miércoles, 13 de mayo de 2020

Viñeta del lector 64#


Normalmente esta sección suelo compartir con vosotros una Viñeta y hacer un poco de reflexión sobre ella. Pero en esta ocasión, voy a volver a cambiar un poco la dinámica, y es que hay imágenes que lo dicen todoPor eso, en esta ocasión os dejo cinco viñetas que me han parecido muy curiosas y unas poaccs líneas sobre cada una. Estaré atenta a vuestras palabras, a ver qué os sugieren. Click en ellas si las queréis ampliar. ¡Nos leemos en los comentarios!



Por supuesto, defiendo los libros como algo más allá de un elemento decorativo, pero en este caso, no puedo quejarme de esta escultura, puesto que son libros que se venden exclusivamente para hacer este tipo de patrones.


Siempre he querido hacer algo así, me parece un misterio cómo se mantiene en pie.


No podría estar más de acuerdo


Por desgracia, es una ilustración (muy bien hecha), ojalá hacer esto con libros de verdad, sería maravilloso.

Y es que a veces, necesitamos los libros tanto como aire para respirar.


viernes, 8 de mayo de 2020

El arcano y el jilguero, de Ferran Varela

Conocí este libro gracias a G. Él lo vio por Goodreads, lo compartió y a mí me gustó la portada. He de confesar que me gustó, precisamente porque no me fijé en lo tétrica que es. En la Celsius, G fue a la charla del autor y terminó comprando el libro. Y le gustó. Mucho. Pero mucho mucho. Y bueno, yo me aproveché de sus libros, se lo robé, y aquí os traigo la reseña. ni qué decir que me ha encantado.

Título de la obra: El arcano y el jilguero
Autor: Ferran Varela
Editorial: El Transbordador
Año de edición: 2019
Extensión: 374 páginas
Encuadernación: rústica con solapas
PVP: 23€ (papel) / 4,90€ (digital)
Ilustración de cubierta y mapa interior de Manuel Gutiérrez

Sinopsis:
Mezen el Ariete es un Arcano del Tormento, un demonio inmortal que disfruta desollando a sus víctimas. Su oficio, torturador al servicio del Imperio, lo ha llevado a cometer crímenes aberrantes contra personas indefensas, y la única ayuda con la que cuenta para sobrellevar la culpa es el convencimiento profundo de que lo hace por un bien mayor.

Pasa los días viajando de un frente a otro, rindiendo ciudades asediadas y sofocando rebeliones para el Emperador Thien Seedveen, un tirano megalómano del que ha jurado vengarse en cuanto no haya más tierras por conquistar. Sin embargo, el precario equilibrio de la danza que debe bailar para perseguir sus propios fines mientras finge lealtad al Imperio se ve alterado cuando conoce a Nara, una huérfana de guerra que no lo trata como al monstruo que él mismo cree ser.

Por qué este título
«—¿De verdad crees que podríamos vivirlo como personas normales y encontrar la paz? ¿Que pasaríamos desapercibidos si nos marchásemos a una villa perdida detrás de las Cumbres Rojas? [...] ¿Un Arcano del Tormento y un jilguero huérfano de guerra?
—Tú no eres un demonio y yo no soy ningún pajarito. Somos Mezen y Nara. Nada más.»

Opinión:

De verdad que no sé ni por donde empezar. Ni siquiera he decidido aún qué puntuación voy a darle al libro, pero espero que escribir esta reseña me abra los ojos. A ver si tengo una iluminación o algo así.

A veces, me sucede algo mágico con los libros. ¿No os ha pasado nunca que sabes que un libro te va a gustar nada más leer el primer párrafo? Vale, Omaira, todo este tiempo tenías razón: el amor a primera vista existe. Eso es lo que me pasó con este libro. Nada más leer el primer párrafo, quedé cautivada por la prosa.

Adelante, os invito a leerlo por vosotros mismos, está al final de la reseña. ¿Lo habéis leído? ¿Sí? Entonces habréis sentido lo mismo que yo. Es un primer párrafo que dice mucho. Dice que el autor es alguien con un vocabulario rico, que sabe mostrar la belleza del lenguaje y es capaz de crear poesía con él. Promete que esta va a ser una historia épica, en la que hay mucho que perder y poco que ganar. Ese primer párrafo te dice que esta va a ser una historia oscura y que el autor no va andarse con chiquitas. Y eso solo con el primer párrafo.

Me he prometido ser sincera en esta reseña, así que diré que el libro me enamoró antes siquiera de leer el primer párrafo. Por favor, os invito a ojear el libro la próxima vez que vayáis a una librería, os aseguro que merece la pena, porque desde la pantalla no podéis ver ni una décima parte de lo maravillosa que es esta edición.

Me quejo de que los libros están caros, y eso es porque la relación calidad precio no compensa. Pero os prometo que este libro vale euro a euro el precio de la tienda (22, si es que os lo estabais preguntando). Es un libro que me costó empezar, pues no podía parar de acariciarlo con reverencia. no solo es un libro cuidado a nivel de corrección, sino también es un producto de calidad: el papel cruje al girarlo y las ilustraciones, no solo acompañan, sino que dan categoría al libro. Un aplauso muy fuerte para la editorial, ojalá todas hicieran un trabajo tan bueno como este.


Pero no creáis que este libro es meramente decorativo. Si creéis que la edición es espectacular, es porque no habéis visto la prosa del autor. De verdad, me gustaría preguntarle cuánto tardó en escribirlo, porque es un libro que está escrito con mucho mimo, como si cada palabra estuviera calculada al milímetro, con la precisión de un cirujano, para expresar exactamente lo que quería transmitir el autor.

Ya sabéis que soy muy fan de la prosa de Rothfuss. Hasta ahora, creía que Perea y Cotrina escribían igual, pero me equivocaba. De ambos autores me gusta mucho la prosa y tienen fragmentos magníficos. Pero son unos imitadores. En cambio, Varela es capaz de capturar la esencia de un sentimiento y encerrarlo en palabras. Puedes abrir el libro en cualquier página y perderte entre sus letras. Pese a la oscuridad que esconde el libro, pese a toda la sangre y el horror, es uno de los libros más bellos que he leído. La de Varela, es ese tipo de prosa que te acuna y acompaña a lo largo de toda la lectura, que sabe acelerar y frenar siguiendo un compás que no puedes ver, pero que sabes que está ahí. Este libro es una sinfonía que te arrastra y se lleva parte de tu alma consigo. Un libro que se lee con calma, porque quieres paladear cada palabra.
«La Cordillera del Mordisco Blanco se alza ante mí como la quijada de un titánico lobo salvaje. Sus cumbres, las más altas del mundo conocido, recortan el horizonte a dentelladas. Cabalgo con la mirada puesta en la única mella de esa mandíbula, el Paso de la Cellisca. Es la entrada sur a la llamada "frontera fija", el territorio asentado del Imperio. Me estoy metiendo en la boca de un monstruo insaciable»
Pero ¿qué es eso sin unos buenos personajes? Y es que el protagonista y narrador es de lo que no hay. Un antihéroe con todas las letras. Hacía mucho que no me encontraba un protagonista como este, es como si solo hubiera tomado helados de vainilla hasta ahora, y de repente, hubiera descubierto el chocolate negro. ¿Sabéis los mercenarios de los libros? ¿Esos asesinos que son enviados por el villano de turno para luchar contra el protagonista? Esos que se deleitan torturando a inocentes, que matan a niños sin mostrar un ápice de compasión y que solo dejan un rastro de horror y muerte a su paso. Os presento al Arcano, nuestro protagonista.
«El Ariete abrió las puertas [...] ¿Queréis saber cómo lo hizo? Os contaré su secreto: él sabe someter la mente de los hombres. No importa que sus enemigos sean cinco cinco mil, contra sus artes no existe defensa alguna. Mete sombras en sus cabezas, susurros en sus oídos. Así los controla. Primero los despoja de valor y después los viste de escalofríos. Ofusca sus sentidos con la angustia y la congoja. Les hace sentir el pánico en el tuétano de los huesos y convierte este pavor en su arma. Los envuelve en una mortaja de tinieblas, aislando a cada uno del resto. Hace que un soldado deje de apoyarse en sus compañeros, que actúe por su cuenta, que tema por su vida. Hace que se sientan vulnerables, y solos, y perdidos. Consigue un uno contra uno en un terreno en el que un Arcano del Tormento no tiene rival: el terror visceral, la tortura y la agonía.»
El Arcano es un oficial del Imperio que se dedica a rendir ciudades asediadas y sofocar rebeliones por medio del miedo. Es capaz de asesinar a cualquiera solo para conseguir su objetivo, hombre, mujer o niño. Y no se contenta con eso, sino que los tortura de las formas más brutales, desollándolos vivos, rompiendo sus huesos uno a uno mientras gritan hasta quedarse sin cuerdas vocales. El Arcano sabe hacer que sus víctimas sigan despiertas pese al dolor, solo para que vean cómo juega con sus entrañas y rebana sus extremidades o quema su cuerpo. Y luego, despelleja sus rostros, los curte y los añade a su capa de rostros. Estoy segura de que ya os cae bien.

¿Podéis ver el gran reto que tiene entre manos Varela? Me parece algo muy arriesgado, pero el autor lo consigue con creces: hacer que nos pongamos en la piel de este personaje, que conozcamos los hechos que motivan sus actos, que comprendamos sus principios, que veamos más allá de esa terrible capa de rostros y descubramos al hombre que carga con ella. Sus deseos, sus miedos, su moral. Sí, porque de eso va la novela, de la lucha en la frontera, pero no una frontera geográfica, sino moral. Los límites entre el bien y el mal nunca antes habían estado tan difusos. ¿Serías capaz de matar una persona para salvar a miles?
«¿Oyes la voz de la playa? Suena a calma y a arrullo, a nana y a sal. Sisea secretos a las rocas cada vez que las besan sus ola. Lame arenas mancilladas y les devuelve la virginidad perdida. El rumor y la resaca renuevan el mundo a cada latido. Pequeños principios y finales concatenados en una melodía infinita. Su tempo es el palpitar del corazón del océano —le digo con el susurro más armónico que consigo entonar y pausando el ritmo para adaptarme al murmullo del agua—. Concéntrate en su canción, deja que la espuma del mar arrastre tus pensamientos a la deriva y despeje tu cabeza. Entrégate al sosiego del olvido y, a cambio, recibirás el descanso de una mente blanca, pura y vacía.»
No nos equivoquemos al pensar que por ser una novela de fantasía el caso de este personaje es tan excepcional. Varela da voz a esas personas que participaron en la tortura de judíos, y que, tras la guerra, regresaron a sus vidas tranquilas. Esa gente que luchó en el frente, que mató y vio morir, sin combates justos, y que ahora te habla del tiempo en el ascensor. Esa gente que ha hecho cosas terribles, que carga con ello y sigue teniendo coraje para levantarse un día más.

Es difícil. Muy difícil. Pero Varela humaniza a este personaje, y aunque he sido incapaz de ponerme de su parte, aunque he sido incapaz de ponerme en su piel porque eso no me haría ser quién soy, sí he podido empatizar con el personaje, y aunque no he compartido sus motivaciones, sí las he comprendido.
«Me lamo el índice y el pulgar y apago la vela. La noche nos engulle. Su negrura se me antoja el lienzo ideal para pintar un escenario digno de un hijo de Tirvo. La madera cruje, el viento silba; una música envidiable para acompañar a la obra. El vaivén de las olas nos mece la cuna y el rebramar del océano nos marca un tempo quedo y tranquilo. Nara y yo estamos aislados del resto del mundo, a solas, en una burbuja de tinieblas. Espectadora y cuentacuentos cabalgando a lomos de etéreos hipocampos por la tenue frontera de los fiordos oníricos. Somos en parte sueño, en parte delirio. Somos poesía en la oscuridad. Sonrío, aclaro la voz y abro el telón del teatro de las historias.»
Sé que os he hablado muy bien de la prosa, pero pese a ello, el primer capítulo no es fácil. Y no es fácil a nivel emocional. Leer sobre cómo el protagonista tortura de una forma terrible a una niña (con descripciones muy gráficas y explícitas, sin importar qué tan atroces sea) hace que inmediatamente sientas un profundo rechazo hacia él. Pero hay un contexto, algo que nunca tenemos en cuenta cuando pensamos en los villanos. La mayoría de la gente no mata y tortura a los demás por placer, siempre hay unas motivaciones, sean más o menos nobles. Y lo mejor es que Varela lo consigue sin dotar al personaje de una infancia trágica y terrible, un recurso muy usado hoy en día.

Todas las cuestiones morales a las que se enfrenta el protagonista, todas sus dudas y vacilaciones internas, sus reflexiones sobre qué es lo correcto y descubrir la profundidad que se esconde tras su máscara de impasibilidad han hecho que quede maravillada con la obra. Y es que el Arcano es un personaje muy realista (pese a que en la sinopsis lo llaman demonio), pues para no ser como los héroes al uso, ni siquiera sabe luchar. Si hay una sola pega que tendría que ponerle al personaje es que su pasado permanece demasiado en las sombras. El protagonista se aferra demasiado al momento presente y trata de desvelarnos lo menos posible sobre su pasado. Sabemos cosas generales, pero no detalles concretos, y me he quedado con muchas ganas de más.

Por otra parte, aunque el libro está casi enfocado en el Arcano, hay algún que otro personaje secundario a destacar, como es el caso de Nana, una niña que ha sufrido mucho (más que la mayoría de personajes de Juego de tronos, seamos sinceros) y muy perspicaz, pero cuya evolución me ha parecido poco creíble y precipitada; hubiera agradecido muchas más interacciones con el Arcano. Otro personaje a destacar es Loria, una mujer fuerte e independiente dentro los límites de la sociedad en la que se encuentra, y que además es lesbiana, pero eso está muy bien tratado porque no es lo que define el personaje.


Pasemos ahora al worldbuilding, otra cosa que me ha parecido fantástica. No sé si os habéis fijado, pero el libro tiene apenas 370 páginas. ¿Qué puedes esperar de una historia tan corta? Pues en este libro está mejor tratada la ambientación que en los tres libros que llevo de Juego de tronos. A nivel geográfico, el mapa es perfecto, y no me he perdido, está indicado todo lo que es necesario y las escalas están bien.

A nivel de sociedad, se trata muchísimo el pueblo llano. Podemos ver cómo sufre la guerra el pueblo y todas las consecuencias que ello conlleva. Aquí las sociedades importan. Y sí, digo sociedades en plural porque, como en la vida real, cada pueblo es un mundo y tienen sus costumbres, su arte, su cultura, mitos, rituales e incluso dialectos propios, pese a haber sido conquistados. Todos los pueblos por los que pasa el Arcano están bien caracterizados a ese nivel. Puede que no se dé tanta profundidad como da Sanderson, pero a veces, una simples pinceladas son suficientes. La importancia que se le da al folclore y el hecho de que se narren algunos mitos sobre la creación de lugares, de estatuas, que haya refranes, juegos de mesa o que se esnife polvo feérico son detalles que he visto en pocas novelas. Quizás sí me hubiera gustado saber más sobre la capital y el gobierno del emperador, todo eso de politiqueo y nobles que Sanderson trata tan bien, pero conocer la periferia también está bien. Por ejemplo, me han parecido brillantes las estrategias del Emperador para pacificar a los pueblos conquistados, en especial todo el tema de las levas.
«—Batirme en duelo por el Imperio es más que mi modo de honrar al Emperador; es lo único que logra hacerme sentir viva. En el momento en que dejo la mente en blanco puedo percibir más. Ser más. Es como si Varseen me poseyese, como si mi ánima formase parte del arte de la esgrima. No te imaginas lo que es prever cada golpe y apartarse solo lo justo en cada esquiva. Notar en la cara el soplo de aire que empuja el filo del enemigo, oírlo silbar cortando el éter. Sentir a través del acero cómo cede la carne del adversario en el preciso instante en que la punta de tu estoque atraviesa su piel. Saberte en la frontera entre el Plano Físico y el Etéreo, en el latido exacto en que matar o  morir son las dos caras de una moneda girando. Es la esencia misma del poder, lo más cerca que puedes estar de ser un dios»
En cuanto a la magia...bien, resulta que es prácticamente inexistente, algo poco habitual en un libro de fantasía. Claramente no es nuestro mundo, no solo por la geografía, sino porque hay seres fantásticos, como las lamias o los hipocampos, pero no tienen poderes mágicos, algo que me ha parecido muy curioso. Y arriesgado. Pero al autor le sale bien, este libro, con magia, sería algo muy distinto.
«El trueno retumba con fuerza. Su eco resuena rítmico. Aciago. Funesto. Como un terremoto acompasado. Como un cascabel vibrando en la cola de una quimera. Como un millar de tambores de asedio redoblándose a las puertas de Tirvo.»
Como habréis notado, hasta ahora solo he ensalzado la novela. ¿Acaso es perfecta? Por desgracia no. Y es que si os habéis fijado, aún no os he hablado de la trama. Ya, debería haber sido lo primero, pero he preferido dejarlo para el final. La trama no es que sea mala, en absoluto, la historia no son solo divagaciones del protagonista, sino que es entretenida. Pero esperaba más. Lo que me ha faltado es una trama principal, o al menos, una trama principal que avanzara. Desde el principio sabemos que el Arcano quiere esperar a que el hijo del emperador crezca para matar al padre porque es un tirano. y mientras, se dedica a pacificar las ciudades para que el Emperador (al que odia) se apodere de ellas con el menor número de bajas posibles, en ambos bandos. Así que la trama del libro consiste en seguir al protagonista yendo de un sitio a otro rindiendo ciudades.

 No me parece un gran plan, la verdad. Entiendo lo que hace el protagonista y que no tiene la capacidad para hacer mucho más, pero es que esto no lleva a ningún lado, porque no parece que vaya a matar al Emperador por el momento ni que su hijo vaya a subir pronto al poder. Por lo poco que sabemos, el niño podría ser un recién nacido. Así que en general el viaje del protagonista no es un viaje del "héroe" al uso, porque aunque quiere ir a Eraqqa, no tiene una meta final. De todas formas, no se hace repetitivo ni aburrido, eso que quede claro.

El final era lo que me daba más miedo, y me daba miedo porque era incapaz de imaginar un final. ¿Cómo va a haber un final si no hay un objetivo, para empezar? Pese a todo, el final es satisfactorio, aunque para mi sorpresa, es bastante abierto. Además, me ha parecido muy abrupto y precipitado, creo que al libro le hubieran ido muy bien unas cincuenta páginas más. Y es que el final (llegar a Eraqqa y hacer todo lo que se tiene que hacer allí) sucede en menos de 20 páginas. No, así no se hace. No solo es que la ciudad no está perfilada en comparación, es que parece que acaba de llegar y ya lo ha solucionado. Este libro necesitaba un final mucho más desarrollado, es una lástima.

En conclusión, he de admitir que no entiendo por qué este libro ha quedado sepultado bajo toneladas de novedades, teniendo en cuenta la calidad que tiene. Un libro de fantasía oscura valiente, que trata muy bien la moralidad y que cuenta con un narrador protagonista deleznable pero muy humanizado, hasta el punto de que no te queda otra que empatizar con él, pese a todas las atrocidades que comete. El trabajo de creación de mundo me parece maravilloso, pues aunque es superficial, unas pinceladas aquí y otras allá configuran una sociedad completamente creíble. En cuanto al lenguaje, no te queda otra que caer enamorado de sus letras. Sí que es cierto que falta algo de trama general y más desarrollo en el final, pero por lo demás, es perfecto.

Cosas que he aprendido:

  • No hace falta crear siempre sociedades muy detalladas, a veces basta con pequeños detalles.
  • El folclore importa
  • Un ejemplo muy bueno de lo que es de verdad una prosa magnífica
  • El contexto importa
  • La importancia de las levas
  • La gente que hace el mal por placer, sin una justificación, es muy poca 

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:

PUNTUACIÓN...4'5/5!

Primeras Líneas...


martes, 5 de mayo de 2020

Visto en las redes 35#

Hola! ¿Cómo va todo? Yo bastante bien, la verdad, muy tranquila y sin estrés. Voy poco a poco con mi TFM, leyendo y viendo alguna que otra serie para variar un poco. Eso, sí, no estoy leyendo tanto como esperaba. Y vosotros, ¿cómo lleváis el confinamiento?

Para hacerlo un poco más ameno, hoy os traigo una nueva entrada de Visto en las redes, que seguramente será un poco más larga de lo habitual. Espero que la disfrutéis y que podamos debatir sobre un montón de temas interesantes. ¡No os olvidéis de comentar todo aquello con lo que estéis o no de acuerdo!

Eso sí, antes de nada, empezaré explicando en qué consiste la sección para aquellos que aún no lo sepan. Ya sé que estos párrafos que vienen a continuación son muy repetitivos, pero siempre hay gente nueva que no sabe en qué consiste la sección y me gusta informar de ello. Visto en las redes es una recopilación de todos aquellos tweets que me han parecido interesantes (y a los que he dado retweet) publicados estos dos últimos meses (en esta ocasión en marzo y abril) por diversas personas, y una selección de las reflexiones relacionadas con el mundo literario que he compartido por las diferentes redes sociales. Es decir que...¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada! 

Me decidí a crear esta sección como excusa para hacer debates porque sé que algunos de vosotros no me seguís en las redes sociales tranquilos, estáis en la lista negra (tanto porque no os interesa como porque no tenéis una cuenta) y pensé que os podría parecer interesante tener una recopilación de esta información. Así, todos los que no tenéis redes podrías estar al tanto y los que me seguís, pero estáis saturados, podríais tener un resumen. 

Como sabéis, el blog está en varias redes: en Twitter, en Facebook, en Instagram, en Goodreads y en Bloguers (podéis acceder a mi perfil de cada red social haciendo click en los enlaces), pero estoy especialmente activa en Twitter, Facebook y recientemente Instagram, por lo que en esta sección me centraré en esas redes sociales.

Repito, como en cada ocasión, que la idea de esta sección no es completamente mía (siempre hay que dar créditos). Me inspiré en una sección muy parecida en el blog de Deja volar tu imaginación llamada Citando a Twitter. En ella, Patt recopila algunos de sus retweets favoritos, aunque siempre están relacionados con reflexiones sobre el mundo en general, no centradas en el ámbito literario. Además, es una sección que tiene muy poco activa, tanto que a este paso, como no la actualice, dejaré de darle créditos.

Por cierto, hay algunos mensajes que están en inglés, pero tranquilos, para aquellos que no dominen el idioma, los he traducido tan bien como he podido. Y sin más dilación, os dejo con la entrada:


Visto en Twitter

Soy muy de la corrección ortográfica, por lo que hoy os voy a compartir algunas indicaciones de Xavier Beltrán, que siempre me descubre detallitos sobre la lengua la mar de interesantes. Por ejemplo, yo no tenía ni idea de que estas siglas no tenían plural, suena muy natural. Eso sí, os informo de que oenegé, como palabra, está aceptada en la RAE (queda terrible, lo sé).


El segundo aviso de Xavier Beltrán que os comparto es este. Anda que no he visto yo escrito "másters" o "pósters"... En esta ocasión, creo que seguiré el consejo de Xavier Beltrán y diré "carteles". Es que ambos plurales suenen terribles, pero si es lo correcto, no queda otra.


Junto a Patt, soy una gran defensora de la importancia de la traducción y, como dice Scheherezade Surià, no es tan sencillo como sustituir una palabra por otra. Y no lo digo solo por los chistes lingüísticos, sino también por el esfuerzo de usar construcciones que suenen naturales, y también por la importancia de captar el estilo de un autor y ser fiel al vocabulario que usa. Esto "The most obvious part was a hollow, echoing quiet, made by things that were lacking" se puede traducir como "La parte más obvia era un hueco, resonando silencioso, hecho por cosas que faltaban" o como "El silencio más obvio era una calma hueca y resonante, constituida por las cosas que faltaban". Creo que todos habréis visto cuál es la diferencia.


Esto que explica Estrella García va mucho con lo anterior, aunque aquí se puede hacer más referencia al humor, por ejemplo, pues para ser fiel al original no tienes que traducir la broma tal y cómo está, sino ver qué efecto quería conseguir el autor y trasladarlo a otra lengua. En ese caso, lo importante es hacer reír al lector, no si el chiste se traduce palabra por palabra o no.


Si hay una cosa que me pirra, es descubrir palabras nuevas, como esta que nos muestra Laura Martín-Pérez. "Destoserse". Me encanta. No sabía que existía algo así. Qué lástima que no aparezca nunca en los libros


Me parece muy curioso cómo se juega con las cifras para vender más. Muy buena apreciación de Xavier Beltrán, lo cierto es que nunca hubiera caído, pero si uno se para a pensar un momento... ¿Os habéis fijado en algo así en algún libro que habéis leído?


No soy fan de subrayar libros, principalmente porque nunca tengo un lápiz a mano o porque lo perdería, en caso contrario, subrayaría mis partes favoritos e incluso haría alguna que otra anotación. De todas formas, esta comparación que nos comparte María José Castaño me parece preciosa :)


Otro consejo lingüístico de Xavier Beltrán que me ha dejado con la boca abierta. No tenía ni idea de que iba sin tilde, ¿y vosotros?


Muy de acuerdo con esta crítica de Alma prendida. Me parece indignante cuando las editoriales hacen cosas así. Yo por un libro digital no pago más de cinco euros, más me parece excesivo. Por lo que he oído, hacen este tipo de cosas para que, al ser tan poco la diferencia, prefieras comprar el libro en papel. Menuda vergüenza.


Este mural que nos comparte Gabriel A. Rancel me parece una maravilla. Pero de verdad, qué grandes los artistas ha quedado precioso. Ojalá esto en mi ciudad, de verdad, es que me encanta ha quedado precioso. ¿Habéis visto alguno así en directo?



Muy de acuerdo con Victorian Spirit. Esta cuarentena no me he sentido muy agobiada por no poder salir de casa porque soy una persona que disfruta de las vacaciones encerrada en mi habitación, así que es eso, en parte me siento como en vacaciones. Por otra parte, gracias a libros y películas he dejado de estar en mi cuarto en más de una ocasión y he visitado mundos increíbles. Ayer, por ejemplo, fui perseguida por un grupo de policías y asalté un barco. ¿Y vosotros? ¿Dónde habéis estado esta cuarentena?


Con esto de la cuarentena, muchos autores pusieron sus libros digitales gratis, cosa que me parece estupenda...si no puedes permitirte comprarlos. Libros digitales por menos de tres euros y que alguien se queje de que no seas solidario y lo pongas gratis...no me parece bien. A ver si eres tú solidario con el autor y se la compras. Adquirir esas obras gratis, como dice Íñigo Sota, me parece menospreciar todo el trabajo que hay detrás. Vale que la cultura tenga que ser accesible, pero no gratis, que los autores no viven del aire.


En relación con lo anterior, este comentario de Trotalibros. Menos mal que ahora se han calmado un poco las aguas, pero es que al principio parecía que se había desbordado el mar de tantas novelas gratuitas como se ofrecían. Esa cantidad de obras me daban para leer no solo para esta cuarentena, sino hasta la siguiente (sea cuando sea). Como ya he dicho antes, me parece bien algún caso puntual, pero es que dar novelas gratis precisamente ahora que la gente va a querer comprarlas es como si una tienda de velas empezara a regalarlas cuando hubiera apagones.


Gracias a PreviouslyBooks por esta notícia, pero aviso desde ya que la editorial decidió cancelar esta campaña, y menos mal. No sé vosotros, pero a mí me parece una tontería monumental. Como digo, estoy a favor de la diversidad y actualmente debería haber obras más diversas, pero no podemos cambiar algo que ha sido. Me parecería una incongruencia poner en la portada a un Romeo y Julieta de raza negra cuando eso se contradice con el contenido. El pasado, pasado está, ahora hay que centrarse en el futuro. ¿Qué opináis vosotros?


Este comentario de Xavier Beltrán me ha parecido curiosísimo. Es cierto que antiguamente se traducía el nombre de los autores de este modo, e incluso yo tengo un ejemplar de Oliverio Twist. Por suerte, se dejó de hacer y ahora todos estamos familiarizados con Jane Austen, William Shakespeare y Charles Dickens, pero hay autores con los que esta modificación no se ha hecho. Todos conocemos a Verne y Dumas por "Julio" y "Alejandro". No estaría mal devolverles su nombre original, pero me parece curioso que no se hayan cambiado. ¿Puede que sea porque es bastante parecido? ¿Qué opináis?


Me confieso culpable de ser tan cotilla como Xavier Beltrán. Cuando voy a casa de alguien siempre me pongo a curiosear sus títulos, me fijo en las fotos y también si hay estanterías o gente leyendo en una película o serie, paro el metraje solo para investigar de qué libro se trata. ¿Os pasa lo mismo?


Menudo chiste este de Fuente. Acabarse los libros, aún me estoy riendo. Buah, tengo en casa unos cincuenta, y eso solo son los autoconclusivos. Y no estoy contando tampoco los digitales. Eso sí, pensaba que esta cuarentena iba a leer mucho más y tampoco, no sé vosotros.


He de decir que al principio la iniciativa que nos cuenta Eduardo Suárez me parecía interesante. Me parece fantástico que revaloricen el trabajo de librero y cómo puede ayudarte a encontrar lo que quieres con una charla. Que sea capaz de encontrar seis libros que te gusten me parece probable, 12 ya me parece más difícil, pero, ¿cuarenta? ¿De verdad sería alguien capaz de encontrar 40 libros a mi medida? Dudo que ni yo misma sea capaz. ¿Qué opináis vosotros?


Muy de acuerdo con Bela. A mí me da igual esperar por un libro (llevo esperando el tercero de Rothfuss desde hace años), siempre que el resultado sea de calidad. Últimamente las editoriales sacan muchos libros, como si caducaran y cada mes hicieran falta unos cuantos nuevos. No hay prisa. Lo importante es que esté bien traducido y corregido.


Es una buena pregunta esta que nos plantea Esther. Yo, como digo, lo llamo "Cultu". ¿Y vosotros? Tengo curiosidad.


Muy de acuerdo con esto que dice John V. Mirgnesie. Antes de empezar un libro nuevo, necesito que pasen un par de horas, para terminar de asimilar el anterior, para terminar de salir de un mundo y prepararme para entrar en otro. Ese tiempo tras cerrar la última página también forma parte de la lectura, porque hace que te replantees todo lo leído.



Preciosa esta cita de Marcel Schwob que comparte Alhana. Todo lector construye entre líneas, cada uno se imagina el mundo a su manera y rellena los espacios en blanco añadiendo detalles y haciendo el mundo más rico. Si nos limitáramos a lo escrito, la lectura perdería toda su magia. Hay que ver las sutilizas, entender los dobles sentidos y comprender tanto lo que se dice como lo que no se dice.


No sé si podéis leer bien esta captura de Ponsi, pero básicamente han rechazado su manuscrito porque no tiene suficientes seguidores en sus redes sociales. Este tipo de cosas me recuerdan que las editoriales no son casas de la beneficiencia, sino empresas que no buscan libros de calidad, sino libros que vendan. No porque una editorial publique un libro eso significa que sea un libro bueno de verdad. Por supuesto, no todas son así, en absoluto, pero aún así, hay que dejar de verlas como grandes promotoras de la cultura que eligen sus publicaciones según un criterio artístico y no como un negocio.


Lo que hace el márketing, muy bien visto esto por parte de Eduardo Huchín Sosa. Este tipo de fajas y frases promocionales me las creo tanto como cuando mi pareja me dice que X es la mejor película que ha visto nunca...junto a otra cien. Eso sí, nunca había encontrado algo tan descarado como esto.


A veces la gente tiene un morro que se lo pisa. Es verdad que esto de las colaboraciones no es el chollo que todos creen, pero de ahí a revender el libro hay un mundo, y más si ni siquiera ha salido aún a la venta. Me levanto el sombrero ante la actitud tranquila de la autora, Beatriz Esteban, que ha sabido manejarlo muy bien.


Poco tengo que decir a esto, ya sabéis que me preocupa e interesa mucho la traducción de los libros, y esta metáfora que nos comparte Scheherezade Surià sobre el proceso de traducción me parece espectacular.


Wow. de piedra me he quedado al enterarme de esto que nos comenta Celia Peláez. Me parece superinteresante. Es genial que haya un supervisor de este tipo de cosas, suponía que las series y películas contactaban con un experto, pero no tenía ni idea de que había un cargo oficial así. Lo cierto es que en el mundo hay trabajos la mar de curiosos.


Confieso que yo seguramente no me hubiera fijado, aunque si Alma Prendida dice que era importante para la trama quizás sí. No es la primera vez que me encuentro este tipo de incoherencias, de cuando el autor pensaba escribir algo, luego lo cambió y en algunos sitios queda la versión anterior. Me pasó en Sopa de elegidos, donde aparece una carta que menciona un lugar y más adelante vuelve a salir la misma carta, transcrita talmente, pero el lugar tiene otro nombre. ¿Os habéis encontrado alguna vez un fallo así?


Me pareció fantástico escuchar la notícia de que bajarían el IVA de los libros digitales, pero ¿vosotros lo habéis notado en el precio? Como dice Mientrasleo, me parece que los precios van a ser los mismos. Es cierto que hacer un libro digital también conlleva su trabajo, pero que algunos tengan el mismo precio que un libro de bolsillo me parece indignante. Sí que es cierto que muchos autores lo ponen a precios aceptables, pero es que hay casos en los que los precios son abusivos.

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No podría estar más de acuerdo con esto que dice Mientrasleo. A mí, el Día del libro, me gusta pasearme por los puesto, ver la gente y los libros tan unidos, pero por lo general no suelo comprar nada porque a) el descuento es mínimo y b) ya compro libros el resto del año. Lo más interesante son las charlas y quedadas que se organizan, pero en mi ciudad no suele haber. En cuanto a los autores, coincido en que no me importan mucho. Es interesante verlos y conocerlos en persona, pero una vez y ya. Mirad que me gustan Sanderson y Rothfuss, por ejemplo, pero no me he visto vídeos sobre sus charlas. Yo separo autor de obra, lo que me interesa es lo que escriben, no cómo son, aunque a veces lo uno influya en lo otro.


Muy de acuerdo con esto. No suele leer libros de autores independientes porque me he llevado muchas decepciones en cuanto a corrección, pero esto también es algo que no deberíamos dejar pasar en los libros publicados por editoriales. Así que decidí unirme a la cruzada de Alma Prendida y dejar de estarme calladita. Por eso, aunque no mire los libros que leo con lupa, me estoy apuntando todos los errores que encuentro y compartiéndolos por Twitter.


¡Qué envidia siento hacia Jabi por tener todos los libros de Sanderson! Eso sí, esta foto me ha hecho mucha gracia, la verdad es que el autor tiene unos tocho libros de cuidado y en este caso, casi cuela.


Muy de acuerdo con esto que dice Hollie Deschanel, estoy cansada de gente que desprestigia todo un género solo porque no les gusta, cuando los gustos son SUBJETIVOS. A mí me pasa con la romántica, que no me gusta en parte porque me parece que todas sus tramas son muy repetitivas, pero hay gente a la que eso no le molesta y que puede leer decenas de libros románticos con una misma trama solo por lo bien que se transmiten los sentimientos. Cada cuál sus gustos, pero a) no hay que generalizar (hay libros de romántica que me han gustado) y b) que un género no te guste es algo subjetivo y no indica que los libros de ese género sean malos.


Visto en Facebook

Me ha parece muy interesante esta observación de Javier Castillo que comparte Página Negra BlogFan, es algo en lo que no había caído. Seguramente, los autores van a ignorarlo (a no ser que sea una obra centrada en la cuarentena), al igual que han ignorado muchos otros otros sucesos importantes que han sucedido estos años, como la crisis, los atentados, la gripe A, el terremoto de Haití,... y muchos otros. O eso o van a optar por situarlo en 2019 o 2021. En todo caso, sin duda sería un fallo grande a nivel de realismo si los autores lo obvian.


Quedé muy impresionada ante la increíble colección de libros de El principito que posee Entre montones de libros, y eso que dice que solo son "algunos" de sus ejemplares. Aún suerte que es un libro corto y no ocupa tanto espacio, pero es muy sorprendente que tenga tantos libros y en tantos idiomas. ¿Alguno de vosotros es coleccionista de ejemplares de un mismo libro? Yo no podría, justo me da el dinero para libros nuevos. Algunas veces me permito el lujo de comprar libros en papel que ya he leído en digital y que en su momento me gustaron mucho, pero un poco ya.


Me siento muy identificada con esta pasión por los libros, no podría vivir sin ellos. Es cierto que, como dice Entre montones de libros, me gustaría poder redescubrirlos, eso sería maravilloso. Eso sí, nunca he tenido ganas de deshacerme de todos, quizás solo cuando me he visto frustrada al ver que la vida, no es como los libros. ¿Y vosotros, os habéis sentido así alguna vez?


Qué pasada esta composición que nos comparte Maks Viktor Antiquarian Books, en la que los títulos de los libros se pueden unir para conformar una historia con sentido. Conlleva bastante más trabajo del que parece, pues yo una vez hice algo parecido. No es fácil encontrar el título adecuado, así que hacer esto tan largo tiene mucho mérito.


Visto en Instagram

Me gustaría terminar con este escrito de @trotalibros dando ánimos a todos los libreros. No tenemos que olvidarnos de ellos estos días y tenemos que darles todo nuestro apoyo enseguida que la situación vuelva a la normalidad. Yo sin duda, lo primero que pienso hacer es ir de ruta de librerías. ¿Y vosotros?

Y eso es todo por hoy, espero que os haya gustado la sección. ¡Nos leemos en los comentarios!