viernes, 16 de octubre de 2026

Gótico, de Silvia Moreno-García

Traductor: Alexander Páez García
Corrección de la autora
Editorial: Minotauro
ISBN: 9788445009819
Número de páginas: 352
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 23/06/2021
Título original: Mexican Gothic
Autora: Silvia Moreno-García

Sinopsis:
Tras recibir una extraña carta de su prima recién casada, Noemí Taboada se dirige a High Place, una casa en el campo en México, sin saber qué encontrará allí. Noemí no parece tener dotes de salvadora: es glamurosa, más acostumbrada a asistir a cócteles que a las tareas de detective. Pero también es fuerte, inteligente y no tiene miedo: ni del nuevo marido de su prima, un inglés amenazante y seductor; ni de su padre, el antiguo patriarca que parece fascinado por Noemí; ni de la casa, que empieza a invadir los sueños de Noemí con visiones de sangre y fatalidad.
El único amigo que Noemí encontrará es el hijo menor de la familia, quien también da la impresión de estar tapando secretos oscuros. Porque hay muchos secretos escondidos en las paredes de High Place, como descubrirá Noemí cuando empiece a desenterrar historias de violencia y locura. Cautivada por este mundo aterrador a la par que seductor, a Noemí le resultará difícil salvar a su prima... O incluso escapar de esa enigmática casa.

Opinión:
Impresión: Indiferencia

Ante una literatura cada vez más influenciada por el contexto estadounidense y anglosajón, las obras que tratan culturas menos hegemónicas me llaman la atención. En este caso, me habían comentado que la novela se centraba en la cultura mexicana. También me habían dicho que era de terror, un género que suelo evitar, pero como era poco gráfica, decidí darle una oportunidad.

Mi primer intento fue en formato audiolibro. La narradora, Susana Reyes, es mexicana, y eso fue un problema. No tengo por costumbre leer narrativa latinoamericana, así que estoy muy poco acostumbrada al acento. Por eso, no lograba meterme en la historia y al final la dejé. Aun así, no pensaba rendirme. Decidí darle una oportunidad al libro en papel: pensé que por escrito, no tendría tantos problemas, puesto que la única dificultad estaría en expresiones y palabras muy concretas.

Cuál fue mi sorpresa al descubrir que el libro estaba escrito en castellano, libre de particularidades del mexicano. Cuando un libro se traduce de otra lengua, algunas editoriales hacen dos versiones en español, una para Latinoamérica y otra para España, esta última en castellano. Así que pensé que quizás, aunque la lengua original fuera el español, lo que había pasado es que la editorial había decidido hacer una versión en castellano. Fue entonces cuando me enteré de que Silvia Moreno-García nació en Canadá y que la obra está publicada originalmente en inglés como Mexican Gothic. Así que sí, tiene momentos de esos tan graciosos en los que un personaje dice "a partir de ahora vamos a hablar en español, para que los demás no nos entiendan"... y sigue hablando normal. Si es que me merezco llevarme decepciones como esta por no investigar ni un poquito a los autores antes de ponerme a leer.

Un poco desilusionada, seguí leyendo. Puede que no encontrara la riqueza lingüística del mexicano, pero aún podía disfrutar de los elementos culturales. O eso pensaba yo. Efectivamente, la novela sucede en México y la protagonista nació allí; sin embargo, la mayor parte de la novela sucede en la mansión victoriana de los Doyle, una familia de emigrantes ingleses muy aferrados a sus costumbres y tradiciones. Así que al final, la novela se siente como si sucediera en Inglaterra.

Lo único mínimamente relacionado con México es el tema de la colonización, pese a que, por cómo lo trata la obra, podría suceder en cualquier otro lugar, puesto que las características culturales del pueblo colonizado no importan. La novela centra toda la atención en la cultura hegemónica e invisibiliza la cultura colonizada. Me parece muy hipócrita criticar a los ingleses por aplastar al pueblo mexicano, cuando este en la novela está en segundo plano. Me gustó mucho cómo lo explica Alicia Mares en su reseña:

«Es "mexicano", pero lo suficiente como para que a los gringos no les chirríe o les haga cuestionarse ninguno de sus estereotipos. Es como un taco-tostada con salsa que no pica, vendido como la verdadera experiencia culinaria mexicana. Aun así se puede comer».

Además, no se ahonda en la crítica colonialista, que solo está de telón de fondo. Los antepasados de los Doyle exploraron a los mineros mexicanos y se quedaron con toda la riqueza de la tierra. Actualmente, viven en su mansión aislados del resto y defienden la eugenesia y la pureza de su raza basándose en las teorías darwinianas. La protagonista, Noemí, tiene varias conversaciones sobre estos temas, pero el foco es el misterio en torno a la mansión y sus habitantes. Gótico es de esas novelas en las que el componente histórico está ahí solo para atraer la atención del lector. Al menos no he detectado anacronismos ni otros errores históricos, pero sí desinterés por el tema del colonialismo, que solo es mencionado en un par de ocasiones.

Quizás podría perdonárselo si la trama fuese especialmente original; por desgracia, no es así. En general, los misterios me han llamado poco la atención: ¿por qué el hijo mayor (Virgil), tan tradicionalista, se ha casado con Catalina (prima de la prota), de profundas raíces mexicanas? ¿Qué secreto esconden los Doyle y por qué insisten a Noemí para que se vaya? ¿Por qué Catalina tiene accesos de locura? Desde el principio intuía cómo se iba a desarrollar todo, porque los personajes cumplen con los estereotipos del tropo "familia extraña que vive en una casa encantada". Como suele suceder en este tipo de historias, hay un elemento sobrenatural que es el causante de todo; Noemí debe descubrir cuál es y destruirlo. En resumen: a nivel de trama no hace nada nuevo.

Tampoco puedes agarrarte a los personajes, puesto que son bastante funcionales: estereotipos sin profundidad ni características destacables. Hay algunos que son tan de cartón piedra que me sobran, como Catalina, cuya única función es ser el motor de la trama. El que más me ha llamado la atención ha sido Virgil, el que muestra más ambivalencia. Mientras que con los demás sabía a qué bando pertenecían y cuál era su rol, Virgil no solo a veces se muestra amable y otras siniestro, sino que a veces parece dispuesto a cumplir con las tradiciones familiares y en otras se muestra abierto a romperlas.

Lo único a lo que uno puede agarrarse de esta novela es a la atmósfera. Estamos ante una novela gótica, como bien indica su título. En este tipo de novelas, no hay sustos, ni monstruos, ni sucesos atroces, sino que el terror se construye por medio de la evocación. Las descripciones están plagadas de adjetivos que te recuerdan constantemente la decadencia del lugar y lo siniestras que son las personas que lo habitan. Las pesadillas y alucinaciones añaden un elemento de confusión a lo que está sucediendo en realidad y los diálogos y las acciones de la familia Doyle son tan extraños que indirectamente te llevan a pensar que algo no encaja, que lo mejor sería marcharse antes de que sea demasiado tarde. A esto hay que sumarle que la casa poco a poco se convierte en un personaje más, un personaje controlador y posesivo que asfixia a quien cruza sus puertas. Toda esta ambientación, este terror con un fuerte componente psicológico, no está mal, pero tampoco es nada espectacular. Sí, la novela da mal rollo, pero poco más. Y es que para hacer este tipo de obras, debes tener un gran dominio del lenguaje y de la narración, y aquí solo es pasable. En concreto, siento que a las descripciones les ha faltado lirismo, profusión de detalles y recurrir más a lo grotesco.

El final sigue un poco la misma línea que toda la novela. Es bastante genérico y, para mi gusto, incongruente con el género de la novela, ya que no hay consecuencias para los protagonistas. Ese final da un cierre al mensaje del colonialismo, pero es muy básico. SPOILER (subrayar para leer) Ni Noemí ni su prima sufren daño alguno. La casa y todos sus miembros son consumidos por las llamas, excepto Francis, el único que se nos muestra como positivo. Por tanto, el mensaje es que los colonos que quieren imponerse deben morir y aquellos que aceptan la convivencia entre culturas, como Francis, pueden quedarse y ser felices. Un poco agresivo y simplista, pero ok, lo que tú quieras. Eso sí, a lo largo del final, sentí muy poca tensión, puesto que me daba la impresión de que todos los buenos iban a lograr su objetivo y salir de la situación sin un solo rasguño. Soy la primera que defiende que las novelas románticas pueden tener finales trágicos, así que las novelas de terror también pueden tener finales felices; sin embargo, que no haya ninguna consecuencia en los personajes hace que me pregunte para qué todo.  FIN SPOILERS

En fin, que una vez más, estoy en racha este año, estamos ante una novela que ni me va ni me viene. No hace nada mal, porque no se arriesga ni ofrece nada nuevo. Tenemos a personajes estereotípicos, en un escenario estereotípico y con una trama estereotípica. La parte del terror atmosférico y psicológico es lo mejor llevado, con algunas escenas perturbadoras con descripciones que evocan desasosiego y asfixia; sin embargo, la prosa podría estar más trabajada. ¿Mi recomendación? Si no lo leéis, tampoco os perdéis nada.

Curiosidad: Hubo toda una polémica, de la que no me enteré, sobre el tema de la traducción al castellano. Al parecer, Minotauro no avisó con tiempo a la autora de la traducción y esta se encontró, a un par de meses de la publicación, con un libro con muchos localismos españoles que iban en contra del espíritu de la obra. Es por eso que tuvo que revisar la traducción a toda prisa, añadiendo algunas notas y cambiando expresiones para que el lenguaje fuera un poco más neutro.

Cosas que he aprendido:

  • En la época victoriana, se usaba un pigmento verde para pintar las paredes que era tóxico para la salud.
  • Los hongos son una flora muy interesante para las novelas de terror.

Y ya para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:


PUNTUACIÓN...2'5/5!

Primeras Líneas...

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"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo." Paul Sweeney