lunes, 30 de agosto de 2021

Trilogía Electro, Libro I: Electro, de Javier Ruescas y Manu Carbajo

 Autor: Javier Ruescas y Manu Carbajo
Publicado: 2018-06-21
Duración: 7H 50M
ISBN: 9789178019144
Narrador: Rodri Martín
Título: Electro 
Editorial: Edebé
Saga: 1/3

Sinopsis:
A sus diecisiete años, Ray sueña con marcharse a la universidad y salir de Origen, el pueblo en el que ha crecido. Pero una mañana, al despertar, descubre que el mundo que conocía ha dejado de existir. No queda nadie: ni sus padres, ni sus amigos, ni sus vecinos, y en esta nueva realidad los humanos ya no son las criaturas más poderosas del planeta. ¿Qué ha sucedido? ¿Dónde está todo el mundo? ¿Por qué parece que han pasado años desde la última vez que se fue a dormir? Para sobrevivir, Ray deberá confiar en Eden, una joven fugitiva curtida en la batalla cuyo corazón depende de energía externa para seguir latiendo. Guiados por un misterioso diario, emprenderán juntos un viaje lleno de peligros en busca de respuestas sin saber que algunos secretos es mejor que permanezcan enterrados para siempre...

Por qué este título...

«La criatura volvió a reírse.
—¡Vaya, vaya! Un electro con secretos, ¿eh?
—No me llames eso.
—¿El qué? ¿Electro? —respondió la criatura, vacilante—. Tú a mí me llamas... lobo, ¿no tengo derecho yo a llamarte lo que quiera?»

Opinión:

Tenía una idea muy equivocada acerca de este libro. Pensaba que sería de fantasía urbana y estaría protagonizada por un chico con la capacidad de controlar la electricidad, pero nada más lejos de la realidad. La historia trata sobre Ray, un chico de diecisiete años que, al despertar una mañana se da cuenta de que ha despertado en un futuro postapocalítico en el que la civilización tal y como la conocemos, ha desaparecido. Las ciudades han sido destruidas, hay monstruos por todas partes y los pocos seres humanos que quedan necesitan baterías para vivir. A lo largo de la novela, seguiremos los pasos de Ray, que trata de entender y sobrevivir en este nuevo mundo, al mismo tiempo que iremos desgranando lo sucedido gracias a un diario del momento en que estalló la Tercera Guerra Mundial. 

 Teniendo en cuenta esta base, la trama discurre por los caminos habituales. Para alguien que ya ha leído varias novelas de este género, esta no ofrece ningún cariz distinto, pero resulta entretenida y, más allá de alguna casualidad y conveniencia de guion, es coherente. El giro del final está bastante bien, pero por lo demás, la he sentido muy introductoria. Teniendo en cuenta que es bastante corta (poco más de trescientas páginas) y que se lee en un suspiro, sugeriría que fuera un solo libro, pero habrá que ver qué tal el resto.

En cuanto a los personajes, los protagonistas son Ray, Eden y el chico del diario. Los tres son adolescentes realistas y me ha gustado en especial que Ray no fuera el típico héroe, sino que muchas veces actuara de forma cobarde. Eden sí que sigue el prototipo de mujer fuerte e independiente que vemos mucho últimamente y, como os podéis imaginar, se enamora de Ray (para encontrar el amor de tu vida solo tienes que provocar el apocalipsis), aunque el romance tiene poco peso. 

Por otra parte, el chico del diario también es un adolescente normal, y aunque sentimos más los que nos narra al usar la primera persona, me hubiera gustado que fuera más introspectivo, así como que nos hablara más de sus funciones como científico. Aunque también tiene un romance por ahí, con Sara, no se profundiza demasiado, y la verdad es que yo lo shipeaba más con su amigo Darwin. El que no me ha convencido ha sido el padre del chico del diario, pues tiene varios momentos de actuar de forma impulsiva e irracional, una actitud poco propia de un científico.

El mundo es interesante, sin tener nada especialmente digno de mención. Me han parecido curiosos los tipos de monstruos que hay, así como los problemas que tiene la humanidad y su necesidad de energía para vivir. Me hubiera gustado conocer más en profundidad el Complejo, así como la Ciudadela, pues hay varias cosas que me han chirriado un poco, como el hecho de que el Complejo sea una ciudad ideal en miniatura, capaz de albergar a tanta gente que vive relativamente bien teniendo en cuenta que no pueden salir al exterior. No sé cómo el Complejo es tan autosuficiente y como todo el mundo acepta que no van a poder salir nunca más al exterior con tanta facilidad. A eso hay que añadirle que la novela es muy cerrada de miras, pues no tiene en cuenta el mundo más allá de la ciudad en la que está ambientada, así que no sabemos que ha sucedido en el resto del mundo ni hay comunicación con gente de fuera.

Por último, en el caso de querer leer el libro, os recomiendo encarecidamente que no lo compréis en físico, sino en formato audiolibro, porque merece mucho la pena. Ya podría haber sido la historia una incoherencia tras otra, que yo lo hubiera seguido escuchando solo por la magnífica interpretación de Rodri Martín, así como el gran trabajo que hay de postproducción. El doblador no solo es capaz de hacer magníficas inflexiones de voz, sino que el audiolibro incluye de tanto en tanto sonidos para intensificar lo que se está leyendo. Una maravilla. 

En conclusión, estamos ante una novela juvenil postapocalíptica bastante entretenida. La trama tiene algunos giros interesantes, pero no ofrece nada nuevo para un lector acostumbrado al género. Se lee con facilidad, es corta y aunque el mundo es interesante, le falta desarrollo y profundidad. Los personajes son realistas, pero la mayor parte de ellos son estereotipos. En general ha sido una buena lectura, pero tampoco es un libro que vaya a recordar durante mucho tiempo. Si buscáis una lectura refrescante y ligera, no es una mala opción.

Cosas que he aprendido:

  • Cómo debe ser un buen audiolibro

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...3/5!


Primeras Líneas...

Aquí podéis escuchar una muestra


viernes, 27 de agosto de 2021

Viñeta del lector 84#

 


Sabes que un libro es interesante cuando pasas las páginas sin darte cuenta, hasta el punto de sorprenderte al ver que ya llevas más de media novela leída. Sabes que un libro es interesante, cuando con él en las manos, el tiempo te pasa volando; cuando te dices a ti misma "un capítulo más"; cuando sigues leyendo pese a que sean ya altas horas de la madrugada; cuando lo abres para seguir leyendo aunque estés en la cola del supermercado; cuando llegas tarde a una cita solo porque querías leer un par de páginas más. Son decenas los libros que he devorado, ávida de palabras, con los ojos enrojecidos por el cansancio, girando página tras páginas en busca de la redención del final. La batalla del laberinto, de Rick RiordanZafiro, de Kerstin Gier, Forbidden, de Tabitha Suzuma, Juliet, de Anne Fortier son algunos de esos libros. Todos ellos me parecieron muy interesantes y guardo un muy buen recuerdo suyo.

Todos los libros que he devorado suelen ser obras que me han gustado mucho (siempre y cuando el final no sea un desastre), pero por norma general, no son mis libros favoritos. Las obras realmente buenas, aquellas que se quedan contigo, se paladean despacio, haciendo pausas para que el placer se prolongue en el tiempo, para reflexionar y asimilar con calma lo que has leído, para saborear la poesía de la prosa. El arcano y el jilguero es un buen ejemplo de ello; pese a tener solo 370 páginas me duró casi un mes.

¿Qué hacéis vosotros cuando un libro os resulta interesante y os atrapa? ¿Vuestras mejores lecturas las habéis paladeado despacio o devorado con ansia?

martes, 24 de agosto de 2021

Saga Antonia Scott, Libro II: Loba negra, de Juan Gómez-Jurado

Título: Loba negra
Autor: Juan Gómez-Jurado
Penguin Random House Audio
Fecha de lanzamiento: 24 de octubre de 2019
Edición: Penguin Random House Audio
ISBN: 9788466666664
Idioma: Español
Narrador. Nikki García 
Duración: 11 horas y 11 minutos

Sinopsis:

SEGUIR VIVA
Antonia Scott no tiene miedo a nada. Solo a sí misma.

NUNCA FUE
Pero hay alguien más peligroso que ella. Alguien que podría vencerla.

TAN DIFÍCIL 
La Loba negra está cada vez más cerca. Y Antonia, por primera vez, está asustada.

Por qué este título...
«—Retira a tus hombres, Kiril. Necesitamos a alguien más. Alguien que no fallará.
—¿A quién?
Aslan dice dos palabras.
Chernaya Volchitsa.
Kiril se vuelve hacia él.
Llevan juntos más de treinta años. Aslan le ha visto degollar, destripar, disparar y descuartizar a medio centenar de seres humanos. Hacer daño sin dejar de sonreír, sin que detrás de esos ojos azules haya ni el más mínimo cambio. Le ha visto enfrentarse con las manos desnudas a hombres armados, riendo a carcajadas.
Nunca antes había visto esa mirada.
En la mirada de su lugarteniente, un psicópata nato, hay miedo. Y eso es lo que Aslan necesita.
—¿Estás seguro, vor?
Tendré que pedir permiso a Pakhan. Y será muy caro. Y peligroso.
Que me teman. Que sepan lo que ocurre cuando se me desafía.
—Estoy seguro. Llama a la Loba Negra». 

Opinión:
Impresión: Irrelevante

Vacilé mucho antes de leer este libro. Reina roja me había gustado, pero sentía que las continuaciones no podían aportar nada nuevo y las diversas reseñas que había leído (ejem, Alhana, ejem) me daban a  entender que era un poco más de lo mismo. Finalmente, vi que estaba el audiolibro (el libro anterior ya lo había escuchado) y como el formato me había gustado y no tenía nada por escuchar, decidí darle una oportunidad. He hecho bien en no comprarlo o cogerlo de la biblioteca en físico, pues me he llevado una gran decepción. Quiero que me entendáis, el libro no es malo en absoluto, pero siento que no aporta nada al género.

Sé que las comparaciones son odiosas, pero mientras que el anterior había sido trepidante y la trama te invitaba a seguir leyendo en esta ocasión no he sentido tensión ni nada me empujaba a continuar. En esta ocasión Antonia y Jon van a Málaga para investigar la desaparición de Lola, quien está siendo perseguida por la mafia rusa. El autor nos adentra un poco en este mundillo y nos habla sobre la corrupción, pero dejando eso de lado, no le he visto más interés, me parece un caso normal y corriente.  Sabemos dónde está Lola en todo momento y que no es una mujer indefensa, por lo que no temes por su vida. 

Por otra parte, la investigación va básicamente sin rumbo, pues Antonia y Jon van de aquí para allá, pero ni el lector puede adivinar su siguiente paso ni van resolviéndolo gracias a la inteligencia. Sí que hay que admitir que hubo un giro que me gustó, pero nada que me mantuviera a la expectativa ni que cambiara de forma radical la novela. Por eso, en general me ha dado muy igual todo lo que les pasara a los personajes, no sentía ningún interés a medida que iba leyendo

En cuanto a los temas, trata bastante bien todo lo relacionado con las mafias, se nota que el autor se ha documentado sobre el tema (cosa que se confirma luego en los agradecimientos). Destacar la escena del contenedor, que me ha parecido muy chunga. Por otra parte la novela intenta tratar temas como el de la adicción de Antonia a las pastillas, hablarnos de la corrupción y plantearnos el debate sobre cuan lícito sería que un Gran Hermano nos controlara, pero todo se queda en la superficie. En concreto, el tema de Antonia y la adicción me ha parecido que estaba muy mal reflejado. Lo hacía mejor Morán en Los muertos no pagan IVA, sin ser una maravilla. 

Mi mayor problema con la trama es que me ha resultado irrelevante. Creo que el tercer libro podría empezar tranquilamente en el epílogo de este, pues para la trama general, este caso no aporta nada, más allá de mostrar que la relación entre Jon y Antonia es muy estrecha (no sabéis lo mucho que agradezco que no haya romance). Los últimos capítulos sí tienen cierto peso, pero era un giro previsible que sigue el patrón de otras obras policiales. Además, de nuevo el autor insiste en la necesidad de no revelarle a nadie el final, en un acto que me parece excesivamente vanidoso.

Como en el libro anterior, aquí contamos con varios puntos de vista: el de Jon y Antonia, el de Lola y el de la Loba negra. Además, de tanto en tanto conocemos el punto de vista de personajes aleatorios que van a morir, como para que empatices con ellos, pero es muy forzado y se convierte en relleno. Y vaya, si tuviera que elegir un capítulo como el peor, ese sería el del perro, pues su historia no importa en absoluto. Es más, dejé el capítulo a la mitad y cuando lo retomé, era incapaz de recordar qué pintaba ahí. 

Respecto a los personajes, Lola me ha parecido del montón, no siento ningún interés por ella ni por lo que está viviendo. Se intenta crear tensión de forma artificial con lo de la falta de insulina y se intenta dar profundidad a sus decisiones con lo del embarazo, pero ni una cosa ni la otra tienen la menor importancia. A eso hay que sumarle que el autor se marca un Julia, y nos intenta vender que es una mujer muy inteligente y capaz cuando a mí me parece del montón, pues en ningún momento hace nada fuera de lo común.

La Loba negra ha sido una decepción de villana, tampoco es especialmente inteligente y aunque tiene varios momentos de "mira cómo molo", no se la ve realmente como una amenaza ni brilla por su ingenio. Más allá de intentar humanizarla, su punto de vista no ha aportado mucho y no tiene la fuerza del villano del anterior libro.

En cuanto a Jon y Antonia, empezar diciendo que su relación de amistad está demasiado establecida para mi gusto. Ya sé que con el anterior quedaba claro que darían la vida el uno para el otro, pero es que aquí su vínculo es tan estrecho que parece que son amigos de la infancia. Jon me sigue cayendo bien, pese a que las constantes referencias por parte de la narración a su origen vasco empiezan a cansarme, y no sé hasta qué punto está bien basarse en estereotipos. A esto hay que sumarle que supuestamente su relación con Antonia evoluciona, porque ella le miente y esto le sienta mal, pero es algo que Antonia ya hacía antes, así que no sé de qué se sorprende. Es por ello que no termino de comprender la decisión que toma al final.

Antonia, por su parte se ha transformado en una mujer normal y corriente, algo más lista que la media y poco sociable. Ha perdido por completo el encanto de la primera novela y apenas exhibe la inteligencia que tanto la caracterizaba. Al contrario, de repente Antonia se ha convertido en una mujer de acción y quiere estar personalmente en todos los fregados, pese a que su campo es el de la reflexión, no el de actuar. 

Además, me ha decepcionado mucho que la obra deja completamente de lado la parte más personal de Antonia. En el anterior libro teníamos el drama de sus relaciones familiares, pero aquí tanto el padre como el hijo como el marido aparecen en una escena, y ella apenas piensa en ellos, así que la decisión que toma al final no me la he creído. 

Si hay una cosa que para mí salva la novela es, por una parte, la magnífica interpretación de la narradora, pues modula muy bien la voz y habla con acento ruso durante gran parte de la obra, y por otra, el estilo narrativo. La forma de narrar la cosas que tiene el autor me gusta mucho, tanto por las desfamiliarizaciones como por las metáforas peculiares que podemos encontrar, así como los leitmotiv de algunos personajes, como el caso de Lola con los cuentos de princesas. A eso hay que sumarle que sus descripciones cinematográficas me parecen muy visuales y que las referencias a la cultura y en concreto, a la música pop me parecen muy bien integradas, hasta el punto de que me han arrancado más de una sonrisa.

En conclusión, estamos ante una segunda parte que no supera a su antecesora. El libro nos presenta un caso policial al uso, en el que el ritmo se ve entorpecido por una multitud de puntos de vista innecesarios que tratan que empaticemos con personajes de forma artificial. No hay tensión ni la acción es trepidante, además de que no cuenta con personajes carismáticos ni villanos especialmente inteligentes. A eso hay que sumarle que los protagonistas no evolucionan y aquí pierden parte de su chispa que les caracterizaba. Pese a todo, no es una mala novela del género, sino que resulta entretenida y está muy bien narrada. No está a la altura de la primera parte, en gran medida porque aquí pierde el punto de novedad, pero si buscas una novela de investigación policial basada en la mafia rusa, sin esperar nada más, puede gustarte.

Cosas que he aprendido:

  • Cómo introducir bien letras de canciones en una narración
  • Kegemteraan, en malayo, la alegría de tropezar
  • Chādanāca, en bengalí, el gozó atemorizador de bailar al borde de un tejado

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...2'5/5!

Primeras Líneas...

Aquí os dejo el enlace para escuchar un fragmento del audiolibro

martes, 17 de agosto de 2021

BookTag 35: Opiniones impopulares

 ¡Hola a todos! ¿Cómo lleváis el calor? Por aquí se pasa fatal, a ver si esta tarde voy a la playa y me refresco un poco, porque lo cierto es que no apetece ni respirar. Hoy me tocaba publicar una entrada de Viñeta del lector, pero como me daba algo de pereza, he decidido hacer algo distinto, y por eso os traigo un BookTag. En esta ocasión puede que sea algo polémico, pues me parece a mí que mis respuestas van a ser algo impopulares...

1. Libro o saga popular que a ti no te gustó:

Dansa amb dracs, de George R. R. Martin


Tras el éxito de la serie y la insistencia de gran parte de mi entorno, finalmente me decidí a darle una oportunidad a esta saga de reconocido prestigio e hice LC con G de todos los libros. Casi pierdo la vida en el intento. Aunque el primero fue aceptable y el tercero tuvo alguna parte interesante, en general la saga no me gustó, y para mí tanto el último como e penúltimo son terribles. El último es peor simplemente por ser más largo. 
Canción de hielo y fuego ha resultado ser una saga de novelas históricas disfrazadas de fantasía. La magia del mundo no se desarrolla, hay excesivas descripciones, los puntos de vista no son interesantes, los personajes no interactuan entre ellos, todo es previsible, hay demasiados personajes que no importan, todos los libros pecan por exceso de relleno, los arcos de personaje no avanzan y en ellos se repite la misma idea una y otra vez,... Además, me habían vendido que el autor era muy cruel con sus personajes, pero no ha sido así y no logró impactarme pese al horror y las desgracias que envuelven su obra. Por no salvarse, no se salva ni la edición, que en catalán está plagada de errores.
A los que disentís, os invito a darle un vistazo a mi reseña de los dos últimos, estaré encantada de discutirlo.

2. Libro o saga popular que todo mundo odia pero a ti te encantó:

Crepúsculo, de Stephenie Meyer

Con el estreno de la película, durante un tiempo, este libro se encumbró y se convirtió en una de las obras más vendidas. Había muchos fans y la obra fue reconocida internacionalmente. Al poco, surgió una corriente crítica completamente contraria, en la que se criticaba la obra por la relación tóxica que vendía. Este fue el primer libro de vampiros que leí, y lo hice vacilante, pues temía que fuera una obra de terror. Me encantó. Quedé completamente enamorada de la obra. 

Años después, decidí releerlos solo para comprobar si con el paso del tiempo mi visión había cambiado y me daba cuenta de que había sido una incauta y que realmente era una historia terrible, tal y como decían. No fue así. La prosa volvió a encandilarme y aunque en esta ocasión sí me di cuenta de las relaciones tóxicas que la poblaban, no me molestaron, pues a mi ver, no se vendían como un ideal, sino que me parecía coherente con la magia de los vampiros. Es cierto que en esta ocasión no me gustó tanto como la primera vez pero aún así me pareció una obra muy disfrutable y que hay que saber leer con criterio. Os animo a leer todos mis motivos y justificaciones en la reseña del primer libro.

3. Triángulo amoroso en el que el/la protagonista terminó con quien no querías que estuviese:

28 días, de David Safier

Los triángulos amorosos son altamente improbables pero a diferencia de otros, no me molestan si el personaje realmente duda entre cuál de los dos pretendientes se va a quedar y si son coherentes con los sucesos de la historia y no se trata de un instalove, por ejemplo. Normalmente estoy de acuerdo con la pareja que resulta al final, puesto que si esos son los sentimientos del personaje, yo no puedo hacerle nada, aunque la relación con la otra persona fuera más conveniente. 

En el caso de 28 días, el problema no es la persona con la que se queda, sino que si un romance en una situación como esa (el gueto de Varsovia) era improbable un triángulo amoroso supera los límites de mi credulidad. En esa misma novela hay una relación que se lleva bien, pues ambos personajes se juntan debido a la tensión de lo que están viviendo, pero en el caso de la protagonista se nos quiere dar a entender que lo suyo es amor y para mí que tiene otras cosas más importantes de las que preocuparse.

4. Género popular que raramente lees:

 Romántica, y especialmente erótica. He leído muy pocas novelas de ambos géneros y se pueden contar con los dedos de una mano las que me han gustado. Por sí solos, ambos géneros me parecen repetitivos y siento que me aportan poca cosa. Ahora bien, si el romance o el erotismo se suman a otro tipo de trama y es algo secundario entonces sí lo puedo disfrutar más. Ejemplo de ello es De acero, de Silvia Avallone, con diversas escenas candentes y un lenguaje muy sensual. También me gusta cuando, además del romance, una novela trata de tocar un tema polémico, como sucede con Prohibido, de Tabitha Suzuma, donde se habla acerca del incesto.

5. Personaje popular muy amado que no te gusta:

 Cersei Lannister y Daenerys Targaryen

Si hay algo que se salva de Canción de fuego y hielo, son sus personajes, pues son muy realistas y la mayoría de ellos muy interesantes, pese a que sus tramas estén estancadas y den vueltas sobre lo mismo. Pese a ello, hay dos personajes que conocía de oídas previamente, solo por lo mucho que habían gustado al público. Os hablo de Daenerys y Cersei. De ambas tenía buenas referencias y esperaba grandes cosas, pero los dos resultaron ser una decepción enorme. 

Daenerys me gustó en el primer libro, pero a partir de ahí cae en picado. Se las da de buena, pero es un fracaso como reina. Su trama en los últimos libros no avanza nada . Está la mayor parte del tiempo queriendo lo mejor para "sus hijos" (a los que constantemente mira por encima del hombro) pero siendo incapaz de llegar a ninguna solución, hacer algún sacrificio o lograr salvarlos. Por otra parte, no sé quién le dio el nombre de "Madre de dragones" porque los dragones aparecen muy poco en toda la saga y ella no los cuida demasiado una vez han crecido, ni tampoco los estudia o intenta domarlos.

En cuanto a Cersei, de verdad que no entiendo por qué la gente admira este personaje, a no ser que en la serie sea distinta. Aquí me parece una mujer soberbia hasta la estupidez, incapaz de hacer nada a derechas. Es impulsiva y no organiza planes inteligentes, además, muchas veces se deja llevar por la ira hasta el punto de dejarse en ridículo. A eso hay que sumarle que es una madre pésima, que no sabe cómo educar a su hijo y que no se preocupa por él. No me ha gustado casi ninguna escena suya, e incluso la más conocida, "Shame", no ha logrado transmitirme nada. Me la habían vendido como a una mujer cruel, astuta, fuerte. Pues sus pocas apariciones son para demostrar cómo el amor por Jaime y sus hijos la ciega y que es incapaz de hacer nada útil ni tener el más mínimo poder sobre nada.

6. Autor/a muy popular que no termina de convencerte:

Megan Maxwell

Esta autora no me la trago. He intentado leer ya un par de novelas suyas pero no he logrado terminar ninguna. No es de mi estilo en absoluto. Para empezar, la mayoría de sus novelas (no sé si hay alguna excepción) son románticas-eróticas, género que ya he comentado que no me gusta. Para continuar todas sus obras me parecen un cliché detrás de otro, llenas de casualidades y conveniencias de guion. Además, no logro empatizar con sus protagonistas, pues son todo lo opuesto a mí: mujeres muy abiertas, sociables y atrevidas. Por otra parte, el lenguaje que usa no me gusta, muy sencillo y demasiado informal, además de lleno de tacos para ser más realista y cercano al lector. A mí eso me incomoda, porque aunque puedo aceptar este vocabulario de tanto en tanto, en esta autora se me hace excesivo. Por último, cuando leo, intento que las obras me aporten cosas y me gusta cuando el autor tiene una voluntad artística o la intención de transmitir algo al lector, más allá del entretenimiento vacío, y esa no es la finalidad de la obra de esta autora. Sumadle que algunos títulos son tan ridículos que uso sus portadas como memes y entenderéis el rechazo que siento por ella.

7. Tópico popular que estás cansado de leer:

Estoy un poco harta del hecho de que parece que si no hay romance en una novela, sea del género que sea, la historia no puede ser buena. Antes os comentaba que me gusta el romance si está mezclado con novelas de otros géneros, pero es que a veces el romance está metido con calzador y no hace más que distraer la atención del lector. En esas ocasiones el romance no es coherente con el contexto, pues mientras estás conspirando para derrocar al rey al mismo tiempo que lideras a los rebeldes y lidias con el drama de tu madre maltratadora, no puedes enamorarte. Mentira, puedes enamorarte y relegar el romance para otro momento, cuando no tengas el futuro de tanta gente en tus manos. Otras veces el romance resulta poco creíble por el hecho de ser demasiado superficial y porque no tiene espacio suficiente como para desarrollarse. Una novela sin romance puede ser una buena novela bien completa. Ejemplo de ello es El arcano y el jilguero, una maravilla.

8. Saga popular que no tienes ningún interés de leer:

Los héroes del Olimpo, de Rick Riordan

Disfruté mucho de la saga de Percy Jackson tanto por lo bien que el autor adaptaba la mitología a los tiempo modernos como por lo carismático que es el protagonista y cómo interpela al lector. Pese a ello, me he negado en redondo a leer cualquier otra saga del autor, simplemente porque, por las reseñas que he leído, sigue en todas ellas la misma tónica que en la de Percy y tengo la impresión de que va a ser como leer lo mismo con nombres distintos. Prefiero cuando los autores salen de su ozona de confort y se atreven con cosas nuevas. Este caso me recuerda bastante al de Cassandra Clare, de la que he leído unas diez novelas. Todas me gustaron bastante, pero me niego a seguir leyendo más de la autora relacionado con Cazadores de sombras; creo que ha explotado demasiado su mundo.

9. Serie o adaptación cinematográfica que te gustó más que el libro:

El señor de los anillos, de J. R. R. Tolkien

Canción de hielo y fuego me pareció terrible, pero es que El señor de los anillos no queda muy atrás. El libro me resultó soporífiero. El narrador es denso y colma el libro de detalles insignificantes que no agregan nada a la trama. En lugar de una novela de aventuras, de magia, de seres fantásticos, etc, me encontré con la crónica de un viaje, como si lo del anillo y todas las aventuras que viven fueran solo una excusa para darnos a conocer el mundo de la Tierra Media y describirnos a todos sus habitantes. Uf, las descripciones: eternas, abrumadoras, largas y aburridas. 

En cambio, la película es una maravilla tanto auditivamente, con esa genial banda sonora, como visualmente, con unos planos y una secuencias muy bien montadas. Tiene mucho más ritmo que la novela, pese a ser muy fiel, y se centra mucho más en el desarrollo de los personajes. Imprescindible.

10. Portada que a todo el mundo le encanta pero que a ti no te gusta:

Sky Rider, El mar de las nubes, de Soleil Bessadie

En los últimos años, el mundo de la maquetación y el diseño de portadas ha experimentado un cambio radical. Mientras que antes la portada era un elemento secundario, hoy en día es una de las principales estrategias de márketing y muchas de las portadas que se publican últimamente son verdaderas obras de arte.

Desde hace un par de años, Rubíes literarios organiza a finales de año un concurso para escoger la portada más bonita publicada ese año y he de decir que, en contra de la opinión de la mayoría, la portada que salió ganadora en la última edición, no me gusta nada, pues me parece muy amateur.


Y eso es todo por hoy. ¿Qué opináis vosotros? ¡Estaré encantada de discutir las discrepancias!

viernes, 13 de agosto de 2021

Anna y el Hombre Golondrina, de Gavriel Savit

 Título: Anna y el Hombre Golondrina
Autor: Gavriel Savit
Traducción: Ana Mata Buil
Plaza & Janés, 2016
256 páginas  

Sinopsis: 
Cracovia, 1939. Un millón de soldados en marcha y mil perros ladrando. No es lugar para crecer.
Anna tiene solo siete años el día en que los alemanes se llevan a su padre, profesor de lingüística, durante la purga de intelectuales en Polonia. Está sola cuando se encuentra con el Hombre Golondrina, un astuto embaucador, alto y extraño, con más de un as en la manga, un impostor que logra que incluso los soldados con los que se cruza solo vean lo que él quiere que vean.
El Hombre Golondrina no es el padre de Anna -ella lo sabe de sobra-, pero también sabe que, como su padre, está en peligro y que, como su padre, tiene un don para las lenguas: habla polaco, ruso, alemán, yiddish e incluso el lenguaje de los pájaros. Cuando el misterioso individuo consigue que una bella y brillante golondrina se pose en su mano para que Anna deje de llorar, la niña se queda embelesada. Y decide seguirlo adonde vaya.
A lo largo de su viaje Anna y el Hombre Golondrina esquivarán bombas y soldados e incluso harán amigos. Pero en un mundo que se ha vuelto loco todo puede constituir un peligro. Incluso el Hombre Golondrina.

Opinión:
Impresión: Indiferencia

Creo que los libros que te dejan indiferente son los más difíciles de reseñar. Esta obra la tenía pendiente desde hacía mucho. No sé ni por qué la añadí a mi lista, pues no he visto que a ninguno de vosotros os haya entusiasmado. Seguramente fue por estar ambientada en la Segunda Guerra Mundial, un contexto que me apasiona.

Por desgracia, estamos ante una historia vacía. La trama es prácticamente inexistente: el lector se limita a seguir los pasos de Anna y el hombre Golondrina, quienes vagabundean por la Polonia invadida, evitando tanto a alemanes como a rusos. El problema es que casi no se encuentran ni interaccionan con nadie, no hay ninguna tensión, no tienen ningún objetivo y el drama y el horror de la guerra solo los ven de lejos. Entonces, ¿qué cuentan todas esas páginas? Nada relevante, el hombre Golondrina transmite a Anna distintas lecciones para sobrevivir, además de hacer intentos de reflexión que se quedan en nada. Lo único destacable es la importancia que se da al lenguaje, puesto que ambos protagonistas hablan muchos idiomas y se centran en los acentos de aquellos con los que se encuentran

Debería ser una obra con mucho sentimiento, pues pasan hambre, están huyendo constantemente, Anna no sabe si fiarse del hombre Golondrina, no se asientan en ningún lugar, ella carece de seguridad, familia y un hogar,... Pero entre el narrador en tercera persona y que Anna vive estas situaciones con la apatía de quien está acostumbrado a ello, pese a que en un principio no es así, no he sentido nada. Por ejemplo, ella estaba muy unida a su padre, pero nunca se la percibe triste por su pérdida ni echa de menos su vida anterior.

Además, me ha costado mucho situarme temporalmente, pues el tiempo es difuso. Entiendo que para los protagonistas también sea así, pero saber cosas como la edad de Anna o cuanto tiempo pasa entre determinadas cosas, me parece importante.

En cuanto a los personajes, debo decir que imaginaba que el hombre Golondrina sería alguien majo y carismático, pero nada más lejos de la realidad: es huraño y poco sociable, aunque sabe mentir y fingir muy bien. Anna me ha parecido excesivamente precoz. Puede que de nacimiento fuera muy lista y que su padre fuera un gran maestro, pero no me he creído en ningún momento que fuera una niña de 7 años. Su comportamiento era el de una de 12 o 13, o una de 10 años precoz. De vez en cuando se vislumbraba su ingenuidad, pero nunca tiene rabietas ni comentarios tontos y siempre sabe cómo actuar. 

Quizás lo más decepcionante sea el final, demasiado abierto para mi gusto, pese a que la obra claramente no tiene continuación. Más que una historia completa he sentido como que la obra se centraba en un periodo de la vida de Anna, en la que se encontraba a este hombre, pero no siento que la narración de su vida esté terminada. Además, he quedado con muchas preguntas acerca del pasado del hombre Golondrina, que esperaba que se resolvieran. 

En conclusión, ha resultado ser un libro que pasa sin pena ni gloria. Está bien narrado, pero no cuenta nada ni a nivel de contexto histórico ni a nivel reflexivo. Los pocos sucesos trágicos que hay están contados de forma aséptica, por lo que no logran emocionarte. Aunque el hombre Golondrina es un personaje interesante, se mantiene misterioso durante toda la obra; Anna, por su parte, no aparenta la edad que tiene. No me parece un libro que merezca la pena, y tengo claro que dentro de unos meses lo habré olvidado por completo.

Cosas que he aprendido:

  • «Pedir algo a un desconocido es la forma más sencilla de asegurarse de que no te lo va a dar. Es mucho mejor mostrarle que eres un amigo en apuros».

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


PUNTUACIÓN...2'5/5!



Primeras Líneas...

martes, 10 de agosto de 2021

Frases memorables: A ciegas

«Nos marchamos porque hay quienes esperan a leer las noticias y los hay que figuran en los titulares».

Hay gente pasiva, los que yo llamo «de andar por casa». Gente que es feliz pasando su tiempo libre en la seguridad del hogar, en la comodidad de aquello que les resulta familiar, que siguen al pie de la letra la receta y que siempre piden el mismo sabor de helado. Es gente cobarde, que tiene miedo al cambio, que prefiere que le cuenten una anécdota a protagonizarla. Su lema es «más vale malo conocido, que bueno por conocer» Pero también tiene su lado positivo, y es que son personas independientes, que saben estar solas y no aburrirse, que valoran todos los pros y contras de una situación antes de tomar una decisión y que pocas veces se llevan una decepción, pues no arriesgan.

Hay gente activa, los que yo llamo «gente de mundo» que son aquellos que no pueden parar quietos ni un minuto, que ahora están en las Bahamas como subiendo al Everest o visitando la India. Son aquellos que han hecho puenting, que van en globo aerostático, que conocen a la mitad de la ciudad, que nunca repiten en el mismo restaurante. Los que no paran de contar anécdotas de sus viajes, que parece que han estado en todas partes y han hecho de todo. Su lema es «a vivir que son dos días». Pero también tiene su lado negativo, pues todas sus experiencias son superficiales, pues no tienen tiempo para detenerse a disfrutar de esos momentos ni a reflexionar sobre ellos, así como la gente que conocen no son verdaderos amigos, solo conocidos. Son personas impulsivas, protagonistas de vídeos virales de los que todos nos reímos, personas que el día en que deban instalarse en la rutina,se sentirán insatisfechos y aburridos con ella. 

Yo soy del primer grupo, y a mucha honra. No me gusta salir de mi zona de confort, pero soy feliz así, sin sobresaltos, sin arriesgarme, sin llevarme decepciones. Tampoco quiero decir que la mía sea la única forma válida de vivir, sino que ambas son perfectamente aceptables. Cada uno elige cómo invertir su tiempo y, por su puesto, siempre hay grados y hay gente que se va bamboleando de un grupo a otro.

La cita pertenece al libro A ciegas, de Josh Malerman, donde la trama gira entorno a un ser que te mata si lo miras. Por eso, la cita está más enfocada en la supervivencia. En ese caso, ¿te quedarías encerrado en casa a la espera de notícias o serías de aquellos que, experimentando, darías esas notícias? Yo, por mucho que me pese, de las primeras. La protagonista de esta historia también, pero cuando recibe una señal que demuestra que puede haber más gente ahí fuera, pasa a formar parte del segundo grupo. La historia me parece muy recomendable, pues me pareció que tenía buenas dosis de acción, drama e intriga, así como mostrarte una situación peculiar. Si os interesa, aquí os dejo el enlace a la reseña.

Por último, comentar que esta actitud también la tengo hacia los libros: pocas veces me atrevo a darle una oportunidad a libros de los que no sé nada; primero tengo que leer varias opiniones antes de decidirme. No soy de las que cogen libros a ciegas. ¿Y vosotros?

jueves, 5 de agosto de 2021

Trilogía La primera ley, Libro III: El último argumento de los reyes, de Joe Abercrombie

 Autor/es: Joe Abercrombie
EAN: 9788420653006
ISBN: 978-84-206-5300-6
Editorial: ALIANZA
Año de la edición: 2011
Traductor: Bora García Bercero
Encuadernación: Rústica
Medidas: 130 X 200 cm.
Páginas: 912

Sinopsis:
El rey de los hombres del Norte se mantiene, y solo hay un guerrero que le pueda detener: su viejo amigo y su enemigo más antiguo; ha llegado la hora de que el Sanguinario vuelva a casa... Glokta está librando una lucha secreta en la que nadie está seguro y nadie es de fiar. Y como sus días de guerrero están lejos, utiliza las armas que le quedan: chantaje, tortura... Jezal dan Luthar ha decidido que la gloria es demasiado dolorosa y prefiere una vida sencilla con la mujer a la que ama. Pero el amor también puede ser doloroso y la gloria tiene la desagradable costumbre de aferrarse a un hombre cuando menos la desea... El Rey de la Unión ha muerto, los campesinos se rebelan y los nobles luchan por su corona. Sólo el Primero de los Magos tiene un plan para salvar el mundo, pero esta vez hay riesgos. Y no hay un riesgo más terrible que romper la Primera Ley...

Opinión:

No sabéis la pereza que me ha dado ponerme a hacer esta reseña, no porque el libro sea malo, sino porque sigue la línea de los dos anteriores y siento que tengo poco que añadir. Si aún no lo habéis hecho, os invito a darle un vistazo a la reseña de La voz de las espadas y Antes de que los cuelguen. Aunque no habrá spoilers de este libro, sí hay spoilers de los anteriores, pues es muy difícil reseñar una tercera parte sin decir nada de las precedentes. 

La novela empieza con la llegada de nuestro grupo a Adua. Porque sí, Abercrombie se salte el viaje de vuelta, no como Martin que nos tiene mil páginas dentro de un barco en el que no pasa nada. Si no es importante, no es importante. Una vez en la ciudad, el grupo se divide: Jezal se queda en la ciudad y va en busca de Ardee, Bazay se mete en política, Ferro se queda en la ciudad pululando y Logen se va al norte. En cuanto al resto, tenemos a West, Sabueso y los demás en el frente y a Glokta con sus maquinaciones en las sombras del poder.

«¿Y tú, qué has hecho, eh, Nuevededos?
—Pues… es una larga historia —Logen se preguntó qué clase de historia exactamente y se dio cuenta de que no lo sabía a ciencia cierta—. Creí que los Shanka os habían cogido a todos, ya que la vida me ha enseñado a esperar lo peor, así que me fui al Sur y ahí me junté con un mago. Hice con él una especie de viaje por mar a un lugar muy lejano, en busca de no sé qué, pero luego, cuando llegamos resultó que… bueno, que no estaba allí —ahora que lo contaba, todo sonaba como un auténtico disparate.
—¿Qué era? 
—¿Sabéis qué? —Logen se relamió los dientes, que conservaban aún el sabor de la cerveza—. En realidad no lo sé —todos se miraron, como si no hubieran oído una historia más absurda en su vida, cosa que, hubo de admitir Logen, seguramente era el caso—. Pero en fin, ahora ya no importa. » (Logen resumiendo el libro anterior)

Abercrombie tiene dos cosas fantásticas. Una de ellas es su dominio del discurso indirecto libre, su capacidad por dar voz y personalidad propia a cada uno de sus personajes. Puedo abrir el libro por cualquier página (lo he hecho para confirmarlo) y ser capaz de adivinar en quien está enfocado el capítulo por la forma de la narración.

En segundo lugar, Abercrombie sabe desarrollar muy bien los temas que quiere tratar. Toda la trilogía es una oda al antibelicismo, a mostrarnos cuan inútiles son las guerras y que el honor y la gloria de la batalla no existen, pues solo llevan al dolor y la muerte. Otro de los temas es que no hay un bando de los buenos y otro de los malos, pues ninguna guerra está justificada y por ello no se salva ninguno de sus personajes, todos son antihéroes. También habla de cómo la violencia solo engendra más violencia, por lo que todos los personajes que deciden meterse en una guerra acaban mal y no tienen redención posible. 

«Los grandes puños salieron lanzados hacia el Sanguinario, las colosales manos trataron de atrapar su cuerpo. Pero lo único que pudo atrapar el gigante fue una carcajada. Más fácil sería dar un golpe al fuego oscilante. Más fácil sería atrapar una voluta de humo.
El círculo era un horno. Las hojas de hierba amarillenta eran lenguas de fuego. El sudor, la saliva y la sangre goteaban sobre ellas como grasa de carne cocinada sobre una hoguera. El Sanguinario soltó un silbido, agua sobre ascuas. El silbido se transformó en gruñido, hierro chisporroteando en la forja. El gruñido se convirtió en rugido atronador, el bosque seco en llamas. Y entonces dio libertad a su espada».

Me gusta mucho cómo el autor transmite todos estos mensajes y el pesimismo absoluto que domina toda la novela. Los personajes lo pasan mal a nivel psicológico, hasta el punto que te preguntas si realmente se merecen todo lo que les pasa. El mundo es injusto. «Nadie tiene lo que se merece». En cierta medida sí: Logen, Ferro y Sabueso son asesinos despiadados, Jezal es un engreído clasista, Glokta es un torturador y West tiene una vena psicópata.

Como veis por la caracterización de personajes, es todo muy sucio y oscuro: entiendo por qué al autor se le conoce por ser el mayor exponente del grimdark. Hay varias escenas macabras y gráficas, además de mucha sangre, muerte y crueldad, aunque Abercrombie consigue que toda esta violencia no sea gratuita. 

«Como si aquel hombre se riera de un chiste cruel que sólo él conociera. Un chiste letal. La cabeza inclinada hacia un lado, como la de un ahorcado. La carne del rostro, lívida y fláccida alrededor del tajo de su sonrisa. La sangre teñía sus dientes de color rosáceo, caía en hilos de los cortes de la cara, se escurría por sus labios desgarrados. El gorgoteo de la risa, dentado como el filo de una sierra, crecía y crecía, desgarrándole a West el oído. Más agónico que cualquier chillido, más furioso que cualquier grito de guerra. Un contrasentido repulsivo y enfermizo. Una carcajada en medio de una masacre. La risa de los mataderos».

Por otra parte, me ha parecido muy interesante ver el determinismo que defiende Abercrombie. Por mucho que se esfuercen, todos los personajes viven en una espiral de violencia de la que no pueden escapar: Logen y el Sabueso están hechos por y para la guerra, por lo que siempre van a buscar una nueva batalla en la que luchar, serian incapaces de convertirse en granjeros. Ferro está obsesionada con su venganza y eso coarta su libertad. ¿Cuántos gurkos tiene que matar para sentirse satisfecha? Glokta fue torturado y ahora no sabe hacer más que buscar el sufrimiento de los demás. West quería poder, pero no era consciente de los sacrificios que son necesarios. Jezal quería el poder y la gloria, sin pensar en lo duro que puede ser tomar decisiones. 

Jezal siendo Jezal
Jezal es el único que experimenta cierta evolución, y eso me ha gustado, pues aunque no es el mismo que en la primera novela, tampoco deja de ser quién es. Pese a todo, una cosa que me ha fallado es conocer más acerca del pasado de los personajes, pues casi no hay referencias concretas a cosas que sucedieron en su vida antes de las novelas. Sabemos que Logen tuvo familia, pero no cómo se llamaban; que Ferro fue torturada, pero no cómo escapó; que Jezal tiene hermano, pero nada que haya vivido con ellos; que Glokta sufrió a manos de sus torturadores, pero no cómo se convirtió en soldado. Conocemos varias cosas de refilón, pero no se profundiza.

Lo mismo me ha pasado con varios personajes, como Ardee, que daba para mucho, pero que se queda en nada. Me gusta lo tormentosas que son todas las relaciones amorosas en esta trilogía, así como el poco peso que tiene el romance en la historia. Punto a favor de Abercrombie. 

Los villanos, por su parte, también me parece que carecen de profundidad. Bethod como personaje ausente me gusta, pero tanto su bruja (ejem, no veo la copia a Martin por ninguna parte...) como los gurkos están muy desdibujados. De Bethod me gusta que se muestre que es tan malo como nuestros protagonistas ("Todos tenemos nuestras razones. Los buenos y los malos. Todo depende de cómo se mire"), pero tiene muy poca presencia.

«—Las cosas no fueron así —dijo Logen.
—¡No hay ni un solo hombre en el Norte que no sepa que lo que digo es verdad! ¿Paz? ¡Ja! ¿Qué me dices del Atronado, eh? ¡Yo le hubiera devuelto a su hijo a cambio de un rescate y todos nos habríamos vuelto a casa tan contentos, pero no hubo manera! ¿Qué fue lo que me dijiste? ¡Es más fácil detener al Torrente Blanco que al Sanguinario! ¡Y luego tuviste que hacer clavar su cabeza en mi estandarte para que todo el mundo la viera y así no hubiera forma de poner fin a las venganzas! ¡Cada vez que intentaba frenarte, tú tirabas de mí y me hundías más y más en el fango! ¡Hasta que ya no hubo manera de parar! ¡Hasta que todo consistía en matar o morir! ¡Hasta que tuve que someter a todo el Norte! Tú me hiciste Rey, Nuevededos ¿Qué otra opción me dejaste?
—Las cosas no fueron así —susurró Logen.
Pero sabía muy bien que era exactamente así como habían sido.
—¡Si eso te hace feliz, cuéntate a ti mismo que yo soy la causa de todos tus males! ¡Cuéntate a ti mismo que soy yo el despiadado, el asesino, que soy yo el que está sediento de sangre, pero pregúntate también de quién lo aprendí! ¡Tuve al mejor de los maestros! Juega a hacerte el buen hombre, si eso te place, el hombre que no tiene elección, pero los dos sabemos quién eres en realidad. ¿Paz? Nunca tendrás paz, Sanguinario. Estás hecho de muerte.
Logen hubiera querido negarlo, pero ya estaba harto de tantas mentiras.»

Falta también mucho desarrollo del mundo y de la magia. Sé que para el mensaje que quería transmitir Abercrombie no le interesaba distraer la atención del lector, pero me he quedado con muchas ganas de que se desarrollaran más todas las culturas y de saber más acerca de los shankas y los Devoradores.

«Su cara dibujaba una sonrisa traviesa cuando se volvió hacia él, pero se borró de inmediato al ver quién estaba allí.
Glokta resopló.
—No se preocupe. Todo el mundo reacciona así cuando me ve. Hasta yo reacciono de esa manera por la mañana cuando me miro al espejo. Si consigo ponerme delante de ese maldito objeto» (El cinismo de Glokta es TOP)

En cuanto a la trama, ahí está. Como pasa en el resto de libros, Abercrombie no busca crear momentos épicos, tramas intricadas y giros de guión inesperados. A mí me sobran escenas que se alargan innecesariamente y que dan vueltas sobre lo mismo. Me ha gustado mucho la inteligencia de Bayaz, eso sí, escenas como el duelo de Logen son oro puro y todas las interacciones de Ardee con Glokta, con ese cinismo imperante, son fantásticas. Eso sí, mientras que todas las tramas parecían converger hacia un mismo punto, la que he visto más desligada ha sido al de Glokta, pues mientras el mundo se derrumba a su alrededor, el sigue con sus investigaciones y conjuras, que no aportan nada y no parecen lógicas en determinados momentos en los que salvar la vida parece más importante.

«¡Me encantan las cargas! ¡A ver si no se presentan los sureños y así tocamos a más! ¡Quiero cargar ya!
—Me alegro por ti —gruñó el Sabueso—. A lo mejor podemos buscarte un precipicio para que te lances a la carga hacia él»

Aunque se cierra el arco de todos los personajes, el final es casi tan definitivo como en los libros anteriores. Podría haber perfectamente una cuarta novela. Y en cierta medida, la hay, pues Un poco de odio se ambienta 30 años después y tiene como a protagonistas los descendientes de muchos de los personajes de esta trilogía.

Antes de terminar, me gustaría hacer mención a la edición. Esta trilogía la he leído en conjunto con G, y mientras que él tenía la edición anterior, yo tenía la "edición revisada". Aprovechamos para compararlas, y en los dos libros anteriores, no había ninguna diferencia: en las dos estaban los mismos errores. Como novedad, en este último tomo, sí hemos encontrados algunas correcciones dispersas, pero al mismo tiempo, había muchos más errores (laísmos, en especial) que en los otros libros. Qué desastre.

En fin, he disfrutado mucho de esta trilogía. Pese a mis recelos con la primera novela, finalmente Abercrombie ha sido el autor de Grimdark que buscaba. Me ha sorprendido con su magnífico uso del discurso indirecto libre, así como por su prosa ágil y trabajada. No abundan las descripciones, pero la trama se alarga en ocasiones, es previsible y carece de giros inesperados. Tiene partes mejorables, sin duda, como la poca profundidad de los villanos, la falta de pasado de los protagonistas o el poco desarrollo de los secundarios, pero es que las cosas que hace bien, las hace muy bien, como el mensaje antibelicista que quiere transmitir al lector mediante el tono pesimista que enmarca toda la obra. Si te gusta la fantasía, este autor es imprescindible. Es algo que hago con pocos autores, pero voy a leerme toda su obra.

Cosas que he aprendido:

  • Cuando hay que hacer algo, lo mejor es no demorarlo para no tener que vivir temiéndolo
  • Aparenta ser menos de lo que eres 

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...4/5!

Primeras Líneas...