¡Hola a todos! Poco a poco, voy publicando las entradas especiales que suelen salir en estas fechas. Es por eso que hoy os traigo un TOP 3 de mis mejores y peores lecturas del 2025. La mayoría están reseñadas en el blog (alguna, leída los últimos meses del año, todavía está en el tintero), así que ya en su momento me explayé largo y tendido. Por eso, aquí haré solo un comentario breve (siempre digo lo mismo y no sé cómo, pero termino escribiendo un testamento), por si no visteis la reseña en su momento. Así tendréis una excusa para lanzaros este año a por la lectura de mis favoritos y descartar los otros nada más verlos. En caso de que os interesara leer la reseña completa, os informo de que si hacéis click en el título del libro, el enlace os llevará a la reseña correspondiente (si es que la hay).
Este año la decisión ha sido difícil. En algunos casos, lo tenía muy claro, pero en otros he dudado. En cuanto a las tres mejores, la tercera posición ha estado muy reñida: dudaba entre Així es perd la guerra del temps, de Max Gladstone y Amal El-Mohtar, Los incomprendidos, de Pedro Simon y Taxi, de Khaled Al Khamissi. Al final he escogido el primero; Los incomprendidos es una buena lectura, aunque quizás da su mensaje de forma muy mascada, y Taxi ofrece una buena crítica, aunque la prosa deja que desear. En el caso de las peores lecturas, lo cierto es que este año no han sido muy malas, quizás porque enseguida que noto que un libro no me va a gustar, lo dejo. Aquí debería estar El priorato del naranjo, de Samantha Shannon; sin embargo, he decidido no incluirla porque no lo terminé (por poco).
TOP 3 MEJORES LECTURAS 2025
Vinland Saga, de Makoto Yukimura (Tomos 7, 8, 27, 28 y 29)
Este manga ha sido, sin duda, la sorpresa del año. Lo empecé creyendo que iba a abandonarlo, por lo violento que es, y ya veis, al final se ha convertido en una de mis mejores lecturas. Ningún tomo baja del 6, aunque no todos tienen la misma calidad. Estos han sido mis favoritos, los del final del primer y último arco.
A continuación, iba a haceros un resumen de los aspectos que más me habían gustado en general; sin embargo, mientras escribía esta entrada me pasó algo terrible: le di al botón que no era y la reseña que había escrito de los tomos 24 al 29 se borró. Está irrecuperable, lo he intentado por activa y por pasiva. Fue un golpe duro, porque era una reseña muy personal que me había llevado muchos días escribir y que G, el único que la había leído, por una vez, no quiso cambiar ni una coma. Dudo mucho que vuelva a escribirla. En un borrador he escrito aquello que recordaba, pero si la redactara de nuevo, no sería tan perfecta como la otra y me llevaría mucho tiempo. Ni siquiera guardo las imágenes que puse.
De esa reseña, solo conservo un par de párrafos que iban a servirme de inspiración para escribir esta entrada. Como homenaje a la reseña que ya no existe, os los dejo a continuación.
No tengo mucho que decir de estos últimos seis tomos, porque todo lo he dicho ya en reseñas anteriores y sería repetirme. ¿El dibujo? Detallado, expresivo, con fondos trabajados, realista: arte. ¿Los personajes? Coherentes, profundos, variados, complejos: vivos. ¿La trama? Costumbrista, con los giros que tiene la vida: natural. ¿La ambientación? Trabajada, documentada, muy completa: real. ¿Los temas? Con eso sí que voy a explayarme un poco más porque aquí se resuelven todas las reflexiones que se habían planteado en tomos anteriores.
Una de las preguntas centrales es: ¿hay violencia justificada? Thorfinn lo tiene claro: no.
"No es lo correcto. Por mucho que no haya más remedio, aunque implique sufrimiento, a pesar de que se utilice para impedir que estalle una guerra. No voy a aceptar jamás que se justifique la violencia como algo correcto y necesario. Quizás llegará el día no muy lejano en el que me vea acorralado y no tenga más remedio que recurrir a la violencia. Sea cuál sea la situación, sin embargo, jamás pensaré que ha sido lo correcto, sino que sentiré vergüenza por la inmadurez de haber tenido que depender de ese recurso"
Hildr nos plantea la siguiente cuestión: ¿es aceptable matar a alguien para evitar más muertes? Lo que me gusta realmente del mensaje de la obra es que no es tan idealista como creía. Por una parte, pese a defender el uso del diálogo para resolver las cosas, se nos muestra que este diálogo es un camino espinoso, sembrado de dificultades y callejones que parece que no tienen salida. El mensaje de la obra sobre la no violencia no sugiere que nos convirtamos en mártires ni que nos dejemos aplastar por los demás, sino que habla mucho del arrepentimiento. Lo importante es intentarlo, intentarlo con todas tus fuerzas y, si no ves otra salida, adelante, recurre a la violencia. Eso sí, sé consciente de que vas a tener que cargar toda tu vida con las consecuencias de tus actos.
Otra de las cuestiones que plantea es: ¿puede conseguir el perdón un asesino a sangre fría? ¿Se puede perdonar a alguien que ha matado a un ser querido? Sí, si se deja pasar el tiempo, si el otro se arrepiente sinceramente y si dedica toda su vida a cargar con el peso de la culpa y a expiar sus errores, intentado ser mejor persona y que haya más bien en el mundo que no maldad.
He leído tantas historias sobre la Segunda Guerra Mundial que es difícil ofrecerme algo nuevo. Para mi sorpresa, esta obra lo consigue. No es tanto una novela como una obra testimonial sobre el cautiverio de la autora en varios campos de concentración. No es una autobiografía, sino un compendio de recuerdos con los que trata de transmitir cómo se siente una en una situación límite como esa. Para ello, la autora usa un estilo peculiar, distintivo, poético en ocasiones, onírico en otras. Sin embargo, el texto es muy accesible: no hay descripciones confusas ni simbolismos, sino la realidad en toda su crudeza.
Y es que en estas páginas, la autora desnuda su alma para ofrecernos un atisbo del infierno en la Tierra. Escarba entre los recuerdos reprimidos y revive el horror desde la distancia. No hay historia, ni cronología, ni personajes: de lo único que se puede hablar de este libro es de sentimientos. La autora nos habla del duelo en situaciones extremas, de los estrechos lazos que crea el sufrimiento compartido, de la agonía que supone la incertidumbre de la muerte y del dolor de seguir viviendo cuando todos los demás han muerto.
Puede parecer un libro muy pesimista, pero si algo me enseñan obras como esta es a amar la vida, a aferrarme a ella con uñas y dientes. Este tipo de libros te alientan a no caer nunca en la desesperación, sino seguir adelante por mucho que pese la carga a tus espaldas, porque nadie puede saber qué nos deparará el mañana.
Així es perd la guerra del temps, de Max Gladstone y Amal El-Mohtar
En mi búsqueda de una historia original, me topé con este libro tan extraño. La premisa no es nada del otro mundo: Blava y Roja, dos viajeras en el tiempo que pertenecen a agencias rivales, empiezan un intercambio de misivas que supera los límites del tiempo y el espacio. La originalidad está en cómo se articula la historia: mitad narrativa epistolar, con una prosa que roza el lirismo, es una obra confusa por la ausencia de contexto y por estar protagonizada por dos personas que han vivido tanto y tanto tiempo que solo se asemejan a los humanos en las pasiones que las mueven.
El libro es muy confuso, porque las protagonistas son unos seres que escapan de nuestra comprensión. No son inmortales, pero han vivido durante siglos, cosa que se nota en el vacío existencial que las une, en el hecho de vivir solo el presente y en su visión efímera del mundo.
En realidad, no sabemos casi nada del pasado de ambas, más allá de algún recuerdo fugaz, ni de sus relaciones con los demás, ni de las agencias para las que trabajan, ni de los mundos que habitan. Lo único que importa es la relación entre ellas. Lo suyo es un enemies to lovers coherente y con un buen desarrollo: no es que ambas sean polos opuestos y se odien, sino que sus objetivos, los de las agencias a las que pertenecen, se contraponen. Es por eso que puedo creerme el amor que paulatinamente surge entre ambas: lo cierto es que tienen una gran afinidad y comparten una misma visión del mundo.
Si al final añadí esta novela a la lista de mejores lecturas en lugar de las otras candidatas, fue por la prosa. Está muy cuidada y juega mucho con las pausas, las repeticiones de palabras y la puntuación para transmitir las emociones, en concreto, la pasión que abruma a nuestras protagonistas.
Os recomiendo este libro cuya historia atrapa al lector por la tensión latente en cada una intercambio de cartas y por la forma tan peculiar que tienen estas. Eso sí, sed conscientes de que es una historia con muchos toques experimentales, donde el núcleo no es la trama, sino los sentimientos de los personajes.
TOP 3 PEORES LECTURAS 2025
Que una obra de un autor te guste mucho no significa que el resto de sus libros te vayan a gustar. Eso es lo que he aprendido con esta novela: la trilogía Victoriana del autor me encantó, pero con este libro me he llevado un chasco del copón.
Es un libro que tiene un poco más de chicha que la mayoría de comedias románticas, aunque es todo superficial y esperaba una conclusión mucho más madura. Lo que podría haber sido una obra entretenida y con un mensaje positivo, debido a su final, se convierte en una novela que no recomiendo. Ni Ismael ni Amanda son personajes con lo que puedas empatizar: el primero está obsesionado y la segunda es una caprichosa. No hay química entre ambos y la forma en que se resuelve su historia me ha parecido que ofrecía un mensaje tóxico. Por supuesto que si no le das vueltas a las cosas no va a molestarte, pero eso no significa que el mensaje tóxico no siga ahí, subyacente.
A esto hay que sumarle que hay partes que atentan contra mi suspensión de la incredulidad y que me parecen un sinsentido cuyo único objetivo es el bien de la trama. Además, si lo que os atrae del libro es la ciencia ficción, os podéis dar con un canto en los dientes, porque no profundiza en absoluto. No es que sea un libro terrible, otros años me he topado con lecturas mucho peores, pero no merece la pena.
Que una premisa sea original no significa que sea buena. Me interesaba mucho leer una historia protagonizada por una abeja y me dejé llevar por la curiosidad, sin tener en cuenta las implicaciones de tener una narradora así.
Para empezar, Flora es un personaje plano y vacío; lógico si tenemos en cuenta que el perfil psicológico de una abeja no da para mucho más, en especial si pretendes ser realista. Pero ese es un problema en el que se ha metido la autora solita. No he empatizado con Flora y he terminado la novela sin saber muy bien quién es.
Para continuar, la autora ha montado como ha podido el batiburrillo de información que tiene sobre las abejas para intentar construir una historia... y no le ha salido. Nada conecta una escena con la siguiente, porque no hay una progresión ni de personaje ni de trama. Creía que esta iba a tratar las intrigas políticas en la colmena; nada más lejos de la realidad. Todo lo mencionado en la sinopsis está muy de fondo y no tiene relevancia hasta el final.
Me he aburrido soberanamente porque la trama es prácticamente inexistente y no hay ningún personaje interesante con un mínimo de desarrollo. El libro se hace denso por la falta de personajes concretos, pero también porque hay demasiadas descripciones poco claras (lógico, está narrado desde la óptica de una abeja). La narración escasea y hay pocos diálogos, normalmente con personajes sin nombre que no vuelven a salir porque su única función es representar a uno de los grupos de la colmena o sus alrededores.
Además, no puedes describir de forma fiel y realista una cultura al mismo tiempo que introduces elementos fantásticos. Me he encontrado con muchas situaciones en las que no sabía discernir entre realidad y ficción. No soy una experta en abejas y esperaba que el libro me ilustrara al respecto... no que tuviera que investigar por mi cuenta qué es real y qué no.
Sumadle a todo esto un final salido de ninguna parte, con mucha acción aleatoria y ningún desarrollo, donde Flora, la protagonista no es más que una espectadora. Vamos, un desastre de pies a cabeza.
En realidad no ha sido un libro tan terrible. A diferencia de los otros dos, entiendo que este tiene un humor que puede conectar con otras personas que no sean yo. Es un humor muy español, con situaciones distendidas, algo de comedia física, escatología y un lenguaje muy coloquial. Esto último, junto a la mezcla de anglicismos transcritos tal cual suenan y el lenguaje intelectualoide es lo que más me llamó la atención, pese a que entiendo que pueden hacer que la lectura sea pesada.
Por lo demás, la novela ni me va ni me viene. En parte, eso se debe a la trama tan dispersa, pero también al escaso trabajo de personajes: los secundarios son tan estereotípicos y planos como el protagonista.
Eso sí, como os he dicho antes, no todo es malo. Pese a la jerga, el tono ligero y humorístico acompañan, hacen que la novela sea buena de digerir y los tintes costumbristas ofrecen algo de entretenimiento, por mucho que la obra no vaya a ninguna parte.
Y este ha sido el resumen de mis mejores y peores lecturas. ¿Habéis leído alguno de ellos? ¿Cuál de vuestras lecturas del 2025 os gustaría destacar, tanto por lo bueno como por lo malo?
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"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo." Paul Sweeney