sábado, 21 de julio de 2018

Viñeta del lector 43#

"Resaca literaria: Incapacidad para empezar un libro nuevo porque aún estás viviendo en el mundo del libro anterior"

A veces, parece que al leer participamos en una carrera. Nos marcamos metas de lectura ("tengo que leer X libros al año"), nos comparamos con otros lectores ("¡no me creo que hayas leído 15 libros este mes!") y devoramos los libros uno tras otro sin pausa. Pero, ¿y qué tiene de malo leer un libro a la semana, al mes? No es fácil encontrar libros que marcan, pero cuando encuentro uno, soy incapaz de leer otra cosa durante un par de días porque necesito asimilar el libro que he terminado. Un libro no termina al cerrar la última página, muchas veces sigue dentro de nosotros un tiempo durante el cuál seguimos pensando en esa historia y no leemos otro libro. ¿Y? ¿Qué prisa tenemos para empezar un libro nuevo? ¿No es igual de bueno saborear las migajas que quedan del libro anterior?

A mí esto me ha pasado sobre todo con los libros con finales inesperados que hacen que te replantees todo lo que has leído. El final agridulce de La canción secreta del mundo me dejó varios días en shock, indecisa entre si lanzar el libro por la ventana o crearle un culto. También me pasó con El juego de Ender. Recuerdo que releí el final como tres veces porque no me lo creía y tenía que haberlo leído mal porque eso no podía ser, el autor no podía haberme tomado el pelo durante todo el libro. Pero si es por libros que te toman el pelo, todos los de la trilogía de El mapa del tiempo lo hacen. Ya sabéis que soy poco fan de las relecturas y que antes de hacer una dejo pasar muchos años. Pues bien, con esta trilogía me planteé muy seriamente releerlos nada más terminarlos, y estuve más de una semana atando cabos y conectando cosas de un libro a otro. Y estoy segura de que si lo leyera de nuevo, encontraría mil referencias cruzadas más.

Hay muchos lectores que dicen que luego no saben qué leer porque tienen miedo de no encontrar un libro que esté a la altura. A mí eso no me pasa porque tengo asumido que el siguiente libro que voy a leer no estará a la altura (con lo difícil que me parece encontrar un buen libro, imaginad encontrar dos seguidos! ¡No tengo la suerte de Carme!). Lo que sí me pasa es que no quiero empezar otro libro porque quiero seguir viviendo en el libro anterior, me duele marcharme de sus páginas y obligarme a olvidarlo.

Por otra parte, creo que hacer pausas entre libros es necesario. Con todos, incluso aquellos que nos dejan indiferentes. ¿Qué nos aporta leer un libro tras otro sin detenernos un segunda a reflexionar sobre aquello que hemos leído? Ya lo decía Virginia Woolf, hay que ser críticos con lo que leemos. Defiendo que al cerrar el libro hay que dejarlo reposar. No quiero decir hacer una crítica o escribir una reseña, pero sí pararse un momento para explicarse a uno mismo por qué un libro nos ha gustado o no y qué nos ha aportado. Leer sin pensar es lo mismo que no leer.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Cuál fue el último libro que os dejó así? ¿Por qué motivo os ha pasado? ¿Sois de los que empezáis enseguida un libro nuevo? ¿O dejáis pasar un par de días para pensar en lo que habéis leído?


miércoles, 18 de julio de 2018

Minireseñas: ¿Cómo debería leerse un libro?, de Virginia Woolf; Tothom hauria de ser feminista, de Chimamanda Ngozi Adichie

¡Hola a todos! Hoy os traigo dos minireseñas de dos discursos que dieron dos mujeres que se han convertido en el símbolo del feminismo, Virginia Woolf Chimamanda Ngozi Adichie (de verdad, este nombre es imposible...). Ambos libros los encontré entre las novedades de la biblioteca, y aunque uno lo tenía pendiente, del otro no sabía nada, pero me llamó la atención igual (quizás tenga algo que ver el hecho de que trate un tema de mi TFG). Después de mi decepción con el discurso de Esto es agua, era muy escéptica con estos libros, pero sin duda me han gustado y merecen mucho la pena. 

Título ¿Cómo debería leerse un libro?
Autora: Virginia Woolf
Nº de páginas: 69 págs.
Editorial: José J. De la Olañeta
Lengua: Castellano
ISBN: 9788497167826
Año edición: 2017
Traductor: Ángela Pérez López

Sinopsis:
La gran escritora Virgina Woolf comparte aquí con el lector unas reflexiones sobre la lectura, el modo de leer, la actitud que nos impone cada género y la capacidad crítica del lector que no dejarán de apreciar todos los amantes de la lectura.

Opinión:

Este texto fue redactado por Virginia Woolf por primera vez para una conferencia que dio en 1926 a las alumnas de un colegio privado de Hayes Court, y más adelante fue revisado en diversas ocasiones por la autora antes de publicarlo en una colección de ensayos.

Además del discurso propiamente dicho, el libro contiene una breve biografía de la autora, una explicación del origen del texto y al final, una cronología de la vida de la autora que complementan muy bien la lectura.

Respecto al texto en sí, se nos habla de la importancia de leer por nosotros mismos, atendiendo a los consejo de los demás, pero sin perder nuestra vena crítica.
"La batalla de Waterloo se libró determinado día, sin duda, pero ¿acaso es Hamlet una obra mejor que el rey Lear? Nadie lo sabe. Cada cual ha de decidirlo por sí mismo. Aceptar autoridades -por muchas pieles y togas que luzcan- en nuestras bibliotecas y permitirles que nos digan  cómo leer, qué leer y el valor que hemos de dar a lo que leemos, es destruir el espíritu de libertad que se respira en esos santuarios."
Es un texto que contiene mensajes importantes y reflexiones que permanecerán rondando dentro de nuestra cabeza durante un tiempo. La autora hace uso constante de referencias metaliterarias, hablando de autores clásicos y obras que no conocía, pero eso lejos de ser un problema, enriquece el texto, porque hace que quiera leer esas obras.

He de decir que el lenguaje que usa la autora no es cercano, cotidiano y ameno. La autora no hace referencias a su vida, sino que se centra en el ámbito estrictamente académico, y no tienes la sensación de que te esté hablando a ti como a un amigo, pero sí te habla como de un amante de la lectura a otro, y además con un lenguaje bastante poético, por lo que rápidamente de identificarás con sus palabras.

Destacar este fragmento en el que hace referencia al hecho de que la tarea del lector no debe ser únicamente leer, sino valorar aquello que leemos:
"La primera parte, captar las impresiones con pleno entendimiento, sólo es la mitad del proceso de lectura; ha de completarse para disfrutar plenamente de un libro. Hemos de juzgar las impresiones múltiples; hemos de hacer de estas formas fugaces una firme y duradera. Pero no de inmediato. Esperemos a que el polvo de la lectura se asiente; a que se apacigüen el conflicto y las preguntas; paseemos, conversemos, arranquemos los pétalos marchitos de una rosa o durmamos. Y así luego, de forma súbita y espontánea, como la naturaleza lleva a cabo estas transiciones, el libro volverá, pero de forma distinta. Aflorará como un todo en nuestra mente. Y el libro como un todo es diferente del libro recibido en frases separadas. Ahora los detalles encajan en su sitio. Vemos la forma del principio al fin: es un granero, una pocilga o una catedral. Entonces podemos comparar un libro con otro."
En cuanto al formato, el libro es muy pequeño. Mirad que tengo las manos pequeñas, pero aún así el libro no mide ni un palmo y solo tiene unas setenta páginas. El bibliotecario me miró con una sonrisa burlona y yo me justifiqué diciendo que no tenía tiempo para leerlo ahí. Y era verdad, pero no me duró mucho. Es un libro corto, pero que debe leerse despacio y que, aunque durará poco en nuestra memoria, sus reflexiones sí nos calarán hondo.

Y para terminar, os dejo con este fragmento del final que me ha parecido precioso:
"Pero ¿quién lee para llegar a un fin por deseable que sea? ¿No hay algunos pasatiempos que practicamos porque son agradables en si mismos y algunos placeres que son decisivos? ¿Y no figura éste entre ellos? Yo al menos he soñado a veces que cuando llegue el día del Juicio Final y los grandes conquistadores, jurisconsultos y estadistas acudan a recibir sus recompensas —sus coronas, sus laureles, sus nombres grabados de forma indeleble en un mármol imperecedero—, el Todopoderoso se volverá a Pedro y le dirá, no sin cierta envidia al vernos llegar con nuestros libros bajo el brazo: “Mira, éstos no necesitan ninguna recompensa. No tenemos nada que darles aquí. Han amado la lectura”


PUNTUACIÓN...4/5!

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Nº de páginas: 64 págs.
Editorial: Fanbooks
Lengua: Català
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788416297894
Año edición: 2018
Plaza de edición: Barcelona
Traductora: Scherezade Surià

Sinopsis:
Tothom hauria de ser feminista recull el transcendental discurs que va oferir l’autora a TEDxTalk sobre el significat de ser feminista en ple segle XXI. Un text breu que té el poder que tenen els grans assajos per canviar la societat.
«Avui m’agradaria demanar que comencem a somiar un pla per construir un món millor. Un món més just. Un món d’homes més feliços i dones més felices que siguin sincers amb ells mateixos. I aquesta és la manera de començar: hem d’educar les nostres filles d’una manera diferent. I també hem d’educar els nostres fills d’una manera diferent».

Opinión:
Impresión: Necesario

No tenia muchas expectativas con este libro. Me habían hablado muy bien de él, pero pensaba que no podía decirme nada que no supiera ya, y por el revuelo que había causado pensaba que la actitud de la autora sería muy crítica y agresiva. Por todo ello, me he llevado una sorpresa con este libro.
"Sigui com sigui, com el feminisme era antiafricà, vaig decidir que començaria a presentar-me com a "feminista feliç africana". Llavors, una bona amiga em va dir que odiava els homes. Així doncs, vaig decidir que seria una "feminista feliç africana que no odia els homes". En un moment determinat vaig arribar a ser una "feminista africana que no odia els homes i a qui li agrada pintar-se els llavis i dur sabates de taló alt perquè vol i no pas per agradar els homes".
Evidentment, gran part de tot això era irònic, però demostra que la paraula "feminista" està sobrecarregada de connotacions negatives.
Odies els homes, odies els sostenidors. odies la cultura africana, creus que les dones haurien de manar sempre, no portes maquillatge, no et depiles, sempre estàs empipada, no tens sentit de l'humor i no et poses desodorant"
Para empezar, está el tono. El lenguaje es cercano y amigable, la autora te habla de tú a tú, siendo amable, pero al mismo tiempo crítica, como una amiga que te dice las verdades a la cara. Quizás por esa proximidad el libro te llega tanto. Y es que no sientes a una intelectual o a una política haciendo un panfleto, sientas a alguien como tú que te muestra la realidad tal como es. Esa cercanía se consigue no solo con el lenguaje ameno, sino también porque el discurso es muy personal, constantemente hace referencias a anécdotas que ha vivido la autora y eso hace que simpatices aún más.

Este pequeño libro, de unas cincuenta páginas y un poco más grande que un palmo, contiene un mensaje importante. Es cierto que no nos dice nada nuevo sobre el feminismo, pero sí presta mucha atención a los pequeños detalles. Parece que hoy en día la situación de la mujer se ha normalizado y ya está todo hecho, pero no es así, lo más grave son los pequeños gestos a los que no prestamos atención, detalles cotidianos que damos por hechos cuando en realidad no debería ser así. Si en la reseña anterior Virginia Woolf nos hablaba de ser críticos con nuestras lecturas, Chimamanda nos habla de ser críticos con nuestra realidad, pues es la única forma de cambiarla.
"Passem massa temps ensenyant les noies a preocupar-se pel que en pensaran els nois. I, en canvi, al revés no ho fem. No ensenyem els nois a preocupar-se per caure bé. Passem massa temps dient a les dones que no s’enfadin, que no siguin agressives ni dures, la qual cosa ja és prou dolenta, però, a sobre, després ens girem i ens dediquem a elogiar o justificar els homes pels mateixos motius."
Por último, destacar que me ha gustado la mención que se hace a la presión que reciben los chicos. En este tipo de discursos siempre se habla de los estereotipos a los que se ve sujeta la mujer, pero pocas veces se menciona que los hombres también están sujetos a una serie de roles. No se hace mucho hincapié a ello, pero de todas formas, me ha parecido todo un detalles.
"La manera com criem els nois els fa molt mal. En reprimim la humanitat. Definim la masculinitat de manera molt limitada. La masculinitat és una gàbia dura i petita i nosaltres hi fiquem els nois. Ensenyem els nois a témer la por, la feblesa, la vulnerabilitat. Els ensenyem a amagar la seva verdadera identitat, perquè han de ser, com diuen els nigerians, homes durs."
En conclusión, un discurso que te llega por la cercanía de la voz narradora. Escrito con un lenguaje ameno, destaca por su atención a los detalles y por contener un mensaje que ya deberíamos haber interiorizado todos. Añadir que, aunque en un principio no lo había pensado, voy a leer el resto de ensayos que ha publicado.


PUNTUACIÓN...4/5!

sábado, 14 de julio de 2018

Frases memorables: Ha vuelto

¿Os ha pasado alguna vez que vuestra opinión sobre un libro ha cambiado con el tiempo? Miro la puntuación que le di a este libro y no lo entiendo, porque recuerdo que la idea me pareció muy original, que me reí mucho y que me encantó. ¿Y sólo le puse un 3'5/5? Mis razones tendría. Supongo que por el final sin respuestas y porque no pillé algunas bromas. Pero quiero decir que está muy recomendado. Es un libro que se basa en un "qué pasaría si...", más concretamente, qué pasaría si Hitler resucitara de repente en el mundo actual. Se hace una sátira brutal a nuestra sociedad, hay mucho humor y también ofrece reflexiones muy interesantes. Si queréis saber más, os dejo con el link a la reseña.

De este libro seleccioné tres citas que me gustaría compartir con vosotros:

1. «Ya se sabe la opinión que le merecen a uno nuestros periódicos. El sordo escribe lo que le cuenta el ciego, el tonto del pueblo lo corrige, y los compañeros de los otros periódicos lo plagian. De cada historia se hace un nuevo recuelo con el mismo insípido amasijo de mentiras, para presentar a continuación el “maravilloso” mejunje al pueblo ignorante.»

El Hitler de la novela es visto por la gente como un «imitador», y por eso empieza a salir en televisión e incluso tiene un programa propio. Eso da pie a muchas críticas a los medios de información, como podéis ver en esta cita. Por mi parte, no me fío de las noticias. Primero, porque se venden como verdades objetivas cuando nunca es así, cada periódico/canal tiene su ideología, y eso se ve sobre todo en las noticias relacionadas con la política. Por otra parte, siempre tienden a exagerar, a mostrar las noticias parcialmente, de manera que destaque la parte sensacionalista, para llamar la atención. Por no hablar del plagio, de cómo en muchas ocasiones es todo una reescritura de otra cosa. Así, esta cita me ha encantando, no solo por la verdad que contiene, sino también por la forma de decirlo, esas metáforas son brillantes.


2. «Un tonto que hace tonterías no es divertido».

Lo del humor es algo muy personal, cada uno se ríe con cosas distintas. A mí me gusta el humor inteligente, el tipo de bromas que se basan en juegos de palabras, en presentar la realidad desde un punto de vista completamente distinto, que rompe la realidad con el absurdo y sobre todo, que demuestra que la broma es algo hecho a propósito. Por eso, los vídeos de gente haciendo tonterías por Internet, no me hacen gracia. Por ejemplo, se ha hecho famoso en mi localidad un niño que habla como un campesino de ochenta años de pueblo pueblo y todo el mundo se ríe muchísimo. Pero a mí es que me da lástima, porque el niño es así, no lo hace a propósito. No ho sé, a mí un tonto que hace tonterías no me parece divertido.


3. «Al adversario político hay que arrollarlo en el momento oportuno. No cuando no tiene nada que decir, sino cuando trata de decir algo.»

El protagonista es Hitler, tenía muchas dotes de mando y era un buen estratega, ¿qué esperabais?. Lo cierto es que este consejo me parece fantástico para usar en una discusión. ¿Respetar los turnos de palabra? Un rotundo no. Esta cita me gustó, no solo porque es un consejo interesante, sino porque además refleja perfectamente la personalidad del personaje.

Y hasta aquí la entrada de hoy. ¡Nos leemos en los comentarios!


martes, 10 de julio de 2018

Saga Nacidos de la bruma, Libro III: El héroe de las eras, de Brandon Sanderson


Nº de páginas: 768 págs.
Editorial: S.A. EDICIONES B
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788466643825
Año edición: 2010
Plaza de edición: ES
Traductor: Rafael Marín Trechera

Sinopsis:
Durante mil años los skaa han vivido esclavizados y sumidos en el miedo al Lord Legislador, que ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a la poderosa magia de la «alomancia». Kelsier, el Superviviente, el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin, encuentra a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte. Los dos se unen a la rebelión que los skaa intentan desde hace un milenio y vencen al Lord Legislador. Pero acabar con el Lord Legislador es la parte sencilla. El verdadero desafío consistirá en sobrevivir a las consecuencias de su caída. En El héroe de las eras se comprende el porqué de la niebla y las cenizas, las tenebrosas acciones del Lord Legislador y la naturaleza del Pozo de la Ascensión.
Vin y el Rey Elend buscan en los últimos escondites de recursos del Lord Legislador y descubren el peligro que acecha a la humanidad. ¿Conseguirán detenerlo a tiempo?

Opinión:

Hacer esta reseña no ha sido tarea fácil porque el libro me ha dejado con sentimientos encontrados (y porque tenías muchos trabajos que hacer y exámenes por estudiar). Lo que me ha pasado es que el final me ha parecido brillante, y con final no me refiero a las últimas 20 páginas, sino a las últimas 200 (hay que tener en cuenta el tamaño del libro, 200 no son nada. True). Es lo que le comenté a Omaira: si todo el libro hubiera sido como esas 200 páginas, no le hubiera dado un 5/5, sino un 6/5. De verdad, pero es que no os podéis hacer una idea de lo brillante que es ese final. Hace ya más de una semana que terminé el libro y aún me cuesta poner todos mis sentimientos en palabras. Es un final simplemente perfecto. Cierra el círculo de la historia, es dramático hasta decir basta y te mantiene completamente en tensión (durante 200 páginas, recordemos) hasta el punto de no poder evitar pasar una página tras otra, queriendo saborear cada palabra, pero al mismo tiempo, siendo incapaz porque necesitas saber más. Repito: no os podéis hacer una idea de lo mucho que me ha llegado este final (eres consciente de que has empezado una reseña hablando sobre el final del libro, ¿verdad? Lo sé...no he podido evitarlo...)

¿Y qué pasa? ¿Acaso el resto del libro no es bueno? Por favor, estamos hablando de Sanderson: el libro tiene que ser bueno por narices. Y lo es. El resto del libro no es bueno, es muy bueno, aunque no tanto como el final. Podría hablaros del worldbuilding, pero creo que ya estáis cansados de oírme hablar sobre eso porque lo menciono en cada reseña de los libros de Sanderson (muy cierto). Pero es que merece la pena que lo mencione (ya estamos), pese a que no podáis entender a qué me refiero a no ser que lo leáis por vosotros mismos (Jeanny sabe a qué me refiero, ¿a qué sí?).

En esta trilogía, Sanderson crea un mundo nuevo (momento Laura fangirl, ya os podéis preparar...). Qué digo un mundo, un universo. Como si fuera un dios, elabora sociedades (en plural) de la nada (con sus costumbres, su religión, su estructura social), para luego convertirlas en polvo; construye ciudades (con sus palacios, sus callejones oscuros, sus túneles subterráneos), les prende fuego, y luego envía un río para salvar los restos; inventa héroes a los que retuerce y despedaza para luego, en lugar de arreglarlo, convertirlos en mártires; crea un sistema de magia tan complejo que rompe con las fronteras con la ciencia. Sanderson lo controla todo sin dejarse nada: hace que del cielo solo llueva ceniza, que las plantas sean marrones, que las flores no existan, que las brumas maten y que los mismísimos dioses mueran. Hasta la última página te hace dudar de si volverá a salir el sol otra vez y si, en el caso de que lo haga, ese sol dará luz o lo abrasará todo (por suerte, no ibas a hablar del worldbuilding... No podía no hablar del worldbuilding).
No entiendo estas portadas en las
que los personajes llevan espadas cuando
 en el libro se dice claramente que
 NO pueden llevar espadas ¬¬

Y eso solo antes del desayuno.

La trilogía tiene un total de 2230 páginas. ¿Os hacéis una idea de todo el worldbuilding que cabe ahí? Pues para Sanderson parece que no es suficiente, porque se deja cosas en el tintero y hay elementos que no explica, no porque se le haya olvidado, sino porque no le da la real gana y no son esenciales para la trama. Así que los que tenéis miedo a las largas descripciones aburridas, no temáis: todas las descripciones están muy bien integradas (que estén bien integradas no significa que no existan...¡Chitón!).

Me gustaría destacar en especial el papel de la religión. Todos los libros que he leído hasta ahora de Sanderson dan mucha importancia a la religión. Uno de los ejes de Elantris es la lucha religiosa. En El aliento de los dioses (creo que con el título ya es obvio la importancia de la religión), se nos presenta a dioses en carne y hueso. En esta trilogía se desarrolla mucho la teología como disciplina. Uno de los grandes temas de esta trilogía es cómo aparecen las religiones, por qué surgen y qué sentido tienen. Se busca una explicación a los conceptos del bien y del mal, alejándose mucho de las teorías cristianas. Destacar en especial el tema de las profecías y la crisis de fe de Sazed, especialista en religiones. Y lo mejor es que todas estas reflexiones están ahí, de fondo, vagando, pequeñas reflexiones a las que no prestas atención, que ves como algo secundario, y al final resultan ser el eje de todo.

« - No, mi señor. Kelsier el hombre murió en esos Pozos, y entonces nació Kelsier el Superviviente. Le fueron concedidos un gran poder y una gran sabiduría por parte de una fuerza que está por encima de todos nosotros. Por eso consiguió lo que consiguió. Por eso lo adoramos. Seguía teniendo las limitaciones de un hombre, pero contaba con las esperanzas de una divinidad.

Elend se volvió. Su parte erudita y racional comprendía exactamente lo que estaba pasando. Kelsier estaba siendo deificado poco a poco, su vida convertida en algo cada vez más místico por quienes lo seguían. Kelsier tenía que ser investido con un poder celestial, pues la Iglesia no podía seguir reverenciando  a un simple hombre»

Pasemos a hablar de los personajes. ¡Qué personajes! ¡Qué personajes! (Te has repetido. ¿Y? Era para dar énfasis. Puedo repetirlo todo lo que me dé la gana) Tengo que empezar hablando de Vin, sin duda. No os podéis hacer una idea de la evolución que hace esta chica desde el primer libro, en el que no era ni siquiera la cola de una rata callejera. Y no solo evolución de estatus, sino por dentro, que es lo importante. De la Vin del primer libro no queda nada. Bueno, sí, el pendiente que le regaló su madre, pero ya está. Sufre un cambio brutal y lo mejor es que lo hace porque todas sus acciones tienen sus consecuencias y todo deja huella. Y qué decir de Elend, vamos es que soy fan. ¡Que va a un baile de la aristocracia y mientras baila se pone a leer! (Que yo de Vin le hubiera dado una bofetada. Lo sé, pero es tan monoooo). Lo que me ha gustado de este personaje es cómo evoluciona pero al mismo tiempo no deja de ser quién era. Cómo logra combinar esa faceta suya de erudito pacífico soñador e idealista con la de emperador frío y racional.

«—Os pido vuestras vidas —dijo Elend con voz resonante—, y vuestro valor. Os pido vuestra fe, y vuestro honor: vuestra fuerza, y vuestra compasión. Pues hoy os llevaré a la muerte. No os pido que agradezcáis este hecho. No os insultaré diciendo que es algo bueno, o incluso glorioso. Pero sí os diré esto. Cada momento que luchéis será un regalo para quienes están en esta caverna. Cada segundo que luchemos será un segundo más que miles de personas podrán respirar. ¡Cada golpe de espada, cada koloss abatido, cada aliento ganado es una victoria! ¡Es una persona protegida un momento más, una vida extendida, un enemigo frustrado!Hubo una breve pausa.—Al final, nos matarán —dijo Elend, con voz alta que resonaba por toda la caverna—. ¡Pero primero, que nos teman!»

Y luego están los secundarios, aunque bueno, con el desarrollo que tienen dejan de ser secundarios por completo, especialmente Fantasma, Sazed y Oreseur. Ya los conocemos de los otros libros, pero es que en este se ponen al mando de la narración, en varias ocasiones y eso permite conocerlos bien, además del hecho de que son personajes con un pasado, no han surgido de la nada. Que no os quiero hacer spoiler ni nada (atención spoiler, me lo veo venir), pero llegan a tener un papel en la trama mucho más importante de lo que parece (y aquí el spoiler. ¡Que no es spoiler...! Los pones en sobre aviso, eso es spoiler)

En cuanto al villano, he de decir que tiene poca presencia y al mismo tiempo está siempre presente (sabes que todas las bromas, ambigüedades y minispoilers que estás haciendo desde que has empezado la reseña solo las pillarán los que han leído el libro, ¿verdad?). Me ha parecido un personaje bien construido, muy bien caracterizado, y perfectamente justificado, nada qué ver con lo típico de "es un psicópata" o "es que tuvo una infancia difícil" (razones que a veces van juntas). Es alguien inteligente, que lo tiene todo muy bien pensado y que siempre va dos pasos por delante de los protagonistas. O dos libros y medio, porque siempre ha estado allí, pero los protagonistas no lo sabían. Y lo mejor es que juega con mucha ventaja, así que eso genera mucha tensión.

En cuanto al ritmo, buenoesbastanteirregularyellibrosehacelargo. Y ahora pasemos hablar de lo bien que Sanderson construye todo el tema de la religión porque (ah, no, no, alto ahí, no puedes escaquearte de esta manera. Pero...No, no, no, lo negativo también se dice. Jóo....). El ritmo. Irregular, como digo. El autor quiere abarcar demasiado. Nos cuenta la historia desde el punto de vista de muchos personajes, y dentro de la trama principal, cada uno de ellos tiene su propia historias y sus problemas que aunque son interesantes, hacen que el ritmo de la historia sea lento. Hay acción, es verdad, y la historia no es aburrida, pero sobran subtramas que no aportan nada o que se podrían simplificar.

Eso sí (esta es Laura intentando recuperar de nuevo la atención de su público), como ya os he comentado, las últimas 200 páginas son un no parar, en ese momento, todas las migajas de información que había ido soltando el autor empiezan a unirse todo va cobrando forma muy poco a poco, con la suficiente lentitud como para que te desesperes y quieras buscar las respuestas en internet te formes tus propias teorías. La intriga está muy bien construida y no puedes ver el puzzle completo hasta el último capítulo. Además, que ya me conozco al autor y sé que si hay algo que le gusta hacer es llevar a los personajes al límite, cruzar ese límite y luego, salir airoso de la situación. Por poner un ejemplo, si a un personaje le lanzan un cuchillo, el autor no hace que se aparte en el último segundo, no: deja que le claven el cuchillo, que lo metan en una casa abandonada a la que le pegan fuego y luego, consigue salvar al personaje sin usar un deus ex machina. Por supuesto, esto es claramente un ejemplo que me he inventado yo (ya, tú ahora disimula el spoiler que les acabas de hacer...)

Más cosas (esto se está haciendo eterno. Lo sé, ¡me sabe mal...!). Me han gustado los mensajes que transmite la historia. Me parece importante que un libro no quiera contarnos simplemente la anécdota de lo que les pasa a X personajes, sino que tenga una intención más profunda y que, sin hacer un panfleto, tenga un núcleo y quiera transmitir una idea al lector. En el libro anterior os comentaba que se hablaba sobre la confianza. Bien. En este libro se habla sobre que toda acción tiene sus consecuencias. Acción-reacción. Esa es una constante en todo el libro. Cada movimiento de los personajes tiene unas consecuencias. No se hace  nada en balde. Cada gesto tiene su reflejo. El bien existe porque existe el mal. De forma indirecta, se hace referencia a esta idea constantemente y eso me ha encantado.

Por último (ya era hora de que fueras terminando) quiero hacer mención al romance. Lo cierto es que mi opinión no ha cambiado respecto al último libro, ni tampoco esperaba que cambiara. Vin y Elend hacen muy buena pareja, se ve complicidad y confianza entre ellos, peeeeero parecen más un matrimonio consolidado desde hace décadas que otra cosa. No ho sé, se podría haber sacado mucho drama de esta relación, pero es demasiado fría y distante. Una lástima.

En conclusión, una trilogía que me alegro mucho de haber leído, con un worldbuilding fascinante, unos personajes que evolucionan constantemente y con un núcleo de verdad. El ritmo es algo irregular, pues hay muchas subtramas y eso hace que, pese a haber acción constante, se ralentice la historia. Eso sí: tiene un final de infarto que me ha parecido perfecto.

Y para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:



PUNTUACIÓN...4'5/5!

Primeras Líneas...