martes, 16 de julio de 2013

El lenguaje de las flores, de Vanessa Diffenbaugh

Vanessa Diffenbaugh
Ediciones Salamandra, 2012
ISBN 9788498384208
352 páginas
Tapa blanda
PVP: 18€


Sinopsis:
Inspirándose en el sofisticado código que la sociedad victoriana utilizaba para expresar sentimientos por medio de las flores, Vanessa Diffenbaugh narra el viaje emocional de una joven californiana que, marcada por una dolorosa historia personal, encuentra en este peculiar lenguaje el medio para recuperar su capacidad de confiar y amar a sus semejantes.
A los dieciocho años, tras una vida entrando y saliendo de numerosos hogares de acogida y pisos tutelados, Victoria Jones está obligada a emanciparse por ley. Se ha convertido en una joven introvertida y arisca, y sólo en su pasión por las flores se vislumbra un camino de salvación. Finalmente, tras encontrar trabajo en una floristería, se cruza con un joven a quien conoció diez años antes, durante la época en que vivió en casa de Elizabeth, una madre de acogida que le enseñó el lenguaje de las flores.
Constreñida por unas normas de conducta que reprobaban la exhibición de las emociones, la sociedad victoriana encontró un medio discreto y eficaz con que comunicar los sentimientos. El lenguaje victoriano de las flores se basó en el libro Le Langage des Fleurs, de Charlotte de Latour, un compendio de la simbología de las flores que su autora recogió en la poesía, la mitología antigua e incluso la medicina. Nació así la floriografía, y entre 1830 y 1880 se publicaron centenares de diccionarios de flores en Europa y América.


Por qué ese título...
"- Te hablo del lenguaje de las flores -aclaró-. Tiene su origen en la era victoriana (de Victoria, como tu nombre) cuando la gente se comunicaba a través de las flores. Si un hombre le regalaba a una joven un ramo de flores, ella volvía presurosa a su casa a descodificarlo, como si fuera un menaje secreto."

Opinión:
Impresión: Vale

Leer este libro ha sido una experiencia comparable a leer de nuevo el libro "El jardín de los hechizos" quitándole la magia.  Este, vuelve a ser un libro sin trama clara, pues se trata de la narración de las vivencias de Victoria cuando vivía con una de sus madres adoptivas, Elizabeth, alternadas con las de su presente, donde acaba de emanciparse, está literalmente en la calle y debe decidir qué hacer con su vida.

Su pasado junto a Elizabeth me ha parecido interesante, simplemente por el hecho de observar cómo ha cambiado su actitud de entonces, una niña rebelde e inconformista hasta ahora. Además, el misterio de por qué dejó de estar con Elizabeth a pesar de lo bien que se llevaban y a pesar de que esta aún sigue con vida, me han mantenido a la zaga, y he de admitir que mis expectativas, muy altas, se han cumplido.

Aún así, me ha decepcionado un poco que no nos contara más de sus vivencias junto a otras familias adoptivas (ha estado en 32 casas diferentes y luego varios años interna), pues estas conforman su carácter, que es de lo más peculiar.

En muchas ocasiones, vemos que se comporta irracionalmente, pero esto es debido a las traumáticas experiencias que ha vivido. Aquí es cuando se mencionan dichas experiencias, pero solo muy por encima.

Y ahora es cuando llegamos a la parte interesante: el presente, que ocupa tres cuartas partes de la historia. Tras emanciparse y vivir por un tiempo en un parque (esta parte me ha sorprendido de sobremanera, sobretodo por la forma en que sobrevive), situación que me hubiera gustado que se le dedicaran una páginas más, halla trabajo en una floristería. Al mismo tiempo, se encuentra con Grant, un fantasma (metafóricamente hablando) del su pasado junto a Elizabeth.

En fin, como personajes, a destacar, además de a Victoria, la protagonista, y a Elizabeth, he de hablaros de la florista, una mujer encantadora, que parece la reencarnación de Elizabeth. ¡Si son como dos gotas de agua!

 Por otra parte, también destaca Grant, el cual, a parte de lo mono que es con sus mensaje secretos escondidos en flores, pasa por la novela sin destacar en lo más mínimo. La verdad es que la relación entre Victoria y Grant deja mucho que desear. Para empezar, no me parece normal que se lleguen a reconocer, pues hace muchos años que no se han visto y el puñado de ocasiones en que lo han hecho han sido breves visitas de un par de palabras. Bueno, creo que ni eso, porque las pocas ocasiones en que se ven en el pasado, Grant ni siquiera le dirige la palabra a ella sino que solo habla con Elizabeth.

Por todo eso, la relación no me ha terminado de cuadrar, pues se enamoran demasiado repentinamente, casi dándolo ya por hecho. A esta falta de credibilidad por una parte, se le ha de sumar que al romance le faltan muchos detalles, tantos, que sin darme cuenta, me salté el primer beso por no prestar suficiente atención.

Por último, he de mencionar el detalle más importante de toda la historia: el lenguaje secreto de las flores, un lenguaje cuya existencia descubrí recientemente por el libro "El jardín de los hechizos". Las flores, tienen sus propios significados, cosa que aprendió Victoria junto a Elizabeth y que ahora pone en práctica en la floristería. Además de estar bastante detallado, es interesante ver como se pueden transmitir mensajes (e incluso declararse) mediante simples flores. Ha sido entretenido, un detalle que le ha dado un toque especial al libro y que  en ningún momento nos ha sobrecargado de información.
En relación a esto último, el libro incluye al final un pequeño diccionario de cada flor y sus respectivos significados, por si el lector siente curiosidad.

Siento decir que el final me ha dejado bastante indiferente, pues no se trata de nada inesperado ni fuera de lo normal, es solo el final que el corresponde a la novela.

PUNTUACIÓN...2'5/5!
 

Primeras Líneas...

3 comentarios:

  1. Hola laurita!
    No me llama demasiado, no se si porque estoy un pelin harta de leer cosas de chicos y chicas un poco ariscos o traumatizados ( con Grey tengo de por vida xD ) o es que los libros que tienen algo de flores no me interesan mucho jeje.
    De igual manera, si el libro te ha entretenido ya ha cumplido su cometido.

    Un besote!

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  2. No lo conocía, pero tampoco me llama mucho... xD

    Un besoteeeee =)

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    Respuestas
    1. Tampoco te pierdes gran cosa, es un buen libro pero no esencial :D

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"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo." Paul Sweeney