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miércoles, 19 de abril de 2023

Saga Nacidos de la bruma, Libro VII, El metal perdido, de Brandon Sanderson

Nº de páginas: 640
Editorial: NOVA
Idioma: Castellano
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788418037733 
Año de edición: 2022
Traductor: Manuel Viciano Delibano

Sinopsis:
Waxillium Ladrian, vigilante de la ley convertido en senador de la gran ciudad, lleva años intentando dar caza a la sombría organización llamada el Grupo -entre cuyos líderes se cuentan su difunto tío y su hermana-, desde que empezaron a secuestrar a personas con el poder de la alomancia en su linaje. Cuando la detective Marasi Colms y su compañero Wayne encuentran un almacén ilegal de armas con destino a la ciudad exterior de Bilming, se abre ante ellos una nueva pista. El conflicto entre Elendel y las ciudades exteriores favorece al Grupo, que ya extiende sus tentáculos hasta el Senado de Elendel -cuya corrupción pretenden destapar Wax y Steris-, y la ciudad de Bilming está incluso más implicada de lo que creían.
Después de que Wax descubra un nuevo tipo de explosivo capaz de desatar una destrucción sin precedentes y comprenda que el Grupo ya debe de tenerlo, un kandra inmortal al servicio del dios de Scadrial, Armonía, le revela que Bilming ha caído bajo la influencia de otro dios: Trell, venerado por el Grupo. Pero Trell no es el único factor que interviene procedente del amplio Cosmere, puesto que a Marasi la reclutan unas personas de fuera del planeta dotadas de extrañas capacidades, que afirman que su objetivo es proteger Scadrial... a toda costa.

Wax deberá decidir si deja a un lado las dificultades de su relación con Dios y se convierte de nuevo en la espada que Armonía lo ha estado preparando para ser. Si nadie da el paso y actúa como el héroe que Scadrial necesita, el planeta y sus millones de habitantes sufrirán una repentina y calamitosa ruina.

Opinión:
Impresión: Desganado

Hace ya unos tres años que leí Brazales de duelo, una obra que en su momento creía que era la última de la trilogía. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que no era así.

En general, las novelas que conforman la segunda era de Nacidos de la bruma en ningún momento se han contado entre mis favoritas. Sí, tienen al personaje de Wayne y un mundo muy molón, pero el primero pierde su gracia a cada libro y el segundo no se explora lo suficiente. La primera novela me gustó, pues sentí que era una obra sin aspiraciones, pero muy entretenida. El problema fue que Sanderson se volvió ambicioso.

Esta novela es al fin el gran clímax, no de la tetralogía, sino de la serie entera de libros sobre el Cosmere. Al fin vemos los puntos de unión entre mundos, así como la interconexión de personajes. Para mí eso ha sido lo más interesante de la obra, descubrir que el Cosmere es realmente algo cohesionado y que podría funcionar pese a la diversidad de mundos y magias. 

La obra promete mucho a futuro y ese es su mayor inconveniente. No he sentido que estuviera ante el gran final de Wax y Wayne, sino ante un prólogo a algo mayor. La novela está demasiado enfocada a futuro: deja pequeñas incógnitas aquí y allá para cimentar la trama de los siguientes libros, cierra los arcos de personaje, pero te presenta otros nuevos para que sepas lo que te espera y resuelve la tetralogía con un parche, asegurándose así que seguirás leyendo porque no todo está resuelto.

En consecuencia, la novela queda subdesarrollada porque hay muchos elementos que no aportan absolutamente nada y que solo están ahí para que quieras seguir leyendo los siguientes libros. Ejemplo de ello es la sociedad de los malwish, que solo aparece mencionada de refilón. Su aparición ya era tardía en la anterior novela, pero es que aquí solo salen de forma testimonial. Es decir, ¿los europeos llegan por primera vez a Asia y eso no tiene ningún impacto? Pese a lo tensa que son las relaciones políticas entre ambas sociedades, la novela se va por otros derroteros y deja todo lo relativo a los malwish para una novela futuro

Lo mismo sucede con la organización secreta que se nos introduce a mitad de novela. Se muestran algunos de los agentes que la componen, solo para dejarnos con la miel en la boca y que ya los conozcamos un poco.

Como habréis notado, no he hablado de Wax, Wayne y Marasi en ningún momento, así como tampoco de la trama. Eso se debe a que al autor no le importa. Sí, aparecen los tres, pero sus arcos no tienen mucho que ofrecer, por lo que ninguno me ha generado interés. En cuanto a la trama, se nota que es muy desganada, pues no solo el clímax está demasiado disperso, sino que además durante la lectura no he sentido verdadero interés por saber qué sucedería ni el autor sabe generar emoción. 

La novela tarda en arrancar, de manera que hasta el segundo tercio en realidad no sabemos por donde van a ir los tiros. La obra se divide en dos frentes, por una parte Marasi y sus investigaciones sobre el Cosmere, y por otra Wax y Wayne que tratan de frustrar los planes de Telsin. No hacía ninguna falta que hubiera dos amenazas de igual magnitud, pues eso hace que se anulen y que dejen de resultar tan amenazantes. Es como si mientras Harry Potter se enfrenta a Voldemort, Ron y Hermione trataran de detener un meteorito que va a caer sobre Hogwarts. Mi atención no puede centrarse en ambas cosas y una novela tan corta no puede tratar con suficiente profundidad ambos conflictos.

La trama de Marasi me ha parecido interesante porque trata del Cosmere, pero todo lo que sucede después con la simulación es demasiado apresurado. En el caso de Wax y Wayne, su dinámica me ha parecido repetitiva respecto a novelas anteriores y la investigación no es especialmente interesante, pues la mayoría de las pistas las descubren de casualidad. Además, en ambas tramas los villanos son planos y muy exagerados, sin nada que justifique su comportamiento, por lo que rozan lo ridículo

De forma muy secundaria aparece Steris tratando de hacer política, cosa que era muy interesante, pues empezaba con buen pie (a diferencia de lo que sucede con El archivo de las tormentas), pero de nuevo, el autor es muy básico y se olvida del personaje durante muchísimas páginas. Como mínimo lo recupera, no como con el kandra, un personaje que se nos había presentado como parte del grupo principal, pero que se va a buscar tabaco y no vuelve a ser mencionado en toda la novela.

La obra es muy entretenida, sin ninguna duda, por lo que pese a mis constantes quejas, la puntuación no será tan baja, pero también es cierto que he notado que seguía una misma estructura: escena de acción, gente hablando de lore, escena de acción, gente hablando de lore, escena de acción,... A diferencia de lo que me ha pasado con otros libros del autor, no me he sentido interesada  por la novela hasta las últimas cien páginas. Y eso en parte se debe a la sobreinformación sobre el Cosmere que hay, hasta el punto de olvidarse de su propio mundo.

Como detalle, me ha gustado que cobrara más importancia la ciencia. Me ha parecido que todas las explicaciones son muy coherentes y que dan verosimilitud al mundo. Es aquí donde se nota más la faceta científica del autor. Eso sí, había algunas partes en que se me ha hecho demasiado explicativo. Y no me refiero solo a los experimentos científicos, sino también al hecho de que repite información que ya conocemos de forma artificial. No me parece lógico que, con la poca memoria que tengo y pese a que hace más de tres años que leí los tres anteriores, no me he perdido en ningún momento. En parte es positivo, pero si has leído los demás libros del tirón, entiendo que se te haga pesado. 

Como siempre, la ambientación es una maravilla. Los avances tecnológicos son impresionantes, así como la combinación entre el progreso y la magia propia del mundo. El problema es que todo queda muy de fondo y casi no se menciona. Donde más se habla de ello es en el periódico que se va intercalando a lo largo de la obra, pero poco más. Me hubiera gustado saber mucho más y que hubiera más descripciones.

"—Como siempre digo —respondió VenDell—, a lo efímero de su especie le sobreviven los hermosos cascarones internos que crean. Como los medallones de arena del océano, así son los huesos del ser humano: un testimonio duradero de su presencia en Scadrial." (Me apasiona la forma que tienen los kandra de ver el mundo)

La ausencia de descripciones es algo que adolece la novela. Hay escenas muy sangrientas y turbias, hay mucha muerte, pero no la sentimos porque el autor es incapaz de describirlo. No solo me ha costado imaginar los escenarios, sino que la violencia que impera en la novela no se ha sentido. Además, los personajes no expresan ninguna emoción ante esos actos violentos. Así es como describe cómo un camión ha chocado contra un muro creado por el protagonista y la muerte del conductor.

¿"Haciendo cosas desafortunadas al conductor" es la forma que has elegido para describir cómo ha quedado espachurrado y con las vísceras esparcidas por toda la calle? Al personaje parece que le importe más la destrucción de la licorería que la muerte de una persona, cuando en teoría se preocupa por la gente y es el héroe de la historia.

Ya que estoy, paso a hablar un poco de los personajes principales, pese a que tengo poco que comentar de ellos pues no los he sentido tan interesantes como en novelas anteriores porque ya no podían evolucionar mucho más. A eso hay que sumarle que tienen la misma voz (la del autor) y que todos se comportan de forma bastante parecida.

— Marasi: es exactamente la misma que en el libro anterior. Se preocupa por la gente, tiene un gran sentido de la justicia, es feminista ha superado su timidez e inseguridad y sabe responder de forma ingeniosa. Siente curiosidad por el Cosmere, y solo por eso he seguido interesada por su trama, pero en general, tiene poco que ofrecer. Además su defensa del feminismo es demasiado obvia, como todos los mensajes de la novela

— Wax: otro personaje que no tiene nada que ofrecer. Ya no está deprimido y ha aceptado su papel como político, pese a compaginarlo con el de padre y aventurero siempre que puede. No me ha gustado nada que no hubiera una reacción a su violencia y que no le afecte matar a los demás. Además, parece contradictorio, pues pese afirmar que ha aceptado su nuevo rol en la sociedad, claramente le gusta mucho más perseguir maleantes. La relación con su hermana Telsin es igual que en el anterior libro, con un toque de indiferencia.

— Wayne: el protagonista de esta novela y pese a todo, resulta decepcionante. Como ya se había hablado mucho de los otros dos, solo Wayne tiene ocasión de evolucionar. El problema es que el autor se inventa un rico mundo interior que no había estado ahí en los tres últimos libros. Ahora de repente recuerda constantemente a su madre (de la que solo sabemos que contaba cuentos y que era explotada en una mina. Literalmente) y sus historias. Por otra parte, aunque su rechazo por las pistolas ya se había tratado en la novela anterior, ahora se siente culpable por haber matado a gente (pese a que sigue haciéndolo y no le importa), hasta el punto de que su depresión le ha llevado a disociarse de la realidad mediante máscaras. Tiene sentido, pero está introducido demasiado tarde. Esto deberías estar desde el primer libro, pues es algo muy importante para el personaje. Es como si, de repente, el cuarto libro de Harry Potter se centrara en la envidia que siente Ron de sus hermanos.

Ya que he hablado de Wayne, me gustaría hacer un pequeño inciso relativo al humor. Este personaje me había encantado por lo divertido que era y, pese a que tiene sus momentos graciosos, aquí ha perdido gran parte del encanto. Muchos de los chistes que sobrevuelan la obra no me han hecho gracia porque resultan infantiles, como la escena sobre tirarse pedos. Nadie diría que los protagonistas rozan los cincuenta años.

Poco tengo que añadir de otros personajes. Ya he comentado antes que Steris tiene su propia trama, pero protagoniza muy pocas escenas. Su relación con Wax me ha gustado, pues hacen buena pareja, pero parecen un matrimonio que lleva 50 años casados. Sanderson no sabe escribir relaciones románticas y no hay ningún tipo de pasión o amor entre las parejas, más allá de una estrecha amistad. Lo mismo pasa con la relación de Marasi, pues no he visto el amor que siente por su pareja.

En cuanto al final, se veía venir desde el principio. No sé hasta qué punto el autor quería realmente que fuera una sorpresa, pues no es que se dejen pistas aquí y allá, sino que la relación entre los personajes te va preparando el momento final. Podría haber sido muy emocional, pero estaba bastante cansada de todo lo anterior y la preparación era tan obvia que no me impactó. Destacar que los epílogos finales, un repaso a lo largo de varios años de lo que sucede con los personajes, se me hicieron muy largos pues, de nuevo, solo sirven para cimentar lo que vendrá.

En conclusión: el libro me ha decepcionado mucho. Más que un gran final de teatralogía se siente como un prólogo a la siguiente. El autor se rinde al lore, de manera que le importa más dar información sobre el universo que ha creado que no centrarse en los personajes y la trama que ya tiene. Los villanos son muy exagerados y sin trasfondo, mientras que los protagonistas no evolucionan, y si lo hacen, es de forma artificial, como en el caso de Wayne, cuyo mundo interior no se había presentado antes. La estructura de la novela salta de la acción a la reflexión de forma repetitiva, y eso crea un ritmo algo monótono. Además, el hecho de ofrecer dos amenazas igual de bombásticas hace que la tensión se diluya. Por último, comentar que el mundo no se explora y que quedan muchos frentes abiertos en los que adentrarse.

Cosas que he aprendido:

  • Dos clímax de la misma envergadura no son buena idea, hay que centrarse.
  • Lo de unir mundos es una maravilla.
  • El poder de la arena y de los sellos es increíble.
  • Los periódicos que amplían el mundo son una idea excelente.

Y ya para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:

PUNTUACIÓN...2'5/5!

Primeras Líneas...

jueves, 15 de agosto de 2019

Saga Nacidos de la bruma, Libro VI: Brazales de duelo, de Brandon Sanderson

Título: Brazales de Duelo 
Autor: Brandon Sanderson
Título original: The Bands of Mourning
Traductor: Manuel de los Reyes
Editorial: Nova
Páginas: 534
Género: Fantasía

Serie: Nacidos dela bruma 6
Fecha publicación: 06/2017
Idioma: Español
Formato, páginas: 512
ISBN: 9788490697641

Sinopsis:
La cuenca de Elendel es un polvorín. El descontento de los trabajadores solo es la punta del iceberg; las diferencias son cada vez más irreconciliables entre la capital y las demás ciudades de la cuenca, ciudades que Elendel asegura gobernar mientras sus habitantes denuncian la opresión a la que se sienten sometidos. En medio de todo esto, llega a oídos de Waxillium Ladrian el rumor de que un académico kandra podría haber localizado los legendarios Brazales de Duelo, un arma capaz de sembrar la destrucción y dar al traste con el actual equilibrio de poder imperante en la cuenca.

Por qué este título...
"—¿Qué sabe usted de los Brazales de Duelo, señorita Colms? —preguntó VenDell. 
—Eran las mentes de metal del lord Legislador —respondió Marasi, encogiéndose de hombros—. Reliquias mitológicas, como los cuchillos de lady Nacida de la bruma o la Lanza de las Fuentes"

Opinión:
Impresión: M'han timao

Sin duda, no es fácil hacer una reseña negativa de un libro de tu autor favorito (¡Laura!). Vale, esa no ha sido una buena forma de empezar (ha sido demasiado pesimista), y es que no es que vaya a hacer una reseña negativa: es Sanderson este señor no escribe mal. Es simplemente que el libro (la "trilogía" [luego explicaré esas comillas] en general), me ha decepcionado y ha resultado ser uno más del montón.

Creo que me conviene empezar (yo creo que no) con lo que más me ha decepcionado: el libro tiene un final abierto. Ya, estoy empezando la reseña por el final, pero es que es algo que me ha dolido. Según G, el ya sabía que tenía continuación, pero no sabía que el final era abierto. Ya. Pues hubiera podido avisarme. Así que, atención navegantes, la continuación es The lost metal, un libro que no se ha publicado aún. Bien, con lo que me gusta leer sagas y que aún me falten libros por publicar. Haré una fiesta. Se celebra en el tanatorio.

Vale, una vez superado uno de los mayores problemas que he tenido con el libro, he de decir que tiene sentido que tenga continuación, pues mientras que yo esperaba un libro épico que cerrara la trilogía, a medida que iba leyendo veía que este no era más que un libro de transición, un libro de "mira qué cosas más chulas pasarán en el siguiente libro y todo lo que falta por explorar".

En general mi opinión no es muy diferente de la de los otros dos libros. De nuevo, Sanderson se aleja de la política y se centra en la acción, más concretamente en la investigación y el misterio, aunque en esta ocasión es más de aventuras. Aún así, la trama me ha parecido bastante plana, sin esos momentos épicos que habían caracterizado otras obras del autor. Sí que hay un giro al final, y también una escena épica que coge como modelo el final de Elantris, pero no tiene la fuerza de esta ni por asomo, y menos si se recurre a algún que otro Deus ex machina. Además, los villanos me siguen pareciendo muy de pacotilla, es decir, que no están a la altura del protagonista ni por asomo. No es que sean malos villanos, es que no me parecen lo suficientemente bien desarrollados ni tienen fuerza.

La trama me ha parecido muy normalita, al estilo de otras novelas de fantasía. Y eso es lo que me ha decepcionado, pues lo que me gustaba de este autor era el realismo con el que revestía su fantasía, no solo creando magia coherente, sino una sociedad que cambiaba, no por las acciones de un "héroe" o un individuo, sino por el intricado juego de relaciones que se establecía entre los diferentes miembros de esa sociedad. El realismo está en el hecho de que, no por vencer al villano, se sofoca una revolución. Y eso aquí no lo he encontrado.

En cuanto a los personajes, no sé, tanto Wax como Marasi me han dado un poco igual. De Wax me gusta que siga afectado por sus traumas, pero a parte de eso, no ha cambiado mucho. De Marasi me gusta su miedo a quedar a la sombra de Wax y me ha parecido interesante cómo se enfrenta a ello. Pero ya. Pero si hay dos personajes por los que merece la pena la novela, esos son Wayne y Steris, cuya evolución a lo largo de los tres libros ha sido brutal y perfectamente coherente. De verdad, ambos me han encantado y podría charlar largo y tendido acerca de ellos. No veáis mi alegría al encontrarme con algunos capítulos narrados por Wayne. A ver, son capítulos de Wayne haciendo sus cosas, que no aportan nada a la trama, pero son tan maravillosos que doy gracias al Superviviente porque Sanderson los haya incluido.

Wayne me gusta mucho por su humor, por su despreocupada forma de vivir, por su especial moralidad, por su capacidad para disfrazarse, su amor por los acentos y por intentar hacerlo todo de la forma más divertida posible. Steris, por su parte, es un personaje que en un principio debería odiar, pues es la típica mujer en apuros, incapaz de valerse por si misma y que siempre tiene que ser salvada. ¿Y eso está mal? No todas podemos ser Xena la princesa guerrera. Tanto reivindicar a las mujeres fuertes e independientes ha llevado al menosprecio de las que no lo son. Me gusta mucho cómo se ha llevado el personaje de Steris, pues es consciente de ello y por eso no se mete en la boca del lobo porque sabe que solo será un incordio, sino que ofrece su apoyo en aquello que se le da bien, que no tiene por qué ser luchar. Su evolución es fascinante y su capacidad para prever todo tipo de situaciones y estar preparada para todo me han hecho mucha gracia.

Aprovechando que hablo de personajes, quiero hacer mención al romance, que me ha encantado. Por una parte, me ha gustado que se hiciera referencia a cómo superar un desengaño amoroso: estoy cansada de que en todos los libros todo el mundo termine con alguien, a veces no eres correspondido y punto. Wayne, por ejemplo, empezaba a ser algo pesado, pero en un momento alguien le dice NO, PARA, y él lo acepta. No es no. Por otra parte, el romance de Wax se desarrolla de una forma espectacular. Es sutil y está en segundo plano, tal y como a mí me gusta, además, no es forzado y tiene una evolución. Me gusta el hecho de mostrar que el amor no es algo que surge en dos días, sino que se va forjando con el tiempo, y que no tiene por qué ser siempre un amor arrollador, sino que puede ser tranquilo y amable.

En cuanto a la magia, esperaba que se desarrollara mucho más, es cierto que se juega mucho y bien con las habilidades de los protagonistas, pero hay tantos metales y tantas combinaciones posibles que me ha dado la impresión de que está muy desaprovechado. La parte positiva es que aquí se nos introduce una cultura nueva (ya sabéis lo fan que soy de eso), pero tampoco se profundiza mucho, seguramente porque se tratará más en el siguiente libro. Una lástima.

En conclusión, un tercer libro muy en la línea de los otros dos, entretenido, bien escrito y con mucha acción. Pese a que la trama tenga ritmo, no presenta nada nuevo, y tanto los protagonistas como los villanos no logran brillar. Eso sí, hay secundarios brillantes y el romance está muy bien llevado. Además, pese a que la magia no se ha desarrollado lo suficiente, se da pie a una mayor profundidad en la continuación.

Cosas que he aprendido:

  • No todas las mujeres tienen que ser fuertes e independientes.
  • La visión que se tiene del héroe es inversamente proporcional a la que se tiene del villano.
  • Que el protagonista se adelante al plot-twist del autor es bien.
  • La diversidad cultural mola.


Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

viernes, 21 de junio de 2019

Saga Nacidos de la bruma, Libro V: Sombras de identidad, de Brandon Sanderson

Título: Sombras de identidad.
Título original: Shadows of Self
Traductor: Manuel de los Reyes
Páginas: 440
Año de publicación: 2016
Género: Fantástico
Autor: Brandon Sanderson
Encuadernación:Tapa dura

Sinopsis:
La sociedad de Nacidos de la Bruma ha evolucionado en una fusión de magia y tecnología en la que la economía se expande, la democracia se enfrenta a la corrupción y la religión se convierte en una potencia cultural cada vez más influyente, con cuatro fes distintas enfrentadas por la captación de conversos.
Esta sociedad tan animada y optimista, aunque todavía tambaleante, se enfrenta ahora a su primera amenaza de terrorismo, crímenes cuyo objetivo es fomentar el descontento de la clase trabajadora y avivar las llamas de los conflictos religiosos. Wax y Wayne, con la asistencia de la adorable y brillante Marasi, deberán dar al traste con la conspiración antes de que las revueltas civiles frenen por completo el progreso de Scadrial.

Opinión:

¡Hola! (¡Hola!) Después de vaguear (mucho) al fin me he puesto a hacer esta reseña (ya era hora). ¿Y por qué tanta pereza? Principalmente porque tengo poco que decir, mi opinión con respecto al otro libro no ha cambiado mucho, es más, puede que incluso me haya gustado un poco menos por haber perdido el factor novedad.

En esta ocasión Wax, Wayne y Marasi (me alegro de que hayas buscado su nombre y no hayas puesto "La chica". Bu.) se enfrentan a un asesino sobrenatural, con la capacidad de hacerse pasar por cualquiera que intenta atentar contra la vida del alcalde. Y en eso se resume la trama. Lo sé, lo sé, no parece un argumento de Sanderson y si pensáis así, no os falta razón. Como ya comenté en la reseña anterior, se aleja del politiqueo y se centra en la acción pura y dura. Y el resultado final me ha parecido decepcionante.

Las cosas hay que decirlas claras y si el libro no me ha convencido, no me ha convencido. Mi principal problema creo que ha sido la trama y es que es bastante plana y no tienen ningún componente épico. El villano también me ha decepcionado mucho porque no está a la altura de ninguno de los villanos de la trilogía anterior, es un villano muy normalito, con su profundidad, sí, pero no parece una amenaza tan terrible. Y eso es un problema, pues es un villano que no impone.


Además, Sanderson juega con plantearnos una situación contraria a la de El imperio final: en esta ocasión los protagonistas están de parte de los conservadores, los que no quieren cambiar el sistema de gobierno. Me ha parecido interesante ver cómo se giran las tornas y cómo se demuestra que ambas posturas son defendibles y que no hay un bando de los "buenos" y otro de los "malos", pero por otra parte, las comparaciones con la otra trilogía son inevitables y en esa comparación este libro sale perdiendo y mucho.

Como ya he comentado en este libro hay mucha acción, por lo que en general es bastante ligero y se lee con facilidad. Además, se enfoca de manera diferente a otros libros del género y parece más una novela de misterio con componentes fantásticos que una novela de fantasía como tal. Y es que aquí la investigación policial tiene mucho peso (como Wax. Nadie va a pillar eso...). Que a ver, no está mal, pero no es lo que yo andaba buscando, esperaba que se profundizara más en lo de los metales, que da mucho de sí.

En cuanto a los personajes, los principales son Wax y Marasi, sin duda y los dos me dan bastante igual, es más, lo único que destaco de Wax es que me gusta que se haya profundizado en su pasado y que se muestre cómo las cosas le dejan secuelas. En su lugar, quiero destacar a dos personajes secundarios que me han encantado por su originalidad, Wayne y Steris. La actitud de Wayne frente al mundo es increíble y me gusta su modo de pensar. Además, está todo el tema de su habilidad para hacerse pasar por otras personas, sus técnicas de disfraz y su dominio de los acentos. Muy interesante. Por otra parte, Steris es un personaje en el que se profundiza muy poco, pero que con cada escena me gusta más. Su actitud controladora, su conocimiento de las normas sociales y su frialdad me parecen fascinantes.

Un último personaje al que me gustaría destacar es Dios. Sí, Dios es un personaje. No ho sé, su papel no me ha convencido mucho, da juego porque por alguna razón no todo está bajo su control y eso hace pensar en una entidad superior, pero de todas formas, es muy Deus ex machina. Por suerte tiene poco protagonismo.

Una cosa que sí me ha parecido maravillosa es cómo Sanderson coge las políticas de género y las aplica bien. En el mundo de Elendel hay igualdad (más o menos) y las mujeres ocupan cualquier puesto de trabajo sin que nadie se sorprenda (ministras, herreras, policías, abogadas) y Marasi no es la típica chica diferente y mejor que las demás mujeres.

Y ya pasando a los detallitos que me quedan por comentar, me gusta que en la novela no haya romance y que Wax aún no haya superado lo de Lessie. Por otra parte, el final está bastante bien, tiene un buen giro y te deja con un buen sabor de boca.

En conclusión, una novela de fantasía que aboga por la acción y cuya trama se centra en la investigación policial. Los personajes no están mal, pero solo destacan las secundarios por sus peculiaridades. La obra falla por la falta del componente épico y de una trama llena de giros, desarrollo y profundidad. A mí me ha decepcionado, a ver qué tal el desenlace.

Cosas que he aprendido:
  • Cómo introducir las políticas de género con naturalidad.
  • No puedes saltar de un primer o segundo piso, aterrizar sobre un caballo y salir trotando: el caballo muere.
  • Los personajes con características o aficiones peculiares molan.
  • La acción no lo es todo.

Y para terminar, os dejo con mi progreso en Goodreads:


PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...

miércoles, 10 de abril de 2019

Saga Nacidos de la bruma, Libro IV: Aleación de ley, de Brandon Sanderson

¡Hola a todos!
Ya estoy aquí con una nueva reseña. Desde que el año pasado terminé los tres primeros libros de la saga Nacidos en la bruma, tenía pendiente seguir con Sanderson, pero necesitaba tomarme un respiro. Y al fin ha llegado el momento de seguir con el autor. Como sabéis, quiero leerme todo lo que ha escrito, que no es poco, pero prefiero hacerlo poco a poco.

He de avisar que pese a ser la cuarta parte, este libro está ambientado trescientos años en el futuro, por lo que se puede leer de forma independiente sin ningún problema.

Título: Aleación de ley (Nacidos de la bruma [Mistborn] 4)
Título original: The Alloy of Law
Autor: Brandon Sanderson
Nº de páginas: 368
Editorial: S.A. EDICIONES B
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788466651752
Año de edición: 2012
Traductor: Rafael Marín Trechera

Sinopsis:
Han pasado trescientos años desde los acontecimientos narrados en la primera trilogía de la saga, y Scadrial se encuentra ahora cerca de la modernidad: ferrocarriles, canales, iluminación eléctrica y los primeros rascacielos invaden el planeta. Aunque la ciencia y la tecnología están alcanzando nuevos retos, la antigua magia de la alomancia continúa desempeñando un papel fundamental. En una zona conocida como los Áridos, existen herramientas cruciales para aquellos hombres y mujeres que intentan establecer el orden y la justicia. Uno de estos hombres es Lord Waxillium Ladrian, experto en metales y en el uso de la alomancia y la feruquimia.
Después de vivir veinte años en los Áridos, Wax se ha visto obligado, por una tragedia familiar, a volver a la metrópolis de Elendel. Sin embargo, y a su pesar, deberá guardar las armas y asumir las obligaciones que exige el hecho de estar rodeado de la clase noble. O al menos eso cree, ya que aún no sabe que las mansiones y las elegantes calles arboladas de la ciudad pueden ser incluso más peligrosas que las llanuras de los Aridos. Un skyline metálico de bruma, de ceniza y vapor conquista el cielo amenazando a todos aquellos que viven y luchan debajo de él.

Por qué este título
"Pero ahora sirvo a algo mejor. La esencia de la ley, pero mezclada con justicia de verdad. Una aleación, Wax. Las mejores partes de ambas en una sola. Hago algo mejor que perseguir la escoria enviada desde la ciudad"

Opinión:
Impresión: Me ha sabido a poco

Lo primero que me sorprendió de este libro fue ver lo corto que era (incluso buscaste en Goodreads a a ver si de verdad era del mismo Brandon Sanderson o era otro). Acostumbrada a los tochos de 800 páginas de Sanderson, este libro de unas 300 era algo completamente nuevo. ¿Cómo se ha manejado el autor con un libro de menor extensión? Pues regular, la verdad. A mí se me ha hecho corto.

Aquí parecen Sherlock Holmes y Watson.
Uno de los problemas que he tenido con este libro es que me ha parecido muy introductorio. Es como si el libro entero fuera una introducción a algo más grande. En esta ocasión, la trama no me ha parecido tan atractiva como otros de sus libros, quizás porque aunque se ve que hay una trama principal detrás, la secundaria que se desarrolla en este libro no ha terminado de atraparme.

En defensa del libro diré que es la obra con menos politiqueo y reflexión sobre la religión que he leído del autor (atención: eso sí que es nuevo). Sanderson es muy de dejar que sus personajes hablen y desarrollar la acción en las últimas páginas. Aquí no hay nada de eso. Hay acción desde la primera hasta la última página, algo que hace que el libro se devore con una facilidad pasmosa y que tenga un ritmo trepidante. ¿Puede que por esa falta de politiqueo me haya gustado menos (si es así, eres muy aburrida)? Quién sabe.

Eso sí, las escenas de acción están muy bien descritas y las batallas me han parecido espectaculares. Es cierto que al principio me costaba un poco orientarme y es que la forma de luchar es bastante complicada, pero hay tal nivel de detalle que no te pierdes ni un solo movimiento, ¡es como si vieras la batalla fotograma a fotograma!
Os prometo que no hay ningún
 personaje que pueda hacer eso.

En cuando al mundo...Uno de los problemas que tengo con los mundos de fantasía es que parecen estancados en una Edad Media eterna. Por eso me ha parecido maravilloso que el autor viajara 300 años en el tiempo y nos presentara el mismo mundo pero en la época del Salvaje Oeste (no tengo ni idea de si eso es una época histórica o no, pero haced como que sí). La ambientación es bastante Western, una época en la que el uso de revólveres es el pan de cada día, el ferrocarril está en auge y el uso de la electricidad está empezando a extenderse. Me ha gustado ver una sociedad en la que hay avances científicos y que va evolucionando poco a poco, pues hace que no sea estática.

En cuanto a la magia, me gustan que dé para tanto. Es el mismo tipo de magia que en la trilogía anterior, pero al igual que lo ha hecho el mundo, también ha evolucionado, se le da otra vuelta de tuerca y se usa de forma ligeramente distinta. Y yo que creía que no daba para más...Pues Sanderson juega con la combinación de metales y concede a sus personajes poderes de lo más curiosos. Además, me ha gustado que no se explique como si fuera un manual, al mismo tiempo que no lo da todo por sobreentendido. Se explica lo justo y necesario, y si te pierdes o sientes curiosidad de más, puedes consultar el anexo del final.

Sobre los personajes...He tenido mis más y mis menos. El libro se centra bastante en los personajes, sin abusar. Son personajes interesantes y con profundidad, todos muy bien caracterizados, y al mismo tiempo no se ahonda tanto en ellos como para que no queden cosas por contar en los siguientes libros. Me parece interesante que todos los personajes no sean más que escalas de grises.aunque el protagonista sea Wax, quiero destacar a su amigo Wayne (sí, tienen nombres parecidos, eso es raro). Wayne me ha encantado como personaje. Es de lo más peculiar, tanto su forma de ser, como por su humor como por sus poderes. Y es que Wayne es un experto del disfraz y se le da de maravilla imitar y crear acentos, además de meterse muchísimo en el papel. Sus escenas son las más divertidas.

Mi problema es que siento que Sanderson ha creado unos personajes molde y no sale de ahí. Tiene una base a partir de la cual crea a todos sus personajes y luego le da a cada uno su personalidad y forma de ser propia. Así, Wax se parece a Kelsier y Marasi a Sarene. A ver, no son el mismo personaje, pero el parecido está ahí.

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Más cosas: la edición me parece espectacular. La portada es fantástica (recordemos la portada de mi edición de El imperio final), el mapa que incluye tiene tal nivel de detalle que podría creer que se trata de una ciudad real y además podemos encontrar varias páginas que imitan ser hojasde un periódico.
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Además, aunque os he dicho que el libro es perfectamente independiente de la anterior trilogía, sí que podemos encontrar veladas referencias a los protagonistas originales, los cuales se han convertido con el paso del tiempo en figuras míticas. Repito, no vais a spoilearos nada porque si no habéis leído los otros libros no vais a percibirlo, pero esos guiños me han encantado.

Una última cosa a destacar es la importancia de la ley. Al parecer, cada obra de Sanderson tiene su propio núcleo y en esta ocasión son las reflexiones entorno a las leyes y la justícia. Los personajes hablan (lo poco que hablan) mucho sobre ellos y muestran como, con todo, no hay blancos ni negros y ninguna solución es la única buena.

Puede que no me haya quedado una reseña del todo positiva, pero quiero dejar claro que pese a todo, me ha gustado. ¿Por qué? Por los pequeños detalles que tanto caracterizan la obra de Sanderson. Ejemplo de ello es el desarrollo de las relaciones amorosas, pues no evolucionan así como el lector espera. Otro ejemplo de ello es cómo insiste en el hecho de que los héroes no son tan buenos como la gente cree, y que todo el mundo se guía por su propio egoísmo al hacer las cosas. Además, también se burla del estereotipo de "mujer fuerte e independiente" que se ha puesto tan de moda últimamente, mujeres con pantalones, guerreras y valientes. Qué pasa, ¿es que si no eres así no vales como mujer? Este fragmento me ha parecido muy ilustrativo:


Y poco más me queda por decir, básicamente he sido yo criticando el libro sin pasarme. ¡Laura criticando un libro de Sanderson! ¿Pero tú estás bien? Os prometo que sí. Estoy segura de que incluso a vosotros vuestro autor favorito os ha decepcionado en algún momento. ¿Que si me arrepiento de haber leído este libro? ¡En absoluto! Me he propuesto leer todo Sanderson y...algún día lo conseguiré (Ya, claro, y también terminarás de leer algún día The shadowhunter's codex...¡Lo terminaré! ¡Sólo me quedan veinte páginas! Ya... ¿y desde cuando?).

En conclusión, Aleación de ley es un libro que peca por corto e introductorio, además de tener una trama poco interesante. Aún así, cuenta con personajes bien caracterizados, con profundidad y con mucha carisma, además de tratar temas curiosas y presentar un mundo y una magia de lo más interesantes. Se lee con mucha facilidad, pues tiene mucho ritmo y acción y sin duda, contiene la esencia del autor. Así que nada, quedo con muchas ganas de leer el siguiente.

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:


Cosas que he aprendido:

  • Personajes femeninos fuertes: se puede ser una chica "fuerte e independiente" sin necesidad de tener que luchar o empuñar un arma.
  • Buenas descripciones de batalla.
  • Hay que crear personajes característicos: al final, eso es lo que hace que el lector los recuerde y los diferencie de otros, los pequeños detalles.


PUNTUACIÓN...3/5!

Primeras Líneas...