¡Hola a todos!
Ya vuelvo a estar aquí con una nueva entrada de Viñeta del lector, aunque en esta ocasión os traigo, no una, sino cinco viñetas. ¿Cuál es vuestra favorita?
¡Hola a todos!
Ya vuelvo a estar aquí con una nueva entrada de Viñeta del lector, aunque en esta ocasión os traigo, no una, sino cinco viñetas. ¿Cuál es vuestra favorita?
Sinopsis:
A Ernie Cunningham nunca le han gustado las reuniones familiares. Aunque algo tiene que ver el hecho de que hace tres años viera a su hermano, Michael, matar a alguien y lo denunciara a la policía, un ultraje que la familia nunca le ha perdonado. Ahora han decidido reunirse para una ocasión especial: pasarán un fin de semana en un hotel en la montaña para celebrar el reencuentro con Michael. Pero los Cunningham no son una familia que se pase el fin de semana bajo la manta contemplando el paisaje. El día en que llegue Michael encontrarán el cadáver de un hombre en las inmediaciones del hotel. Cuando la policía sea incapaz de resolver el crimen, quedará en manos de Ernie deducir si el culpable es uno de sus familiares... antes de que sea demasiado tarde.
Opinión:
«La cuestión es que soy un apasionado de la novela negra. Y soy consciente de que, por lo general, en este tipo de libros nos encontramos con lo que se conoce hoy en día como un “narrador sospechoso o poco fiable”, en que la persona que te está contando la historia se pasa, en el fondo, la mayor parte del tiempo, mintiéndote».
Esas son las palabras que el autor pone en boca de Ernie, narrador de la novela, nada más empezar. Desde la publicación de La chica del tren (2015), el narrador no fiable está de moda. Narradores con problemas mentales, que beben, se drogan, han perdido la memoria... y que obligan al lector a estar muy atento para adivinar, no solo el misterio, sino cuánto de lo que se cuenta es verdad. Durante un tiempo estuve muy enganchada a este tipo de historias, porque suponían un reto mayor y porque eran muy distintas a las narrativas de misterio tradicionales (aunque es un recurso que ya se usa en algunas novelas de Agatha Christie). Sin embargo, llegué a cansarme, en especial porque la mayoría de narradores no fiables lo eran porque ocultaban cosas sin justificación, solo para engañar al lector.
Por eso, me resultó llamativo que en el prólogo de este libro, Ernie se dirija directamente a nosotros, los lectores, y diga:
«Así que mi objetivo es hacer justo lo contrario. Piensa en mí como un narrador "fiable". Todo lo que te cuente será verdad o, como mínimo, lo que yo creía que era verdad en el momento que creía saberlo. Te doy mi palabra».
Me gusta la propuesta de la novela. No pretende ofrecer una historia cuyo núcleo sea la compleja psicología de los personajes ni quiere centrarse en un tema social específico. Sus únicas aspiraciones son desarrollar una historia entretenida y poner en valor los argumentos y las técnicas básicas de las novelas de detectives. Y me parece bien. Soy una gran defensora de la originalidad y la innovación literaria; no obstante, creo que los modelos clásicos no tienen nada de malo. Pueden resultar repetitivos, es verdad, pero la mayor parte de la gracia de una novela está en cómo se cuenta.
En cuanto a lo primero, el autor no se anda con chiquitas. Nada de pullas indirectas a los tópicos: las suelta a bocajarro. Y sin embargo, no me parece una crítica mordaz ni que el tono sea de superioridad, sino juguetón. A medida que Ernie se encuentra en su investigación con tópicos de este tipo de novelas, habla de por qué funcionan (o no). Cosas como que es lógico que en los refugios de montaña haya tormentas cada cierto tiempo o que la gente se quede sin batería en el móvil (a mí me pasa con mucha frecuencia). Aquí os dejo con un ejemplo:
«Hago una breve pausa para comentar que sé que hay autores incapaces de incluir una mujer vomitando sin que eso indique que está embarazada. Son los mismos que creen que las náuseas son el único síntoma de embarazo, por no mencionar que también piensan que la mujer comienza a expulsar el vómito por la boca a pocas horas de haber concebido a la criatura. Y ese "autores" no es un masculino genérico. Lo último que quiero es decirte en qué pistas debes fijarte, pero Sofía no está preñada, ¿vale? Tiene derecho a vomitar por voluntad propia.»
En este caso, además de la crítica, el autor aprovecha para señalar una pista importante, como esas películas de misterio en las que la cámara queda fija en un punto concreto, señalando algo. La ironía dramática es una de las técnicas habituales de las novelas de misterio clásicas, junto al hecho de enumerar las pistas que se tienen sobre el caso o resumir la información que el detective ha conseguido sobre los sospechosos. En determinado momento de la novela, el narrador se detiene para hacer eso mismo y dar la oportunidad a los lectores de resolver el misterio antes que él.
En cuanto al segundo uso de las intervenciones del narrador, el hecho de que aclare posibles malentendidos, me gusta también por la crítica. Aquí os dejo un ejemplo:
"Ah, por cierto. Erin no está muerta. Me acabo de fijar en que al haber hecho una referencia velada a un antiguo amor parece como si más tarde fuera a revelar que ya estaba muerta desde el principio, porque eso es lo que ocurre en este tipo de libros, pero no es el caso. Ella llegaría al día siguiente. De hecho, técnicamente seguíamos casados"
«Se volvió hacia la propietaria —mira, sé que cronológicamente la propietaria todavía no me ha dicho su nombre, pero ya me está cansando, así que voy a empezar a llamarla Juliette, porque me lo dirá pronto— y le dijo:»
Pero en otros casos, como este, me parece que el único objetivo es captar la atención del lector:
«Sofía, cirujana, le había reconstruido el hombro a Marcelo tres años atrás, y ya hacía tiempo que se había restablecido. Era evidente que estaba haciendo el paripé. Y que conste que a mí me parece que se ha recuperado bastante bien cuando me pega un puñetazo en el capítulo 32.»
Es cierto que la novela gana puntos por el hecho de que Ernie sea un narrador consciente que interpela a los lectores; sin embargo, sin ello la novela funcionaría perfectamente porque tiene un guion muy sólido: la investigación de Ernie sigue una estructura clara; sus deducciones son coherentes y no se basan en suposiciones infundadas; nos presenta a los sospechosos sin apabullarnos con la información; y todas las acciones de Ernie son lógicas con el personaje y la situación.
Con todas estas piezas sobre el tablero, el autor logra una resolución del crimen muy satisfactoria. A mí ha logrado pillarme por sorpresa, y eso que las pistas estaban ahí, a la vista. Hay quien cree que romper las reglas es la única forma de sorprender al lector; en realidad, lo único que hace falta es tener un buen dominio de la narrativa.
Sin duda, se nota la sensibilidad actual: los secundarios son más memorables que cualquiera de los sospechosos de Agatha Christie, por poner un ejemplo. Al igual que en las novelas policíacas tradicionales, todos los secundarios tienen un trasfondo que los señala como sospechosos y a todos les remuerde la conciencia por cosas que hicieron en el pasado, así que, por miedo a que se descubran sus pecados, ocultan información a los demás. La principal diferencia está en que aquí hay muchísimas más escenas de diálogo, donde estos personajes se muestran tal y como son, en lugar de limitarse a una intervención inicial y una entrevista con el detective. Sin embargo, no tienen profundidad ni desarrollo, y el autor no intenta que los tengan.
Poco más que añadir de una novela que me ha gustado mucho y que ha sido un soplo de aire fresco después de varias novelas de misterio con más agujeros de guion que víctimas. Si estás harto de detectives que ocultan información al lector, de investigaciones sin rumbo, de protagonistas que no hacen las preguntas lógicas cuando deberían hacerlas y de culpables salidos de la nada, estoy convencida de que esta novela te atrapará. Todos en mi familia han matado a alguien es una propuesta tradicional y moderna al mismo tiempo, con un narrador sincero que critica la tendencia actual del género a engañar al lector. Me he divertido, me he sentido retada y me he llevado una buena dosis de sorpresas. No buscaba más.
Nota: Hace poco he descubierto que existe un término japonés para describir este subgénero de la novela de misterio donde lo más importante es el puzzle que supone el crimen y donde el escritor siempre juega limpio: honkaku.
Y ya para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:
PUNTUACIÓN...4/5!
Primeras Líneas...
Hace un tiempo, vi este BookTag en el blog de Una taza de letras, me gustó y me lo apunté. Suelo intercalar la escritura de una reseña con la preparación de una entrada de Viñeta del lector o de Frases memorables, pero lo cierto es que me aburría esta rutina y decidí tomarme un respiro para hacer un BookTag, un tipo de entradas que, para bien o para mal, han pasado de moda (a mí me parece una pena, más que nada porque son otro indicativo de que los blogs están de capa caída). Podría haber escogido cualquier otro (tengo una lista de los que, en su momento, me llamaron la atención); me decidí por este por lo adecuado que era (eso es mentira, simplemente lo tenías más a mano y se dio la casualidad de que coincidía con el aniversario del blog): este año, el 1 de octubre, se cumplen quince años desde la creación de Paseando entre páginas. Quince años de aquella primera entrada de Bienvenidos!, en la que enumeraba cuáles eran mis intenciones con el blog. He cambiado mucho con el tiempo (¿os podéis creer que durante los primeros años ofrecía links de descarga?) y creo que este BookTag es una buena forma de hacer balance.
Como me apetecía hablar de más cosas, he añadido algunas ("algunas", dice) premisas a las que proponía Una taza de letras. Por supuesto, sois libres de llevaros este Tag a vuestro blog y hacerle las modificaciones que queráis. Y si eso os da pereza, os invito a compartir vuestra experiencia con cada premisa en los comentarios.
Sinopsis:
Tras recibir una extraña carta de su prima recién casada, Noemí Taboada se dirige a High Place, una casa en el campo en México, sin saber qué encontrará allí. Noemí no parece tener dotes de salvadora: es glamurosa, más acostumbrada a asistir a cócteles que a las tareas de detective. Pero también es fuerte, inteligente y no tiene miedo: ni del nuevo marido de su prima, un inglés amenazante y seductor; ni de su padre, el antiguo patriarca que parece fascinado por Noemí; ni de la casa, que empieza a invadir los sueños de Noemí con visiones de sangre y fatalidad.
El único amigo que Noemí encontrará es el hijo menor de la familia, quien también da la impresión de estar tapando secretos oscuros. Porque hay muchos secretos escondidos en las paredes de High Place, como descubrirá Noemí cuando empiece a desenterrar historias de violencia y locura. Cautivada por este mundo aterrador a la par que seductor, a Noemí le resultará difícil salvar a su prima... O incluso escapar de esa enigmática casa.
Opinión:
Impresión: Indiferencia
Ante una literatura cada vez más influenciada por el contexto estadounidense y anglosajón, las obras que tratan culturas menos hegemónicas me llaman la atención. En este caso, me habían comentado que la novela se centraba en la cultura mexicana. También me habían dicho que era de terror, un género que suelo evitar, pero como era poco gráfica, decidí darle una oportunidad.
Cuál fue mi sorpresa al descubrir que el libro estaba escrito en castellano, libre de particularidades del mexicano. Cuando un libro se traduce de otra lengua, algunas editoriales hacen dos versiones en español, una para Latinoamérica y otra para España, esta última en castellano. Así que pensé que quizás, aunque la lengua original fuera el español, lo que había pasado es que la editorial había decidido hacer una versión en castellano. Fue entonces cuando me enteré de que Silvia Moreno-García nació en Canadá y que la obra está publicada originalmente en inglés como Mexican Gothic. Así que sí, tiene momentos de esos tan graciosos en los que un personaje dice "a partir de ahora vamos a hablar en español, para que los demás no nos entiendan"... y sigue hablando normal. Si es que me merezco llevarme decepciones como esta por no investigar ni un poquito a los autores antes de ponerme a leer.
Un poco desilusionada, seguí leyendo. Puede que no encontrara la riqueza lingüística del mexicano, pero aún podía disfrutar de los elementos culturales. O eso pensaba yo. Efectivamente, la novela sucede en México y la protagonista nació allí; sin embargo, la mayor parte de la novela sucede en la mansión victoriana de los Doyle, una familia de emigrantes ingleses muy aferrados a sus costumbres y tradiciones. Así que al final, la novela se siente como si sucediera en Inglaterra.
Lo único mínimamente relacionado con México es el tema de la colonización, pese a que, por cómo lo trata la obra, podría suceder en cualquier otro lugar, puesto que las características culturales del pueblo colonizado no importan. La novela centra toda la atención en la cultura hegemónica e invisibiliza la cultura colonizada. Me parece muy hipócrita criticar a los ingleses por aplastar al pueblo mexicano, cuando este en la novela está en segundo plano. Me gustó mucho cómo lo explica Alicia Mares en su reseña:
«Es "mexicano", pero lo suficiente como para que a los gringos no les chirríe o les haga cuestionarse ninguno de sus estereotipos. Es como un taco-tostada con salsa que no pica, vendido como la verdadera experiencia culinaria mexicana. Aun así se puede comer».
Además, no se ahonda en la crítica colonialista, que solo está de telón de fondo. Los antepasados de los Doyle exploraron a los mineros mexicanos y se quedaron con toda la riqueza de la tierra. Actualmente, viven en su mansión aislados del resto y defienden la eugenesia y la pureza de su raza basándose en las teorías darwinianas. La protagonista, Noemí, tiene varias conversaciones sobre estos temas, pero el foco es el misterio en torno a la mansión y sus habitantes. Gótico es de esas novelas en las que el componente histórico está ahí solo para atraer la atención del lector. Al menos no he detectado anacronismos ni otros errores históricos, pero sí desinterés por el tema del colonialismo, que solo es mencionado en un par de ocasiones.
Quizás podría perdonárselo si la trama fuese especialmente original; por desgracia, no es así. En general, los misterios me han llamado poco la atención: ¿por qué el hijo mayor (Virgil), tan tradicionalista, se ha casado con Catalina (prima de la prota), de profundas raíces mexicanas? ¿Qué secreto esconden los Doyle y por qué insisten a Noemí para que se vaya? ¿Por qué Catalina tiene accesos de locura? Desde el principio intuía cómo se iba a desarrollar todo, porque los personajes cumplen con los estereotipos del tropo "familia extraña que vive en una casa encantada". Como suele suceder en este tipo de historias, hay un elemento sobrenatural que es el causante de todo; Noemí debe descubrir cuál es y destruirlo. En resumen: a nivel de trama no hace nada nuevo.
Tampoco puedes agarrarte a los personajes, puesto que son bastante funcionales: estereotipos sin profundidad ni características destacables. Hay algunos que son tan de cartón piedra que me sobran, como Catalina, cuya única función es ser el motor de la trama. El que más me ha llamado la atención ha sido Virgil, el que muestra más ambivalencia. Mientras que con los demás sabía a qué bando pertenecían y cuál era su rol, Virgil no solo a veces se muestra amable y otras siniestro, sino que a veces parece dispuesto a cumplir con las tradiciones familiares y en otras se muestra abierto a romperlas.
Lo único a lo que uno puede agarrarse de esta novela es a la atmósfera. Estamos ante una novela gótica, como bien indica su título. En este tipo de novelas, no hay sustos, ni monstruos, ni sucesos atroces, sino que el terror se construye por medio de la evocación. Las descripciones están plagadas de adjetivos que te recuerdan constantemente la decadencia del lugar y lo siniestras que son las personas que lo habitan. Las pesadillas y alucinaciones añaden un elemento de confusión a lo que está sucediendo en realidad y los diálogos y las acciones de la familia Doyle son tan extraños que indirectamente te llevan a pensar que algo no encaja, que lo mejor sería marcharse antes de que sea demasiado tarde. A esto hay que sumarle que la casa poco a poco se convierte en un personaje más, un personaje controlador y posesivo que asfixia a quien cruza sus puertas. Toda esta ambientación, este terror con un fuerte componente psicológico, no está mal, pero tampoco es nada espectacular. Sí, la novela da mal rollo, pero poco más. Y es que para hacer este tipo de obras, debes tener un gran dominio del lenguaje y de la narración, y aquí solo es pasable. En concreto, siento que a las descripciones les ha faltado lirismo, profusión de detalles y recurrir más a lo grotesco.
El final sigue un poco la misma línea que toda la novela. Es bastante genérico y, para mi gusto, incongruente con el género de la novela, ya que no hay consecuencias para los protagonistas. Ese final da un cierre al mensaje del colonialismo, pero es muy básico. SPOILER (subrayar para leer) Ni Noemí ni su prima sufren daño alguno. La casa y todos sus miembros son consumidos por las llamas, excepto Francis, el único que se nos muestra como positivo. Por tanto, el mensaje es que los colonos que quieren imponerse deben morir y aquellos que aceptan la convivencia entre culturas, como Francis, pueden quedarse y ser felices. Un poco agresivo y simplista, pero ok, lo que tú quieras. Eso sí, a lo largo del final, sentí muy poca tensión, puesto que me daba la impresión de que todos los buenos iban a lograr su objetivo y salir de la situación sin un solo rasguño. Soy la primera que defiende que las novelas románticas pueden tener finales trágicos, así que las novelas de terror también pueden tener finales felices; sin embargo, que no haya ninguna consecuencia en los personajes hace que me pregunte para qué todo. FIN SPOILERS
En fin, que una vez más, estoy en racha este año, estamos ante una novela que ni me va ni me viene. No hace nada mal, porque no se arriesga ni ofrece nada nuevo. Tenemos a personajes estereotípicos, en un escenario estereotípico y con una trama estereotípica. La parte del terror atmosférico y psicológico es lo mejor llevado, con algunas escenas perturbadoras con descripciones que evocan desasosiego y asfixia; sin embargo, la prosa podría estar más trabajada. ¿Mi recomendación? Si no lo leéis, tampoco os perdéis nada.
Curiosidad: Hubo toda una polémica, de la que no me enteré, sobre el tema de la traducción al castellano. Al parecer, Minotauro no avisó con tiempo a la autora de la traducción y esta se encontró, a un par de meses de la publicación, con un libro con muchos localismos españoles que iban en contra del espíritu de la obra. Es por eso que tuvo que revisar la traducción a toda prisa, añadiendo algunas notas y cambiando expresiones para que el lenguaje fuera un poco más neutro.
Cosas que he aprendido:
Y ya para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:
PUNTUACIÓN...2'5/5!
Primeras Líneas...
¡Hola a todos! ¿Cómo va? A mí el final del verano se me ha hecho duro, más que nada porque no recortaba lo difícil que era aguantar a los niños en la biblioteca. Y suerte que aún tengo ayudante, pero en noviembre estaré sola... #Drama
Tengo que volver a cogerle el ritmo al blog y a las redes, lo sé. Hace un año decidí ser más flexible tanto con lo uno como con lo otro y, aunque publique menos, como mínimo no tengo que hacer parones. Prometo esforzarme en ser algo más constante...
El caso, que hoy vengo con una nueva entrada de Visto en las redes que será un poco pobre en contenido, pero es que no he tenido tiempo de más. Para los que no lo sepan, la sección de Visto en las redes me gusta mucho porque da pie a muchos debates (aunque no os veo muy por la labor de debatir), así que, pese a que lleva mucho tiempo, me encanta escribirla. Espero que la disfrutéis y que podamos comentar un montón de temas interesantes. ¡No os olvidéis de comentar todo aquello con lo que estéis o no de acuerdo!
Eso sí, antes que nada, empezaré explicando en qué consiste la sección para aquellos que aún no lo sepan. Ya sé que estos párrafos que vienen a continuación son muy repetitivos; el caso es que siempre hay gente nueva que no sabe en qué consiste la sección y me gusta informar de ello. Visto en las redes es una recopilación de todos aquellos tweets que me han parecido interesantes (y a los que he dado retweet) publicados los últimos meses (agosto y septiembre) por diversas personas, y una selección de las reflexiones relacionadas con el mundo literario que he compartido por las diferentes redes sociales. Es decir que... ¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada!
Me decidí a crear esta sección como excusa para hacer debates porque sé que algunos de vosotros no me seguís en las redes sociales tranquilos, estáis en la lista negra (tanto porque no os interesa como porque no tenéis una cuenta) y pensé que os podría parecer interesante tener una recopilación de esta información. Así, todos los que no tenéis redes podrías estar al tanto y los que me seguís, pero estáis saturados, podríais tener un resumen.

