martes, 2 de agosto de 2022

Casaca roja, de Bernard Cornwell

G siempre me regaña porque solo leo libros sobre la Segunda Guerra Mundial. Leo muchos libros de esa temática, no le voy a decir que no, pero eso es porque me interesan los conflictos bélicos en general por el potencial dramático que tienen y porque muestran lo peor del ser humano. Para variar un poco, me apunté esta novela ambientada en la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos. De este conflicto solo sabía lo que se contaba en el musical de Hamilton, que no se caracteriza por ser muy fidedigno, por lo que me parecía buena idea aumentar mis conocimientos. Además, El aventurero de papel la había recomendado con entusiasmo, así que decidí darle una oportunidad al libro.

Título: Casaca Roja
Autor: Bernard Cornwell
Género: Novela histórica
Editorial: Ediciones Pàmies
Formato: Papel
Páginas: 480
Precio: 19,95 € (Papel)
ISBN: 9788416970353

 Sinopsis:
Un año después de la Declaración de Independencia americana, Filadelfia, la capital de las colonias rebeldes, que está a punto de ser ocupada por las tropas británicas del general Howe, es una ciudad en guerra: no solo entre los insurgentes americanos y el ejército británico, sino también entre sus propios habitantes; una guerra que divide y desgarra familias y que engendra todo tipo de traiciones.
En primera línea de la batalla, entre las mortíferas armas del enemigo y las puñaladas de sus propios políticos, están los casacas rojas. Para un británico, estos valientes son el martillo que aplastará la incipiente rebelión yanqui. En cambio, para los patriotas americanos, los despreciados «espaldas sangrientas» son los ladrones de su libertad y los saqueadores de su patrimonio. Sam Gilpin es uno de ellos: ha visto morir a su hermano y ahora debe elegir entre el deber a un rey distante, el llamamiento de su propia conciencia y el verdadero significado de la lealtad.
Ese invierno, no solo a través de los campos de hielo y fuego de Valley Forge, el olor a pólvora de Germantown y el tronar de los cañones sobre Fort Mifflin, sino también en los lujosos salones de Filadelfia, se reescribirá la Historia y cambiará la fortuna de rebeldes y patriotas para siempre.

Opinión:

Si sientes interés por conocer más acerca de la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, no te recomiendo este libro, que no ha hecho más que reafirmar mi aversión por la novela histórica. La guerra es solo el telón de fondo, pues lo que le interesa al autor son los personajes y sus líos de faldas. Sin duda, he aprendido algunas cosas acerca de la guerra, en especial que los británicos eran unos condescendientes frívolos y que por eso perdieron.

Esperaba adentrarme en el conflicto bélico de la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, pero desde el principio queda claro que ese no es el objetivo del autor. La historia está contada desde tres puntos de vista: Vane, uno de los oficiales del general Sir William Howe, quien está al mando de las tropas inglesas; Sam, un soldado raso que es el ayuda de cámara de Vane; y Jonathon, un tullido de familia lealista inglesa, pero que está de parte de los rebeldes aunque no sale de la ciudad ni se comunica con ellos. Como veis, la novela está completamente enfocada en el bando inglés, hasta el punto que yo quería que ganaran. No se ven victorias rebeldes ni se sabe cuáles son sus motivaciones (¡quieren libertad!, eso es lo que dicen todo el rato, pero ¿por qué consideran que no tienen?), o cuáles son sus recursos, cuanta gente está de su parte y si ven posible la victoria. Hay un par de personajes a favor de los rebeldes, pero no hay contacto con el otro bando.

Tenemos una novela que nos ofrece un punto de vista parcial y sesgado. Por lo que he entendido con la novela, los rebeldes eran pocos, mal organizados y con pocos recursos. La única figura importante era Washington, que no era un gran estratega. El retrato de los británicos no es mucho más positivo. Tienen aires de superioridad, disponen de recursos y hombres, pero tienen claro desde el principio que es una batalla perdida, pues América es inabarcable y no hay suficientes hombres como para mantener los territorios conquistados. Es por ello que fingen hacer la guerra y organizar ataques, mientras se pasan el tiempo organizando fiestas y divirtiéndose. Son amables y benévolos con sus prisioneros, pues no les maltratan e incluso les dan libertad para pasear por la ciudad y acudir a fiestas o, en el caso de tener dinero, marcharse.

La actitud de los británicos en la guerra iba en contra de todas las normas bélicas: ayudan al enemigo y le atacan en contadas ocasiones. Hay tantas escenas de fiestas aristocráticas que me he sentido más en el Londres victoriano que en un campo de batalla. Además, los pocos sucesos históricos reales se narran de forma aburrida y no son especialmente interesantes. Los británicos se establecen en Filadelfia y no hay quién les mueva de ahí, ni siquiera ellos mismos. En general no tenía interés por la historia, pues sabía cómo iba a terminar y desarrollarse todo, y a la autora tampoco le preocupa mucho, pues abarca solo hasta la dimisión de Sir William, no hasta el final del conflicto

La novela se centra, por tanto, en los personajes y no en el contexto histórico, pero los personajes son también muy poco interesantes. Sam, por ejemplo, en teoría presenta un gran arco de evolución, pues pasa de ser un soldado leal a un rebelde, pasa de criticar a su hermano por querer desertar por una chica, a él querer lo mismo. Para empezar, considero que la sinopsis hace mal en hablarnos de la muerte del hermano, pues eso no pasa hasta el 35% de la obra. Tampoco es que pase nada muy relevante antes. En segundo lugar, considero que Sam no evoluciona realmente. Sí, poco a poco se percata de las atrocidades que comenten algunos soldados de su bando, ¿pero es que cree que los rebeldes son unos santos? Además, él sigue amando Inglaterra, solamente ama a una chica más que a su país. Esta chica es Caroline una rebelde de pies a cabeza, aunque no vemos por qué. Lo que tampoco vemos es el romance, pues casi no hay dinámicas entre los dos, solo en narración se nos dice que se llevaban muy bien y pasaban tiempo juntos, pero como lectores no lo vemos.

Por otra parte está Jonathon, que sobra por completo. Al principio parecía que iba a ser protagonista y ofrecernos el punto de vista del bando rebelde, pero nada más lejos de la realidad: en la primera batalla es herido y pasa convaleciente el resto de la novela, sin tener ningún tipo de participación. Más importante que él es su hermana Martha, una rebelde declarada que se codea con los británicos como si fuera de la nobleza. Diría que es una mujer fuerte, valiente e independiente, pero no tenemos su punto de vista y no vemos sus miedos ni su esfuerzo.

Vane es quizás el personaje más interesante, pues casi se podría decir que tiene un arco de personaje, pues pasa de ser un hombre justo que busca la victoria a una persona carcomida por la rabia y sin escrúpulos, capaz de cualquier cosa para conseguir la victoria y vengarse. El problema es que no considero que sea un arco de personaje, pues Vane ya era así desde el principio, aunque con el tiempo sus defectos se han agravado y su verdadero ser ha ido saliendo a la luz. De todas formas, pese a estar consumido por sus deseos de venganza, nunca termina de ser una bestia, pues el trabajo sucio siempre se lo deja a los demás, pues él no se ve con coraje para ello.

Me ha gustado cómo se van ligando poco a poco unos personajes con otros, pero lo que hace que la historia sea aburrida es que en ningún momento tienen verdaderos problemas o dilemas interiores, además del hecho que no se profundiza en ellos. Destacar una cosa que no me ha gustado nada y es que uno de los personajes muere de forma tan anticlimática que tuve que releer la escena un par de veces, pues no podía creer que hubiera muerto de esa forma.

En conclusión, considero que Casaca roja es una novela que no tiene muy claro de qué quiere hablar. La Guerra de la Independencia de Estados Unidos está de fondo y solo conocemos el punto de vista de los británicos. La estancia de las tropas británicas en Filadelfia se trata superficialmente, pues aunque se retrata fielmente la actitud pasiva y despreocupada de los británicos, no se habla de las consecuencias de la inactividad militar ni de las enfermedades que sufrieron muchos de los hombres. Los personajes no son interesantes, pues no presentan en realidad un arco de evolución, no se profundiza en ellos ni tienen serios problemas. No me gusta la novela histórica, y puede que eso se refleje en mi opinión, pero no me parece que merezca la pena.

Cosas que he aprendido:

  • La actitud pasiva y despreocupada de los ingleses les llevó a perder la guerra de la independencia
  • Los soldados británicos llevaban una coleta difícil de hacer y no se lavaban con frecuencia
Y para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:


PUNTUACIÓN...2/5!

Primeras Líneas...

2 comentarios:

  1. ¡Hola! La Guerra de la Independencia de Estados Unidos no es un tema que me interese especialmente, pero si alguna vez quisiera profundizar en ella con tu opinión me ha quedado clarísimo que este no es el libro al que tengo que acudir. ¡Muchas gracias por tu reseña!

    Nos vemos entre páginas
    La vida de mi silencio

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    1. Me alegro de que te hayas pasado por aquí y de que la reseña te haya resultado útil

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"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo." Paul Sweeney