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jueves, 1 de noviembre de 2018

Más cuentos infantiles políticamente correctos, de James Finn Garner

Una de mis lecturas actuales es Voces de Chernóbil. Esperaba que fuera un libro duro, pero no tanto. Sin entrar en detalles, la narración es demasiado personal y te va hundiendo en la depresión lenta pero constantemente, hasta el punto de dejarme insensibilizada. Por eso, decidí que necesitaba hacer una pausa. Tomar aire fresco y leer algo divertido. O que como mínimo lograr quitarme esa losa que Voces de Chernóbil había dejado en mi corazón. Y bueno, por una cosa y otra, la pausa se ha hecho más larga de lo que esperaba, pero me ha venido bien y seguramente mañana retomaré el libro.

El caso es que había leído otro libro de este autor, en la misma línea, y me había parecido muy divertido, así que decidí que leer este libro sería una buena idea. Y así ha sido.


Nº de páginas: 136 págs.

Editorial: Circe
Lengua: Castellano
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788477651284
Año edición: 1996
Plaza de edición: Barcelona
Traductor: Gian Castelli Gair
Autor: James Finn Garner
Páginas: 136
Tamaño: 17x14 cm

Sinopsis:
Tras el éxito de "Cuentos infantiles políticamente correctos", el autor prosigue en liberar el cuento de hadas "clásico" de sus arcaicos conceptos sexista, clasista o costumbrista.


Opinión:

Impresión: Divertido

Hace unos cuatro años leí Cuentos infantiles políticamente correctos, un libro con el que me llevé una agradable sorpresa. Me dejó con ganas de más, así que estuve muy contenta de hacerme con este libro y otro similar, Cuentos navideños políticamente correctos.

Más cuentos políticamente correctos podría decirse que es una segunda parte, o más bien una ampliación, pero no requiere que se haya leído la primera parte con anterioridad, y se puede leer de forma independiente sin problemas. En esta ocasión, los cuentos a los que se hace referencia son "Hansel y Gretel", "La cigarra y la hormiga", "La princesa del guisante", "La sirenita", "La liebre y la tortuga", "La persona durmiente de belleza superior a la media", "El ratón de ciudad y el ratón de campo" y "El gato con botas". El libro hace una revisión de estos cuentos y los reescribe utilizando un lenguaje políticamente correcto. Excesivamente políticamente correcto. Antes era solo en los medios de comunicación, pero de cada vez más tendemos a hablar usando eufemismos, dando rodeos para no decir las cosas como son, para que no suenen tan mal. Muchas de las palabras que escondemos son "morir", "viejo", "pobre", "ciego", "sordo", "loco", "feo", "negro"...Estoy segura de que habéis oído o leído más de una vez alguno de los siguientes eufemismos:


Pues en este libro el autor se burla de todo ello reescribiendo los cuentos usando este lenguaje, y no solo eso, sino que inventa muchos eufemismos de lo más originales y rebuscados haciendo gala de una gran inventiva. Además, para mostrar aún más lo ridículo que es todo, sustituye palabras que no son consideradas tabú, pero que "podrían" discriminar a alguien. Todo un ejercicio lingüístico que hace que quede admirada ante la habilidad del autor. Aquí os dejo un par de ejemplos de a lo que me refiero:


"Su padre, el rey, hacía ya muchos años que había alcanzado el estado de extinción corporal [muerto] tras un período de bienestar precario [una enfermedad]."


"El príncipe permaneció vocalmente inoperativo [mudo] unos instantes"

"una mujer temporalmente adelantada  [vieja]"

"La higienista ambiental [criada] dejó de frotar el suelo, la ingeniera doméstica [ama de casa] dejó de eliminar el polvo, la encargada de la desinfección de atuendos [lavandera] dejó de lavar la ropa"

"un personaje de los que habitualmente sobreviven ajenos al paradigma capitalista reinante [atracador] le solicitó una donación de tipo monetario [atracó]"

"por un antiguo cliente del sistema correccional [ex-presidiario]"

"Cuando el padre alcanzó el inevitable estado de no-esencialidad que a todos nos aguarda [murió]"
"Aquellas palabras despertaron el interés del ambicioso pero escasamente sináptico [tonto] joven"

Así, nos encontramos que los cuentos están repletos de paráfrasis y redundancias que nos sacan una sonrisa. Eso sí, el lenguaje utilizado es muy complejo, así que, pese a lo que dice el título, no es para nada recomendado para niños, pues está escrito en un tono serio, con un lenguaje muy rico y abunda el uso de cultismos. 

 «- Te voy a dar tal paliza, tortuga (buf) que cuando por fin te tumbes te va a parecer que estás de vacaciones.
- Ya veremos -repuso la tortuga, sin que nadie sepa si con ello pretendía ofender a cualquiera de los componentes visualmente disminuidos que componían la multitud."
En referencia a las típicas moralejas que contienen estos cuentos, en este libro se encuentran totalmente subvertidas. En pro de la sátira, el autor modifica en gran parte los cuentos, de manera que en Hansel y Gretel el malo es el padre (un antiecologista capitalista) y la bruja es la buena (una mujer ecologista), aunque en ningún momento se trata de una adaptación de los cuentos a la actualidad, sino que siguen teniendo ese componente fantástico.

Hoy en día, es habitual encontrar por todos lados reivindicaciones en favor del feminismo y de llevar un modo de vida saludable, en defensa del medio ambiente, de los pobres y de la gente mayor (toma eufemismo). Pues la mayoría de cuentos intentan ser respetuosos con todo ello, hasta el punto de ser exagerado, para hacer una sátira aún mayor. Aquí podéis ver un par de ejemplos:


"En persecución de la pareja perfecta, el príncipe realizó largos y variopintos viajes en busca de alguien a quien esclavizar mediante el matrimonio." (contrario al matrimonio)


"- No, mami. Pero quizá haya caído en la trampa de la mayoría ortodoxa heterosexual. A lo mejor existe por ahí un magnífico y joven príncipe adecuado para mí. Cuando menos, merece la pena intentarlo" (contrario a la heterosexualidad presupuesta)


"A la mañana siguiente, durante el real desayuno de muesli, la reina preguntó inocentemente a la joven que tal había dormido.

-Horriblemente mal -repuso ella-. No he pegado ojo en toda la noche.
La reina abrió los ojos con asombro ¿Habría funcionado demasiado bien su plan ?
La visitante prosiguió:
-Para empezar la cama estaba cubierta por un montón de edredones. ¡Algo propio de bárbaros! ¿Cómo iba a poder dormir pensando en los pobres gansos que se habrían visto obligados a renunciar a sus plumas para mi comodidad?
La reina enrojeció levemente pero no dijo nada.
-Más tarde cuando estaba ocupada en retirar todos los colchones sobrantes para compartirlos con los menos afortunados campesinos del castillo, descubrí que bajo ellos había un guisante. Resulta increíble que en el estado en que se encuentra el mundo haya gente que desperdicia la comida. 
Al oír tales afirmaciones, la reina por poco no se atragantó con su leche de soja". (en defensa de los animales y los pobres)

"- Me fascinan tu belleza y tu bondad, Kelpie. Te amo. Quiero seguir a tu lado para siempre.
- No funcionaría. Mira, están empezando a amoratársete los dedos.
- Pues ya que yo no puedo quedarme aquí, ¿por qué no vienes tú a vivir conmigo? Puedo hacer mi casa marítimamente accesible mediante túneles y tuberías. Incluso podría presentarte a Phillipe Cousteau...haría de ti una estrella.
- Más despacio, despeinado -repuso ella, indignándose-. ¿Qué pasa, que porque respiráis aire os creéis más importantes? Tú no me amas. Lo único que quieres es exhibirme ante tus amigos «¿Habéis visto qué ecologista soy? ¡Vivo con una persona marina! ¿Qué motivo hay en el mar para que yo quisiera ingresar en tu acuario privado? Me parece estar ya oyendo las bromas: «¿dónde podría conseguir yo un poco de cebo como ése?»; «¿Qué pasa, muñeca? ¿Te apetece desovar conmigo?» Olvídalo, chico Greenpeace. Yo no soy ningún trofeo oceánico que puedas exponer en una vitrina" (defensa de los derechos de la mujer y burla del instalove)

"- Majestad, querría pediros la mano de vuestra hija.
- ¿Qué clase de tinglado sexista crees que tenemos aquí montado? - repuso majestuosamente el rey marino- Pregúntaselo  a ella, especie de crustáceo." (defensa de los derechos de la mujer)

El libro no se hace aburrido en ningún momento porque tiene pocas páginas (lo he leído en un par de horas), algo que se agradece, porque sino, sería repetitivo. En general ha sido muy divertido y como ya he comentado, he quedado muy sorprendida de las carambolas que hace el autor. De todas formas, no sé si ha sido por mi estado de ánimo, pero esperaba reírme más, y aunque ha sido fantástico, tampoco ha sido todo lo que esperaba.

En conclusión un libro que ofrece una crítica brutal al lenguaje políticamente correcto y que reescribe los cuentos tradicionales usando la sátira como base. El autor hace gala de una prosa rica y culta, además de usar un estilo narrativo recargado intencionalmente que le sirve para construir su crítica. Se lee en una tarde y sin duda forma un experimento muy interesante.




PUNTUACIÓN...3'5/5!

lunes, 9 de junio de 2014

Cuentos infantiles políticamente correctos, de James Finn Garner

No estaba demasiado convencida en lo que se refiere a leer este libro pues pensaba que iba a tratarse de los mismos cuentos de siempre, pero con leves cambios (cosa que está teniendo mucho éxito últimamente en el cine).

Lo cierto es que no ha sido así de ningún modo, por lo que me he llevado una grata sorpresa con este libro. Aquí os dejo la reseña:

Título original: Politically correct bedtime stories
Editorial: Circe
Autor: James Finn Garner
ISBN: 978-84-7765-114-7
Páginas: 129
Precio: 10 €

Sinopsis:
En tiempos muy lejanos, para amenizar las reuniones, era costumbre relatarse historias los unos a los otros. Aquellas narraciones orales, muchas de las cuales llegaron a abrirse camino hasta formar parte del dominio público, reflejaban el modo de vida de la sociedad de entonces. Eran cuentos sexistas, discriminatorios, injustos, culturalmente tendenciosos y denigrantes, para las brujas, los animales, los duendes y las hadas de este mundo.

Afortunadamente, James Finn Garner ha rescatado aquellas narraciones clásicas (Caperucita Roja, Blancanieves y los siete enanitos, etc...) , contándolas de nuevo con un delicioso sentido del humor y de un modo mucho más aceptable para la sociedad de nuestros días, libre por completo de tendenciosidad y limpio de las influencias de un pasado culturalmente sospechoso, a años luz de la perfección que ampara todo lo políticamente correcto.

Opinión:
Impresión: Divertido


Hacia tiempo que no me reía de este modo, y es que este libro me ha encantado. Últimamente, sobretodo políticos y medios de comunicación, no paran de hablar mediante eufemismos, dando mil rodeos, confundiendo a la gente, escondiendo la verdad, sin decir las cosas como son.

Eso mismo hace el autor de este libro refiriéndose a los cuentos tradicionales, satirizando este nuevo lenguaje, los eufemismos, que cada vez está más presente en nuestra sociedad, por eso mismo, haré un esfuerzo y trataré de hacer la reseña a la vieja usanza, sin alargarme en construcciones tontas.

A ver, hablando claro. El libro me ha gustado, pues hay muchos cambios en los cuentos. Por ejemplo, la madrastra de Blancanieves es una mujer depresiva, Ricitos de oro, una bióloga cruel y los tres cerditos una especie de sindicato porquil, o como se diga.


El libro es sin duda novedoso, pero lo que más me ha fascinado no son los cambios, sino la forma de hablar. El autor da vueltas y vueltas sobre las mismas cosas, repitiéndose constantemente, para evitar herir los sentimientos del lobo o de los siete enanitos. Hace uso de paráfrasis (que significa alargar las cosas innecesariamente) como:
- "Un individuo verticalmente privilegiado y de peso inferior a la media correspondiente a su estatura" (por "alto y delgado")
- "Una mujer notablemente dotada desde el punto de vista cronológico" (por "vieja")
- "Las gachas [...] se encontraban demasiado sobrecargadas desde el punto de vista térmico como para poder consumirse" (por "calientes")
- "Una mujer cutáneamente empobrecida en melanina" (por "blanca")
- "Persona de amabilidad limitada" (por "antipática")

 Esto mismo hacen muchas veces los periódicos, aunque no de una forma tan exagerada. Realmente curioso.

Afortunadamente, el libro es corto, y eso hace que no se haga pesado. Aún así, he de destacar que este libro no es apto para todo el mundo. Para nada. Hay un montón de palabras complicadas y un vocabulario muy culto. Así que, ni se os ocurra leérselo a vuestros hijos a no ser que queráis dormirlos o aficionarlos al diccionario.

También podéis despediros de las típicas moralejas y finales felices a los que estáis acostumbrados, para nada. El autor justo mantiene la esencia de los cuentos, todo lo demás lo tergiversara (que significa que lo gira, lo cambia). Así, los roles se invierten y los que antes eran buenos son malos y los malos, buenos. Por ejemplo, me dieron una penita los lobos...¡pobres personajes socialmente marginados!

Un último detalle es la temática. A parte de contar el cuento como tal, el autor habla de los derechos de la mujer, de los pobres, de los marginados, de los viejos y de todo aquello que actualmente se está reivindicando de una manera demasiado exagerada.

En fin, que os recomiendo leer el libro, aunque solo si os veis lo suficientemente inteligentes para leerlo.

¡Ah! Una última cosa, se habla de un total de 13 cuentos, aunque el autor ha publicado dos libros más "Más cuentos infantiles políticamente correctos" y "Cuentos navideños políticamente correctos". He intentado conseguir los libros por internet  pero no ha sido posible. ¡Qué pena! En fin, el 23 es el día del libro, así que miraré si los veo por la feria del libro.

Aquí os dejo algunos fragmentos que me han gustado especialmente:





PUNTUACIÓN...4/5!