¡Hola! ¿Cómo va todo? ¿Habéis pasado unas buenas fiestas? Espero que estéis todos sanos. Yo he empezado el año con buen pie, llevo ya varias lecturas y estoy que no paro. Por desgracia han empezado de nuevo las clases y no lo hago con mucha ilusión, la verdad. No se me da mal y ya controlo mucho más, pero no es lo que me apasiona.
Pero vaya, dejo de contaros mis penas, que estamos aquí para darle vueltas a la cabeza y debatir un poco. Por eso vengo con una nueva entrada de Visto en las redes. Esta es una sección que publico bimestralmente y que me gusta mucho porque da pie a muchos debates. Espero que la disfrutéis y que podamos comentar un montón de temas interesantes. ¡No os olvidéis de comentar todo aquello con lo que estéis o no de acuerdo!
Eso sí, antes de nada, empezaré explicando en qué consiste la sección para aquellos que aún no lo sepan. Ya sé que estos párrafos que vienen a continuación son muy repetitivos, pero siempre hay gente nueva que no sabe en qué consiste la sección y me gusta informar de ello. Visto en las redes es una recopilación de todos aquellos tweets que me han parecido interesantes (y a los que he dado retweet) publicados estos dos últimos meses (en esta ocasión en noviembre y diciembre) por diversas personas, y una selección de las reflexiones relacionadas con el mundo literario que he compartido por las diferentes redes sociales. Es decir que...¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada!
Por cierto, hay algunos mensajes que están en inglés, pero tranquilos, para aquellos que no dominen el idioma, los he traducido tan bien como he podido. Y sin más dilación, os dejo con la entrada:
«¡Ser autor es fantástico, pues te conviertes en un experto en cosas aleatorias!
En su momento estaba totalmente de acuerdo con Alhana, pero ahora solo en parte. Entiendo la necesidad de que existan obras mediocres (es la única forma de valorar las que son realmente buenas y, por otra parte, todos necesitamos desconectar de vez en cuando), pero creo que hay demasiadas. El mercado está demasiado saturado de lecturas mediocres como que para que tú, autor, decidas voluntariamente crear una obra mediocre que no aporte al lector más que entretenimiento pasajero. ¿Por qué iba a elegir tu libro, entre otros cientos de miles? ¿Que intentas hacer una obra que vaya más allá y no lo consigues? Bueno, no pasa nada, un libro más al montón de entretenidos y ya. Pero como mínimo hay que intentarlo. ¿Qué opináis vosotros? ¿No os ha pasado que habéis leído la sinopsis de un libro y o s ha parecido calcada a otra?
Aunque antes esta imagen me hubiera enfadado, ahora me produce sentimientos encontrados. Tirar los libros es una lástima, sí, pero es que hay libros que NADIE quiere. Enciclopedias, clásicos en ediciones antiguas y de mala calidad, libros religiosos, novelas que se regalaban con los periódicos, libros de lectura juveniles que se producían en masa, diccionarios,... Es una lástima tirarlos pero, ¿qué vas a hacer con ellos? Por supuesto, siempre hay alguien que querrá leerlo, pero la demanda es ínfima. Con tal de no tirarlos, muchos vecinos y amigos me han reglado ese tipo de libros ("porque a ti te gusta leer". Sí, pero leo con criterio) y yo, al no saber qué hacer, lo he llevado a varias tiendas de segunda mano, en las que no los querían ni regalados, pues no se venden y solo ocupan espacio en el almacén. Así que entiendo que haya gente que no quiera tomarse todas las molestias que me tomé yo. Por otra parte, me pregunto si Silvia Patricia se los llevó todos.
A ver, aunque en principio estoy de acuerdo con Bosque de letras, todo es matizable. Los libros de 700 páginas autoconclusivos no me dan pereza, pero las sagas con muchas páginas y muchos libros sí. A no ser que sea un autor que me guste mucho, en ese caso cuantas más páginas mejor. Si hay una cosa que me gusta de Sanderson es ver que tiene tantos libros que aún no he leído. Publica uno o dos al año, pero yo los dosifico igual (quizás se muera y entonces y no tendré libros[?]). En el cas de Sanderson, me da igual que el libro tenga 700 o 3000 páginas. Y lo mismo con el tercer libro de Rothfuss: aunque necesite una grúa para girar las páginas, merecerá la pena. Ahora bien, leer los de Martin sí fue un suplicio.
Muy de acuerdo con Daniel Ojeda. No me gustan los personajes perfectos (dudo que a alguien le gusten), en parte porque no me puedo sentir identificada y en parte porque si no van a cambiar, ¿por qué iba a interesarme su historia? Lo que no puedo aceptar es cuando cometen tonterías y toman decisiones equivocadas solo para que la trama avance y no porque tenga sentido por cómo son como personas. Que en una novela una adolescente tímida y tranquila, que está bien con su familia y amigos decida de la noche a la mañana irse un mes a un país extranjero sin avisar a nadie solo porque un desconocido le ha dicho que tiene que vivir más, me enfada, porque no tiene sentido con el personaje. Si fuera una chica impulsiva que se ha peleado con todo el mundo, hacer eso me parecería un error, pero sí tendría sentido con el personaje. ¿Os habéis encontrado algún caso así?
Este recordatorio de UtopíaAnaCL me parece muy acertado. Por suerte cada vez la gente está más conciencia de que "juvenil" no es un género, pero aún hay muchos prejuicios, no solo porque es considerada una literatura menor, sino también porque aunque están dirigidas a un público objetivo de una edad determinada, no se tiene en cuenta que eso no debería limitarnos como lectores y que estas novelas pueden gustarle a personas de edades muy distintas. Si no has leído nada en tu vida, no puedes iniciarte como lector con Guerra y paz, tienes que seguir una trayectoria gradual e ir aumentando la dificultad y densidad de las lecturas poco a poco. Por ejemplo, a mí no me gustan los libros infantiles, pero para ir adaptándome a leer en inglés empecé con libros para más jóvenes y poco a poco voy aumentando la dificultad.
Buah, no os podéis hacer una idea de lo identificada que me siento con esther, es como si me hubiera robado las palabras de la boca. Se habla de la muerte de Blogger desde hace más de diez años y aquí seguimos, al pie del cañón. Como digo, el tráfico ha disminuido mucho (hay menos visitas y seguidores), pero es algo lógico, pues mientras que antes solo había una plataforma, ahora hay muchas más y la gente ha migrado según sus gustos. Aún así, siempre habrá un grupo que se aburra leyendo los tochos de Instagram, viendo fotos de libros o escuchando vídeos de YouTube (como es mi caso) y esos seguirán siempre por aquí. A esto hay que añadirle lo que dice esther, que estamos aquí por hobby y aunque hayan desaparecido muchos blogs, es porque los que se han ido son los que se interesaban en los seguidores y las visitas. ¿Que si me gusta interactuar con vosotros y leer vuestros comentarios? ¡Por supuesto! Pero como dice ester, una cosa no quita la otra.
Este comentario de C. Martin me hizo mucha gracia. Hay libros tan terribles que uno se siente mal de ser la única persona que ha perdido el tiempo con algo así. ¿Habéis regalado alguna vez un libro que os había parecido terrible sin avisar a la otra persona?
He oído hablar mucho de esta novela, hasta el punto de que me la he apuntado (y ya sabéis lo difícil que es que yo haga eso). Me gusta mucho tanto el plato literario que nosa comparte Can Sales Biblioteca Pública como la frase. Por mi parte, incluso tengo una lista de palabras favoritas o olvidadas que trato de recuperar y usar al máximo.
Me encanta cómo le ha quedado el árbol a @mybooks_fan, me parece precioso. A mí me daría demasiada pereza hacer algo así y tenerlo en mitad de la habitación, pero sin duda queda bonito. ¿Vosotros habéis hecho alguna decoración navideña con libros?












































