domingo, 19 de diciembre de 2021

Tienes que mirar, de Anna Starobinets

Título: Tienes que mirar
Autora: Anna Starobinets
Traducción: Viktoria Lefterova y Enrique Maldonado
ISBN: 978-84-17553-90-6
Editorial: Impedimenta 
Páginas: 176
Publicación: marzo 2021

Sinopsis:
En 2012, la escritora Anna Starobinets descubre, en una visita rutinaria al médico, que el hijo que espera no vivirá. Lo que comienza siendo la crónica de una decisión familiar, acaba convirtiéndose en una historia de terror. ¿Qué hacer cuando el futuro se desmorona en la pequeña pantalla de un ecógrafo? Starobinets narra con desgarradora humanidad el peregrinaje por las instituciones sanitarias de su país, su posterior viaje a Alemania y el duelo por el hijo perdido. Tienes que mirar es la radiografía íntima de un trauma silenciado, el testimonio de una mujer que se enfrenta sola a un sistema que no la tiene en cuenta, un descenso a las simas más profundas del dolor y a la vez un canto a la vida. Un revelador texto cuya publicación desencadenó una tormenta en su país al abordar el tema tabú del poder de las mujeres sobre su propio cuerpo, y las secuelas personales y familiares de la pérdida de un hijo.

Opinión:
Impresión: Duro

La culpable de que me decidiera a leer este libro fue la reseña de Mientrasleo, que os recomiendo encarecidamente. Pese a ello, no lo hubiera leído hasta dentro de muchos años si no hubiera sido porque casualmente estaba en mi biblioteca como novedad. No podría estar más contenta, pues me he encontrado con una de mis mejores lecturas del año.

Tienes que mirar (cuanto más lo pienso, más me maravilla el título, por todo lo que implica) es un libro necesario. La autora, que no se esconde en ningún momento, escribió esas memorias con la voluntad de lidiar con el dolor y al mismo tiempo criticar el sistema sanitario ruso actual. Este libro es un grito sostenido, unas memorias escritas con el corazón en un puño, donde la autora nos narra las vicisitudes internas y externas que sufrió desde el momento en que supo que el niño que anidaba en su vientre no sobreviviría al parto. 

Hablar del aborto me parece algo muy valiente, sea en la época que sea. Defiendo el derecho al aborto, pues no solo las mujeres deberían poder decidir sobre su cuerpo, sino que en algunos casos, peligra la vida de la madre. Abortar, especialmente en las etapas más avanzadas de un embarazo, implica acabar con la vida de una criatura inocente que se ha estado gestando dentro de ti y tomar esa decisión no es nada fácil. No he pasado por ello, pero leer este libro me ha ayudado a imaginar lo que siente una mujer que se enfrenta a una tesitura como esta. 

La autora, al haberlo vivido en carne propia, nos ofrece un relato narrado con absoluta franqueza y da voz a todas aquellas mujeres que sienten sus mismas dudas e inseguridades, que padecen los mismos miedos, que reciben las mismas recriminaciones, los mismos insultos. No es solo el dolor de perder a un hijo, no es solo la culpa que pesa sobre la consciencia, no es solo el miedo a tomar esta decisión, sino también el peso del juicio del resto de la sociedad. Sus silencios, su desaprobación (velada o no), el hecho de que finjan que nada ha sucedido. 

El tema del aborto me parece tratado de forma magistral. No solo la autora no se posiciona, sino que vemos cómo va explorando todas las posibilidades, todos los puntos de vista. Incluso nos comparte en cierto momento comentarios de foros de Internet donde vemos distintos posicionamientos. Y eso que la decisión parecía sencilla: si el niño morirá al nacer, ¿por qué no ahorrarse el esfuerzo? Y aún así, la protagonista duda de forma completamente coherente. Si tomar una decisión en una situación así, en la que la elección correcta parece tan evidente, resulta ser tan difícil, no puedo ni imaginarme lo que deben sufrir aquellas mujeres que han sido violadas y no quieren tener al niño o las que saben que su hijo tendrá una discapacidad grave que padecerá toda su vida.

Puede que algunos, nada más saber el tema, penséis que esto no os incumbe, que es una lectura demasiado dura para vosotros. En ese caso, no estaréis haciendo más que apartar la mirada de la realidad, pese a que un día, podríais ser vosotros a quienes os toque decidir algo así. Libros como este ayudan a visibilizar estas situaciones, a que la gente empatice con las familias que pasan por ello, a que esas personas se sientan menos solas. Y no creas que por ser hombre este libro no va contigo, pues la autora insiste en que abortar es una decisión que se toma entre los dos. 

Respecto a esto, mencionar que me ha parecido maravilloso el papel del Gran Tejón, el marido de la autora, quien le brindó su apoyo en todo momento, respetando sus decisiones, siendo el ancla que ella necesitaba y convirtiéndose en todo un ejemplo de lo que debería ser una relación sólida entre dos personas. Como todo ser humano, estoy segura de que tuvo sus momentos de flaqueza, pero este señor es mejor marido ever.

A todo esto hay que añadir la brutal crítica del sistema sanitario ruso, según su experiencia, muy inhumano. He quedado muy sorprendida al descubrir cómo se trata el asunto en Rusia, no solo por el papeleo que debe hacerse, sino también por la poca compasión y empatía que se muestra hacia mujeres que tienen que abortar. Me parece muy retrógrado que los psicólogos estén tan mal vistos o que tu marido no pueda acompañarte por la noche en el hospital. Durante toda la lectura, me chocaba mucho el contraste entre la tecnología actual (el presente) y la mentalidad y los valores tan anticuados de la sociedad.

Por supuesto, la autora habla desde su experiencia personal, lo dice, y es consciente de que quizás no todas las instituciones sanitarias de su país son iguales, pero también es cierto que eso no quita que los lugares y las personas con las que ha tratado sean reales. Es más, no ha cambiado un solo nombre en su relato, para ser lo más fiel posible a la realidad, algo que no sé cómo le habrá sentado a la gente mencionada.

La prosa utilizada es perfecta, pues la autora domina el lenguaje y equilibra muy bien sentimiento con objetividad. Se nota que, pese a ser una experiencia personal, ha sabido racionalizarla y contarla desde la distancia, mediante un lenguaje contenido al mismo tiempo que sincero. En más de una ocasión me he venido abajo ante la fuerza de su estilo narrativo.

De la trama, no puedo deciros mucho más de lo que ya os he contado. No hay misterio en torno al resultado final de su decisión, pues nos lo dice desde los agradecimientos iniciales. La obra no va tanto acerca de la intriga por la decisión que tomará la protagonista como de cómo va pasando por las fases del duelo.

Como fallos, poca cosa hay que decir de una obra que roza la perfección. Quizás en algunos puntos la profesión de periodista de la autora es demasiado patente, pues sus críticas a veces se desligan de la narración y son muy directas. Además, he notado cierta idealización de las sociedades extranjeras, pese a que gente intolerante la hay tanto en Rusia como en el resto de Occidente. Aunque no dudo de la experiencia de la autora, estoy segura de que en el resto de Europa también hay algunos hospitales donde se recibe un trato tan inhumano como en Rusia. Ni somos tan avanzados como afirma la autora ni creo que Rusia sea tan tercermundista como la pinta. 

En conclusión, poco más puedo añadir a una novela que me parece tan redonda. Tienes que mirar son una memorias muy sentidas, que se atreven a tratar un tema tabú como el aborto. Es un libro necesario tanto como guía para aquellas personas que estén pasando por una situación similar como para el resto del mundo, pues aún necesitamos sensibilizarnos y empatizar con familias que están pasando por situaciones similares, puesto que, en el fondo no es algo tan inusual. Además, al crítica al sistema sanitario ruso es brutal, así como el sentimiento contenido que encontramos a cada página. Una obra que tardaré mucho en olvidar.

Cosas que he aprendido:

  • La terrible situación de las mujeres que quieren abortar en Rusia.
  • Mayor comprensión ante la diatriba de abortar.
  • Una autora de la que quiero leer más.
  • Cómo tratar bien las fases del duelo.

Y para terminar, mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...4'5/5!

Primeras Líneas...

martes, 14 de diciembre de 2021

Si no despierto, de Lauren Oliver

Nº de páginas: 480
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788467541144
Año de edición: 2010
Título: Si no despierto 
Autor: Lauren Oliver
Editorial: Ediciones B
Traductor: Alexandre Casal Vázquez y Xohana Bastida

 Sinopsis:
Imagina que solo te queda un día de vida. ¿Qué harías? ¿A quién besarías? ¿Hasta dónde llegarías para liberarte de morir? Samantha está a punto de averiguarlo: el viernes 12 de febrero sera su ultimo día. O, mejor dicho, sus últimos siete días, porque todo va a repertirse una y otra vez hasta que se dé cuenta de que cambiar las cosas… está en su mano.

Opinión:
Impresión: Buen mensaje

Hace casi diez años que tengo pendiente leer este libro, pues en su momento causó mucha expectación. Es lo que tiene mi estantería, que se acumulan y se acumulan los libros. Esta no es la primera obra que leo de la autora, sino que en su momento leí la distopía Delirium, una obra que resultó entretenida, pero que no me gustó tanto como para leer el siguiente (además, siempre la confundo con la trama de Juntos, de Ally Condie).

Mi problema con este libro, es que ya se me ha pasado la edad. Me ha gustado, pero estoy segura que de adolescente lo hubiera disfrutado mucho más, no solo por sentirme más identificada con los personajes y la ambientación, sino porque claramente está enfocado a ese público. En general, me parece un libro fantástico como lectura obligatoria, tanto por el tono como por el mensaje.

La trama gira entorno a Sam, una de las chicas populares del instituto que únicamente piensa en sí misma y que no se percata de que es una persona horrible que maltrata psicológicamente a los demás. Tras una fiesta con sus amigas, sufre un accidente de coche y su día empieza de nuevo, hasta entrar en un bucle del que no tiene escapatoria. Repetir el mismo día una y otra vez le permite analizar con profundidad su vida y cómo son sus relaciones con los demás, así como evolucionar como persona y darse cuenta del daño que hace.

Admito que la obra presenta ciertas similitudes con Por trece razones, más que nada por tratar temas como el acoso escolar y el suicidio, así como por enfocarse en los abusadores, pero me ha gustado mucho más por el hecho de que no hay alguien que le diga a Sam que lo que hace es terrible, sino que es ella quien toma consciencia poco a poco.

Me ha parecido una obra muy interesante por el enfoque distinto que se ofrece al tema. Por ejemplo, pese a que la protagonista se da cuenta del terrible comportamiento de sus amigas, tras enfrentarse a ellas, las justifica y perdona. Lo normal hubiera sido demonizarlas, pero eso significaría ser una hipócrita, pues ella es exactamente igual. En su lugar, las critica, pero también entiende que tienen sus cosas buenas como personas.

 Otra cosa interesante relacionada con el tema es el hecho de considerar que el acoso escolar no tiene perdón. No puedes ir a la víctima, disculparte y pretender que con eso todos esos años de daño psicológico van a arreglarse. Lo típico en este tipo de obras es que la protagonista se dé cuenta de los errores, decida cambiar, se convierte en una santa todo el día y sale del bucle. La vida no funciona así y, por suerte, esta novela tampoco. Por todo ello, el final me parece valiente, pero muy acertado.

En cuanto a personajes, de Sam ya os he hablado bastante. Sus amigas también tienen bastante relevancia y me gusta cómo están caracterizadas. Además, me parece curioso como todas tienen su propios problemas, como que una tenga una madre alcohólica, pero que eso no sirva para justificar sus actos ni se profundice en ello. Otros personajes destacados son Rob, el novio de Sam, el estereotipo de chico tóxico al que no debes acercarte, y Kent, un chico bastante majo que lleva años colado por Sam. Como queja, el romance entre ambos me ha parecido demasiado rápido. La protagonista se da cuenta de que Kent la quiere y eso le parece suficiente para enamorarse también. Me ha faltado mucho desarrollo de esa relación y para mí lo ideal hubiera sido que quedaran como amigos. La escena de "mi heroína" es perfecta.

Una última cosa a comentar respecto a la trama, es que puede parecer que la obra es repetitiva, pues vive el mismo día una y otra vez, pero no ha sido así, pues en cada ocasión hace cosas distintas y enfoca su vida desde perspectivas diferentes, estando con otras personas y reflexionando sobre sus acciones. No se llega a explicar por qué entra en este bucle, pero no me pareció necesario que lo hiciera.

 En conclusión, Si no despierto es una novela juvenil, entretenida y muy buena de leer, que trata el acoso escolar desde la perspectiva del abusador y cómo este se percata de las acciones terribles que comete y trata de cambiar. La evolución de la protagonista es coherente y pese a que la historia se repite, la autora logra darle un toque distinto a cada ocasión. El romance me sobra, pero tampoco tiene un peso excesivo. He visto que hay una película, pero me ha parecido que sería lo mismo y un poco más superficial, por lo que no creo que la vea.

Cosas que he aprendido:

  • Pedir perdón no basta.

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...3'5/5!

Primeras Líneas...

viernes, 10 de diciembre de 2021

Viñeta del lector 88#


Me gusta esta comparación y en más de una ocasión la he recordado en mi día a día. Muchas veces tenemos que enfrentarnos a situaciones difíciles y es entonces cuando me anima pensar que quizás esté en el nudo de mi propia historia. Seguro que todos os habéis enfrentado a algún día triste, y es entonces cuando hay que recordar que toda historia tiene altibajos, que no todo puede ser feliz, por lo que, una vez superado el momento de crisis, algo bueno sucederá. Curiosamente, cuando estoy viviendo alguna situación feliz, no me da por pensar lo contrario, que todo se torcerá de un momento a otro, aunque es totalmente cierto. Aquello importante es pasar páginas y seguir avanzando, por muy incierto que sea el desenlace, y no dejar el libro a la mitad.

lunes, 6 de diciembre de 2021

¿Ya soy normal?, de Holly Bourne

¡Hola a todos! Ya vuelvo con las pilas cargadas a pasar por aquí. ¡Os echaba mucho de menos! Y para celebrar mi regreso, lo hago con la reseña de un libro con el que me llevé una grata sorpresa. ¡Adelante reseña!

Título: ¿Ya soy normal?
Título original: Am I Normal Yet?
Traductor: Ángeles Leiva Morales
Autora: Holly Bourne
Editorial: La Galera
Fecha de publicación: Noviembre 2016
Número de páginas: 504
Encuadernación: Rústica con solapas
Medidas: 15,0 x 21,5 cm
EAN: 9788424658571  

Sinopsis:
Evie solo quiere una cosa: Ser normal. No es pedir mucho, ¿no?
Está a punto de dejar la medicación y va a empezar en un instituto nuevo donde nadie sabe que es la-que-se-volvió-majara. Es el momento perfecto para pasarse a la normalidad de una vez por todas. Nuevas clases, nuevas amigas, nuevos chicos adorables que te guiñan el ojo....
Pero las relaciones con chicos adolescentes pueden volver loca a cualquiera... Pero para una bomba de relojería andante como Evie pueden ser... catastróficas.
Una historia sobre amor, desamor sobre todo hacia uno mismo. Con mucha amistad, secretos, drama y clubs de solteronas.

Opinión:

Cuando un libro me gusta mucho, normalmente no hay quien me calle, pero en esta ocasión, pese a lo mucho que he disfrutado de esta lectura, tengo poco que decir. No es que el libro me haya dejado sin palabras, sino que lo único destacable es que lo que quiere hacer, lo hace bien.

El principal atractivo del libro es su protagonista, Evie, quien padece TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) y TAG (Trastorno de Ansiedad Generalizada). Está obsesionada con los gérmenes y todo lo que estos pueden causar por lo que debe lavarse las manos muchas veces al día, desinfectar su habitación si alguien ha estado allí... Después de estar ingresada durante mucho tiempo, han ido rebajando su medicación y ya se encuentra en condiciones de volver al instituto. El retrato que hace la autora de una adolescente con esta enfermedad mental es una maravilla. Se nota que se ha documentado mucho, pero la clave está en que ha sabido plasmarlo a la perfección. Mis conocimientos sobre el tema eran muy superficiales, así que este libro me ha abierto los ojos a una realidad mucho más amplia y compleja de lo que había creído. Por supuesto, si ya sabes sobre esta enfermedad, dudo que este libro te aporte nada nuevo, pero para inexpertos, es un libro perfecto con el que empezar. 

Al comienzo, nos adentraremos en la mente de Evie para conocer por qué se comporta así. El libro nos ayuda a conocer mejor cómo se sienten las personas que tienen este trastorno y a que nos damos cuenta de lo poco (o mal) informados que estamos al respecto. Por ejemplo, yo creía que tener TOC significaba que queríamos verlo todo ordenado o que teníamos que lavarnos las manos cada vez que nos las ensuciamos, pero es mucho más exagerado.

Una de las reflexiones que me ha gustado es el hecho de que hoy en día, las enfermedades mentales han pasado de estar estigmatizas a ser banalizadas. Por respeto, no volveré a utilizar el nombre de una enfermedad mental para exagerar un hecho, pues son trastornos muy serios. Estas palabras de la protagonista lo describen a la perfección: 

«Se impuso la EMPATÍA y la COMPRENSIÓN. Hubo incluso políticos y famosos que salieron a la palestra, por así decirlo, y contaron a los periódicos de tirada nacional sus propios intentos de suicidio o lo que fuera.
Pero no podíamos quedarnos ahí, ¿verdad que no? Puedo afirmar, con cierta seguridad, que nos hemos pasado al otro extremo. Y es que ahora los trastornos mentales están «a la orden del día». Y a pesar de todo lo bueno que ha supuesto para los que como yo han recibido terapia y demás, también ha traído muchos problemas. Porque ahora la gente utiliza la expresión «obsesivo compulsivo» para describir cualquier anomalía de la personalidad de poca importancia. «Ay, es que a mí me gusta poner todos mis bolis en fila. Soy un obsesivo compulsivo de cuidado.»
NO, NO LO ERES, JODER.
«Madre mía, estaba tan nervioso por lo de la presentación que me dio un ataque de pánico, literalmente.»
NO, NI DE COÑA TE DIO ESO.
«Hoy tengo las hormonas alteradas. Me siento bipolar perdida.»
CIERRA EL PICO, CARACULO IGNORANTE.»

Además de explicar muy bien la enfermedad y sus consecuencias no solo en la persona que la padece sino también en su entorno, me gusta que se hable acerca del tratamiento. En el caso de Evie, va a la psicóloga, una mujer con una gran habilidad para tratar este tipo de problemas. Aún hoy en día está estigmatizado ir al psicólogo. Si acudes a su consulta, la sociedad te juzga como un peligro para los demás y mucha gente se niega a ir por vergüenza. Esta obra rompe una lanza a favor de la importancia de la terapia, así como de la valía de todos los profesionales de este sector. Creo que a Carme le gustaría mucho.

A esto hay que añadirle que reflexiona sobre la concepción tan arraigada de que el amor puede salvarte, estés en la situación en la que estés. Evie descubrirá a las malas que esto no es así, pues se aferra a todo chico que le presta un mínimo de atención, con la esperanza que el amor de los demás será su cura, sin darse cuenta de que primero tiene que quererse a ella misma. Al principio me parecía un poco exagerado que se enamorara del primero que pasara, pero lo que siente no es amor, sino un gran afán de normalidad, algo que me parece lógico teniendo en cuenta lo que ha vivido.

El resto de personajes me han gustado mucho. ¡Incluso aparecen los padres (aunque no tanto como me gustaría)! Sí que es cierto que ha faltado representación LGTBI y algún modelo masculino positivo (Oli aparece demasiado poco, por desgracia), pero la autora es consciente de ello y en la nota final promete tenerlo en cuenta en los siguientes libros. Sí, este es un libro autoconclusivo, pero la autora ha escrito dos más centrándose en las otras dos amigas de Evie. Pese a lo mucho que me ha gustado este, no creo que me anime con los otros dos, pues el tema que me interesaba era el TOC.  

A todo esto tengo que decir que lo cierto es que entre el tono desenfadado de la sinopsis, ese título tan poco serio y esa portada tan juvenil, no tenía muchas expectativas con esta lectura. Es más, ni siquiera recordaba por qué me lo había apuntado ni de qué iba. No tengo nada en contra de la novela de tono juvenil. Al contrario que G, me parece muy necesaria tanto para atrapar lectores principiantes como para evadirse un rato del mundo. Con todo, hay que tener en cuenta que tener ese enfoque implica menos profundidad en los temas que trata y una prosa menos compleja. No es lo mismo "Diecinueve minutos" que "Por trece razones". Además, ese no es el único problema que tiene este tipo de obras, pues muchas, en su afán por empatizar con su público objetivo, reflejan la realidad tal y como es, sin criticarla, por lo que no es extraño que los personajes tengan relaciones tóxicas (tanto amorosas como de amistad).

¿A qué viene todo esto? Pues que ¿Ya soy normal? me ha parecido una buena novela juvenil, no solo a nivel de mensaje, sino también a nivel de relaciones entre personajes: todas las relaciones tóxicas de amor que aparecen son criticadas, el machismo se juzga, hay sororidad, las chicas no solo hablan de chicos,... 

«Sus bonitos vestidos de estilo retro se vieron sustituidos por camisetas de grupos de música combinadas con minifaldas vaqueras con rotos y Converse. Su hermoso cabello rubio se volvió negro azabache de la noche a la mañana y ni siquiera me pidió que la ayudara a teñírselo. Comenzó a pintarse los ojos con delineador a saco, y a idolatrar a bandas que sonaban como osos montándoselo en una explosión de Ruido de Todo el Mundo.
No solo había entregado su corazón a Joel, sino toda su personalidad, toda su… Janeidad. En un plis plas, sin dudarlo un momento. Debía de estar desesperada por librarse de mí. La habría incordiado tanto con mis neuras que estaba dispuesta a cambiar de identidad para poder escapar de mí.
Lo que no soportaba no era que me dejara de lado como amiga —aunque eso dolía más que la picadura de una abeja asesina—, sino que se deshiciera de lo que era ella y de lo que le importaba solo porque lo quisiera un chico. Para mí eso te convertía en una traidora del género femenino en general… de una misma.» 

Relacionado con los personajes, me ha gustado que, por una vez, se ponga en duda el arquetipo de adolescente que todos tenemos interiorizado. Yo no soñaba con besarme con chicos, ir de fiesta hasta la madrugada y beber hasta perder el conocimiento. ¿Por qué es esa la imagen tradicional que tenemos de los adolescentes? En muchas novelas juveniles aparecen personajes que no son así, pero que sueñan con serlo (hasta que se dan cuenta de que no es tan bueno como creían, etc.). Evie y sus amigas no son así. Por supuesto, van a fiestas, se emborrachan y se besan con desconocidos, pero al mismo tiempo toman consciencia, no de que eso esté mal, sino que lo desean solo porque la sociedad las ha educado a pensar que eso es ser un adolescente normal.

«—Para nada. ¿Alguna vez te ha pasado que te preocupa no dar la talla como adolescente?
Pensé en los últimos tres años.
—ME CONSTA que muchas veces no doy la talla como persona en general.
—Es que no entiendo qué hay de malo en que las canciones que exaltan la violencia doméstica te parezcan insultantes. O qué hay de malo en que la música en vivo te moleste por sonar a un volumen tan alto. ¿Qué hay de malo en disfrutar de una taza de té y una conversación tranquila?»

Pese a lo mucho que me ha gustado la novela, tampoco es perfecta. Por mi parte me hubiera gustado más profundidad respecto al TOC, pero entiendo que para el público al que fa enfocado la novela, se da la información justa y necesaria. He echado en falta un poco más de protagonismo por parte de los padres y la trama de Oli me ha parecido que quedaba algo abierta (quizás se desarrolle en los siguientes libros). 

Lo más problemático ha sido que el mensaje feminista sea tan directo y descarado. La parte de Evie experimentado con chicos y dándose cuenta de comportamientos tóxicos está muy bien, pero sus discursos feministas en el Club de las solteronas junto a sus amigas me han parecido demasiado artificiales. Por supuesto que hablo con ello de mis amigas, es perfectamente natural, pero no soltamos un sermón con powerpoints explicativos. Casi me sentía en una clase de coeducación. Creo que podría darse este mensaje de forma mucho más sutil. 

En conclusión, estamos ante una novela juvenil fantástica que trata el tema del TOC con mucha fidelidad mediante el personaje de Evie, una adolescente muy realista. Las consecuencias y los efectos de la enfermedad están muy bien reflejados, así como las virtudes de acudir a terapia. Por otra parte, la novela critica las relaciones tóxicas y machistas, al mismo tiempo que ofrece un discurso feminista que a mí me ha parecido demasiado directo y artificial. Una obra que me hubiera encantado leer de más joven, pero que he disfrutado mucho de todas formas. Ojalá estuviera como lectura obligatoria en los colegios.

Cosas que he aprendido:

  • Mucha información acerca del TOC
  • No hay que banalizar las enfermedades mentales

Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...4/5!

Primeras Líneas...