miércoles, 10 de febrero de 2021

Saga Mundodisco, Libro XXXIV: ¡Zas!, de Terry Pratchett

Título: ¡Zas! (Mundodisco 34)
Autor (es): Terry Pratchett
Páginas: 384
Editorial: Plaza & Janes
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788401339585 
Año de edición: 2011
Traductor: Gabriel Dols Gallardo 

Sinopsis:
En la batalla del valle de Koom los trolls tendieron una emboscada a los enanos, ¿o acaso fue al revés? Sucedió en un lugar muy remoto. Y hace muchísimo tiempo. Pero el aniversario de la contienda se acerca, y si no resuelve el caso del asesinato de un enano integrista, que según los indicios ha muerto a manos de un troll, el comandante Sam Vimes de la Guardia de Ankh-Morpork teme que la batalla vuelva a librarse en plena calle.
Mientras que su querida Guardia amenaza con desmoronarse delante de sus ojos y se escuchan los tambores de guerra, tendrá que seguir todas las pistas, desafiar a asesinos y malhechores y hacer frente a la oscuridad en busca de la solución. Y eso que la mismísima oscuridad está persiguiéndolo.
Ah... y a las seis en punto de cada tarde sin falta, pase lo que pase, Vimes tiene que estar en casa para leerle a su hijo su cuento favorito. Hay deberes de los que nadie se libra.

Opinión:
Impresión: Floja

Me he llevado una decepción con esta novela y no os podéis hacer una idea de lo mucho que eso me entristece. No es que haya sido una mala obra, pero sí la más floja, y con diferencia, de las que llevo hasta ahora leídas del autor. Hay que tener en cuenta que fue escrita cuando ya estaba en una fase avanzada de su enfermedad y que haga algo tan bueno pese a ello merece todos mis respetos, pero no cabe duda de que estamos ante un Pratchett mucho más flojo.

Mi principal problema con este libro es que he sentido que no me aportaba nada nuevo. A medida que iba leyendo, la trama me resultaba familiar y sentía que lo que quería contarme en esta novela ya lo había hecho él mismo en otras, y mejor. Para mí, la novela anterior fue el punto álgido de la saga de La guardia, y desde ahí solo se puede ir hacia abajo. Pese a todo lo que había conseguido en la novela anterior (centrar la trama, ofrecer un esquema distinto y elementos innovadores) aquí da un paso atrás.

Para empezar tenemos el mismo esquema de las novelas anteriores: hay un crimen en la ciudad y Vimes debe encargarse de ir siguiendo varias pistas hasta resolverlo mientras los personajes secundarios se centran en casos menores que al final se unirán con el principal. Podría enumerar aquí una serie de elementos concretos que ya aparecen en novelas anteriores, pero tampoco es mi intención hacer un spoiler, tendréis que fiaros de mi palabra.

Los temas también me parecen repetidos, pues la obra se centra en tratar la discriminación racial, algo que ya había hecho en El quinto elefante o Hombres de armas. En ambas novelas ya se trataba el conflicto entre enanos y trolls y más o menos se había resuelto, ¿para qué más? Que en parte lo entiendo, la discriminación no es algo que desaparezca de un día para otro y aquí lo zanjan por completo, pero aun así no era necesario.

«Enarboló el Pedacificador, la ballesta que había construido él mismo a partir de un arma de asedio reconvertida, cuyos múltiples virotes tendían a despedazarse en el aire bajo las puras tensiones de la aceleración. Podían arrancar una puerta no solo de sus goznes sino también del mundo de los objetos más grandes que una cerilla.»

Lo mismo sucede con la relación de Angua y Zanahoria, estancada desde la novela en la que se originó. Aquí se intenta darle algo de profundidad, pero no se consigue en absoluto. También se intenta tratar el tema de Vimes y su familia, pero eso sí que es un despropósito. La relación entre Vimes y Sybil no tiene ningún sentido, pues ella es una esposa abnegada (aunque al principio no se nos la había presentado como tal) siempre preocupada por su marido, mientras que él está casado con su trabajo. Se nos intenta mostrar la faceta de Vimes como padre, pero leerle un cuento a tu hijo cada día a las seis sin hacer nada más dista mucho de la definición que yo tengo de padre del año.

«Sybil, Pureza y el joven Sam fueron acomodados en un despacho limpio. Interesante, pensó Vimes mientras observaba cómo Jovial y un grupo de agentes enanos hacían carantoñas al niño: incluso ahora —a decir verdad, especialmente ahora, visto que la tensión había hecho que todo el mundo regresara a las viejas certezas— no estaba seguro de cuántas mujeres enanas tenía en nómina. [...] Pero bastaba con introducir un mocoso balbuciente en una sala y podía detectárselas en el acto, pese a toda la chatarra y esas barbas en las que podía perderse una rata.»
(Este comentario me sobraba)

Me gusta mucho Vimes, como habéis visto en novelas anteriores, pero es que ha llegado un punto en el que tiene poco que aportar. El personaje ha experimentado una evolución extraordinaria y aún puede seguir avanzando, pero no tanto como para ser protagonista. Su momento ya ha pasado. Me siguen gustando las reflexiones de Vimes (aunque en esta novela hay muchas menos), cómo cada vez se parece más a Vetinari (a quien se le ha echado en falta) y la construcción del personaje en general, pero no es capaz de sostener una trama él solo.

Los personajes secundarios van apareciendo aquí y allá sin tener verdadera relevancia. Son interesantes y me gustaría leer algún libro protagonizado por ellos, pero al estar en segundo plano se han quedado bastante estancados. Aquí aparece uno nuevo, Sally, una vampira que se incorpora a la guardia, pero no me ha parecido un personaje remarcable ni que aporte nada nuevo, más allá de generar celos a Angua. 

En cuanto a la trama, si dejamos de lado lo de que resulta repetitiva, se puede decir que es interesante (Pratchett puede hacer mejores o peores libros, pero nunca malos), coherente y que se lee con agilidad. Aun así al libro le sobran muchas escenas y puntos de vista que no aportan nada ni hacen avanzar la trama. Es el caso de las escenas de Pésimo, de la oscuridad y sus monólogos de muahahah qué mala soy, del pintor loco y de Ladrillo. Ninguno de estos personajes necesitaba un papel en esta obra (bueno, la oscuridad que es la villana sí, y el pintor que es su herramienta también) y mucho menos tan protagonista pues son varias las escenas que tienen para ellos solitos. Incluso Vimes tiene una escena sobrante, la de la persecución. Que no se diga que hay favoritismo.

En cuanto al estilo narrativo, es Pratchett, eso debería ser suficiente. Como siempre, me encanta que recupere elementos, que haga bromas lingüísticas, que experimente con la lengua y que juegue con las tipografías. Tiene detallitos únicos que dan a su narración un toque distintivo. Es cierto que aquí el uso de la cursiva es algo confuso, pero no sé hasta que punto es culpa de la traducción. También es verdad que me he reído mucho menos, solo en escenas muy concretas, y eso sí que es una verdadera lástima. Eso sí la forma que tiene de darle importancia a cosas menores como el cuento de "¿Dónde está mi vaca?" o lo de las gotas de agua y convertirlo en una parte importante de la trama me parece brillante.

«Lo único que Detritus tenía que hacer era disparar ese trasto en su dirección, y una buena parte del crimen organizado de la ciudad quedaría de repente muy desorganizado, al igual que Vimes si no se tiraba al suelo a tiempo»

Si hay algo por lo que vale la pena el libro es por la evolución de mundo, que me parece  fascinante. Hemos pasado de la Edad Media en ¡Guardias! ¿Guardias? a un mundo con electricidad y cada vez mas mecanizado. Los cambios han ido surgiendo de libro en libro y de forma natural y coherente, especialmente por lo que hace a las consecuencias. Destacar que me gusta cómo profundiza más aún en la cultura de los trolls y los enanos, la presencia de las drogas y que el diablillo que vive en el reloj de bolsillo sea un elemento que se recupere y que incluso tenga su propio arco de evolución de personaje.

«La verdad es que sabe muy poco de nosotros señor Vimes. Nos ve allá abajo en las llanuras, arrastrando los pies y hablando como asín. No sabe nada del cántico de la historia, la Larga Danza o la música de piedra. Ve al troll encorvado que arrastra su garrote. Eso es lo que nos hicieron los enanos, hace mucho. Nos convirtieron, a ojos de los humanos, en tristes monstruos descerebrados»

En cuanto al final, me ha dejado con sentimientos encontrados. Por una parte me ha gustado cómo se resuelve lo del valle de Koom, pero por otra parte la escena climática me ha parecido demasiado breve y confusa, en gran medida por la ausencia de descripciones espaciales, pues no me permitían situarme bien en escena.

En conclusión una novela entretenida, pero que vuelve al esquema de las anteriores. La trama es interesante, pero hay demasiados puntos de vista y escenas que no resultan relevantes. El estilo del autor es el mismo, pero el humor decae varios puntos. En cuanto a los personajes, Vimes sigue siendo genial, pero debería ceder protagonismo a otros personajes que pueden evolucionar mucho más que él y que tienen mucho que ofrecer. Los temas se repiten de obras anteriores en los que habían sido mejor tratados y ha faltado mas reflexión. En general he sentido que la novela no hacía falta, que no tenía nada que aportar a la saga de Mundodisco y a la de la guardia en general. Es Pratchett, por supuesto, y su trama no está nada mal, pero si ya has leído los libros anteriores, este sentirás que no aporta gran cosa. 

Cosas que he aprendido:

  • Cómo evolucionar bien un mundo.
  • Hacer que los detalles minios se recuperen e importen en la trama mola.
  • Jugar con las tipografías no hace que un libro sea infantil.

Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

domingo, 7 de febrero de 2021

Frases memorables: Fangirl

 "A veces escribir es correr cuesta abajo, tus dedos se sacuden detrás de ti sobre el teclado del modo en que lo hacen tus piernas cuando no pueden seguir el ritmo de la gravedad".

"—Solo... ¿rendirse no está permitido algunas veces? ¿No está bien decir: Esto realmente me hace daño, así que voy a dejar de intentarlo?
—Establece un precedente peligroso.
—¿Sobre evitar el dolor?
—Sobre evitar la vida".

De esta autora he leído varias obras más (Eleanor&Park, Enlazados), pero esta es mi favorita. Fangirl, de Rainbow Rowell es un buen libro juvenil, con unos personajes divertidos y con profundidad. Me gustó cómo se desarrollaba la relación amorosa, muy de complicidad, así como la importancia de la familia y las relaciones entre hermanas. Además se habla de la escritura y del amor por los libros, por lo que la recomiendo especialmente a todos los amantes de la lectura. La principal pega es que la historia es predecible y plana, pero sigui siendo muy entretenida de leer.

La protagonista es escritora de fanfics, por lo que se habla mucho de la escritura, como se puede ver en la primera cita que os traigo hoy. Me he sentido así alguna vez al escribir algún relato que NECESITABA sacarme de dentro, como un coche sin frenos, incapaz de levantar la vista para revisar los errores de tecleo e incluso sin asegurarme de que el texto aparece en pantalla (vaya disgusto me he llevado alguna vez). Hablo de ese afán por darle voz a un fuego que te consume hasta lograr que tus dedos ardan en deseos de liberarse y dejar un rastro de sentimientos cenicientos sobre el teclado. En esas ocasiones, simplemente te dejas llevar y escribes sin el filtro de la razón. 

También me he sentido así, como si corriera cuesta abajo, cuando he llegado al punto álgido de un libro. Ese momento en el que se desvela el misterio que me ha mantenido en la intriga durante tantas páginas. Entonces mis ojos ruedan sobre las frases, sin detenerse en la puntuación ni en las letras, saltándose incluso palabras, como si la gravedad los obligara a seguir avanzando.

La segunda cita también me parece muy interesante, y lo cierto es que no sabría deciros a ciencia cierta si comulgo o no con esa idea. ¿Acaso no debería estarnos permitido rendirnos alguna vez? Hacer algo y fracasar contínuamente en ello, ver que por mucho que te esfuerces jamás lo lograrás tiene que frustrarte como persona y hundirte la autoestima. Es como si ahora de repente me empeñara en ser mangaka. Puede que me esfuerce y adquiera un gran bagaje sobre mangas, que lea mucho sobre la técnica de dibujo y composición de paneles, pero dibujar no se me da bien y aunque pueda mejorar, todo tiene un límite, pues no tengo la capacidad para ello. ¿Debería seguir intentándolo o rendirme, si ese es mi sueño? Creo que sería mejor rendirse, buscar una alternativa y hacer algo distinto.

Pero en otros casos lo único que haces al rendirse, al dejar de pensar en algo que te hace daño en lugar de enfrentarte a ello, es evitar la vida. ¿Debería dejar de defender mis ideas ante mi madre, porque sé que no se la puede hacer entrar en razón? ¿O debería seguir defendiendo mi forma de ver el mundo, aunque eso me haga daño, pues nos herimos mutuamente al pelearnos?

Lo mismo me pasa con algunos géneros. La erótica la he dado por perdida, y no falta mucho para que tire la toalla con la romántica. Por mucho que lo intente, no me gusta la novela erótica. ¿Debería seguir insistiendo y sufriendo al leer novelas que no me gustan? ¿Debería rendirme con el género? Pero hacer eso es negar una parte importante de la literatura...

Como veis, en esta ocasión estoy con muchas dudas, así como con ganas de conocer vuestras impresiones. ¿Alguna vez habéis sentido un arrebato de querer escribir? ¿Cuál fue la última novela que os hizo leer una parte como si fuerais un coche sin frenos? ¿Creéis que se nos está permitido rendirnos? ¿Os parece que debo abandonar el género o darle más oportunidades?

miércoles, 3 de febrero de 2021

Saga La primera ley, Libro I: La voz de las espadas, de Joe Abercrombie

Desde que leí la trilogía de El mar quebrado había quedado con muchas ganas de leer más del autor. Me habían comentado que esa era una obra de tono más juvenil y que donde Abercrombie brillaba era en sus obras más adultas de tono Grimdark, por lo que estaba ansiosa por darle una oportunidad a su primera obra adulta, la trilogía La primera ley. Y he de decir que se nota que es un debut. También puede que sea cosa de las expectativas. De este género he leído este año El arcano y el jilguero, obra prima de Ferran Valera, y quedé encantada. Abercrombie es conocido como el maestro de este género, por lo que esperaba algo a la altura o incluso mejor, pero por desgracia se ha quedado un poco a medias.

Este libro lo he leído en una LC con G, quien me regaló una cajita con la trilogía entera por mi cumpleaños, en parte para aplacar el odio que sentía hacia él por el hecho de que él había conseguido la trilogía entera por 6€ de segunda mano. Supongo que en parte también era para poder leerlos a la vez. Como siempre, ha sido muy interesante escuchar cómo lo analiza él y en esta ocasión hemos coincidido bastante.  

Autor: Joe Abercrombie
Título original: The blade itself
EAN: 9788420679877ISBN: 978-84-206-7987-7
Editorial: ALIANZA
Año de la edición: 2009
Traductor: Borja García Bercero
Encuadernación: Rústica
Medidas: 130 X 200 cm.
Páginas: 752

Sinopsis:
El inquisidor Glokta, convertido en un cínico tullido tras su paso por las cárceles de los enemigos de la Unión, es ahora a su vez un eficaz torturador capaz de extraer cualquier información de un criminal o de quien decidan sus superiores... El capitán Jezal dan Luthar no ha hecho en su vida nada más peligroso que desplumar a sus amigos jugando a las cartas y soñar con la gloria de vencer en el certamen de esgrima. Pero se está fraguando una guerra, y en los campos de batalla del Norte la lucha se rige por normas mucho más sangrientas... Logen Nuevededos, infame bárbaro de pasado sangriento, acaba de perder a sus amigos y está decidido a abandonar sus tierras y dirigirse al sur, pero los espíritus le advierten que le busca un Mago de los Viejos Tiempos... Sus historias se entrelazan en una fantasía negra repleta de acción y personajes memorables.

Por qué este título...

«—Dígame una cosa, maese Nuevededos, ¿se ha fijado alguna vez lo distinta que es una espada de todas las demás armas? Las hachas, las mazas y todo ese tipo de cosas cuelgan del cinto como seres inanimados [...] En cambio, las espadas… las espadas tienen voz.
—¿Eh?
—Envainada poco puede decir, desde luego, pero basta con poner la mano sobre la empuñadura para que comience a susurrarle al oído a tu enemigo —sus dedos ciñeron con firmeza la empuñadura de la espada—. Un leve aviso. Una palabra de advertencia. ¿La oye?
Logen asintió moviendo lentamente la cabeza.
—Bien —murmuró Bayaz—, ahora compare esa voz y la de la espada a medio desenvainar —medio metro de metal salió de la vaina emitiendo un siseo y dejando al descubierto una letra de plata que brillaba cerca de la empuñadura. La hoja propiamente dicha era mate, pero el filo desprendía un gélido resplandor—. Ya habla más alto, ¿verdad? Susurra una funesta amenaza. Hace una mortífera promesa. ¿La oye?
Logen asintió de nuevo mientras contemplaba hipnotizado el resplandeciente filo del arma.
—Ahora compárela con la voz de la espada completamente desenvainada —la espada salió entera de la vaina con un leve tintineo y Bayaz la alzó hasta dejarla suspendida a unos pocos centímetros del rostro de Logen—. Ahora grita, ¿verdad? ¡Grita retadora! ¡Brama su desafío! ¿La oye?»

Opinión:

Impresión: Martin bien

Así que el maestro del Grimdark, ¿eh? Puede que sea porque no hay muchos más autores que le hagan la competencia, porque por otra cosa no será. Sé que es poco alentador empezar una reseña con aquello que más me ha decepcionado, pero quiero ir con las cosas claras desde el principio (quieres desahogarte de tus penas cuando antes y ya). Esperaba una novela muy oscura, sangrienta y violenta, con el mismo tono de El arcano y el jilguero. No buscaba tanto un autor cruel con sus personajes, como es inmerecidamente conocido Martin, como un mundo oscuro y sucio, lleno de personajes marginales sin ninguna moralidad, que solo buscan el beneficio propio. Esperaba sangre, vísceras, descripciones gráficas, mucha violencia y que se mostrara lo peor del ser humano. En general esperaba un libro duro, que me removiera el estómago. Por desgracia (para mis expectativas, mi estómago lo agradece) mi edición debe haber sido edulcorada, pues no le veo lo mismo que todo el mundo.

Sin duda estamos ante una obra madura de fantasía adulta. Los protagonistas no solo están entrados en años, sino que son héroes decadentes que ya han sufrido en sus huesos el paso de los años y de muchas batallas estériles. Es cierto que la obra esta recubierta de un tono pesimista: los guerreros veteranos están hartos de la lucha y conocen el sinsentido de la guerra; los jóvenes soldados son unos ingenuos inexpertos que creen que todo es un juego; la política está en manos de unos pocos y el rey no es más que un títere; la guerra aún no ha empezado, pero la paz es solo aparente; la inquisición campa a sus anchas y hace y deshace con toda la autoridad para decir cuál es la verdad. 

Como veis la ambientación es muy chunga, pero aun así, esperaba que el autor fuera un poco más allá y se atreviera a mostrarnos todo eso más que pasar por encima. Hay un par de muertes, pero de nadie que importe. Hay luchas encarnizadas, pero son pocas y no transmiten la brutalidad del momento. La excepción es la batalla final en la que encontramos al Abercrombie que yo esperaba con el grado justo de crueldad y realismo. Es una escena que se alarga demasiado y que resulta muy conveniente para marcar el final de la novela, pero al mismo tiempo resulta muy prometedora de lo que encontraremos en el siguiente libro. 

Otro de los problemas de la novela es que pesa de introductoria. Estamos una novela sin ningún tipo de clímax, sin giros inesperados, que se toma su tiempo para presentarte a los personajes y conseguir que confluyan, pero al mismo tiempo sin desvelártelo todo sobre ellos. Eso hace que el lector esté impaciente, esperando el momento en que la novela va a arrancar, hasta que finalmente sus ilusiones terminan en saco roto y se da cuenta de que eso va a ser todo. ¡Y aun así el libro cuenta con 750 páginas! De las que sobran un tercio, pues hay puntos de vista que no aportan nada y son una preparación para el siguiente libro (como es el caso de la de West y la de los amigos de Logen) y capítulos que resultan repetitivos, pues solo refuerzan puntos de la personalidad de los personajes que ya se habían mostrado.

Si la novela consigue ser interesante, que no se haga pesada y que se lea con facilidad es gracias a los personajes. Si hay algo de lo que sabe Abercrombie, cosa que ya me demostró en El mar quebrado, es que es capaz de crear personajes únicos, que son al mismo tiempo realistas y muy característicos. Pese a que la novela está en tercera persona, el autor domina a la perfección el discurso indirecto libre y el enfoque de punto de vista.

Para mí, este libro es el resultado de un autor que se ha leído a Martin, se ha dado cuenta de todos los problemas que hay en su famosa saga, ha intentado hacerlo bien y lo ha conseguido. Puede que Abercrombie no ha sido lo que esperaba de él, pero sí ha sido lo que esperaba de Martin: una épica fantástica que se refiere a un conflicto global que afecta a una gran extensión de territorio en el que hay muchos personajes con cierto peso en la trama y que se van entrecruzando los unos con los otros ofreciendo distintas perspectivas de los hechos. Y todo esto en un marco de magia antigua que está siempre presente y rige el mundo desde las sombras.

¡Al fin una novela multiperspectivista bien! Para empezar los personajes no viven vidas separadas, sino que se encuentran constantemente los unos con los otros de forma natural, cambiando de uno a otro para ver su perspectiva de una misma escena. Esto hace que la narración sea más dinámica y resulta enriquecedor para los personajes. Esto se debe a que todas las interacciones entre ellos son muy interesantes por el hecho de ser gente muy dispar de culturas muy distintas, por lo que sus ideologías chocan mucho. 

Abercrombie no solo domina con maestría las diferentes perspectivas, sino que además sabe exprimirle todo el jugo y aprovecharlo en su favor. Al buen uso del discurso indirecto libre logra implementar a los personajes tan bien en la narración que soy capaz de abrir el libro por cualquier página y adivinar de un vistazo cuál es el punto de vista que se está narrando. 

Aquí se puede ver lo de las frases cortas de Logen

¿Y cómo lo consigue? En gran medida, jugando con el estilo. Glokta es una persona muy reflexiva, por lo que sus capítulos están plagados de fragmentos en cursiva (que invaden la narración y los diálogos sin aviso previo) que reflejan sus pensamientos; Logen es un guerrero impulsivo, por lo que sus capítulos están llenos de oraciones cortas con poca pompa; Jezal es un joven engreído, mitad hombre mitad adolescente, por lo que sus capítulos están llenos de reflexiones triviales en la que todo refleja sus aires de superioridad; Ferro es medio salvaje por lo que sus capítulos reflejan esa violencia constantemente, tanto en las reflexiones como en los campos semánticos usados. 

Aquí se puede ver lo de las cursivas de Glokta

Sé que la reseña me está quedando mucho más larga de lo que esperaba, pero es que no puedo irme sin dedicarle un par de líneas a cada uno de los personajes principales (aunque no todos son punto de vista).

  • Logen: un mercenario a sueldo que, tras decenas de heridas en batallas que no le importan en absoluto, sirviendo a desalmados gobernantes que solo ansían el poder, viendo y sembrando la destrucción a su paso, está cansado de empuñar la espada aunque sabe que la violencia es un mundo que no puede abandonar. Al pensar que su grupo ha muerto decide seguir al mago Bayaz, en parte porque no sabe qué hacer con su vida. Logen rompe con el estereotipo de mercenario por el hecho de estar harto del mundo en el que vive y porque en el fondo tiene un gran corazón. Es especialmente interesante cuando llega a la gran ciudad y vemos el choque cultural  entre su mundo y el mundo "civilizado". Sus comentarios y la ingenuidad con la que ve el mundo son oro. Es mi personaje favorito.
—He combatido en tres campañas —comenzó—. En siete encarnizadas batallas. En innumerables incursiones, escaramuzas y defensas desesperadas, en todo tipo de acciones sangrientas. He combatido en medio de ventiscas, bajo el azote de los vientos, en mitad de la noche. No ha habido un solo momento de mi vida en que no estuviera luchando con uno u otro enemigo, con uno u otro amigo. Nunca he conocido nada más. He visto matar a un hombre por una palabra, por una mirada, por cualquier tontería. En cierta ocasión, la mujer de un tipo al que había matado me atacó con un cuchillo y la arrojé a un pozo. Y eso no es ni mucho menos lo peor que he hecho. La vida para mí tenía el mismo valor que una mota de polvo. Menos seguramente. Luché diez combates singulares y los gané todos, pero siempre combatí en el bando equivocado y por razones equivocadas. He sido implacable, brutal, cobarde. He apuñalado a hombres por la espalda, los he quemado vivos, los he ahogado, los he machacado contra una roca. Los he matado mientras dormían, mientras estaban desarmados, mientras trataban de huir. Yo mismo he huido en más de una ocasión. Me he orinado encima de miedo. He rogado con lágrimas en los ojos que no me mataran. Me han herido gravemente en innumerables ocasiones y he gritado y berreado como un bebé al que su madre retira la teta. Estoy convencido de que el mundo habría sido un lugar más habitable si me hubieran matado hace muchos años, pero no ha sido así, y, la verdad, no logro entender por qué. (Logen describiéndose)
  • Glokta: un exsoldado que fue capturado y sometido a terribles torturas durante años. Tras su liberación, empezó a trabajar en la inquisición, donde se dedica a torturar interrogar sospechosos de cualquier crimen hasta que confiesan lo que quiere oír la verdad. Pese a tener 35 años (flipé muchísimo cuando descubrí este dato), está tan lisiado y sufre tantos dolores que parece un anciano de 80 años. Me parece un personaje interesante y sus achaques están muy bien retratados, pero quizás hay demasiados capítulos sobre su dolor por lo que se hace repetitivo. En su lugar me hubiera gustado que se profundizara en su pasado Además, el personaje está tan mal que debería quedarse en casa en lugar de meterse en estos fregados, por lo que no me ha quedado clara su motivación. En realidad no disfruta con el sufrimiento ajeno, pero tampoco anda en busca de la verdad. Lo curioso es que el propio personaje tampoco sabe por qué hace lo que hace.Bayaz: es Gandalf, pero más canalla. Es un mago que se nota que ha vivido mucho y que el mundo le da un poco igual. No le importa hacer trampas o ser irrespetuoso. No solo es superior al resto, sino que sabe que lo es y actúa como tal.
  • Jezal: es el personaje destinado a ser el héroe, pero no se comporta como tal y no quiere serlo. Jezal podría se un Gary Stu: es guapo, carismático, fuerte, ágil, bueno con la espada, rico, simpático, un donjuán y tampoco es tonto. Pero tiene MUCHOS defectos. Es muy vanidoso, un engreído de cuidado que se cree mejor que el resto por su posición social y los menosprecia constantemente; es vago, solo participa en el certamen de esgrima por la gloria y no defraudar a los demás; es cobarde, tiene miedo a enfrentarse a sus contrincantes y cuando tiene que demostrar su valía solo quiere salir por patas; es un ligón, pero ha quedado atrapado en las redes de Ardee, que parece haberle absorbido el cerebro y es incapaz de pensar en nada más; no es tonto, pero no tiene conocimientos ni estudios ni le interesan.
Aquí se puede ver el pensamiento de Jezal

Lo engreído que es Jezal
  • Ardee: hermana de West es una mujer fuerte e independiente distinta. Se rebela contra la sociedad, pero porque le da la gana no porque sea una feminista revolucionaria. Es malhablada dentro de unos límites, tiene un serio problema con el alcohol, es inteligente sin ser "la más inteligente", ingeniosa y logra hechizar a los hombres por su personalidad, no por ser especialmente bella. El romance con Jezal me parece realista: no tiene futuro. Aunque Jezal está perdidamente enamorado, parece que ella solo esta interesada porque es la única persona con la que puede conversar en la ciudad. Hay pocas escenas entre ellos, pero se ve que no encajan bien pues no tienen nada en común y mientras Ardee domina la conversación, Jezal se ve reducido a un cavernícola que solo sabe soltar monosílabos. Además, a ser de distinta clase social, este último tiene claro que no puede estar con ella. 
  • Ferro: Otra mujer fuerte e independiente distinta. Quiere vengarse del emperador de los gurkhas por... ¿haber matad a la gente de su aldea y haberla tenido como esclava? No lo tengo muy claro, pues Ferro no solo tarda mucho en aparecer sino que no se profundiza lo suficiente en su pasado. De todas formas me ha parecido un personaje mu interesante. Es una salvaje, muy desconfiada, impulsiva y agresiva, incapaz de conversar con alguien de forma amigable y capaz de volverse en tu contra, no importa lo buena gente que hayas sido con ella.
Ferro siendo Ferro

Ídem
  • West: el hermano de Ardee. Importa menos mil, por suerte tiene pocos capítulos y entiendo que está ahí porque será importante en la siguiente novela
  • Sabueso: forma parte del grupo de mercenarios y amigos de Logen, a quien creen muerto. Sus dinámicas me parecen interesante, pero no me ha parecido que aportaran nada a la trama.

Sobre el mundo, me parece interesante, aunque se profundiza muy poco. El autor dosifica muy bien la información y prefiere mostrar el mundo en lugar de explicarlo, cosa que está bien. Aunque existe la magia, los magos están casi extintos y casi nadie cree en su existencia. Por eso se habla muy poco del tema, así que estoy a la espera de que se profundice más en los siguientes libros. Me parece curioso que Logen y Ferro tienen la oportunidad de escuchar el plan de Bayaz y desvelarnos la trama, pero no se lo preguntan ni les interesa, algo que no es forzado, sino coherente con ambos personajes.

Por otra parte se nos habla por encima de la organización política de los otros territorios, pero se centra más en la ciudad. Es curioso como la familia real no tiene ninguna importancia y son meras marionetas. Lo mismo sucede con la religión, en la que no se profundiza en absoluto. Eso sí, me hubiera gustado un apéndice que explicara claramente la jerarquías políticas y clases sociales, pero nos conformaremos.

En cuanto a la edición, empezar diciendo que he hechado en falta un mapa como Dios manda. Mi edición incluye uno, pero está en tinta invisible y tan desteñido que es imposible leer nada. Ahora bien, hay ocho páginas en blanco al final, entiendo que no había espacio para dedicarle una página propia. Por otra parte, hay varios errores ortotipográficos y bastantes laísmos. Es algo que no interfiere mucho en la lectura, pero me molesta porque en la sinopsis dice claramente que es una edición que "se ofrece  revisada y corregida definitivamente con motivo de esta edición". He ido comparando el libro con G, que lo tiene de la edición anterior y no han corregido absolutamente nada, me parece indignante.

En conclusión, estamos ante un debut muy prometedor. Es una novela de fantasía épica adulta muy introductoria, casi sin trama y con un final artificial, pero que resulta entretenida y se lee con facilidad gracias a sus brillantes personajes. Estos no solo rompen con los estereotipos del género, sino que además son distintivos, realistas y están muy bien caracterizados. A eso hay que sumarle una narración multiperspectivista muy bien llevada con un gran uso del estilo indirecto libre y con una buena implementación de los personajes en la narración. Es cierto que la novela carece del tono oscuro que esperaba, pero quedo con ganas de ver qué más es capaz de ofrecernos el autor.

Cosas que he aprendido:

  • Novela multiperspectivista bien.
  • Mujeres fuertes e independientes distintas
  • Cómo dar voz propia a los personajes
Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:



PUNTUACIÓN...3'5/5!

Primeras Líneas...