jueves, 15 de agosto de 2019

Saga Nacidos de la bruma, Libro VI: Brazales de duelo, de Brandon Sanderson

Título: Brazales de Duelo 
Autor: Brandon Sanderson
Título original: The Bands of Mourning
Traductor: Manuel de los Reyes
Editorial: Nova
Páginas: 534
Género: Fantasía

Serie: Nacidos dela bruma 6
Fecha publicación: 06/2017
Idioma: Español
Formato, páginas: 512
ISBN: 9788490697641

Sinopsis:
La cuenca de Elendel es un polvorín. El descontento de los trabajadores solo es la punta del iceberg; las diferencias son cada vez más irreconciliables entre la capital y las demás ciudades de la cuenca, ciudades que Elendel asegura gobernar mientras sus habitantes denuncian la opresión a la que se sienten sometidos. En medio de todo esto, llega a oídos de Waxillium Ladrian el rumor de que un académico kandra podría haber localizado los legendarios Brazales de Duelo, un arma capaz de sembrar la destrucción y dar al traste con el actual equilibrio de poder imperante en la cuenca.

Por qué este título...
"—¿Qué sabe usted de los Brazales de Duelo, señorita Colms? —preguntó VenDell. 
—Eran las mentes de metal del lord Legislador —respondió Marasi, encogiéndose de hombros—. Reliquias mitológicas, como los cuchillos de lady Nacida de la bruma o la Lanza de las Fuentes"

Opinión:
Impresión: M'han timao

Sin duda, no es fácil hacer una reseña negativa de un libro de tu autor favorito (¡Laura!). Vale, esa no ha sido una buena forma de empezar (ha sido demasiado pesimista), y es que no es que vaya a hacer una reseña negativa: es Sanderson este señor no escribe mal. Es simplemente que el libro (la "trilogía" [luego explicaré esas comillas] en general), me ha decepcionado y ha resultado ser uno más del montón.

Creo que me conviene empezar (yo creo que no) con lo que más me ha decepcionado: el libro tiene un final abierto. Ya, estoy empezando la reseña por el final, pero es que es algo que me ha dolido. Según G, el ya sabía que tenía continuación, pero no sabía que el final era abierto. Ya. Pues hubiera podido avisarme. Así que, atención navegantes, la continuación es The lost metal, un libro que no se ha publicado aún. Bien, con lo que me gusta leer sagas y que aún me falten libros por publicar. Haré una fiesta. Se celebra en el tanatorio.

Vale, una vez superado uno de los mayores problemas que he tenido con el libro, he de decir que tiene sentido que tenga continuación, pues mientras que yo esperaba un libro épico que cerrara la trilogía, a medida que iba leyendo veía que este no era más que un libro de transición, un libro de "mira qué cosas más chulas pasarán en el siguiente libro y todo lo que falta por explorar".

En general mi opinión no es muy diferente de la de los otros dos libros. De nuevo, Sanderson se aleja de la política y se centra en la acción, más concretamente en la investigación y el misterio, aunque en esta ocasión es más de aventuras. Aún así, la trama me ha parecido bastante plana, sin esos momentos épicos que habían caracterizado otras obras del autor. Sí que hay un giro al final, y también una escena épica que coge como modelo el final de Elantris, pero no tiene la fuerza de esta ni por asomo, y menos si se recurre a algún que otro Deus ex machina. Además, los villanos me siguen pareciendo muy de pacotilla, es decir, que no están a la altura del protagonista ni por asomo. No es que sean malos villanos, es que no me parecen lo suficientemente bien desarrollados ni tienen fuerza.

La trama me ha parecido muy normalita, al estilo de otras novelas de fantasía. Y eso es lo que me ha decepcionado, pues lo que me gustaba de este autor era el realismo con el que revestía su fantasía, no solo creando magia coherente, sino una sociedad que cambiaba, no por las acciones de un "héroe" o un individuo, sino por el intricado juego de relaciones que se establecía entre los diferentes miembros de esa sociedad. El realismo está en el hecho de que, no por vencer al villano, se sofoca una revolución. Y eso aquí no lo he encontrado.

En cuanto a los personajes, no sé, tanto Wax como Marasi me han dado un poco igual. De Wax me gusta que siga afectado por sus traumas, pero a parte de eso, no ha cambiado mucho. De Marasi me gusta su miedo a quedar a la sombra de Wax y me ha parecido interesante cómo se enfrenta a ello. Pero ya. Pero si hay dos personajes por los que merece la pena la novela, esos son Wayne y Steris, cuya evolución a lo largo de los tres libros ha sido brutal y perfectamente coherente. De verdad, ambos me han encantado y podría charlar largo y tendido acerca de ellos. No veáis mi alegría al encontrarme con algunos capítulos narrados por Wayne. A ver, son capítulos de Wayne haciendo sus cosas, que no aportan nada a la trama, pero son tan maravillosos que doy gracias al Superviviente porque Sanderson los haya incluido.

Wayne me gusta mucho por su humor, por su despreocupada forma de vivir, por su especial moralidad, por su capacidad para disfrazarse, su amor por los acentos y por intentar hacerlo todo de la forma más divertida posible. Steris, por su parte, es un personaje que en un principio debería odiar, pues es la típica mujer en apuros, incapaz de valerse por si misma y que siempre tiene que ser salvada. ¿Y eso está mal? No todas podemos ser Xena la princesa guerrera. Tanto reivindicar a las mujeres fuertes e independientes ha llevado al menosprecio de las que no lo son. Me gusta mucho cómo se ha llevado el personaje de Steris, pues es consciente de ello y por eso no se mete en la boca del lobo porque sabe que solo será un incordio, sino que ofrece su apoyo en aquello que se le da bien, que no tiene por qué ser luchar. Su evolución es fascinante y su capacidad para prever todo tipo de situaciones y estar preparada para todo me han hecho mucha gracia.

Aprovechando que hablo de personajes, quiero hacer mención al romance, que me ha encantado. Por una parte, me ha gustado que se hiciera referencia a cómo superar un desengaño amoroso: estoy cansada de que en todos los libros todo el mundo termine con alguien, a veces no eres correspondido y punto. Wayne, por ejemplo, empezaba a ser algo pesado, pero en un momento alguien le dice NO, PARA, y él lo acepta. No es no. Por otra parte, el romance de Wax se desarrolla de una forma espectacular. Es sutil y está en segundo plano, tal y como a mí me gusta, además, no es forzado y tiene una evolución. Me gusta el hecho de mostrar que el amor no es algo que surge en dos días, sino que se va forjando con el tiempo, y que no tiene por qué ser siempre un amor arrollador, sino que puede ser tranquilo y amable.

En cuanto a la magia, esperaba que se desarrollara mucho más, es cierto que se juega mucho y bien con las habilidades de los protagonistas, pero hay tantos metales y tantas combinaciones posibles que me ha dado la impresión de que está muy desaprovechado. La parte positiva es que aquí se nos introduce una cultura nueva (ya sabéis lo fan que soy de eso), pero tampoco se profundiza mucho, seguramente porque se tratará más en el siguiente libro. Una lástima.

En conclusión, un tercer libro muy en la línea de los otros dos, entretenido, bien escrito y con mucha acción. Pese a que la trama tenga ritmo, no presenta nada nuevo, y tanto los protagonistas como los villanos no logran brillar. Eso sí, hay secundarios brillantes y el romance está muy bien llevado. Además, pese a que la magia no se ha desarrollado lo suficiente, se da pie a una mayor profundidad en la continuación.

Cosas que he aprendido:

  • No todas las mujeres tienen que ser fuertes e independientes.
  • La visión que se tiene del héroe es inversamente proporcional a la que se tiene del villano.
  • Que el protagonista se adelante al plot-twist del autor es bien.
  • La diversidad cultural mola.


Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

sábado, 10 de agosto de 2019

Frases memorables: El juego de Ender

El Juego de Ender

«No hay más maestro que el enemigo [...] Sólo el enemigo te enseña tus puntos débiles. Sólo el enemigo te enseña tus puntos fuertes. Y las únicas reglas del juego son qué puedes hacerle y qué puedes impedir que te haga. A partir de ahora soy tu enemigo. A partir de ahora soy tu maestro»

«El poder de causar dolor es el único poder que importa, el poder de matar y destrozar; porque si no eres capaz de matar entonces siempre estás sometido a los que sí son capaces, y nada ni nadie te salvará»

Hoy os traigo dos citas de uno de mis libros favoritos, El juego de Ender, de Orson Scott Card, cuya reseña podéis leer aquí. Normalmente en este tipo de entradas os hablo de lo maravillosas que son las citas y reflexiono sobre ellas. Este no es el caso. Como veis son afirmaciones pesimistas entorno al ser humano. No estoy de acuerdo en que el enemigo sea el único que puede enseñarte tus puntos débiles y fuertes. Y tampoco creo que la capacidad de matar a otra persona te haga más fuerte. Entonces, ¿por qué os traigo estas citas? Para tener una excusa para hacer publicidad de este libro Por el contexto. En el contexto en el que surgen tienen mucho sentido.

Si hay algo que me gustó de este libro es la mentalidad de la guerra. Cómo se prepara a niños para convertirlos en soldados. Las estrategias. Cómo se juega con su mente. Cómo se les va formando física y mentalmente. Cómo les inculcan un tipo de mentalidad y cómo les van moldeando. En ese contexto, estas citas me parece que tienen mucho sentido y estoy segura de que en la vida real, en el ejército, se usan técnicas así, pese a ser muy crueles, pues para afrontar según qué situaciones con entereza, tienes que estar mentalmente preparado para ver el mundo de otra forma.

Y eso va a ser todo por hoy. ¿Habéis leído este libro o sabéis de alguno que trate con mucha profundidad la preparación para la guerra? (Sí, tengo El arte de la guerra pendiente)


martes, 6 de agosto de 2019

El agente secreto, de Joseph Conrad

Título: El agente secreto
Autor: Joseph Conrad
Traducción: Fernando Jadraque
Colección: Avatares / AV-062
Año edición: 2003
Año publicación: 1907
ISBN: 84-7702-452-9
Páginas: 272
Precio: 19,90 €

Sinopsis:
«Me salió al paso el tema de El agente secreto –me refiero a su trama argumental– en forma de unas sucintas palabras pronunciadas por cierto amigo mío durante una conversación fortuita sobre los anarquistas. Enseguida, pasando a ejemplos precisos, evocamos la ya vieja historia del intento de volar por los aires el Observatorio de Greenwich. (...) Mi amigo luego comentó: “Oh, ese tipo era retrasado mental, su hermana se suicidó poco después”. Tales fueron las únicas palabras que cruzamos... Debía de haber, sin embargo, cierta atmósfera en el conjunto del incidente, porque al momento me sentí estimulado. Luego surgió la visión de una ciudad enorme, de una capital monstruosa, más populosa que algunos continentes, devoradora cruel de la luz del mundo. Este libro es esa historia, desarrollada en proporciones convenientes, sugerido y orientado su curso entero por la salvajada absurda de la explosión en Greenwich Park. El agente secreto es una obra de una autenticidad cabal. Incluso el puro propósito artístico, el de aplicar un estilo irónico a un tema de esta índole, fue escogido con deliberación. Sin embargo, mientras la escribía hubo momentos en que era yo un revolucionario extremista». (Joseph Conrad)

Opinión:

Ya sabéis que yo no soy muy de clásicos. Pero no me rindo y de verdad que lo intento. Por eso hoy os traigo la reseña de El agente secreto, de Joseph Conrad. Este autor es conocido especialmente por El corazón de las tinieblas, pero yo soy yo, y como me habían dicho que ese era algo denso, decidí darle una oportunidad a este otro título, que prometía acción. O algo más de acción. Como mínimo información sobre el espionaje. Y como os podéis imaginar, en ese aspecto me ha decepcionado.
Parece más épico de
 lo que es

El problema no es que sea un mal libro, sino que no era un libro para  mí. Teniendo en cuenta que gira entorno al anarquismo, la corrupción policial y el espionaje, esperaba una obra con mucha acción, o como mínimo que ofreciera mucha información acerca de estos temas, para conocer a fondo la visión de la época, pero en absoluto. De nuevo, nos topamos con una novela de personajes y también social.

El libro se inspira en el intento de atentado de Martial Bourdin, un anarquista francés, en 1894 que murió en el Parque de Greenwich cuando detonaron prematuramente los explosivos que llevaba. A partir de esto, Conrad ficcionaliza a los implicados y se adentra en un por qué ficticio de todo ello, pues poco se sabe de las verdaderas intenciones y motivaciones de Martial.

Así conoceremos al señor Verloc, un anarquista y agente secreto al que le han encargado detonar una bomba en el observatorio de Greenwich, a su mujer, al hermano de esta (enfermo mental), al corrupto y aprovechado inspector jefe Heat, al comisario Ethelred y a algunos amigos anarquistas del señor Verloc.

La prosa me ha parecido densa y algo compleja. Se dan vueltas a lo mismo y hay reflexiones filosóficas que me ha costado seguir, más que nada porque me parecían aburridas. Esperaba que se hablara del trabajo del señor Verloc como agente secreto (qué misiones ha llevado a cabo, sus habilidades especiales, la doble identidad, cómo empezó,...) pero no, es el agente secreto más atípico que he conocido: es un señor regordete, con escasas habilidades sociales ni especiales, del montón, que no destaca en absolutamente nada. Que es agente secreto porque lo dice el narrador, pero ya.

En cuanto al anarquismo, lo cierto es que he leído poco al respeto y me apetecía profundizar en los intríngulis del tema, entender a los defensores de esta postura. Pero no. Sí asistimos a una reunión de amigos anarquistas en la que hablan de ello, pero no me ha quedado claro. Eso sí, me parece interesante cómo los retrata el autor: personas que hablan mucho pero que en realidad hacen poco. Muestra de ello es el miedo que atenaza al señor Verloc solo al pensar que tiene que poner una bomba.

Por otra parte, se habla de los departamentos de policía, pues investigan el atentado, de lo poco que hacen y de la corrupción, todo explicado de forma compleja y enrevesada, con medias palabras y sin decir las cosas claramente, pero porque los personajes son así. Si os he de ser sincera, toda la parte de la "investigación policial" (entre comillas, porque no hay ningún tipo de investigación) y la charla de los policías me sobraba mucho. Por mí, se podría suprimir sin problemas. El autor da mucha profundidad a sus personajes y nos detalla la vida y psicología de los dos policías, sin que eso me parezca realmente relevante.

En general, la trama da muy igual. No se busca sorprender con giros inesperados, sino construir unos personajes, hacer una crítica social y un retrato de la época. Y es que lo mejor son los personajes, sin duda, especialmente la familia de Verloc, pues como ya os he comentado, tanto los policías como el resto de secundarios me importan bien poco. ¿Y por quién está conformada la familia? Por el señor Verloc, anarquista y agente secreto que, como tapadera, regenta una tienda clandestina; la señora Verloc; la madre de la señora Verloc; y Stevie, hermano de la señora Verloc, que padece algún tipo de enfermedad mental.

La psicología de estos personajes me ha parecido muy bien retratada. Por un lado el señor Verloc, que pese a no ser un marido maltratador, únicamente piensa en él mismo y sus problemas, sin sentir empatía por los demás. Por otra parte, la señora Verloc y su madre, que viven exclusivamente para asegurarse del bienestar y futuro de Stevie. Todos estos personajes son muy coherentes, están muy bien desarrollados y tienen una gran profundidad psicológica.

Me pareció curioso encontrarme en una novela publicada en 1907 a alguien como Stevie, un deficiente mental, que no está ahí para figurar, sino que la mayor parte de la trama y las acciones de los personajes orbitan entorno a él. Es cierto que en general es menospreciado, tratado con lástima y considerado alguien inferior, pero aún así me gusta cómo se le ha retratado, pues en esa época es normal que fuera visto de ese modo.

He de admitir que la primera mitad del libro me aburrió soberanamente, tanto por el hecho de desgranarse de pe a pa la vida de personajes secundarios que no importan como por el hecho de revelarme que no se iba a profundizar en los temas que a mí me interesaban (el espionaje y el anarquismo). Pero la segunda mitad de la novela me pareció brillante.

, la segunda mitad es íntegramente novela de personajes, pero el autor profundiza tanto y tan bien en los personajes que pese a lo diferentes que son unos y otros puedes comprender el punto de vista de ambos. Además, va saltando del pensamiento de un personaje a otro con gran habilidad, como si estuvieras siguiendo la pelota en un partido de tenis, de manera que la narración se hace ágil.

He de destacar especialmente dos escenas en las que se dan diálogos cruzados, de enredos, es decir, que un personaje habla acerca de algo, y el otro le sigue la conversación, pero pensando que habla de algo completamente diferente. Y eso durante más de veinte páginas. Sin duda son escenas maravillosamente ejecutadas, y me han parecido brillantes.

En cuanto al final, está bien, muy dramático todo, pero coherente y cierra con maestría las tramas de los diversos personajes principales. Lo único que me ha sobrado un poco es el último capítulo, en el que hablan Ossipon y el Profesor, pues corta de forma muy brusca con lo anterior, y añade de nuevo reflexiones que deslucen el final.

En conclusión, El agente secreto ha sido un libro con el que he tenido mis más y mis menos. Oh, y adivinad qué: no era para mí. Pero no me arrepiento de haberlo leído. Mi problema es que buscaba una cosa y ha sido otra. Buscaba un libro de acción, en el que se trataran con profundidad temas como el anarquismo y el espionaje, y en su lugar me he encontrado con una novela de personajes. Estos tienen están tratados con mucho mimo y detalle, y su psicología no solo es coherente, sino que es muy realista. La primera parte es algo más densa que la segunda y en general es un libro muy descriptivo, pero a partir de la segunda parte, las páginas pasan volando.

Cosas que he aprendido:
  • Las conversaciones con malentendidos molan.
  • Si vas a cometer un atentado, no lleves una chaqueta con tu nombre y dirección.

Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:



PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

viernes, 2 de agosto de 2019

Viñeta del lector 55#

"No soy adicta a la lectura. Pararé de leer tan pronto termine el siguiente capítulo"

¿Quién de vosotros no se ha dicho eso mismo más de una vez para luego incumplirlo? Yo tantas que no puedo ni contarlas. Y es que si un libro me gusta mucho, no me doy cuenta y ya he leído cinco o seis capítulos. Venga, que no soy la única, estoy segura de que en algún momento, todos nos hemos encontrado con un libro que se convierte en una droga de la que no se puede escapar.

Quizás lo que te engancha sea el estilo narrativo del autor, capaz de tejer y entrelazar las palabras hasta formar una melodía sublime; quizás sea la fuerza de los sentimientos, que te zarandean por dentro como si estuvieras en pleno vendaval; o quizás sea por la trama interesante, que hace que te reconcoma la curiosidad hasta el punto de no poder pensar en nada más.

Hay libros con los que lo de "un capítulo más" no vale, pues los coges y no puedes soltarlos hasta que los has terminado. Un libro que recuerdo que me hizo sentir así fue La sombra de la luna, de José Antonio Cotrina. Abrumador. No me importó que se hiciera de noche: necesitaba seguir leyendo. E incluso cunado se me cerraban los párpados, algo dentro de mí me empujaba a leer "sólo un capítulo más".

Y a vosotros, ¿cuál fue el último libro que os enganchó hasta el punto de no poder soltarlo hasta terminarlo?

lunes, 29 de julio de 2019

El laberinto, de Matthew Reilly

Este libro lo compré con mi hermano en una feria del libro hace ya algunos años. Él lo leyó enseguida y me lo recomendó, pero tras leer algunas de sus recomendaciones y ver que no me habían entusiasmado, decidí darle un tiempo. Y hasta ahora.

Título: El Laberinto
Título Original: Contest
Autor: Matthew Reilly
Género: Sci-Fi
Editorial: La Factoría de Ideas
Páginas: 320
Año de Publicación: 2013
Primera publicación: 1996
Autoconclusivo
Traductora: María Otero González

Sinopsis:
La biblioteca pública de Nueva York es un santuario de conocimientos: un laberinto centenario de imponentes librerías, angostos pasillos e interminables vestíbulos de mármol.
Para el doctor Stephen Swain y su hija Holly es la materialización de una pesadilla… Ya que por una noche, este insigne edificio se convierte en el escenario de una competición. Una competición en la que Swain debe participar, lo quiera o no. Las reglas son sencillas: siete concursantes entran en el laberinto; solo uno saldrá con vida.
Con una niña de ocho años como única aliada, el doctor Swain se ve empujado a librar una terrible batalla por la supervivencia. Puede intentar huir, esconderse o luchar pero, si quiere seguir vivo, tendrá que vencer. En esta competición, o sales victorioso… o no sales.

Opinión
Impresión: Película de acción de domingo por la noche

Una novela ambientada en una biblioteca. Y en la de Nueva York, nada más ni nada menos. A eso hay que sumarle que me parecen superinteresantes las tramas relacionadas con pruebas y laberintos. Así que la novela tenía una pinta increíble.

Bien. La verdad es que no ha sido lo que yo esperaba. Por alguna razón, pensaba que el hecho de que estuviera ambientada en una biblioteca iba a tener algún peso para la trama. Yo que sé, pruebas sobre literatura, por ejemplo, pasadizos secretos entre libros, manuscritos antiguos con códigos...llamadme ingenua. Pero no. Por lo único que importa que todo se desarrolle en una biblioteca es porque el papel arde bien.

Eso me recuerda a algo. El prota me cae mal. Lo he odiado. Por esto:

«El mechero se encendió durante medio segundo, pero eso era todo lo que necesitaba Swain.
Un libro lleno de polvo que estaba junto al Zippo prendió fuego al momento, justo delante del karanadon»

Antes de que quemara un libro yo hubiera preferido que el prota muriera.

No, ahora en serio el protagonista me ha gustado. Es una persona normal, pero tiene bastante ingenio y me ha gustado cómo iba resolviendo todos los problemas a los que debía enfrentarse usando la cabeza, y eso que no es que sea alguien excesivamente inteligente, pero sí perspicaz y que sabe apañárselas con lo poco que tiene. El problema es que es un personaje bastante plano. Él y todos los demás. No evolucionan en absoluto y no se sabe nada de su pasado, me ha faltado muchísima más profundidad en ese aspecto. 
Recordemos que
 la ambientación
es una biblioteca

Destacar entre los personajes a la hija del prota, que me ha parecido un personaje muy inútil. No hace absolutamente nada y solo está ahí para causar tensión porque "Oh el padre tiene que salvar a su hija". Pero la relación padre-hija no se desarrolla en absoluto y las intervenciones de la niña son tan pocas que no podría deciros si realmente aparenta la edad que tiene.

Destacar que la novela es acción pura y dura. Como ya he mencionado, me ha recordado muchísimo a una película de estas de acción de domingo por la noche, con batallas, fuego, explosiones, algo de drama, un misterio...ese tipo de películas que se centran más en los efectos especiales que en el desarrollo de la película. 

¿Ventajas? Engancha. Y engancha pero bien. Me ha pasado más de una vez de quedarme delante de la tele mirando una película que sé que no va a portarme nada y que ni siquiera es de un género que me gusta, solo porque soy incapaz de marcharme. Idò con este libro me ha pasado exactamente eso, y es que es muy adictivo. Lo leí casi entero en una tarde. No porque tuviera grandes giros, ni unos personajes maravillosos ni una trama apasionante, sino porque tiene un algo que te hace querer seguir leyendo.
Creo que me he perdido la parte
 en la que un meteorito se
estampa contra la biblioteca.

Y ahora es cuando vengo con los problemas: la trama y el worldbuilding. Argumento del libro: el protagonista y su hija son teletransportados a la biblioteca de Nueva York en mitad de la noche, de la que nadie puede entrar ni salir. Allí, un personaje que será su guía les informa que se celebra un torneo intergaláctico con seres de varias especies que luchan entre sí a muerte, hasta que solo quede uno, para demostrar la superioridad y la gloria de su especie.

El problema de la trama es que es simplemente eso, el protagonista, un blandengue, debe evitar morir, y al mismo tiempo, conseguir vencer a seres mucho más preparados y poderosos que él. ¿Misión imposible, verdad? Pues no para nuestro prota gracias a que el autor está de su parte su ingenio. No hay giros inesperados ni ningún tipo de prueba más allá del combate cuerpo a cuerpo. Por no haber, no hay ni laberinto. El "laberinto" es la biblioteca porque, yo que sé, laberinto de estanterías con libros. Qué queréis que os diga, esperaba un laberinto real. Eso sí, al principio del libro hay varios mapas muy detallados de la biblioteca, cosa que ha sido muy útil.

Por otra parte, el worldbuilding es completamente inexistente y las justificaciones que sostienen el argumento no tienen ni pies ni cabeza. De repente resulta que en el universo hay otras razas de seres inteligentes, de los que no se cuenta nada y que no se desarrollan en absoluto. Y el torneo tampoco tiene ningún sentido. La finalidad es absurda, solo para demostrar qué raza es mejor, pero ni siquiera es un espectáculo, porque no hay cámaras grabando el evento y parece que nadie está vigilando, pues se rompen muchas veces las normas de forma descarada y nadie dice nada. Es ese tipo de libros al que no hay que darle muchas vueltas, simplemente aceptar las cosas como son y ya. Algo que no me gusta.

Aquí os dejo un par de spoilers sobre cosas que me han indignado (subrayar para leer):

1. El torneo no tiene ningún sentido. Se celebra cada mil años, porque patata. 
2. Los extraterrestres saben que los humanos somos unos inútiles inferiores, pero a ninguno se le ha ocurrido conquistarnos 
3. A ninguno de los participantes les importa morir. Y los guías participan sabiendo que morirán junto con el participante al que acompañan.
4. Es decir, en otros planetas se celebran semifinales para saber quién participará en este torneo...¿pero el torneo no se graba? PERO QUÉ. Ni siquiera los organizadores del torneo lo están coordinando, esto no tienen ningún sentido.
5. Tampoco tiene sentido que teletransporten al protagonista así como así, quince minutos antes de empezar, sabiendo que no sabe nada. Y el guía se sorprende de que no sepa nada. Ajá, muy lógico todo.
6. Se monta un drama por el hecho de que el malo haya hecho trampa trayendo a sus perros mortíferos a la competición, porque no se puede tener ayuda....Mientras que en cambio nuestro protagonista tiene la "ayuda" de su hija y de un policía, pero ah, no, él lo hace todo bien.
7. Si el protagonista gana, es gracias al autor. No tienen ningún sentido que alguien que no sabe nada del torneo y que sea un blandengue sin armas venza a gente que lleva preparándose décadas para ello. Si el mundo es así, creo que el año que viene me apuntaré a las olimpiadas de natación, a ver si consigo el oro.
8. Ninguno de los participantes trae ningún arma que sea espectacular, menuda tecnología punta.
9. ¿A quién se le ocurre organizar un torneo clandestino y oculto en una biblioteca en medio de una ciudad densamente poblada? ¿Si quieres seguir manteniendo a los extraterrestres en el anonimato no hubiera sido mejor en una selva? Que sí, que has electrificado el edificio para que no entre ni salga nadie pero...no es una buena idea.
10. Los policías son unos inútiles. No solo por el hecho de que sean incapaces de entrar, sino porque antes de todo esto tiene lugar un crimen y ni siquiera investigan a fondo el espacio.
11. Los participantes llevan un reloj bomba que explota si salen del espacio electrificado. Me parece bien. Lo que no me parece bien es que con un par de martillazos puedan quitárselo. Wow, al final va a resultar que nuestra tecnología es superior...

Fin de los spoilers.

En fin, pese a los fallos argumentales de la novela, la ausencia de worldbuilding y los personajes planos, no puedo negar que sea una novela entretenida, fácil de leer, un page-turner en toda regla, con mucha acción y que te gustará si no eres de los que no le das muchas vueltas al argumento.

Cosas que he aprendido:
  • La biblioteca de Nueva York es mu grande.
  • Puedes atravesar un espacio electrificado con un imán.

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

jueves, 25 de julio de 2019

Visto en las redes 30#

¡Hola! ¿Cómo va todo? ¡Ya estoy aquí de nuevo! Siento que mi ausencia haya sido más larga de lo previsto, pero vuelvo con las pilas puestas, las energías cargadas y muchas ganas de saber de vosotros. Pronto seguiré publicando reseñas, pero hoy quiero traeros (con mucho retraso, lo siento un montón, pero estaba demasiado cansada) una nueva entrada de Visto en las redes.

Empezaré por el principio. Ya sé que estos párrafos que vienen a continuación son muy repetitivos, pero siempre hay gente nueva que no sabe en qué consiste la sección, y me gusta informar de ello. Así que, para los que aún no lo sepan Visto en las redes es una recopilación de todos aquellos tweets que me han parecido interesantes (y a los que he dado retweet) publicados estos dos últimos meses (en esta ocasión en mayo y junio) por diversas personas, y una selección de las reflexiones relacionadas con el mundo literario que he compartido por las diferentes redes sociales. Es decir que...¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada! 

Me decidí a crear esta sección como excusa para hacer debates porque sé que algunos de vosotros no me seguís en las redes sociales tranquilos, estáis en la lista negra (tanto porque no os interesa como porque no tenéis una cuenta) y pensé que os podría parecer interesante tener una recopilación de esta información. Así, todos los que no tenéis redes podrías estar al tanto y los que me seguís, pero estáis saturados, podríais tener un resumen. 

Como sabéis, el blog está en varias redes: en Twitter, en Facebook, en Instagram, en Goodreads y en Bloguers (podéis acceder a mi perfil de cada red social haciendo click en los enlaces), pero estoy especialmente activa en Twitter, Facebook y recientemente Instagram, por lo que en esta sección me centraré en esas redes sociales.

Repito, como en cada ocasión, que la idea de esta sección no es completamente mía (siempre hay que dar créditos). Me inspiré en una sección muy parecida en el blog de Deja volar tu imaginación llamada Citando a Twitter. En ella, Patt recopila algunos de sus retweets favoritos, aunque siempre están relacionados con reflexiones sobre el mundo en general, no centradas en el ámbito literario. Además, es una sección que tiene muy poco activa, tanto que a este paso, como no la actualice, dejaré de darle créditos.

Por cierto, hay algunos mensajes que están en inglés, pero tranquilos, para aquellos que no dominen el idioma, los he traducido tan bien como he podido. Y sin más dilación, os dejo con la entrada:


Visto en Twitter



Me parecen muy interesantes esta afirmaciones de HerediaDeborah. Todo escritor debe ser, primero, un gran lector. Es la mejor escuela a la que puede asistir, pues leer otros libros le permite ver los errores de los demás y aprender de ellos, forjar un estilo propio, descubrir nuevas técnicas y recursos narrativos, ver diferentes enfoques...Pero no vale con "ya lo he leído todo, ahora voy a escribir". Un autor no debe dejar de leer nunca, hay que leer al resto y no encerrarse en una burbuja, pues, ¿y si resulta que tu brillante e originalísima novela sobre un mundo en el que llueven limones, los animales hablan y los árboles gobiernan, ya ha sido escrita? Además, aunque creo que un autor debe escribir lo que él quiera, creo que no tiene que olvidar a sus lectores, por lo que es importante estar atento al panorama editorial. Por ejemplo, puedes escribir una novela con una relación tóxica, por supuesto, pero con lo caldeado que está el ambiente últimamente con este tema, dudo que encuentres lectores...


"De verdad, no entiendo por qué los reinos se molestan en concertar matrimonios. Lo único que necesitas hacer es poner a dos jóvenes en una habitación con solo una cama. O, como alternativa, contratar a uno para que mate al otro. Sea como sea, así seguro que se enamoran."
Pues sí, Brooding YA Hero tiene razón, los matrimonios concertados en los reinos de fantasía nunca terminan bien. En realidad sí terminan bien porque casualmente los protagonistas tienen la misma edad y aunque al principio se odian al final se enamoran, pero durante gran parte de la novela hay un fuerte rechazo entre ellos. Hum, ¿vosotros podríais enamoraros de alguien con quien os han impuesto casaros? Y no me refiero a tras años de convivencia, sino en solo unos meses. Yo no, aunque me llevara muy bien con esa persona. A mí no me gusta que me impongan las cosas. Pero no es esa la única crítica que encontramos en el mensaje, sino el tópico de "gente que va a un hotel en el que solo les queda una habitación con una cama de matrimonio y que se terminan liando". Eh...esto no funciona así, lo digo por experiencia. En cuanto a lo de tener que matar al otro...pues también, por contradictorio que parezca, en las novelas es un recurso muy usado para que surja el amor. Ya, muy normal todo.


No podría sentirme más identificada con Alhana. Buah, odio empezar sagas incompletas (que nadie me mencione El nombre del viento, gracias) o leer un libro y al final descubrir que tiene continuación y que aún no se ha publicado. Desde hace cinco años. En el caso de leer una saga incompleta, a no ser que me haya apasionado muchísimo, si el resto de libros no están publicados, suelo dejarla a la mitad, normalmente porque me da demasiado pereza releer los anteriores. Pero soy más de la opción b, es decir, acumular sagas y esperar hasta que estén publicados todos los libros. Y entonces, cuando tras varios años de espera yo los tengo todos...ya no me apetece leerlos. Un drama. ¿También os pasa?


"Los ratones de biblioteca son criaturas tranquilas, con ambiciones sencillas. Como comerse una galleta con forma de libro o caminar por un castillo reconvertido en una enorme biblioteca y oh, vaya, resulta que es tuya, te has apropiado de ella y nunca saldrás de ahí"
En realidad los lectores tenemos ambiciones sencillas. Somos felices con un libro. O montones de ellos. O con merchandising literario. ¿Eso que veo allí es una tarta con forma de libro? En cuanto a lo otro que menciona C. G. Drews, a mí me encantan los castillos. Y si incluyen una biblioteca con libros antiguos y manuscritos, ya os podéis despedir de mí. Una vez fui a una y lo estuve flipando muy fuerte durante varias horas.


Poco tengo que añadir a este mensaje de Manuel Villas, sin duda el mercado inmobiliario está por las nubes, aunque en los últimos años el precio del libro también se ha inflado mucho. Recuerdo que hace quince años el precio medio rondaba los 16€, y ahora es de 18€, por no decir que muchos recién publicados pueden llegara costar 24€ (Datos extraídos de aquí). Pero aún así, ¿qué hay mejor que irse a vivir a un libro? Quedarse ahí para siempre, supongo.


Me gustó mucho este mensaje de Julia De la fuente. Como ella, creo que los buenos libros, los buenos de verdad, no pueden ser planos, sino que tienen que atravesarnos de parte en parte, estar formados por sentimientos, en lugar de palabras y salirse de todos los esquemas. Los buenos libros son aquellos en los que el autor se rompe en sus páginas y nos deja a nosotros la tarea de recoger sus pedazos.


Este consejo de El conejito ortográfico os lo traigo solo para que veáis que yo también me equivoco muchas veces (ya sé que creíais que era perfecta, pero no). El prefijo "súper" lo uso bastante a menudo, y siempre tengo un conflicto interno porque soy incapaz de recordar cómo se escribe. A ver si así, admitiendo públicamente mi problema, soy capaz de acordarme. ¿Cuál es vuestro problema ortográfico recurrente?


En esta ocasión simplemente quería compartir con vosotros esta curiosidad lingüística que nos trae Xavier Beltrán. Me parece muy curioso el origen de la palabra "salario". ¿Vosotros lo sabíais?


¿Vosotros creéis en la muerte del autor? Y no me refiero a su muerte física. ¿Creéis que se debe valorar a un autor por su obra? Es decir, si un autor demuestra ser misógino, homófobo, racista,...o yo qué sé, que ha matado a alguien, ¿inmediatamente lo descartaréis, incluso aunque antes de saberlo su obra os gustaba? Es cierto que si un autor piensa de una determinada forma, no puede evitar dejar una huella en su obra acerca de sus ideales, pero coincido con Valery en que en ocasiones eso no se reflejar en el texto. Y de todas formas, sí, puede que demuestre su ideología en sus obras, pero nosotros somos lo suficientemente independientes como para no dejarnos influir por eso. Si fuera así, no podríamos leer casi ningún clásico por su fuerte componente misógino. Eso sí, aunque no fuera a dejar de leer los libros de ese autor, sí dejaría de comprarlos y los descargaría piratas, pues considero que el autor no se merece mi dinero. ¿Os ha pasado que os habéis llevado alguna vez una decepción en cuanto a la forma de ser de un autor? ¿Qué habéis hecho al respeto o qué haríais?



Esta soy yo en modo goloso y esta es Alhana fomentando mis vicios...¿pero habéis visto qué maravilla de tartas? Es que están hechas con un gran nivel de detalles, de verdad, alucino con la habilidad que tienen algunas personas para la repostería y su capacidad para hacer arte. Uf, no sé si sería capaz de comérmelas...


Tranquilo, Xavier Beltrán, no eres el único. Soy una persona incapaz de leer mientras está escuchando música, porque me entretengo con la letra, y cuando no hay letra, me pone nerviosa y me distrae. Me parece un recurso interesante que algunos libros incluyan banda sonora, pero un poco ya. Una vez leí uno e intenté ir con la banda sonora pero...no me terminó de convencer. Además, me parece muy difícil controlar el ritmo de lectura del lector. ¿A vosotros os va bien?


Esto me recuerda mucho a los Retazos que publica de tanto en tanto Carme en su blog. Lo cierto es que antes lo hacía mucho y sin duda era una terapia estupenda, pero últimamente, la vida ha hecho que haya dejado bastante de lado la escritura. De todas formas, me ha gustado esto que nos comparte Filólogos cabreados, pues me siento muy identificada con ello. ¿Vosotros también usáis la escritura como terapia y evasión?


Otra reflexión de Xavier Beltrán con la que no podría estar más de acuerdo. Cada verano pasa lo mismo: "TOP 10 lecturas veraniegas", "Las mejores lecturas para este verano",... Pero, ¿qué es un libro de verano? Me sorprendieron las respuestas que obtuve. Para algunos, las lecturas veraniegas son novelas ligeras, tanto en número de páginas como a nivel de profundidad y complicación. Para otros, las lecturas veraniegas eran libros tochos, pues en verano tienes más tiempo libro para ponerte con ellos. Incluso los había que dijeron que las lecturas de verano son las ambientadas en esa estación. No ho sé, se habla mucho de este concepto, pero hay una gran disparidad de opiniones. Además, en los últimos años las "novelas del verano" (de aquí a "canción del verano" no nos falta nada) han sido thrillers, cosa que no corresponde con los requisitos mencionados anteriormente. ¿Qué entendéis vosotros por "lectura veraniega"?



No puedo añadir mucho más a lo que dice Alhana. Estoy totalmente de acuerdo con ella. Los autores deberían dejar de romantizar los secuestros, incluso me parece bien que reflejen historias en las que hay el síndrome de Estocolmo, pero dejando claro que eso no está bien. Y es que los ejemplos que pone de sinopsis reales (en la imagen no se ven las sinopsis enteras, sorry) dejan a una con la piel de gallina.Lo único positivo que puedo decir es que, afortunadamente, hay cada vez menos novelas publicadas por editoriales (ojo, que alguna hay) en las que se representan historias así. Y de todas formas, por mucho que me desagrade, hay que decir que tampoco podemos vetar este tipo de libros. Tiene que haber libertad para que cada uno escriba lo que quiera, ¿no? ¿Qué opináis vosotros?


Mirad que normalmente suelo compartir opiniones con las que estoy muy de acuerdo, pero en esta ocasión no es así en absoluto. Discrepo con Daniela L a cada palabra y podría hacer una larga disertación discutiendo todos sus puntos, pero creo que no merece mi tiempo.Sí, definitivamente no te haces escritor para ganar dinero, es verdad, porque son pocos los escritores que realmente viven de escribir, pero es que eso no debería ser así. La piratería favorece que ese reducido número de autores que viven de la escritura sea incluso más reducido. Los autores, en su mayoría, escriben por hobby, pero en el fondo todos quieren profesionalizarse, y fomentar la piratería, definitivamente, no ayuda. Oh, y sí, mucha gente piratea cosas que no gustan o no son populares, por el simple hecho de ser gratis.



Buah, estos últimos años estoy leyendo muy poco. Pero muy poco. Y no es por falta de ganas, sino de tiempo. Que sí, que sí, que se suele decir que para lo que quieres se saca tiempo de debajo de las piedras, pero de verdad que, para leer lo que he leído, he tenido que quitar tiempo de muchas otras cosas. Como por ejemplo comer (?). Aún así, como dice Cherry, es increíble la cantidad de libros que leía de pequeña, ojalá tuviera el mismo tiempo que antes...Espero aprovechar este agosto que tengo vacaciones para darme un atracón de lecturas^^



TOP TOP TOP. Totalmente de acuerdo con Raquel de la Morena. Creo que entre la reflexión anterior y leer un libro al día se debe encontrar un punto intermedio. Estoy segura de que vosotros tenéis tantísimos pendientes como yo. No os agobiéis. ¿Que estás una semana, dos, un mes con un mismo libro? Tienes que asumir que nunca vas a terminar todos los que tienes pendientes, y da gracias por ello: ¿que harías si te quedaras sin libros por leer? Creo que es más importante disfrutar bien de un libro, saborearlo pausadamente que leerlo con prisa y corriendo. Normalmente no puedo terminar un libro y leer otro el mismo día porque necesito mi tiempo, aunque entiendo que haya gente para la que eso no sea un problema. ¿Qué tipo de lector sois?


Ni tampoco limpian nunca la casa ni hacen las camas. Ni tampoco van al baño. Muy interesante esta observación de Xavier Beltrán. Que lo entiendo, son tareas tan cotidianas e insustanciales que ni se mencionan, que incluirlo todo haría que la novela fuera farragosa, pero mencionarlo de pasada, ni que sea una vez, estaría bien y le daría más realismo.


En las reseñas últimamente incorporo un apartado de "Cosas que he aprendido" y es que por muy mala que sea una novela, siempre te va a aportar algo, ni que sea indicaciones de cosas que no debes hacer al escribir. Yo soy firme defensora de esta frase que nos comparte Alhana de Henrik Ibsen. No es fácil convencerme para que apunte un libro a mis pendientes, soy muy selectiva (dijo la que cogió cinco libros de segunda mano sin tener muchas referencias de ellos solo porque estaban baratos) y si veo que la trama se parece a otros libros que ya he leído o que va a ser un mal libro, lo descarto. En cambio, conozco a alguien que lo devora todo, libros buenos y malos, porque cree que todo puede aportarle algo. ¿Vosotros qué tipo de lector sois?



Esto da para una discusión larga (que ya tuve por Twitter y fue muy interesante). Al principio estaba completamente de acuerdo con Carmen Sereno, al decir que un escritor tiene que saber ortografía pero...ya no estoy tan segura. A ver, un libro tiene que publicarse sin errores ortográficos, de eso no hay ninguna duda, pero, ¿realmente es necesario que el autor sepa ortografía? La  ortografía no es más que una convención. Cervantes no escribía ortográficamente bien, si tenemos en cuenta las reglas que hay ahora, ¿eso le hace un mal escritor? En absoluto. ¿Y qué pasa con los narradores orales? Antes había muchos que contaban historias maravillosas con una gran riqueza de vocabulario...pero muchos eran analfabetos. Saber ortografía es importante (por ejemplo, te permite hacer juegos de palabras), pero no esencial, siempre que detrás haya un corrector. ¿Qué opináis? Yo me quedo con esta respuesta de Raquel de la Morena:





En teoría los libros en digital iban a ser una gran revolución, pues abaratarían muchísimo el precio de los libros. En la mayoría de los casos es así, hay muchísimos libros que se pueden comprar por menos de tres euros, y eso es genial. Pero en otras ocasiones, nos encontramos con casos como este que muestra Alhana. El libro en digital y en papel están al mismo precio, y en tapa blanda es incluso más barato. Mi teoría es que se hace a propósito, pues al ser una diferencia tan pequeña, el lector va a preferir comprarlo en papel en lugar de en digital, y así el autor ganará un par de euros más, pero eso no se puede aplicar a este caso... ¿Alguna sugerencia?


Visto en Facebook


Pude que no os lo creáis, pero es cierto: eso es una tarta, completamente ambientada en el mundo de Harry Potter. De verdad, tenéis que ver de cerca el nivel de detalle y todas las pequeñas referencias que esconde. Me encantaría ver cómo se hace algo así. Yo os dejo el enlace al vídeo que comparte Friki Maestro.


Me fascina la caligrafía. Soy de las que en clase pasaba el tiempo dibujando letras de todos los estilos. No se me da muy bien, es cierto, pero disfruto dibujando letras de las formas más creativas. Y nada, cuando vi esto supe que tenía que compartirlo con vosotros. Nunca se me hubiera ocurrido que se podía hacer algo como lo que nos muestra Maks Viktor Antiquarian Books con un tenedor. Os dejo el enlace al vídeo para que lo veáis mejor.


Visto en Instagram
Muy interesante tanto la cita como la reflexión de Mientrasleo. Creo que hoy en día hay una sobreproducción de libros. Hay más escritores que lectores y se publica cualquier cosa. Para publicar, hoy en día te basta con querer hacerlo. Hay tantos libros que los lectores no damos abasto y encontrar un buen libro entre tantos malos es casi un milagro. Pero en eso coincido con Mientrasleo. Sí, hay más libros malos que antes, pero eso es porque se hacen más libros, so, también hay más libros buenos que antes. En cuanto a si somos más duros y críticos que nuestros antepasados...no sabría deciros. ¿Qué opináis vosotros?


Y hasta aquí el Visto en las redes de hoy. ¡Nos leemos en los comentarios!