martes, 5 de abril de 2022

Serie Beautiful disaster, Libro 2.5: Un desastre es para siempre, de Jamie McGuire

Me veo incapaz de recomendar libros a mis alumnos de 3º de ESO, pues nunca les recomendaría esta basura, pero al mismo tiempo, a su edad, me ENCANTABA esta basura. Cuando leí Beautiful disaster quedé enamorada de Travis, un ejemplo de manual del estereotipo de "chico malo". La historia tampoco me pareció de diez, pero sí que me había enganchado. Si queréis poder visitar el enlace, aunque su calidad está a la par del libro, pues es de hace más de diez años.

Dos años más tarde leí Walking disaster, que es la misma historia pero contada desde el punto de vista de Travis. Al parecer, en esa época ya había recuperado un poco la cabeza, pues el libro me pareció aceptable y poco más.

Hace un par de años, descubrí las librerías de segunda mano y era tal mi emoción que compraba libros indiscriminadamente, solo porque estaban a poco precio. Seguramente eso justifique que comprara este libro, aunque también puede que se deba a que quería ver el cierre de la historia.

Si he decidido leerlo, es por las risas. Cuando lo cogí del estante, no pensaba en un libro profundo, ni tan siquiera en un libro entretenido: quería leerlo para burlarme de la Laura de hace diez años. Y sí, me he reído mucho de la comedia involuntaria que hay en el libro. Empecé con post-its, pero he terminado doblando las esquinas y subrayado a lápiz, puesto que la alternativa era atracar una papelería.

En resumen, si buscáis una crítica constructiva y objetiva sin spoilers, estáis en el rincón equivocado. Como siempre, voy a escupir espumarajos por la boca salpicados con ejemplos concretos. Es cierto que algunas de las cosas que voy a criticar no están mal de base, pero es el hecho de que se acumulen tantas en tan poco espacio lo que hace que a una se le atraganten.

Título: Un desastre es para siempre
Título original: A beautiful Wedding
Autor: Jamie McGuire
Editorial: Suma
Páginas: 143
Traductor: Ana Momplet

Sinopsis:
Sabes que Abby se ha convertido en la señora Maddox, pero... ¿lo sabes todo?
¿Por qué fue Abby quien pidió matrimonio a Travis?
¿Qué secretos salieron a la luz antes de la ceremonia?
¿Dónde pasaron su noche de bodas?
¿Quién más sabía lo que iba a pasar y no lo contó?
Todo lo que rodeaba a la boda era secreto... hasta ahora.
Abby y Travis han de huir a Las Vegas donde quizá su amor los salve una vez más. Disfruta del día de la boda y ¡de la noche de bodas también! Como ocurre con todas las buenas historias, la espera ha merecido la pena.


Por qué este título...
«—Antes de prometer nada, quiero que sepas que soy supertestaruda. Ya sabes que es difícil convivir conmigo y me has dejado claro decenas de veces que te vuelvo loco. Estoy segura de que habré vuelto loco a cualquiera que me hay a visto estos últimos meses con mi indecisión y mis dudas. Pero quiero que sepas que, sea lo que sea el amor, esto tiene que serlo. Primero fuimos muy buenos amigos e intentamos no enamorarnos, pero acabamos cayendo. No quiero estar en ningún lugar en el que tú no estés conmigo. Estoy metida en esto. Estoy contigo. Puede que seamos impulsivos, que estemos completamente locos por estar aquí a nuestra edad seis meses después de conocernos, puede que todo esto se convierta en un maravilloso e inevitable desastre que sea para siempre, pero, si es contigo, es lo que quiero.»

Opinión:

En la última pelea ilegal en la que había participado Travis, se desató un incendio debido a las terribles condiciones del lugar, y tanto él como Abby escaparon de las llamas a duras penas. El incendio fue muy grave y se llevó la vida de decenas de jóvenes, entre ellos, algunos amigos de los protagonistas. Porque carpe diem, Abby, mientras los bomberos aún están rescatando cuerpos, propone que se vayan a Las Vegas para casarse. El epílogo es dos días después, en el aeropuerto, cuando ella y Travis vuelven Las Vegas y son recibidos por sus familiares y amigos. Eso es lo que pasaba al final del primer libro. Este libro nos narra la boda y lo que ocurre en esos dos días.

Espero que vosotros hayáis visto lo mal que está ese final, pese a que yo, en su momento no lo vi. De verdad, ahora me daría golpes contra una pared. Es decir, tras el trauma del incendio en el que mueren amigos suyos y del que en parte son responsables SE VAN A LAS VEGAS A CASARSE DE UN MINUTO A OTRO WHAT

Se podría escribir una novela entera sobre un trauma así, pero en su lugar los protagonistas hacen como que no existe, no piensan en ello y se van de boda. ¿Pero qué sinsentido es este? Que vale que el incendio les haya hecho darse cuenta de que quizás no habrá un mañana, pero de ahí a querer casarse en menos de 24 horas hay un mundo. 

Además, a todo esto hay que añadirle que ambos personajes tienen 19 años y que llevan saliendo seis meses... seis meses llenos de altibajos, durante los cuales empezaron a salir y rompieron varias veces. No son una pareja estable, sino que chocan constantemente. Tampoco han llegado a abrirse el uno al otro y tener plena confianza, pues siguen presentes los celos y la falta de comunicación.

Puede que todo lo que digo haga referencia al libro anterior, pero es que se ve reflejado en este. La relación de Abby y Travis es tóxica y no es un modelo a seguir. La primera prueba de ello está en el detonante de la trama. En el libro se justifica el por qué de esa repentina decisión de ir a Las Vegas a casarse teniendo en cuenta el percal:

 «La policía podría poner en duda la declaración de las decenas de testigos que habían visto pelear a Travis aquella noche en el sótano de Keaton Hall si había alguna prueba de que unas horas más tarde nos estábamos casando en Las Vegas.»

Siento repetirme, pero WHAT. Es decir, el plan brillante de Abby es huir a Las Vegas para engañar a la policía y hacerles pensar que Travis no había estado en el incendio porque se estaba casando. No creo que sea necesario ser un genio para encontrar más agujeros en ese plan que en la capa de ozono. Porque nadie habrá grabado la pelea, porque decenas de testigos no son fiables, porque no pueden comprobar la hora del vuelo, porque no pueden comprobar las cámaras de seguridad del aeropuerto,...Según Abby, los policías se lo creerán porque nadie sería tan estúpido como para hacer algo así...y lo peor es que funciona. La policía no sospecha en ningún momento y se lo creen.

Eso ya es bastante terrible, pero es que a eso hay que sumarle que Abby le esconde a Travis el verdadero motivo por el que quiere casarse. Como mínimo, estaba a la espera del conflicto en cuanto se lo dijera, porque se ve que a Travis le han dado demasiados golpes en la cabeza y hace todo lo que Abby le dice sin rechistar, pero Abby no se lo cuenta en ningún momento. ¡Con mentiras, qué mejor forma de empezar el matrimonio!

No es solo que la novela tenga una relación tóxica, sino que está llena de mensajes negativos que los jóvenes quizás no perciban. Para empezar, está la idea de que es correcto no aceptar las consecuencias de tus actos y engañar a la policía. En ningún momento se cuestiona la decisión de Abby, sino que la novela lo justifica, como siempre, con el amor.

«No quería que Travis fuera a la cárcel por el comportamiento irresponsable de todo el mundo. Además, estuviera bien o mal, ya no devolvería a la vida a nadie. Había hecho todo lo que se me había ocurrido para evitarle problemas y negaría que aquella noche estuviera en Keaton Hall hasta mi último aliento. La gente ha hecho cosas peores por sus seres queridos»

«Me costó un montón convencer a Travis de que no se entregara. Creo que lo único que le detuvo fue que le rogara que no me dejara sola y saber que acusarían a Trent por entorpecer la investigación. Los primeros seis meses de matrimonio no fueron nada fáciles y pasamos largas noches discutiendo sobre lo que debíamos hacer. Tal vez estuviera mal intentar que Travis no fuera a la cárcel, pero me daba igual. No creía que tuviera más responsabilidad que ninguna de las personas que eligieron estar en aquel sótano aquella noche. Nunca me arrepentiría de mi decisión, como nunca me arrepentiría de mirar a los ojos a ese inspector y mentirle para salvar a mi marido»

¡Por supuesto, cómo íbamos a permitir que Travis vaya a la cárcel! ¡Está cambiando! ¡Y se quieren! Ya volvemos a tener el tópico de "el amor lo justifica todo". En este caso también justifica que se casen a tan temprana edad, aunque tanto la novela anterior como esta te demuestra por activa y por pasiva que no hay comunicación entre ellos y que no se conocen.

«Puede que fuéramos niños hacía nada, pero había gente con diez años más de experiencia que aún no tenía la cabeza en su sitio. Nosotros no la teníamos perfectamente amueblada, pero nos teníamos el uno al otro y eso era más que suficiente.»

Por otra parte, entre los mensajes negativos que podemos encontrar, además de los ya mencionados, está el siguiente fragmento, donde se ve que se sigue usando "nenaza" como insulto. Puede parecer una tontería, un detalle ínfimo, pero si seguimos normalizando este tipo de comentarios, la sociedad no evolucionará:

«Todo el mundo gruñó y me increpó con palabras como «nenaza» o «rajado» , pero la verdad es que ya estaban acostumbrados a la nueva versión más mansa de Travis Maddox»

 Volviendo al tema de la relación entre Abby y Travis, el hecho de que Abby no le cuente los motivos que tiene para casarse con él ya es un primer indicio de los problemas que tienen de comunicación, como podéis ver en el siguiente fragmento: 

«Yo no quería ser esa chica que no es abierta y que causa un enorme y estúpido malentendido, pero tampoco le podía contar por qué le acababa de proponer que nos casáramos»

Otro problema de comunicación lo tenemos en la escena en la que, mientras ambos se han separado para comprar ropa para la boda, Travis ve a Abby llorando en el suelo, y en lugar de acercarse y preocuparse por si le ha pasado algo grave, se esconde porque tiene miedo de que ella se esté arrepintiendo de la boda. No solo me parece un insensible y egocéntrico que se cree el centro del mundo, sino que es una clara muestra de la poca confianza que hay entre ellos. 

«Me aparté a un lado instintivamente, escondiéndome al final de una hilera de máquinas tragaperras. Entre la música, los ruidos de las máquinas y la gente hablando, no podía oír lo que decía, pero la sangre se me heló. ¿Por qué lloraba? ¿Con quién estaría hablando? ¿Es que no quería casarse conmigo? ¿Debía simplemente esperar y cruzar los dedos para que no me dejara plantado? Abby se levantó del suelo a duras penas entre tantas bolsas. Todo en mi interior quería correr hacia ella para ayudarla, pero tenía miedo. Me aterrorizaba acercarme a ella en ese momento y que me dijera la verdad, temía oírla. El capullo egoísta que llevo dentro se acabó imponiendo y la dejé marcharse.»

En segundo lugar está el hecho de que son demasiado dependientes el uno del otro. Me parece necesario querer a tu pareja, por supuesto, pero no hasta el punto de no poder vivir sin esa persona. Nadie debería estar por encima del amor por ti mismo. Es por eso que me han molestado comentarios como "Lo único que me da miedo es una vida sin ti, Paloma" o el hecho de pasar una noche lejos el uno del otro sea una tortura:

«Sabía que estaba ofreciendo una cara lamentable y ni siquiera me esforzaba en ocultarlo. Era la primera vez que Abby y yo pasábamos la noche separados desde antes de casarnos y resultaba horrible. Aunque ya había pasado un año, todavía esperaba con ansiedad el momento en que se despertaba y la echaba de menos mientras dormíamos»

A eso le llamaría yo ser obsesivo. G y yo estamos varios días sin vernos y no pasa nada. No nos vimos durante dos semanas por la cuarentena y no fue el fin del mundo. Historias de amor como esta, adoctrinan a los jóvenes con mensajes muy negativos, como el hecho de que solo es amor si estáis juntos los 24 horas del día.

Relacionado con esto está el hecho de que «Abby y y o no vamos a discotecas sin el otro. Ella no lo haría». Al parecer no pueden ir de fiesta si el otro no está presente. El siguiente diálogo, relacionado con esto, me pareció terrible:

«—¿Cuál es el plan ahora, Mare?
America no paraba de moverse, claramente emocionada por lo que iba a decir.
—Vamos a una discoteca. Eso es lo que vamos a hacer.
Negué con la cabeza.
—Ni de broma. Ya hemos hablado de eso.
America puso morritos.
—No lo hagas —le advertí—. He venido aquí para renovar mis votos, no para divorciarme. Piensa en otra cosa.
—¿Por qué no se fía de ti? —preguntó America con un tono muy cercano al lloriqueo.
—Si de verdad me apeteciera, iría. Simplemente respeto a mi marido y prefiero que nos llevemos bien a ir a sentarme en una discoteca llena de humo y luces que me dan dolor de cabeza. Es que acabaría preguntándose qué ocurrió allí dentro y prefiero evitarlo. Por ahora nos ha funcionado.
—Yo respeto a Shepley, pero voy a discotecas sin él.
 —No, no lo haces.
—Pero solo porque aún no me ha apetecido»

Es decir, no va a una discoteca porque podría pasar algo que haría que se divorcien. Además, si va a una discoteca, Travis se pondrá nervioso dándole vueltas a qué ha podido ocurrir allí dentro y podrían pelearse. ¿HOLA? ¿A alguien más esto le parece muy TÓXICO? Si la justificación fuera "ya sabes que nunca me ha gustado", me parecería perfecto, pero no es ese el motivo. Y la protagonista no es la única, pues América, que se apuntaba a un bombardeo, ahora que sale con Shepley, de repente, no le apetece ir a fiestas. Ajá. 

De nuevo, esto vende la idea de que si estás en pareja no puedes hacer algunas cosas, como ir de fiesta por tu cuenta. O contratar un estríper. A ver, esto es algo que no me haría ninguna gracia personalmente, pero si los amigos de mi pareja le contrataran una me reiría lo que no está escrito. Por tanto, me parece algo totalmente lícito, y más si en una despedida de soltero/a, pues es bastante típico. Pero no, aquí ninguno de los dos quiere uno porque el otro se enfadaría: 

«—. Hay un tío ahí enseñando a unos niños a hacer windsurf. Está demasiado bueno.
—Tal vez podrías convencerle de que nos haga de estríper más tarde —dijo America con gesto serio.
 Kara frunció el ceño.
—America, no. Travis se pondría furioso. En realidad Abby no está soltera, ¿recuerdas?»

Una de las causas de la dependencia es la falta de confianza en uno mismo y en el otro. Eso lleva a situaciones problemáticas a causa de los celos. Me pareció ridícula la escena en la que Abby va a hacerse un tatuaje y Travis, pese a estar acostumbrado porque tiene un montón de tatuajes, está más nervioso que ella porque ¡oh, pobrecita, van a hacerle daño! Será porque es una chica y frágil como el cristal. Pero lo más divertido es cuando se pone celoso del tatuador por tocarla. Estoy segura de que Travis sería el tipo de chico que acompañaría a Abby al ginecólogo por si acaso:

«Griffin colocó la plantilla sobre mi piel y presionó. Travis parecía querer asesinarle por tocarme»

A todos estos problemas hay que sumarle que los personajes no son realistas, sino que corresponden al ideal de muchas adolescentes en cuanto a lo que significa al matrimonio. El primer ejemplo de ello es este comentario de Travis después de la boda:

«Con solo mirarla me entraban ganas de tocarla y, ahora que era mi mujer, el sentimiento aumentaba.»

Porque una vez que te casas, tu novio te querrá más y le vas a parecer incluso más atractiva (?). En segundo lugar tenemos este momento en el que Travis empieza a fantasear sobre su futuro. Recordemos que seis meses antes era la viva imagen de Johnny Castle en un ring de peleas:
«En solo unos meses, la pequeña mujer que estaba a mi lado se había convertido en mi mundo. Fantaseaba sobre lo guapa que estaría con el vestido de novia, sobre volver a casa y ver cómo ponía el apartamento a su gusto, sobre comprar nuestro primer coche y sobre hacer todas esas aburridas cosas cotidianas que hacía la gente casada, como lavar los platos y hacer la compra juntos. Imaginaba verla subir al escenario el día de su graduación. Una vez encontráramos trabajo los dos, deberíamos crear una familia. Eso sería en solo tres o cuatro años. Ambos veníamos de hogares rotos, pero sabía que Abby sería una madre brutal. Pensé en cómo reaccionaría cuando ella me dijera que estaba embarazada e incluso me embriagó un poco la emoción imaginándolo»
Lo positivo es que este tipo de ensoñaciones suelen estar solo en boca de personajes femeninos, pero es que aquí no tiene ningún sentido que alguien como Travis piense de esta manera. Al igual que este comentario:
«—He visto fotos de la boda de mis padres. Pensaba que mi madre era la novia más guapa que vería nunca. Pero cuando te vi en la capilla cambié de opinión. »
Puede que haya jóvenes de carácter más sensible que piensen algo así, pero ¿Travis? Todo esto no hace más que perpetuar el estereotipo de las chicas haciendo cambiar a los chicos malos hasta convertirlos en parejas totalmente dependientes de ti, cegadas de amor y tan dulces que llegan a provocar caries. 
El último fragmento que me ha parecido falto de sentido y que me gustaría compartir es el siguiente.
«—Una vez tuve una conversación con mi madre acerca de ti —explicó Travis mirando por los ventanales que teníamos a la izquierda. Aún era de noche. Lo que miraba, fuera lo que fuera, no estaba al otro lado de los cristales.
—¿Sobre mí? ¿No es un poco… imposible?
—No. Fue antes de que muriera. [...] Me dijo que debía encontrar a una chica por la que mereciera la pena luchar y que esas no se encuentran fácilmente.
 Me sentí algo avergonzada, no sabía si aquello quería decir que era un verdadero coñazo. En realidad así era, pero no se trataba de eso.
 —Me dijo que nunca dejara de luchar y no lo he hecho. Tenía razón»
Oh, qué bonito... hasta que te digo que supuestamente esta conversación sucedió cuando Travis tenía 3 años. Porque lo habitual es tener conversaciones profundas sobre el amor a esa edad y que se te queden grabadas para siempre en la memoria. En fin.

Ya sabía que este libro iba a ser así antes de leerlo, no me he llevado ninguna sorpresa. También hay que tener en cuenta que es del 2013. Además, leí el primero en mi adolescencia y ahora soy una joven con criterio capaz de percatarse y denunciar relaciones tóxicas como esta. El problema es que hoy en día se siguen publicando historias como esta (After, You, A través mi ventana, Again) y muchos adolescentes se van a quedar ahí, normalizando situaciones que son tóxicas. El otro día se me rompió el corazón ante el comentario de una chica en clase: "Pero profe, tengo que intentar que él cambie, porque nunca voy a encontrar a nadie que sea perfecto para mí".

En conclusión, estamos ante un spin-off que no hacía ninguna falta, que parte de una premisa ilógica y que refuerza una relación tóxica, así como mensajes muy negativos para los jóvenes. Recoge a la perfección la estela del libro anterior, pero eso solo hace perpetuar modelos de personajes y relaciones irreales e idealizados. Es cierto que muchos de estos mensajes tóxicos y de dependencia emocional están en el texto de forma subconsciente, pero quizás eso sea lo más peligroso, pues hace que el lector inconsciente no se percate de ello.

Cosas que he aprendido: 
  • Por qué a mis alumnos no les gustan algunos libros que les recomiendo.
Y ya para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:


PUNTUACIÓN...0'5/5!

Primeras Líneas...

viernes, 1 de abril de 2022

Frases memorables: Te daría el mundo

 

«Todos los niños nacen artistas. El problema es cómo seguir siendo artista cuando creces»

«A lo mejor estamos siempre acumulando nuevos yoes. Sumando personalidades a medida que tomamos decisiones, buenas y malas, que metemos la pata o progresamos, que perdemos la cabeza y recuperamos el sentido, que nos hundimos, nos enamoramos, lloramos a un ser querido, crecemos, nos apartamos del mundo o lo agarramos por los cuernos, a medida que creamos cosas y las destruimos»

Las citas que os traigo hoy son de un libro que me gustó mucho y tengo pendiente releer: Te daría el mundo, de Jandy Nelson. También es conocido como Te daría el sol, depende de la traducción. Es un libro juvenil muy bien hecho. La obra nos habla de relaciones familiares y entre hermanos, del primer amor, de LGTBI, pero sobre todo, del arte. Me gustaron muchas cosas, pero en especial las reflexiones y cómo esa pasión artística se transmuta en el papel. Si queréis saber más, os dejo con la reseña.

En cuanto a las citas, estoy muy de cuerdo con la primera. Eso no quiere decir que de pequeños todos seamos grandes pintores, sino que somos más propicios al arte, a la imaginación, cosa que se debe, en gran parte, a nuestra inocencia y a la mirada ingenua que tenemos del mundo. Por desgracia, a medida que crecemos, dejamos cada vez más de lado esa vena artística, pues como el arte no es útil, cada vez queda más abajo de nuestra pirámide de Maslow. Eso es un error. ¿Qué seríamos sin arte?

La segunda reflexión también me gusta mucho. Las personas somos seres en constante cambio. Nuestra personalidad, nuestra forma de ser es distinta a cada instante, según las experiencias vividas o las decisiones que hemos tomado. Evolucionamos sin prisa pero sin pausa. Aquello que nos define y nos configura como personas son nuestros actos. Nadie es el mismo de un año a otro y creo que siempre está bien dedicar un tiempo a pensar en ello, en descubrir las diferencias y aquello que nos ha hecho ser distintos.

Y eso es todo por hoy. Espero que os hayan gustado las citas y que le deis una oportunidad al libro. ¿Cuál de los dos fragmentos es vuestro favorito?

martes, 29 de marzo de 2022

Saga Mundodisco, Libro III: Ritos iguales, de Terry Pratchett

Nº de páginas: 272
Editorial: DEBOLSILLO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788497930208
Traductor: Cristina Macía
Año publicación: 1987
Año edición: 2001

 Sinopsis:
Un mago moribundo cede su bastón -y por tanto su poder- a Eskarina, un recién nacido que, según los rituales admitidos, no puede ser mago sino bruja. Con el tiempo, el rito de iniciación se completa con un aprendizaje más formal en la Universidad Invisible, inefable centro de estudios esotéricos, donde el mago Simón hace gala de sus increíbles poderes. Juntos, Eskarina y Simón tendrán que hacer frente a una invasión de extrañas criaturas que amenazan con destruir el Mundodisco...

Opinión:
Impresión: Pratchett ha vuelto

No sabéis lo satisfecha que he terminado con esta lectura. Los dos anteriores de Pratchett me habían parecido lecturas bastante descafeinadas, pues aunque tenía la esencia del autor, se notaba mucho que eran sus primeras obras. Por fortuna, a cada libro suyo que leo más se parece al Pratchett de la saga de La guardia. Me veo incapaz de ser objetiva, pues puede que se deba a la comparación con las dos anteriores, pero es que este libro me ha parecido a la altura de ¡Guardias!¿Guardias?

Para empezar, este libro, a diferencia de los otros dos anteriores, sigue un hilo narrativo claro. La joven Esk, junto a la bruja Yaya (en la sinopsis se menciona a Simón, pero este no le importa a nadie) inician un viaje hasta la Universidad de Ankh-Morpork con el objetivo de que Esk se convierta en maga de verdadero derecho. La trama no resulta especialmente misteriosa e intrigante, pero está bien hilada, de manera que la mayoría de las escenas resultan mínimamente importantes para la historia en conjunto.

«Contempló con escaso interés a un equipo de hormigas urbanas, que habían vivido tanto tiempo bajo las losas de la Universidad que la magia residual había alterado sus genes de manera permanente. En aquel momento, transportaban un terrón de azúcar en un diminuto carrito. Otro grupo estaba erigiendo una grúa con cerillas al borde de la mesa.»

Sí que hay que admitir que la primera mitad me ha resultado más interesante que la segunda, pero eso puede que se deba al hecho de que en la segunda se adentra en cuestiones más filosóficas que no son tanto de mi agrado. 

En segundo lugar, este libro me ha parecido mucho más divertido que los anteriores. En general me he reído mucho con el humor inteligente tan propio de Pratchett, junto a sus desfamiliarizaciones y la forma que tiene de jugar con el lenguaje. Cada nueva obra suya me reafirma en su maestría para romper con lo establecido mediante la riqueza de recursos literarios y la originalidad de sus metáforas y comparaciones, así como en su habilidad por mostrar más que contar. Aquí os dejo una muestra de los que más me han llamado la atención:

«Las Montañas del Carnero eran una buena zona tormentosa, una tierra de cumbres escabrosas, densos bosques y pequeños valles surcados por ríos, valles tan profundos que, para cuando la luz del día llegaba a ellos, ya era hora de marcharse.»

«La tormenta se alejó entre las colinas caminando sobre sus patas de relámpago, gritando y rugiendo»

«Había un pueblecito incrustado en un estrecho valle, entre grandes bosques. No era un pueblo muy grande, no aparecía en los mapas de las montañas. Casi ni siquiera aparecía en los mapas del pueblo»

«NO HAY MANERA DE VOLVER ATRÁS. NO HAY MANERA DE VOLVER ATRÁS -dijo la voz profunda y pesada, como las puertas de una cripta al cerrarse»

«Hasta el cielo se volvió pesado como una manta vieja»

«Por el contrario, el ser humano corriente piensa en toda clase de cosas, todo el día, a toda clase de niveles, con la interrupción de docenas de imposiciones biológicas y momentos críticos. Hay pensamientos a punto de ser formulados, pensamientos privados, pensamientos de verdad, pensamientos sobre pensamientos y toda una gama de pensamientos inconscientes. Para un telépata, la mente humana es el caos. Es una terminal de ferrocarril con todos los altavoces funcionando a la vez. Es toda una banda de FM... y algunas de las emisoras no son legales, sino piratas procedentes de mares prohibidos que emiten melodías nocturnas con letras marginales.»

«El zumbido resonaba más alto ahora, de manera que el aire rugía como un cadáver de tres semanas en un día de verano»

«Hay tormentas que son francamente teatrales, con relámpagos y truenos imponentes. Hay tormentas que son tropicales y opresivas, con preferencia por los vientos cálidos y los chispazos eléctricos. Pero ésta era una tormenta de las llanuras del Mar Circular, y su principal ambición era golpear el suelo con la mayor cantidad posible de agua. Era la clase de tormenta que sugiere que todo el cielo ha estado tomando diuréticos. El trueno y el rayo se quedan de secundarios, una especie de coro, y la lluvia es la estrella del espectáculo. Bailaba claque sobre la tierra.»

«También captaba el peculiar olor del río Ankh, que sugería que todo un ejército lo había utilizado primero como orinal y luego como sepulcro.»

«un tono imperativo capaz de poner en pie a un cadáver y hacerlo cruzar medio cementerio antes de que se acordara de que estaba muerto.»

Ya...es una lista demasiado larga, pero es que aprovecho para que le deis un bocado al estilo del autor y decidáis por vuestra cuenta si es para vosotros o no.

En tercer lugar, me gustaría hablar de los personajes. Mientras que en los dos anteriores la estrella era el Equipaje Rincewind, aquí la protagonista es la vara Eskarina, y de los personajes de la otra novela no se vuelve a hablar. Temporalmente, creo que esto sucede bastante después del segundo libro, pues no se menciona el fin del mundo que hubo en el anterior. Esk es una niña avispada, curiosa y decidida, a quien se le ha metido en la cabeza que quiere ser mago, pese a que las mujeres no pueden serlo. Su actitud despreocupada frente a los peligros del mundo, sus preguntas ingenuas y la cabezonería son muy propias de su edad, aunque hacen que el personaje resulte memorable. Lo mismo sucede con Yaya, una bruja a la antigua usanza que poco a poco va evolucionando y modernizando su forma de pensar. Simón es el único personaje que no me ha convencido, en parte porque tiene muy poca presencia y solo importa al final. 

Como en las ocasiones anteriores, se nos muestra un mundo muy interesante por las distintas sociedades que lo habitan, así como por la forma que tiene el autor de cuestionar y burlarse de los tropos del género. Aquí os dejo un par de ejemplos:

«Una de las razones del jaleo era que, en extensas zonas del continente, otras personas preferían ganar dinero sin trabajar y, dado que en el Disco todavía no había surgido ninguna compañía discográfica, se veían obligados a recurrir a otras formas de robo más tradicionales.
Por extraño que parezca, solían requerir considerables esfuerzos. Hacer rodar ocas pesadas desde la cima de un acantilado para preparar una emboscada decente, cortar árboles para bloquear un camino, cavar un agujero con el fondo lleno de estacas y entrenar diariamente para manejar bien el puñal, eran actividades que exigían tanto esfuerzo físico y mental como otras profesiones aceptadas socialmente. De todos modos, seguía habiendo personas tan equivocadas como para soportar todo esto, por no hablar de las largas noches en sitios incómodos, sólo para conseguir cajas de gemas de lo más corriente.»

«En algún momento del pasado más reciente, alguien había decidido animar los antiguos pasillos de la Universidad con una mano de pintura, con la vaga noción de que Aprender Debe Ser Divertido. No había salido bien. En todos los universos, es un hecho que no importa el cuidado con que se elijan los colores, toda decoración institucional acaba siendo verde vómito, marrón inmencionable, amarillo nicotina o rosa vendaje usado. Por alguna ley de resonancia simpática apenas conocida, los pasillos pintados de estos colores siempre olían ligeramente a repollo hervido, aunque jamás se hubiera hervido un repollo en los alrededores.»

Esta crítica a los tropos es algo propio de toda su obra. Por suerte, aquí el autor se da cuenta de que puede hablar de más cosas, por lo que trata el tema de la desigualdad de género. Me ha parecido muy interesante la crítica al hecho de que, por tradición, las mujeres no puedan ser magos y los hombres no puedan ser brujas, así como ligar las mujeres a la naturaleza y los hombres a las palabras, entre muchas otras diferencias de género que se hacen. Tanto Yaya, que representa a las brujas, como Cortángulo, que representa a los magos, exponen sus argumentos a Esk, pero en realidad lo único que hacen es mostrar lo ridículos que resultan. Una forma inteligente de criticar unos estereotipos que aún siguen vigentes hoy en día en el ámbito laboral

En conclusión, ha sido todo un placer leer Ritos iguales y reencontrarme con Pratchett. Una novela cargada de humor y crítica, tanto hacia la literatura fantástica como a la desigualdad de género que hay en nuestro mundo. Cuenta con una historia bien hilada y unos personajes memorables, además de una prosa magnífica, muy rica en expresividad y recursos literarios. Este sí es el Pratchett que yo recordaba.

Cosas que he aprendido:

  • Capacidad para dar humanidad a objetos inanimados
  • Desfamiliarizaciones guays

Y ya para terminar, mi avance en Goodreads:


PUNTUACIÓN...3'5/5!

Primeras Líneas...

viernes, 25 de marzo de 2022

Viñeta del lector 91#

¡Buenos días a todos! Hoy, más que una viñeta en concreto, me gustaría compartiros unas cuantas que me han parecido bastante inspiradoras, así como divertidas. ¿Cuál es vuestra favorita?






martes, 22 de marzo de 2022

La catadora, de Rosella Postorino

Que me gustan las historias en torno a la Segunda Guerra Mundial creo que es algo que saben todos los que siguen este blog. Dejaría por aquí un listado de todo lo que he leído sobre el tema, pero daría para una entrada entera que eclipsaría esta, cosa que tampoco es mi intención. Pese a ello, por inesperado que sea, no cogí este libro por su ambientación, sino por centrarse en una catadora que se enfrenta diariamente a la muerte. En esta ocasión me resultaba indiferente que fuera la catadora de Hitler o de Napoleón, lo que yo quería era saber más del oficio y de los conflictos internos que puede generarle a alguien encontrarse en una situación de tal envergadura. Por desgracia, no ha terminado de ser todo lo que esperaba. 

Título: La catadora
Autores: Rosella Postorino
Nº de páginas: 346
ISBN: 9788426406552
Año: 2018
Traducción: Ana Cuirans Ferrándiz
Encuadernación: Tapa dura

 Sinopsis:
Imaginen por un momento una mesa bien dispuesta, con platos de loza blanca llenos de comida exquisita. Imaginen unas judías verdes condimentadas con mantequilla fundida, el olor embriagador de unos pimientos asados y la textura de un Strudel de manzana y de un pan recién horneados. Al levantar la vista encontrarán a diez mujeres jóvenes y famélicas a punto de empezar a comer. Estamos en el cuartel general de Hitler y corre el año 1943; la guerra causa estragos, pero ellas están aquí y tienen hambre. Lo que pueda pasar después poco importa...
«¡Comed!», ordenan los soldados de la SS: ellas son las catadoras de la comida del Führer y tendrán que aguardar una hora hasta que los guardias descarten que las viandas puedan estar envenenadas. En el ambiente turbio de este banquete perverso, que siempre puede ser el último, las jóvenes y los militares que gobiernan el cuartel trenzan alianzas insólitas, pero ¿acaso hay algo insólito cuando vivimos al límite?

Opinión:
Hay dos motivos por los cuales puede no gustarme un libro: porque está objetivamente mal o porque no es un libro para mí. En este caso, me inclino por esto último. La novela no es mala. Si bajáis a la puntuación, veréis que tampoco no le he puesto mala nota, pero es que tampoco ha sido lo que esperaba.

Ya sabéis que yo soy una persona de tramas y, en esta ocasión, no la hay. Puede que me digáis "Laura, qué te esperabas de un libro que va sobre el día a día de una mujer que come hasta el día en que se envenena y muere", tenéis razón, no es una trama muy prometedora, pero menos da una piedra. Algo se podría haber hecho. Estaba preparada para una novela de personajes (en parte es lo que buscaba), pero no para una novela carente de trama y drama.

La obra gira en torno a Rosa, una joven que junto a sus suegros espera el regreso de su marido, que está en el ejército alemán. De la noche a la mañana, es escogida, junto a otras diez muchachas, para convertirse en catadora de la comida de Hitler. El libro nos muestra su día a día, su miedo a la muerte, el duelo por su marido, de quien no tiene noticias, su incipiente amistad con las demás muchachas y la relación carnal que establece con uno de los soldados, así como la culpa por ello. Puede que no haya excesivo drama, pues los personajes no padecen muchas penalidades (no las agreden física ni verbalmente y tienen recursos para alimentarse y sobrevivir), pero tampoco es la novela de "El pianista", donde la ausencia de drama choca, puesto que al ser el pueblo que estaba junto a la base de operaciones de Hitler, me parece lógico que no tuvieran escasez.

Para mí que la trama tiene potencial, no tanto para dar lugar a una novela de acción trepidante como para convertirse en una novela introspectiva que hable de la naturaleza humana. Y en parte lo hace. La novela tiene varias reflexiones interesantes, pero no se desarrollan. Por otra parte, el tono intimista permite que conozcamos con mucha profundidad a Rosa, sus preocupaciones y sus miedos, así como la forma en que sobrelleva la desaparición de su marido. La parte del duelo es la que más me ha gustado, pues Gregor es un personaje más de la novela, pese a no aparecer en ninguna escena, pues lo recuerdan constantemente y eso le da vida. Es muy interesante ver la actitud tanto de Rosa como la de sus suegros respecto a la desaparición de su hijo. 

El segundo tema que me ha parecido bien tratado es la relación amorosa que se establece entre Rosa y un sargento. No hay amor entre ellos, solo la necesidad de no sentirse solo, de ser deseado. Es una relación turbulenta, tóxica, que roza el síndrome de Estocolmo, en la que únicamente hay atracción física. Es una relación conflictiva, pues saben que no quieren estar juntos (Rosa no olvida a Gregor), pero al mismo tiempo se buscan noche tras noche.

El problema es todo lo demás, que no se trata. Para empezar, aunque pensaba que la obra concedería gran importancia a la cocina, casi no se habla de ello. Eso de "tienen hambre" de la sinopsis es un cuento chino, pues en ningún momento las he visto pasar hambre de verdad. En segundo lugar el debate moral de ayudar a los nazis es secundario. En tercer lugar, y es lo que más me molesta, las otras diez catadoras están muy desdibujadas. Puedo recordar el nombre de cuatro, y solo se ahonda en dos de ellas. Teniendo en cuenta la relación tan estrecha que las une, esperaba conocerlas mucho más. Ojo, no quiero decir que deberían trabar amistad las unas con las otras, pero sí más interacciones, sobre todo si tenemos en cuenta la cantidad de tiempo que están juntas.

Así, la novela, aunque desarrolla bien el personaje de Rosa, se alarga innecesariamente y da vueltas constantemente sobre lo mismo. Y entonces, llegando al final, hay una elipsis temporal de cuarenta años que no me ha gustado nada, pues se salta una parte esencial: ¿y después de la guerra, qué? Las consecuencias de una guerra son tan importantes como la guerra en sí. Hubiera sido muy relevante explorar la psicología de Rosa tras ciertos acontecimientos, pero por desgracia, en lugar de hablar de ello, te lo cuentan de forma resumida. 

«Me fui pronto a la cama. Es la primavera, Joseph, me cansa. Flotaba en el duermevela; en cuanto cerraba los ojos, las voces enroscadas en el tímpano se desenrollaban, mi madre daba un puñetazo sobre el mantel, ¿quieres que te echen?, mi padre apartaba el plato y se levantaba de la mesa sin acabar de comer, no me afiliaré al Partido, hazte a la idea. Fuera, el campo enmudecido, y dentro de mi cabeza el sonido de una radio a altísimo volumen, la recepción era pésima, con muchas interferencias, o eran las ranas otra vez. Yo estaba despierta y suspiraba, las voces retumbaban en mi cabeza.»

Por último, me gustaría hablar de la narración, pues es bastante característica. La historia está bien escrita, con un lenguaje cuidado y narrada en primera persona en pasado. Para reforzar la introspección, abunda el uso del monólogo interior y el discurso indirecto libre. Especialmente cuando revive diálogos de un pasado anterior al de la historia, los integra en la narración sin verbos de dicción ni guiones, un estilo que me ha recordado mucho al de Mercè Rodoreda.

«Estaba tan aturdida por la noticia que mi organismo la había rechazado en vez de metabolizarla. Solo Elfriede me había dicho: Berlinesa, ¿qué te pasa? Nada, le respondí. Ella se puso seria, me tocó el hombro: Rosa, ¿pasa algo? Me alejé. El contacto de su mano había abatido el muro»

En conclusión, La catadora es una novela introspectiva de personajes que profundiza en Rosa, una mujer que vivía cada día al límite de la vida y la muerte. Tanto las relaciones tormentosas como el duelo están bien reflejados, pero la sororidad y el oficio de catadora solo se perfilan. La novela, aunque plantea interesantes reflexiones, se resarce una y otra vez en las mismas, sin avanzar. Los secundarios están muy poco desarrollados y el final resulta algo apresurado. Es una obra prometedora, distinta a otras sobre la Segunda Guerra Mundial, especialmente por el tono pausado e intimista, carente de drama.

Cosas que he aprendido:

  • Conocer más a fondo el entorno directo de Hitler

Para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads

:

PUNTUACIÓN...2'5/5!

 

Primeras Líneas...