invisibles que controlan a los demás.

Otro ejemplo de problemas de redacción

Otro de los platos fuertes de la novela es la reflexión sobre el Bien y el Mal. Eso le lleva a hablar de si el fin justifica los medios, pero también acerca de la idea de la dualidad de que los personajes solo puedan ser blancos o negros. Además, para mi sorpresa, no se decanta simplemente por decir que son grises, sino que ofrece una vuelta de tuerca al tema. 

El problema de las profecías... Buena crítica
La subversión tanto del villano como del tópico de la profecía están muy bien tratados, pero también me han gustado detallitos como que los protagonistas no maten a sus contrincantes sin ton ni son, sino que lo eviten a toda costa, por mucho que los demás sean antagonistas. Eso hace que las muertes tengan más fuerza.

Acabo de darme cuenta de que solo he hablado de Enth y

Las cejas del autor me hacen
mucha gracia
he ignorado al resto de personajes. Lógico, pues no están demasiado desarrollados. Eso se debe en parte a que la historia empieza in media res, cuando el grupo ya hace tiempo que se ha formado y han afianzado las relaciones entre ellos. A diferencia de otras novelas, no vemos cómo Dion va perdiendo su fe, sino que esta ya se tambalea desde el principio, ni cómo Penthos se va enamorando, ni cómo Harathes va demostrando ser un capullo, pues aunque se ahonda en ello, no vemos el origen. Me hubiera gustado que la historia no empezara de forma tan abrupta e ir viendo la evolución de cada uno de ellos, pero entiendo que eso no hubiera aportado nada a lo que quería contar el autor y solo hubiera significado más relleno. 

El inicio no es lo único abrupto, pues el final también lo es. La historia está bien cerrada, pero para mi gusto le ha faltado un epílogo, no tanto porque quiera saber qué sucederá con los personajes como por el hecho de que falta un cierre algo más catártico que deje respirar a los personajes.

A nivel de escritura, el libro deja mucho que desear. No sé cómo será en el original, pero la redacción es muy floja. Las oraciones no fluyen, se sienten entrecortadas y hay problemas de puntuación, además del hecho de que el lenguaje no es especialmente remarcable.

Más problemas de redacción
Por último, comentar que el mundo está muy poco desarrollado. Sé que son solo 300 páginas y que el autor no pretendía más, pero me han faltado descripciones, detalles sociales, entender cómo funciona la religión y la magia. Hay criaturas interesantes, como los cadavéricos, pero solo aparecen como extras. No es que el mundo fuera especialmente rico e interesante, además del hecho que todos esos detalles hubieran entorpecido la narración, pero en algunos puntos sí que me ha faltado desarrollo, especialmente respecto a los temas religiosos.

En conclusión, estamos ante un libro de fantasía que parece al uso durante los dos primeros tercios, pero que después da un giro de 180º. Puede que durante gran parte del libro la trama sea sencilla y olvidable, pero es necesario para llegar al tramo final donde prima la subversión y la reflexión. Nth es un personaje muy bien desarrollado con un gran conflicto de identidad, cosa que lleva a hablar acerca de los monstruos, los prejuicios y la xenofobia, así como de los conceptos del Bien y del Mal en este tipo de historias. La prosa es mediocre y le falta trabajo, del mismo modo que al mundo le falta desarrollo, pero en su conjunto me parece una obra distinta, muy bien condensada, que merece la pena ser leída. Si buscas algo de fantasía distinta, no lo dudes.

Cosas que he aprendido:

  • Las arañas también tienen sentimientos.
  • Cómo subvertir el tropo del villano y la profecía.
  • El salón del trono no tiene por qué estar arriba.
  • Por qué no hay que ir matando a los enemigos sin ton ni son.

Y ya para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:


PUNTUACIÓN...3'5/5!


Primeras Líneas...  

 

viernes, 16 de septiembre de 2022

Viñeta del lector 100#

¡Buenos días a todos! Hoy, más que una viñeta en concreto, me gustaría compartiros unas cuantas que me han parecido bastante inspiradoras, así como divertidas. ¿Cuál es vuestra favorita?






 

martes, 13 de septiembre de 2022

Tetralogía Desconexión, Libro I: Desconexión de Neal Shusterman

Aquí estoy con otra de mis lecturas preCelsius. A este autor y esta saga las tengo pendientes desde hace muchos años, pero como iba a venir a la Celsius, decidí ponerme con el libro, para ver si me gustaría tenerlo firmado. Como con Un cuento oscuro, no he quedado muy convencida, pero en esta ocasión se debe a que el libro era demasiado juvenil para mí. 

Año de edición: 2012
Traductor: Adolfo Muñoz
Título: Desconexión
Autor: Neal Shusterman
Editorial: AnayaSaga: 1/4
Número de páginas: 416
ISBN: 9788467829396 

Sinopsis:

La Segunda Guerra Civil de Estados Unidos, también conocida como «Guerra Interna», fue un conflicto prolongado y sangriento que concluyó con una resolución escalofriante: la vida humana se considerará inviolable desde el momento de la concepción hasta que el niño cumpla los trece años, entre los trece y los dieciocho años de edad, sin embargo, los padres pueden decidir «abortar» a su hijo de modo retroactivo... con la condición de que el hijo, desde un punto de vista técnico, no muera. Al proceso por el cual se acaba con él al mismo tiempo que se le conserva con vida se le llama «desconexión». Actualmente, la desconexión es una práctica frecuente y socialmente aceptada.

Opinión:

Para mí, "literatura juvenil" engloba toda una serie de libros escritos para un público (de cualquier edad) con menor bagaje lector menor. Son libros, en una palabra, sencillos: no tienen un lenguaje muy elaborado, sino que es directo y cercano, suelen estar en primera persona para empatizar más con el lector, los personajes suelen tener poca evolución y profundidad, las tramas son dinámicas y llenas de acción, y los temas aparecen de forma superficial. Con todo esto no quiero dar la impresión de que se trata de obras menores, sino que están enfocadas a un público concreto y no pretenden más. Yo soy quién soy gracias a todos los libros juveniles que he leído, sin ellos no me hubiera interesado por la literatura.

Por tanto, al decir que este libro es juvenil, no quiero decir que sea un mal libro, sino que tiene toda una serie de características que se corresponden con esa etiqueta, las ya mencionadas con anterioridad. Estamos ante una historia con un lenguaje sencillo y escrita en un tono cercano, con una trama llena de aventuras y un poco de romance. Eso sí, se pasa un poco en lo de tratar de tonto al lector, pues mantiene en incógnita cosas que son obvias, explica vocabulario en notas al pie o los personajes hacen preguntas un poco estúpidas. 

Este tipo de cosas pueden enfadarte si no vas con la perspectiva que es una historia juvenil. Cosas como que el protagonista huya de casa y le pillen porque tiene el móvil encendido y le han rastreado me parecerían movimientos estúpidos si no fuera porque los protagonistas son adolescentes y a veces cometen fallos propios de esa edad. 

Los protagonistas son Connor, Risa y Lev. El primero es un chico algo impulsivo, pero bonachón. En teoría evoluciona porque llega a controlar su violencia, pero como le conocemos muy poco antes de su huida, me ha parecido que siempre había sido así. Él nos ofrece la perspectiva de un chico normal, algo problemático, al que sus padres quieren desconectar. A Risa le gusta tocar el piano y siente interés por la medicina. Es una huérfana que ha vivido toda su vida en un orfanato, hasta que deciden que sus habilidades no son suficientes y que van a desconectarla. Lev es un chico de 13 años de una familia muy religiosa, la cual decidió desde su nacimiento que fuera el diezmo que ofrecerían al estado, por lo que es un sacrificio a ser desconectado, cosa que acepta y comprende, hasta que los demás le hacen ver lo equivocado que está. Es el único que evoluciona, pero lo hace demasiado rápido y fuera de pantalla como para que resulte creíble. 

Pese a mi poco entusiasmo por ellos, son personajes normales que no están mal, especialmente desde la perspectiva de alguien con poco bagaje lector. No son especialmente memorables y lo único que me ha parecido interesante es cómo Connor se convierte poco a poco en un héroe, no por hacer nada especial, sino que su leyenda se va formando poco a poco mediante casualidades y rumores, sin que él haga nada.

Lo que sí me ha molestado ha sido el baile de perspectivas, pues aunque la historia está narrada en tercera persona centrada en los tres personajes acabados de mencionar, a veces al narrador le interesan otras perspectivas para generar más interés y las adopta. Esto me parece hacer trampas, pues es muy fácil contar una historia y mantener el misterio si en los momentos clave cualquiera puede ser narrador.

La parte que me ha parecido menos trabajada ha sido el mundo y los temas. De nuevo, si eres alguien con poco bagaje lector, no te parecerá superficial, pero a mí sí. El primer problema es que, por el tono juvenil, el autor decide irse con ambages y no llamar las cosas por su nombre. Estamos en un mundo en el que el aborto está prohibido, ni siquiera hay medidas anticonceptivas. De esto último no estoy muy segura, pues no hablan de ello en ningún momento, pero sino, no me explico cómo hay tanta gente que no quiere tener a sus hijos. Si no quieres al bebé, te obligan a tenerlo (no se habla de la discriminación que supone obligar a una mujer a pasar por un embarazo no deseado) y puedes dejarlo abandonado en un portal (¿y si los de la casa están de vacaciones? ¿Y si el bebé enferma? Se menciona y ya), donde lo adoptarán o lo llevarán a una casa de acogida. ¿Es mejor tener un hijo al que no quieres o deshacerte de él antes de que nazca? Se plantea la pregunta, pero no hay ninguna reflexión sobre ello

Tardan mucho a explicarte en qué consiste la desconexión, aunque se intuye, y hasta el final en que te lo muestran gráficamente en un capítulo muy duro y el mejor de la novela no sabes qué es. Me molesta que no se digan las cosas a las claras y trate de ser un misterio, pese a que en una de las primeras escenas ya te dejan entrever en qué consiste. En esta sociedad que parece ser Estados Unidos los padres pueden desconectar a sus hijos entre los 13 y los 18 años si no los quieren o no se comportan correctamente, y desconectarlo implica que en un lugar especializado los descuartizan para donar todos sus órganos y partes del cuerpo, desde el cerebro a los dedos del pie.

 Hay varias cosas a comentar sobre todo esto que no se tratan en la novela. El tema es muy interesante, pues habla acerca de la facilidad con la que los padres se quitan de encima la responsabilidad de cuidar a un hijo, de los trasplantes de órganos y de la identidad. El problema es que lo deja ahí, sin desarrollarlo ni profundizar en ello. Sobre el tema de los padres, no se habla de la difícil decisión que supone desconectar a tu hijo y al parecer hay muchísimos padres que están de acuerdo con la medida, algo que no entiendo. El gobierno no te obliga a desconectar a tu hijo conflictivo, eres tú quién lo decide, entonces ¿cómo hay tanta gente a favor de ello? Vale que les han dicho que no mueren porque todas las partes del cuerpo siguen ahí en alguna parte, pero aún así.

En segundo lugar, los protagonistas pasan la mayor parte del tiempo huyendo, y muy poco reflexionando acerca de la desconexión. Los debates se dejan caer, y claramente el autor se posiciona en contra de estas medidas, pero es que no tenemos una fuerza opositora que justifique estas acciones. En un momento un personaje dice que vive gracias a un pulmón de un desconectado y le preguntan si se cree mejor que la persona a la que le arrebataron el pulmón, pero no contestan a la pregunta ni reflexionan sobre ello. Además, ¿por qué el límite de 18 años? ¿Por qué no desconectan a cualquier criminal? ¿Por qué no hay granjas de cuerpos?

El tema de la identidad, de si se sigue vivo después de la desconexión, también está tratado superficialmente. Se habla de memoria muscular y hay un personaje que tiene parte de la consciencia de otra persona, pero poco más. Tampoco se habla de qué pasa con el resto del mundo, pues si EEUU se convierte en un laboratorio de cuerpos y hay otros países en los que no, debería haber muchos problemas con el tráfico de órganos. Superficialmente se habla de religión, con Lev, pero más allá del diezmo, no se habla mucho acerca de aquello en lo que creen. 

Por tanto, creo que al mundo le falta desarrollo y profundidad. No me creo que no haya más disidentes y el tema de los terroristas aparece de refilón. Además, parece que hay muchas formas de evitar que te desconecten: si estás embarazada, si tienes una minusvalía, si eres un terrorista fallido, ... No entiendo por qué más gente no se aprovecha de todo esto.

En conclusión, Desconexión ha sido un libro que ha pasado sin pena ni gloria. Estoy segura de que de más joven me hubiera flipado, pues plantea debates muy interesantes acerca del aborto, la responsabilidad de los padres y la identidad, pero los trata superficialmente, sin reflexionar a fondo sobre ello. El mundo es coherente, pero le falta profundidad, al igual que a los personajes, que no resultan nada memorables, pero son realista. La trama tiene mucha acción y resulta muy entretenida. Leeré el siguiente porque lo tengo en casa en papel, pero después dudo que siga con el resto.

Cosas que he aprendido:

  • Los trasplantes de órganos son importantes, pero ¿qué precio estamos dispuestos a pagar por ellos?

Y ya para terminar, mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

sábado, 10 de septiembre de 2022

Visto en las redes 49#

 Hola! ¿Cómo va todo? ¿Qué tal las vacaciones? A mí se me han hecho cortas, como supongo que os pasa a vosotros. Las he disfrutado mucho, pero no he hecho ni la mitad de lo que quería hacer. Eso sí, he aprovechado para leer mucho. ¡No sabéis lo que echaba de menos poder dedicar una tarde entera a leer!

En fin, no me enrollo más y os presento una nueva entrada de Visto en las redes. Esta sección, para los que no lo sepan, se publica bimestralmente y me gusta mucho porque da pie a muchos debates, (aunque no os veo muy por la labor de debatir). Espero que la disfrutéis y que podamos comentar un montón de temas interesantes. ¡No os olvidéis de comentar todo aquello con lo que estéis o no de acuerdo!

Eso sí, antes de nada, empezaré explicando en qué consiste la sección para aquellos que aún no lo sepan. Ya sé que estos párrafos que vienen a continuación son muy repetitivos, pero siempre hay gente nueva que no sabe en qué consiste la sección y me gusta informar de ello. Visto en las redes es una recopilación de todos aquellos tweets que me han parecido interesantes (y a los que he dado retweet) publicados estos dos últimos meses (en esta ocasión en julio y agosto) por diversas personas, y una selección de las reflexiones relacionadas con el mundo literario que he compartido por las diferentes redes sociales. Es decir que... ¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada! 

Me decidí a crear esta sección como excusa para hacer debates porque sé que algunos de vosotros no me seguís en las redes sociales tranquilos, estáis en la lista negra (tanto porque no os interesa como porque no tenéis una cuenta) y pensé que os podría parecer interesante tener una recopilación de esta información. Así, todos los que no tenéis redes podrías estar al tanto y los que me seguís, pero estáis saturados, podríais tener un resumen. 

Como sabéis, el blog está en varias redes: en Twitter, en Facebook, en Instagram, en The Storygraph, en Goodreads y en Bloguers (podéis acceder a mi perfil de cada red social haciendo click en los enlaces), pero estoy especialmente activa en Twitter, Instagram y Facebook, por lo que en esta sección me centraré en esas redes sociales. 

Repito, como en cada ocasión, que la idea de esta sección no es completamente mía (siempre hay que dar créditos). Me inspiré en una sección muy parecida en el blog de Deja volar tu imaginación llamada Citando a Twitter. En ella, Patt recopilaba algunos de sus retweets favoritos, aunque siempre están relacionados con reflexiones sobre el mundo en general, no centradas en el ámbito literario. Y sin más dilación, os dejo con la entrada:

Visto en Twitter

Muy de acuerdo con Lope de Vega 2.0. Sé de buena mano, pues varios de mis compañeros de universidad eran así, que muchos llegan a la universidad con problemas para redactar, de comprensión lectora y son incapaces de exponer en público porque les da vergüenza o porque no conocen los principios básicos. ¡Y eso la gente de letras, imaginad los que son de otras carreras! También sé de buena mano, pues el año pasado estuve dando clase en Bachillerato, que no se trabaja la expresión oral, que no saben ver lo que se oculta entre letras y que en la escritura solo se da importancia a la ortografía. Creo que no tenemos que bajar el nivel y añadir una asignatura sobre expresión oral y escrita (aunque en mi carrera había una) para ayudar a los alumnos, sino que hay que formarlos desde la base. Por mi parte, intenté hacer algunos análisis de texto más en profundidad, así como dar por hecha la ortografía y centrarme en otros aspectos de la redacción, pero aun así, sé que faltaron cosas por pulir. Pese a todo, si nuestro objetivo es que los universitarios se expresen mejor, ¿no habría que darles una segunda oportunidad para que lo aprendan mediante esta asignatura? ¿Qué opináis?

Aish, admito que soy de la opinión de Clara Albori. Antes compraba libros de segunda mano sin ton ni son, pero desde que estoy con G, empiezo a valorar más las ediciones bonitas, hasta el punto de comprar otra vez el mismo libro en una edición mejor. Pero no es solo eso. Hay un montón de libros a los que ni me acerco a causa de la terrible portada que tienen, especialmente los de fantasía de los años ochenta o noventa. Es increíble cómo una portada u otra puede cambiar tanto mi percepción de un libro. Nunca me hubiera acercado a "La espada de Shannara", "Cantos de Hyperion" o "Malaz" si no fuera por las reediciones. 

Este es un tema de debate que vuelve una y otra vez a ser actualidad cada cierto tiempo. Hay bloggers que ya están hartos de oír hablar de esto, pero entiendo que se incorpora gente nueva al mundillo cada día, por lo que es completamente normal que vuelvan a hablar de esto. En parte, estoy de acuerdo con Ana Mendoza, y en parte no. ¿Mi opinión sobre el tema? Siempre que hagas algo en beneficio de otro, sin que sea de tu interés, deberían pagarte. Si un autor o una editorial quiere que reseñes un libro que no te genera ningún interés, deberían pagarte por esa reseña. Si un autor o una editorial quieren que hagas promoción en tu blog de un libro que no te genera interés, deberían pagarte por la publicidad. Ahora bien, si te piden una reseña o publicidad de un libro en el que realmente estás interesada y que hubieras comprado de todas formas o del que compartes siempre información, por supuesto que debería ser gratis. Así de fácil. Claro, eso hace que haya un desequilibrio y comentarios de "es que este lo hace gratis",a los que yo respondería "pues entonces pídeselo a este". Lo principal es que haya respeto, de manera que, ante las exigencias de un blog, un autor o editorial puede decidir si aceptarlas o no, pero sin insultar a nadie. 

La lectura es un placer, que nunca se nos olvide. Como dice Diana, tenemos que leer a nuestro ritmo, sin tratar de imitar a aquellos que leen más deprisa que nosotros. Eso no quiere decir que disfruten menos de las obras, sino que tienen un ritmo de lectura distinto. Puede que esa gente lea más libros que tú, pero lo importante es disfrutar con aquello que lees. Y lo mismo con el tema de las novedades. ¿Y qué si todo el mundo ha leído determinado libro y tú no? ¿Que hablaran de ello y estarás fuera de la conversación? ¿Que te harán spoiler? Si son buena gente, no te dejarán de lado ni tampoco revelaran cosas de una obra que quieres leer. ¿Cuál os parece que es el problema? ¿Por qué tanta prisa por leer los libros de moda?

Lo siento, pero tenía que compartir este chiste de el Santi, pues me hizo mucha gracia, quizás porque soy algo tonta. Lo cierto es que se puede traducir literalmente al castellano y conserva la misma gracia.

Antes pensaba más como 
 C. G. Drews, pues devoraba los libros, pero ahora me lo tomo con más calma, pues me gusta detenerme al cabo de un par de capítulos y reflexionar tanto sobre la trama como de mis impresiones del libro. Son cosas que si lees del tirón, te pierdes. Además, leer según que obras en un solo día hace que me duela la cabeza. ¿Y no os pasa a vosotros que los libros que habéis leído tan rápido se os olvidan con la misma rapidez?

No es que me adhiera demasiado a la política de LESeditorial, pues eso de usar el elle no me parece normativo, pero si hay algo que me gusta de la editorial son los debates polémicos y los melones que abre de tanto en tanto. En este caso, sigo pensando lo mismo que en el tweet, que hay más libro sobre gays que sobre lesbianas porque las parejas entre hombres son más aceptadas que entre mujeres. Pese a todo, me pareció curioso que mucha gente considerara que había más historias de gays por el hecho de que estas las leían hombres y mujeres, mientras que los romances entre lesbianas solo eran leídos por mujeres. ¿Qué opináis vosotros?

Os va a parecer que me he convertido en la manager de Jennifer, pues encontraréis un montón de tweets suyos en esta entrada, pero ni mucho menos. Simplemente, es que descubrí su cuenta y me sentí muy identificada con un montón de las cosas que decía. En este caso, considero que en inglés los libros están a precios mucho más razonables que en español, pues la mayoría se venden por 12€ en tamaño normal y a 6€ en formato bolsillo, mientras que en español los libros están a 20€ y a 12€ en formato bolsillo. Una locura. Sí que es verdad que en español son de mucha más calidad, pero aun así, la diferencia es abismal. Quiero mejorar mi inglés, y por eso siempre me propongo leer un par de libros al año en ese idioma, pero, por otra parte, no me gustaría dominarlo tanto como para poder leer indistintamente en ambos idiomas, pues el mercado editorial inglés es muy amplio y entonces tendría el doble o el triple de pendientes. 

Soy de la opinión de Jennifer, y creo que muchos de vosotros también. Siempre que voy a alguna parte me llevo un libro, incluso aunque me vaya a encontrar con otra persona. Nunca se sabe cuando una tendrá tiempo libre para leer. Además, según el libro, leo mientras voy caminando. Uno de los pocos casos en los que no me llevo un libro al salir de casa, es cuando cojo el bus con una amiga o cuando salgo a comprar al supermercado. Y en este último caso, alguna que otra vez me he llevado el audiolibro 
 
De nuevo, dudo que sea la única que coincide con Jennifer. Antes leía mucho más en digital que ahora, pues no conocía ni la biblioteca ni la librería de segunda mano. Cuando descubrí esta última, empecé a comprar en papel todos aquellos libros que me habían gustado mucho y solo había leído en digital. Sé que ambos formatos son perfectamente válidos, pero me inclino más por el papel, por el hecho de que verlos habitualmente en la estantería y sentir tanto el tacto como el peso durante la lectura, hace que los recuerde mucho más. ¿Os pasa lo mismo? ¿Soléis comprar en papel vuestros libros favoritos? ¿Os resulta más fácil recordar un libro en papel que en digital? 

Sobre esto que menciona 
Tessa C. Martín ya hemos hablado varias veces en esta sección. Vivimos en una sociedad líquida en la que el tiempo es oro. Toda pasa demasiado deprisa, incluso las novedades en las librerías. El ritmo de publicación es brutal, porque es lo que pide el mercado. Puedo comprender perfectamente la presión que sienten los autores que acaban de publicar, pues deben sentir que tienen que aprovechar el éxito de la primera obra para publicar la segunda antes de que te olviden. Esto me parece terrible, pues por eso no pueden dedicarle todo el mimo y revisiones que harían falta. 
 
Estoy muy de acuerdo con Alhana. La promoción es una de las partes más duras de ser escritor, por lo que una ayuda siempre viene bien. Si una autor te gusta mucho, puedes apoyarles de muchas más maneras que no solo comprando su libro. Yo no lo hago porque nunca tengo mucho contacto con los autores, pero de mis favoritos os hablo con mucha más frecuencia y comparto más a menudo sus publicaciones o información acerca de novedades. ¿Hacéis lo mismo? 

Ya volvemos a estar con Jennifer. Me gustan mucho este tipo de historias, pues si un libro consigue hacerme llorar, es porque me ha calado hondo. Mi madre me critica por leer siempre obras tristes y oscuras (¡y eso que no sabe ni la mitad!), pero es que eso hace que mi realidad sea más luminosa, pues yo vivo muy bien en comparación con los protagonistas de esos libros. Eso sí, no es el tipo de historias que quiero leer continuamente, pues llegaría a insensibilizarme. Es por eso que, por ejemplo leo los libros de Svetlana muy espaciados. 

No coincido con Jennifer en lo de enfadarme y querer volver a empezar, pero sí que me pasa mucho que un personaje tenga una característica fuera de lo común y, pese a ello, yo me lo imagine como me dé la gana. Suele pasarme con cosas poco importantes, como el color del pelo, pero también con otras que afectan a la trama, como que alguien sea cojo, manco o le falte un ojo. Entonces, cuando esa característica tiene relevancia argumental, lo recuerdo, pero luego procedo a olvidarlo de nuevo. Me pasa mucho con los personajes negros, pues como estoy habituada a que la mayoría sean blancos, me cuesta imaginarlos de otra forma. Es el problema que tengo con Jasnah, en el Archivo de las tormentas, y en Blanco y negro, de Malorie Blackman, donde blancos y negros invierten los papeles. ¿Debe pasarle lo mismo a las personas de raza negra, que al leer los imaginan como ellos, pese a que el libro diga que el personaje es blanco?

Aquí sí que estoy totalmente de acuerdo con Jennifer. Los libros que leí con trece años y me gustaron fueron los que me introdujeron de la lectura, pero si los leyera ahora, no pasarían el corte. Lo sé por experiencia, pues he releído algunos y ahora me han parecido una patata. Eso se debe a que mi bagaje es distinto, y lo que para mí antes era innovador, ahora ya no lo es, por ejemplo. Eso no significa que esos libros sean malos de base, los de Gerónimo Stilton son fantásticos, así como los de Kika Superbruja, sino que están escritos para ser disfrutados con una edad y un bagaje lector determinados.
 
Esto que comenta aquí Jennifer va muy en consonancia con lo anterior. Tengo libros que llevan en mi lista de pendientes más de diez años. En ese tiempo, mis gustos han cambiado mucho, de manera que tengo allí obras que en su momento hubiera disfrutado, pero que ahora ya no me satisfacen. El problema es cuando los he comprado en papel, pues en esos casos me veo más en la obligación de leerlos y me cuesta más dejarlos a medias.

De verdad, que no es tan difícil ni me parece una petición tan extraña esta que hace Jennifer. Como os comentaba, antes me daban un poco igual las ediciones, pero lo cierto es que los libros de distintos tamaños quedan fatal, y más si son de una misma saga. Por lo general, suelen ser del mismo tamaño, pero con las series muy largas, a veces a la mitad deciden cambiarlo y el resultado es un desastre. ¿Os suena alguna en la que pase?

En esta ocasión no estoy de acuerdo con 
A tea with Sandra. Los capítulos de tres o cuatro páginas  me desesperan porque me cortan mucho el ritmo y no permiten que me centre en la historia. Además, no soy una persona que necesite terminar el capítulo para cerrar el libro, sino que puedo dejarlo en cualquier momento, pese a que prefiero que sea a final de capítulo. Los libros de Pratchett, por ejemplo, no tienen capítulos, pero sí separación entre escenas, y no es un problema. ¿¿Vosotros preferís capítulos largos o cortos?

¿No os duele la vista con estas palabras que comparte Laura Martín-Pérez? Uf, se me hace rarísimo verlas escritas así, aunque entiendo que es la evolución de la lengua y que hay que adaptarlas. La única que he visto más asiduamente en libros es "oenegé". De las demás, hay alguna que ni me suena, como "mezanine". ¿Vosotros habéis encontrado alguna escrita así en los libros?

Sin duda, este que propone 
C. G. Drews sería el día más feliz de mi vida, un sueño cumplido. ¿Os imagináis poder llevaros todos los libros que quisierais de la librería? A condición de leerlos, por supuesto. Yo me pasaría el día entero decidiendo. Y necesitaría un camión.

Visto en Facebook

Me hizo mucha gracia esta imagen que comparte Carlos Humberto Cacao Figueroa, en parte porque me gustan los secretos. Me encantaría tenerlo, no porque suela beber alcohol, sino para poder presumir de él, aunque hiciera falta destruir un libro en el proceso. Me pregunto cómo lo habrán hecho.  ¿Vosotros tendríais algo así en vuestras estanterías?

De tanto en tanto, Entre montones de libros comparte citas interesantes. Esta de Daniel Saldaña París me pareció muy interesante. Hay muchos libros que hemos abandonado, y eso también forma parte de nuestra historia como lectores. Nuestra biblioteca son todos aquellos libros que hemos leído, aunque ya no estén físicamente allí. El espacio es el que es y muchas veces tenemos que sacrificar unos libros en favor de otros. Pienso en todos esos libros infantiles que tengo guardado en una caja, los que llevé a la casa de campo y que seguramente nunca recuperaré, los que he vendido o llevado a la tienda de segunda mano,... Pese a todo, tampoco me he deshecho de tantos libros, solo ahora empiezo a hacerlo, pues G me está convenciendo de que solo merece la pena guardar aquellos libros que realmente nos han gustado, no todos los leídos. ¿Estáis de acuerdo con él?

De tanto en tanto, os comparto alguna imagen de bancos y esculturas literarias en ciudades como esta que nos enseña Bibliotecas únicas. Me parecen muy originales, creativas y hacen que la ciudad parezca mas literaria.

Este tipo de cosas, como la que nos enseña Las huellas del pasado, me sorprenden un montón. ¿De verdad esto es una máquina de escribir? Increíble. Tiene una forma extrañísima, que me recuerda a un erizo de mar. Algún problema debía tener para que al final se popularizaran las que todos conocemos.

Muy interesante este texto que nos comparte Conecto.mx de Nefertiti Madisson Pipila. La verdad es que es muy triste ir olvidando los libros que leemos, hasta el punto que uno se pregunta para qué leer si luego vamos a olvidarlo. Me gusta la respuesta del maestro, pues es cierto que todas las lecturas dejan una pequeña huella en nosotros, incluso aunque no nos demos cuenta. Esas lecturas moldean nuestra mente y nos hacen ser quién somos y tener los ideales que tenemos. Aunque olvidemos el libro, su mensaje sigue en nuestro interior. Eso sí, la metáfora del colador no me gusta nada, pues si intento colar agua de un río, en lugar de limpio, estoy segura de que el colador quedará muy sucio, porque es un colador y retiene las migas. Pero vaya, lo han intentado.

Visto en Instagram


Me encantan los fotos de Sueños entre letras, de verdad que soy una gran seguidora. Son imágenes muy coloridas, con flores (quizás sea florista), con detallitos relativos a los libros y con composiciones simétricas llenas de cosas, donde ninguna está de más. Además, de forma sutil añade algún dibujo digital, como el sol o los brilli brillis, que aportan un toque a la imagen. La primera me parece muy currada, tanto por el espejo en el que se refleja el libro como por la corona, además de que las flores naranjas y azules combinan muy bien con la portada. La segunda me gusta por la combinación de ambas flores, en consonancia con los libros y en lados opuestos. La tercera me gusta por los tonos y flores azules, así como por los motivos marineros. En cuanto a la última, me parecen muy bien escogidos los tonos pastel, aunque tengo entendido que la historia es chunga. Es más, es increíble cómo ha hecho esa foto tan maravillosa teniendo en cuenta que el libro no le ha gustado nada.

Me gustan estas imágenes de locuraxloslibros por la sencillez, así como por los toques verdes. También destacar que el uso de imágenes digitales aporta un montón a la fotografia, pues realza las plantas. Es cierto que con la primera, el verde pega más que con la segunda, pero de esta última me gustan las plantas de arriba de un tono más oscuro, y la inclusión de los libros de misterio de colores.


Otra persona cuyas fotos me encantan es caos literario. Son fotos sencillas, pero de verdad que los elementos que las acompañan quedan muy bien. Me gusta muchísimo todo el colorido y los elementos florales de la primera imagen, y es increíble la composición de la segunda. Me parece muy currado haber encontrado tantas cosas relacionadas con los asesinatos y el fondo le da un toque oscuro. Letras alrededor de 1984 no podría ser mejor elección, pues representa cómo las palabras intentan ser libres. De la cuarta imagen me gusta el colorido y las letras son muy cuquis. En cuanto a la última, todos esos dulces cuadran a la perfección con el tono alegre y dulce del romance del libro.


Si es que ya sabía yo que karma at books era una artista con las fotos, por mucho que no nos creyera. Me gustan mucho ambos imágenes, tanto por las flores como por los elementos que componen la fotografía como por la posición tan cuidad en la que los han puesto. De la segunda foto, eso sí, tengo que confesar que lo que más me ha enamorado es el cuaderno. Me parece precioso, y además, está relacionado con el libro.





Me gusta mucho esta imagen de Ramonna flowers por los tonos ocres, pues no solo combinan con los colores de la portada, sino que esa flores muertas, una belleza que ya no es, le dan un toque muy tétrico a la imagen, que se corresponde con la oscuridad del libro.





Las fotos de babel reader son una maravilla, pero de todas me quedo especialmente con esta. Es difícil hacer fotos bonitas con el ebook, pero ella lo consigue. Me encantan todos los objetos azules, en especial la tela superior, y los bien posicionados que están, así como la llave que mantiene ocultos los secretos y que recuerda a la intimidad. También la taza y la bandeja recuerdan a la época de la novela, así que todo en la foto es un acierto.





Son muy sencillas estas dos imágenes de Atrapada en unas hojas de papel, pero eso no hace que sean menos bonitas. La primera tiene flores, y con eso ya me gana, pero es que además los colores combinan muy bien con los libros y queda muy simétrico que estén al revés. La segunda, por el fondo, casi parece que esté hecha en un balcón junto al mar. El jarrón con flores también es precioso, pues sus colores azules y ocres combinan muy bien con la portada y transmiten paz.




Puede que a simple vista la foto de Mi rincón privado no sea espectacular pero, ¿no os estáis preguntando cómo la habrá hecho? Porque yo sí. Amontonar todos esos libros así, encuadrar tan bien la foto... y pedirle a otra persona que la haga. A mí me encanta, la pondría incluso de avatar. No me gusta el café, pero aun así, me representa.



A ver, parte del mérito de las fotos de Viridiana Ivashkov es de su gata. La primera imagen me gusta mucho porque, aunque es sencilla, el fondo está muy bien escogido y la iluminación es fabulosa. En cuanto a la segunda, todos los elementos están muy bien relacionados con el libro, incluso la gata, relacionada con las brujas. No me puedo ni imaginar la cantidad de chuches para gatos y horas que le ha requerido hacer esa foto, pero sin duda merece mi reconocimiento.






La última imagen que os comparto es de Roma García. Es también sencilla, pero me encantan los colores y el fondo tan claros, en consonancia con el libro, así como el reloj relacionado con el título. De nuevo, es una imagen que me transmite mucha paz,





Y eso es todo por hoy, que no es poco. Me parece a mí que ya he hablado más que suficiente, por lo que ahora es vuestro turno. ¿Qué opináis de los distintos temas de debate? ¿Cuál es vuestra fotografía favorita? Nos leemos en los comentarios^^