Fecha de publicación: 2011
Páginas: 287Editorial: Maeva
Sinopsis:
Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el verano le puede ofrecer a una chica de su edad. Pero de repente una noche, su plácida vida y la de su familia se hace añicos cuando la policía secreta soviética irrumpe en su casa llevándosela en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, un profesor universitario, desaparece a partir de ese día.A través de una voz narrativa sobria y poderosa, Lina relata el largo y arduo viaje que emprenden, junto a otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un cuaderno de dibujo donde plasma su experiencia, con la determinación de hacer llegar a su padre mensajes para que sepa que siguen vivos. También su amor por Andrius, un chico al que apenas conoce pero a quien, como muy pronto se dará cuenta, no quiere perder, le infunde esperanzas para seguir adelante. Este es tan solo el inicio de un largo viaje que Lina y su familia tendrán que superar valiéndose de su increíble fuerza y voluntad por mantener su dignidad. ¿Pero es suficiente la esperanza para mantenerlos vivos?
Por qué este título...
"Aunque estaba oscuro, la blanca nieve iluminaba el paisaje como si fuera de carbón. Pero eso era todo lo que podíamos ver, distintos tonos de gris por todas partes."
Opinión:
Impresión: Segunda guerra mundial
¿Qué clase de impresión es esa?, os estaréis preguntado. Pues bien, este es un libro sobre la segunda guerra y al leer un libro de este tipo siempre tengo un montón de sentimientos encontrados: tristeza, dulzura, cariño, rabia, odio, ...por eso "segunda guerra mundial " es la mejor manera de definir este libro.
Y a pesar de que este libro cuenta con un ingrediente que lo diferencia del resto, por lo general, es bastante similar a cualquier otro libro del mismo tema que haya leído: la protagonista es una niña, cuya familia muere/sufre a causa de la guerra y por eso tiene que abandonar su casa y en su viaje vive diversas situaciones duras, como maltrato, ver muerte, injusticias y enfermedad a su alrededor,...Bah, lo normal.
Con lo que nos sorprende esta novela es que la acción no tiene lugar en Alemania, ni tiene relación con los nazis, sino que trata sobre los deportados de uno de esos pequeños países situados entre Alemania y la URSS: Lituania. Esto no es una visión nueva, por una parte, pues vivieron casi los mismos horrores que los judíos, pero por otra parte sí es importante puesto que nunca nos paramos a pensar en esa pobre gente ajena a cualquier guerra que sufrió por ello.
Y es que cuando decimos que Hitler invadió X país, al menos yo, imaginamos una pequeña batalla y luego la bandera del lado vencedor clavada en el suelo. Hale, conquistado. Pues no, nada de eso, la cosa no acaba allí. Las personas que habitan ese país son, la mayoría deportadas (al final, debían quedar países fantasmas). Y eso no es llevarte de un país a otro, no. Eso es llevarte a un país a otro, pero en calidad de esclavo, solo porque tienen la leve sospecha que un familiar lejano tuyo va en contra de la invasión. ¡Y es que así normal que hubiera tantas deportaciones! ¡No es racional estar a favor de los que hasta entonces habían sido tus enemigos e invadido tu nación!
En fin, por todo eso, me ha llamado la atención el libro, pues al pensar en la Segunda Guerra Mundial, olvidamos el resto de países cuyos habitantes fueron deportados.
Ahora, volviendo a la novela, decir que, por lo demás todo está bien. Me ha gustado que a la protagonista le gustara dibujar, pero esperaba que sus dibujos tuvieran más importancia, que más gente se sorprendiera por su arte, que requirieran más sus servicios,...no sé, algo, pero casi no se le da importancia.
También me ha decepcionado que la historia no fuera tan triste como hubiera podido ser. No es triste, es más bien, tierno. Falta algo de sentimiento y, sobretodo, algo de acción. La protagonista, no hace más que reflexionar e intentar sobrevivir, pero no lucha ni se opone a nada, aunque al principio me sorprendió su actitud de estar siempre a la defensiva. A la historia en general, le ha faltado eso, emoción, acción, pero la pobre no tiene fuerzas a penas para trabajar, mucho menos para rebelarse.
Los demás personajes están bastante bien: vemos a su madre cuyo ánimo va decayendo, vemos a su hermano pequeño como evoluciona...el único que se mantiene impasible es Andrius el cuál no evoluciona nada durante la novela..







