sábado, 10 de septiembre de 2022

Visto en las redes 49#

 Hola! ¿Cómo va todo? ¿Qué tal las vacaciones? A mí se me han hecho cortas, como supongo que os pasa a vosotros. Las he disfrutado mucho, pero no he hecho ni la mitad de lo que quería hacer. Eso sí, he aprovechado para leer mucho. ¡No sabéis lo que echaba de menos poder dedicar una tarde entera a leer!

En fin, no me enrollo más y os presento una nueva entrada de Visto en las redes. Esta sección, para los que no lo sepan, se publica bimestralmente y me gusta mucho porque da pie a muchos debates, (aunque no os veo muy por la labor de debatir). Espero que la disfrutéis y que podamos comentar un montón de temas interesantes. ¡No os olvidéis de comentar todo aquello con lo que estéis o no de acuerdo!

Eso sí, antes de nada, empezaré explicando en qué consiste la sección para aquellos que aún no lo sepan. Ya sé que estos párrafos que vienen a continuación son muy repetitivos, pero siempre hay gente nueva que no sabe en qué consiste la sección y me gusta informar de ello. Visto en las redes es una recopilación de todos aquellos tweets que me han parecido interesantes (y a los que he dado retweet) publicados estos dos últimos meses (en esta ocasión en julio y agosto) por diversas personas, y una selección de las reflexiones relacionadas con el mundo literario que he compartido por las diferentes redes sociales. Es decir que... ¡atención, porque podríais salir mencionados en esta entrada! 

Me decidí a crear esta sección como excusa para hacer debates porque sé que algunos de vosotros no me seguís en las redes sociales tranquilos, estáis en la lista negra (tanto porque no os interesa como porque no tenéis una cuenta) y pensé que os podría parecer interesante tener una recopilación de esta información. Así, todos los que no tenéis redes podrías estar al tanto y los que me seguís, pero estáis saturados, podríais tener un resumen. 

Como sabéis, el blog está en varias redes: en Twitter, en Facebook, en Instagram, en The Storygraph, en Goodreads y en Bloguers (podéis acceder a mi perfil de cada red social haciendo click en los enlaces), pero estoy especialmente activa en Twitter, Instagram y Facebook, por lo que en esta sección me centraré en esas redes sociales. 

Repito, como en cada ocasión, que la idea de esta sección no es completamente mía (siempre hay que dar créditos). Me inspiré en una sección muy parecida en el blog de Deja volar tu imaginación llamada Citando a Twitter. En ella, Patt recopilaba algunos de sus retweets favoritos, aunque siempre están relacionados con reflexiones sobre el mundo en general, no centradas en el ámbito literario. Y sin más dilación, os dejo con la entrada:

Visto en Twitter

Muy de acuerdo con Lope de Vega 2.0. Sé de buena mano, pues varios de mis compañeros de universidad eran así, que muchos llegan a la universidad con problemas para redactar, de comprensión lectora y son incapaces de exponer en público porque les da vergüenza o porque no conocen los principios básicos. ¡Y eso la gente de letras, imaginad los que son de otras carreras! También sé de buena mano, pues el año pasado estuve dando clase en Bachillerato, que no se trabaja la expresión oral, que no saben ver lo que se oculta entre letras y que en la escritura solo se da importancia a la ortografía. Creo que no tenemos que bajar el nivel y añadir una asignatura sobre expresión oral y escrita (aunque en mi carrera había una) para ayudar a los alumnos, sino que hay que formarlos desde la base. Por mi parte, intenté hacer algunos análisis de texto más en profundidad, así como dar por hecha la ortografía y centrarme en otros aspectos de la redacción, pero aun así, sé que faltaron cosas por pulir. Pese a todo, si nuestro objetivo es que los universitarios se expresen mejor, ¿no habría que darles una segunda oportunidad para que lo aprendan mediante esta asignatura? ¿Qué opináis?

Aish, admito que soy de la opinión de Clara Albori. Antes compraba libros de segunda mano sin ton ni son, pero desde que estoy con G, empiezo a valorar más las ediciones bonitas, hasta el punto de comprar otra vez el mismo libro en una edición mejor. Pero no es solo eso. Hay un montón de libros a los que ni me acerco a causa de la terrible portada que tienen, especialmente los de fantasía de los años ochenta o noventa. Es increíble cómo una portada u otra puede cambiar tanto mi percepción de un libro. Nunca me hubiera acercado a "La espada de Shannara", "Cantos de Hyperion" o "Malaz" si no fuera por las reediciones. 

Este es un tema de debate que vuelve una y otra vez a ser actualidad cada cierto tiempo. Hay bloggers que ya están hartos de oír hablar de esto, pero entiendo que se incorpora gente nueva al mundillo cada día, por lo que es completamente normal que vuelvan a hablar de esto. En parte, estoy de acuerdo con Ana Mendoza, y en parte no. ¿Mi opinión sobre el tema? Siempre que hagas algo en beneficio de otro, sin que sea de tu interés, deberían pagarte. Si un autor o una editorial quiere que reseñes un libro que no te genera ningún interés, deberían pagarte por esa reseña. Si un autor o una editorial quieren que hagas promoción en tu blog de un libro que no te genera interés, deberían pagarte por la publicidad. Ahora bien, si te piden una reseña o publicidad de un libro en el que realmente estás interesada y que hubieras comprado de todas formas o del que compartes siempre información, por supuesto que debería ser gratis. Así de fácil. Claro, eso hace que haya un desequilibrio y comentarios de "es que este lo hace gratis",a los que yo respondería "pues entonces pídeselo a este". Lo principal es que haya respeto, de manera que, ante las exigencias de un blog, un autor o editorial puede decidir si aceptarlas o no, pero sin insultar a nadie. 

La lectura es un placer, que nunca se nos olvide. Como dice Diana, tenemos que leer a nuestro ritmo, sin tratar de imitar a aquellos que leen más deprisa que nosotros. Eso no quiere decir que disfruten menos de las obras, sino que tienen un ritmo de lectura distinto. Puede que esa gente lea más libros que tú, pero lo importante es disfrutar con aquello que lees. Y lo mismo con el tema de las novedades. ¿Y qué si todo el mundo ha leído determinado libro y tú no? ¿Que hablaran de ello y estarás fuera de la conversación? ¿Que te harán spoiler? Si son buena gente, no te dejarán de lado ni tampoco revelaran cosas de una obra que quieres leer. ¿Cuál os parece que es el problema? ¿Por qué tanta prisa por leer los libros de moda?

Lo siento, pero tenía que compartir este chiste de el Santi, pues me hizo mucha gracia, quizás porque soy algo tonta. Lo cierto es que se puede traducir literalmente al castellano y conserva la misma gracia.

Antes pensaba más como 
 C. G. Drews, pues devoraba los libros, pero ahora me lo tomo con más calma, pues me gusta detenerme al cabo de un par de capítulos y reflexionar tanto sobre la trama como de mis impresiones del libro. Son cosas que si lees del tirón, te pierdes. Además, leer según que obras en un solo día hace que me duela la cabeza. ¿Y no os pasa a vosotros que los libros que habéis leído tan rápido se os olvidan con la misma rapidez?

No es que me adhiera demasiado a la política de LESeditorial, pues eso de usar el elle no me parece normativo, pero si hay algo que me gusta de la editorial son los debates polémicos y los melones que abre de tanto en tanto. En este caso, sigo pensando lo mismo que en el tweet, que hay más libro sobre gays que sobre lesbianas porque las parejas entre hombres son más aceptadas que entre mujeres. Pese a todo, me pareció curioso que mucha gente considerara que había más historias de gays por el hecho de que estas las leían hombres y mujeres, mientras que los romances entre lesbianas solo eran leídos por mujeres. ¿Qué opináis vosotros?

Os va a parecer que me he convertido en la manager de Jennifer, pues encontraréis un montón de tweets suyos en esta entrada, pero ni mucho menos. Simplemente, es que descubrí su cuenta y me sentí muy identificada con un montón de las cosas que decía. En este caso, considero que en inglés los libros están a precios mucho más razonables que en español, pues la mayoría se venden por 12€ en tamaño normal y a 6€ en formato bolsillo, mientras que en español los libros están a 20€ y a 12€ en formato bolsillo. Una locura. Sí que es verdad que en español son de mucha más calidad, pero aun así, la diferencia es abismal. Quiero mejorar mi inglés, y por eso siempre me propongo leer un par de libros al año en ese idioma, pero, por otra parte, no me gustaría dominarlo tanto como para poder leer indistintamente en ambos idiomas, pues el mercado editorial inglés es muy amplio y entonces tendría el doble o el triple de pendientes. 

Soy de la opinión de Jennifer, y creo que muchos de vosotros también. Siempre que voy a alguna parte me llevo un libro, incluso aunque me vaya a encontrar con otra persona. Nunca se sabe cuando una tendrá tiempo libre para leer. Además, según el libro, leo mientras voy caminando. Uno de los pocos casos en los que no me llevo un libro al salir de casa, es cuando cojo el bus con una amiga o cuando salgo a comprar al supermercado. Y en este último caso, alguna que otra vez me he llevado el audiolibro 
 
De nuevo, dudo que sea la única que coincide con Jennifer. Antes leía mucho más en digital que ahora, pues no conocía ni la biblioteca ni la librería de segunda mano. Cuando descubrí esta última, empecé a comprar en papel todos aquellos libros que me habían gustado mucho y solo había leído en digital. Sé que ambos formatos son perfectamente válidos, pero me inclino más por el papel, por el hecho de que verlos habitualmente en la estantería y sentir tanto el tacto como el peso durante la lectura, hace que los recuerde mucho más. ¿Os pasa lo mismo? ¿Soléis comprar en papel vuestros libros favoritos? ¿Os resulta más fácil recordar un libro en papel que en digital? 

Sobre esto que menciona 
Tessa C. Martín ya hemos hablado varias veces en esta sección. Vivimos en una sociedad líquida en la que el tiempo es oro. Toda pasa demasiado deprisa, incluso las novedades en las librerías. El ritmo de publicación es brutal, porque es lo que pide el mercado. Puedo comprender perfectamente la presión que sienten los autores que acaban de publicar, pues deben sentir que tienen que aprovechar el éxito de la primera obra para publicar la segunda antes de que te olviden. Esto me parece terrible, pues por eso no pueden dedicarle todo el mimo y revisiones que harían falta. 
 
Estoy muy de acuerdo con Alhana. La promoción es una de las partes más duras de ser escritor, por lo que una ayuda siempre viene bien. Si una autor te gusta mucho, puedes apoyarles de muchas más maneras que no solo comprando su libro. Yo no lo hago porque nunca tengo mucho contacto con los autores, pero de mis favoritos os hablo con mucha más frecuencia y comparto más a menudo sus publicaciones o información acerca de novedades. ¿Hacéis lo mismo? 

Ya volvemos a estar con Jennifer. Me gustan mucho este tipo de historias, pues si un libro consigue hacerme llorar, es porque me ha calado hondo. Mi madre me critica por leer siempre obras tristes y oscuras (¡y eso que no sabe ni la mitad!), pero es que eso hace que mi realidad sea más luminosa, pues yo vivo muy bien en comparación con los protagonistas de esos libros. Eso sí, no es el tipo de historias que quiero leer continuamente, pues llegaría a insensibilizarme. Es por eso que, por ejemplo leo los libros de Svetlana muy espaciados. 

No coincido con Jennifer en lo de enfadarme y querer volver a empezar, pero sí que me pasa mucho que un personaje tenga una característica fuera de lo común y, pese a ello, yo me lo imagine como me dé la gana. Suele pasarme con cosas poco importantes, como el color del pelo, pero también con otras que afectan a la trama, como que alguien sea cojo, manco o le falte un ojo. Entonces, cuando esa característica tiene relevancia argumental, lo recuerdo, pero luego procedo a olvidarlo de nuevo. Me pasa mucho con los personajes negros, pues como estoy habituada a que la mayoría sean blancos, me cuesta imaginarlos de otra forma. Es el problema que tengo con Jasnah, en el Archivo de las tormentas, y en Blanco y negro, de Malorie Blackman, donde blancos y negros invierten los papeles. ¿Debe pasarle lo mismo a las personas de raza negra, que al leer los imaginan como ellos, pese a que el libro diga que el personaje es blanco?

Aquí sí que estoy totalmente de acuerdo con Jennifer. Los libros que leí con trece años y me gustaron fueron los que me introdujeron de la lectura, pero si los leyera ahora, no pasarían el corte. Lo sé por experiencia, pues he releído algunos y ahora me han parecido una patata. Eso se debe a que mi bagaje es distinto, y lo que para mí antes era innovador, ahora ya no lo es, por ejemplo. Eso no significa que esos libros sean malos de base, los de Gerónimo Stilton son fantásticos, así como los de Kika Superbruja, sino que están escritos para ser disfrutados con una edad y un bagaje lector determinados.
 
Esto que comenta aquí Jennifer va muy en consonancia con lo anterior. Tengo libros que llevan en mi lista de pendientes más de diez años. En ese tiempo, mis gustos han cambiado mucho, de manera que tengo allí obras que en su momento hubiera disfrutado, pero que ahora ya no me satisfacen. El problema es cuando los he comprado en papel, pues en esos casos me veo más en la obligación de leerlos y me cuesta más dejarlos a medias.

De verdad, que no es tan difícil ni me parece una petición tan extraña esta que hace Jennifer. Como os comentaba, antes me daban un poco igual las ediciones, pero lo cierto es que los libros de distintos tamaños quedan fatal, y más si son de una misma saga. Por lo general, suelen ser del mismo tamaño, pero con las series muy largas, a veces a la mitad deciden cambiarlo y el resultado es un desastre. ¿Os suena alguna en la que pase?

En esta ocasión no estoy de acuerdo con 
A tea with Sandra. Los capítulos de tres o cuatro páginas  me desesperan porque me cortan mucho el ritmo y no permiten que me centre en la historia. Además, no soy una persona que necesite terminar el capítulo para cerrar el libro, sino que puedo dejarlo en cualquier momento, pese a que prefiero que sea a final de capítulo. Los libros de Pratchett, por ejemplo, no tienen capítulos, pero sí separación entre escenas, y no es un problema. ¿¿Vosotros preferís capítulos largos o cortos?

¿No os duele la vista con estas palabras que comparte Laura Martín-Pérez? Uf, se me hace rarísimo verlas escritas así, aunque entiendo que es la evolución de la lengua y que hay que adaptarlas. La única que he visto más asiduamente en libros es "oenegé". De las demás, hay alguna que ni me suena, como "mezanine". ¿Vosotros habéis encontrado alguna escrita así en los libros?

Sin duda, este que propone 
C. G. Drews sería el día más feliz de mi vida, un sueño cumplido. ¿Os imagináis poder llevaros todos los libros que quisierais de la librería? A condición de leerlos, por supuesto. Yo me pasaría el día entero decidiendo. Y necesitaría un camión.

Visto en Facebook

Me hizo mucha gracia esta imagen que comparte Carlos Humberto Cacao Figueroa, en parte porque me gustan los secretos. Me encantaría tenerlo, no porque suela beber alcohol, sino para poder presumir de él, aunque hiciera falta destruir un libro en el proceso. Me pregunto cómo lo habrán hecho.  ¿Vosotros tendríais algo así en vuestras estanterías?

De tanto en tanto, Entre montones de libros comparte citas interesantes. Esta de Daniel Saldaña París me pareció muy interesante. Hay muchos libros que hemos abandonado, y eso también forma parte de nuestra historia como lectores. Nuestra biblioteca son todos aquellos libros que hemos leído, aunque ya no estén físicamente allí. El espacio es el que es y muchas veces tenemos que sacrificar unos libros en favor de otros. Pienso en todos esos libros infantiles que tengo guardado en una caja, los que llevé a la casa de campo y que seguramente nunca recuperaré, los que he vendido o llevado a la tienda de segunda mano,... Pese a todo, tampoco me he deshecho de tantos libros, solo ahora empiezo a hacerlo, pues G me está convenciendo de que solo merece la pena guardar aquellos libros que realmente nos han gustado, no todos los leídos. ¿Estáis de acuerdo con él?

De tanto en tanto, os comparto alguna imagen de bancos y esculturas literarias en ciudades como esta que nos enseña Bibliotecas únicas. Me parecen muy originales, creativas y hacen que la ciudad parezca mas literaria.

Este tipo de cosas, como la que nos enseña Las huellas del pasado, me sorprenden un montón. ¿De verdad esto es una máquina de escribir? Increíble. Tiene una forma extrañísima, que me recuerda a un erizo de mar. Algún problema debía tener para que al final se popularizaran las que todos conocemos.

Muy interesante este texto que nos comparte Conecto.mx de Nefertiti Madisson Pipila. La verdad es que es muy triste ir olvidando los libros que leemos, hasta el punto que uno se pregunta para qué leer si luego vamos a olvidarlo. Me gusta la respuesta del maestro, pues es cierto que todas las lecturas dejan una pequeña huella en nosotros, incluso aunque no nos demos cuenta. Esas lecturas moldean nuestra mente y nos hacen ser quién somos y tener los ideales que tenemos. Aunque olvidemos el libro, su mensaje sigue en nuestro interior. Eso sí, la metáfora del colador no me gusta nada, pues si intento colar agua de un río, en lugar de limpio, estoy segura de que el colador quedará muy sucio, porque es un colador y retiene las migas. Pero vaya, lo han intentado.

Visto en Instagram


Me encantan los fotos de Sueños entre letras, de verdad que soy una gran seguidora. Son imágenes muy coloridas, con flores (quizás sea florista), con detallitos relativos a los libros y con composiciones simétricas llenas de cosas, donde ninguna está de más. Además, de forma sutil añade algún dibujo digital, como el sol o los brilli brillis, que aportan un toque a la imagen. La primera me parece muy currada, tanto por el espejo en el que se refleja el libro como por la corona, además de que las flores naranjas y azules combinan muy bien con la portada. La segunda me gusta por la combinación de ambas flores, en consonancia con los libros y en lados opuestos. La tercera me gusta por los tonos y flores azules, así como por los motivos marineros. En cuanto a la última, me parecen muy bien escogidos los tonos pastel, aunque tengo entendido que la historia es chunga. Es más, es increíble cómo ha hecho esa foto tan maravillosa teniendo en cuenta que el libro no le ha gustado nada.

Me gustan estas imágenes de locuraxloslibros por la sencillez, así como por los toques verdes. También destacar que el uso de imágenes digitales aporta un montón a la fotografia, pues realza las plantas. Es cierto que con la primera, el verde pega más que con la segunda, pero de esta última me gustan las plantas de arriba de un tono más oscuro, y la inclusión de los libros de misterio de colores.


Otra persona cuyas fotos me encantan es caos literario. Son fotos sencillas, pero de verdad que los elementos que las acompañan quedan muy bien. Me gusta muchísimo todo el colorido y los elementos florales de la primera imagen, y es increíble la composición de la segunda. Me parece muy currado haber encontrado tantas cosas relacionadas con los asesinatos y el fondo le da un toque oscuro. Letras alrededor de 1984 no podría ser mejor elección, pues representa cómo las palabras intentan ser libres. De la cuarta imagen me gusta el colorido y las letras son muy cuquis. En cuanto a la última, todos esos dulces cuadran a la perfección con el tono alegre y dulce del romance del libro.


Si es que ya sabía yo que karma at books era una artista con las fotos, por mucho que no nos creyera. Me gustan mucho ambos imágenes, tanto por las flores como por los elementos que componen la fotografía como por la posición tan cuidad en la que los han puesto. De la segunda foto, eso sí, tengo que confesar que lo que más me ha enamorado es el cuaderno. Me parece precioso, y además, está relacionado con el libro.





Me gusta mucho esta imagen de Ramonna flowers por los tonos ocres, pues no solo combinan con los colores de la portada, sino que esa flores muertas, una belleza que ya no es, le dan un toque muy tétrico a la imagen, que se corresponde con la oscuridad del libro.





Las fotos de babel reader son una maravilla, pero de todas me quedo especialmente con esta. Es difícil hacer fotos bonitas con el ebook, pero ella lo consigue. Me encantan todos los objetos azules, en especial la tela superior, y los bien posicionados que están, así como la llave que mantiene ocultos los secretos y que recuerda a la intimidad. También la taza y la bandeja recuerdan a la época de la novela, así que todo en la foto es un acierto.





Son muy sencillas estas dos imágenes de Atrapada en unas hojas de papel, pero eso no hace que sean menos bonitas. La primera tiene flores, y con eso ya me gana, pero es que además los colores combinan muy bien con los libros y queda muy simétrico que estén al revés. La segunda, por el fondo, casi parece que esté hecha en un balcón junto al mar. El jarrón con flores también es precioso, pues sus colores azules y ocres combinan muy bien con la portada y transmiten paz.




Puede que a simple vista la foto de Mi rincón privado no sea espectacular pero, ¿no os estáis preguntando cómo la habrá hecho? Porque yo sí. Amontonar todos esos libros así, encuadrar tan bien la foto... y pedirle a otra persona que la haga. A mí me encanta, la pondría incluso de avatar. No me gusta el café, pero aun así, me representa.



A ver, parte del mérito de las fotos de Viridiana Ivashkov es de su gata. La primera imagen me gusta mucho porque, aunque es sencilla, el fondo está muy bien escogido y la iluminación es fabulosa. En cuanto a la segunda, todos los elementos están muy bien relacionados con el libro, incluso la gata, relacionada con las brujas. No me puedo ni imaginar la cantidad de chuches para gatos y horas que le ha requerido hacer esa foto, pero sin duda merece mi reconocimiento.






La última imagen que os comparto es de Roma García. Es también sencilla, pero me encantan los colores y el fondo tan claros, en consonancia con el libro, así como el reloj relacionado con el título. De nuevo, es una imagen que me transmite mucha paz,





Y eso es todo por hoy, que no es poco. Me parece a mí que ya he hablado más que suficiente, por lo que ahora es vuestro turno. ¿Qué opináis de los distintos temas de debate? ¿Cuál es vuestra fotografía favorita? Nos leemos en los comentarios^^

lunes, 5 de septiembre de 2022

Un cuento oscuro, de Naomi Novik

Editorial: Planeta
Temática: Fantasía
Traductor: Julio Hermoso Oliveras
Número de páginas: 688
Título: Un cuento oscuro
Título Original: (Uprooted)
Autor: Naomi Novik
Edición: 1ª Edición: Marzo 2016
ISBN: 9788408151487
Tapa Dura 

Sinopsis:
Agnieszka tiene un don: es capaz de romper, manchar o perder cualquier cosa que lleve puesta en cuestión de segundos. Vive en el valle con su familia y es feliz en su pequeño y asilvestrado hogar. Pero la maligna y retorcida presencia del Bosque se cierne desde hace años sobre todos ellos. Para protegerse, el pueblo confía en el poder de un misterioso mago conocido como el Dragón, el único capaz de controlar con su magia el poder del Bosque. A cambio de protección, pide una sola cosa: cada diez años podrá escoger a una chica y se la llevará a su torre, un destino casi tan terrible como caer presa del Bosque.
El día de la elección se acerca y Agnieszka tiene miedo. Sabe —de hecho todo el mundo sabe— que el Dragón escogerá a Kasia, la más bonita, la más valiente de todas las aspirantes. Y, también, la mejor amiga de Agnieszka. Pero cuando el Dragón llega, para sorpresa de todos, no es a Kasia a quien señala…
Un bosque corrupto.
Un mago poderoso y solitario.
Una joven cuyo poder lo cambiará todo…

Opinión:
Impresión: Del montón

Este es un libro que en un principio no me llamaba mucho, pero a causa de las reseñas positivas que leí, terminé por apuntármelo. Se hubiera quedado guardando polvo junto al resto de pendientes si no hubiera sido porque la autora va a venir a la Celsius y quería leerlo para saber si llevarlo para que me lo firmara o no. Ahora, tras terminarlo, sigo indecisa, pues no me ha convencido mucho y eso que lo recomendaba Rothfuss (al parecer, Rothfuss no es un reseñador de fiar).

En general no ha sido un mal libro, pero tampoco ha sido nada especial. Ni la trama ofrece algo distinto ni está contado de una forma diferente. Es el tipo de libro que sé que voy a olvidar en unos meses. Es más, no lo he leído, pero su argumento me recuerda a The ancient magu's bride. El argumento es muy sencillo: Agnieszka (he tenido que consultar su nombre; normal que no lo recordara) es una joven campesina corriente, pero el Dragón, un mago poderoso que posee las tierras de su familia, durante la ceremonia que se celebra cada diez años, la selecciona para llevársela a su torre. Allí descubre que no es tan malo, que ella puede hacer magia y que él va a ser su maestro. Mientras Agnieszka aprende, debe enfrentarse a la temible amenaza del bosque, donde se esconde algo terrible que corrompe todo aquello que toca. 

No esperéis mucho más, pues es casi todo lo que pasa en 700 páginas: vamos viendo la relación entre Agnieszka y su maestro, los enfrentamientos con el bosque y los problemas de la monarquía. El problema es que no hay giros y la acción es muy escasa. Es más, incluso los momentos de acción se alargan, como es el caso de la batalla final que me resultó interminable. Además, si la novela estuviera centrada en los personajes, tendría un pase y, aunque no me gustara a mí, podría gustarle a G, pero es que ni eso. No hay reflexiones ni dinámicas de personajes interesantes, solo se profundiza en la protagonista y hay mucho relleno. 

La novela se me ha hecho densa y farragosa, en parte porque predomina la narración y la descripción por encima de los diálogos, pero también porque a la obra le ha faltado chicha. No tenía ningún interés en saber cómo iba a continuar ni qué pasaría con los personajes. Más allá de la protagonista (que tampoco) ninguno me ha generado especial interés. Nos intentan vender que al principio Agnieszka es tímida y pasiva, para luego evolucionar, pero yo no me lo he creído. Es cierto que los primeros días tema al Dragón, pero enseguida demuestra el carácter que tiene y su verdadera forma de ser: impulsiva, cabezota y muy segura de sí misma. 

Me parece una lástima que no profundicen en algunos como el Dragón, de cuyo pasado sabemos muy poco. Lo mismo pasa con Kasia, la mejor amiga de la protagonista, por la que se preocupa muchísimo durante la primera mitad, pero de la que se olvida en la segunda parte. 

Me gusta cómo se construye la relación de amistad entre Agnieszka y Kasia, y tienen una escena muy bonita en la que se profundiza en la relación entre ambas, pero no se repite. Además, esperaba que la relación entre ambas derivara en algo más, pues tienen una gran conexión, pero no, en su lugar la autora decide ir a lo seguro y montar un instalove con el Dragón que no se desarrolla en ningún momento.

Aparte de lo ya mencionado hay unas cuantas cosas más que no me han gustado. Una de ellas es la falta de explicaciones respecto al pasado y a la magia. No me ha terminado de parecer justificable los secuestros de El Dragón ni he entendido si las otras chicas también dominaban la magia. Por otra parte, se profundiza muy poco en su funcionamiento. Me ha gustado la contraposición entre la magia técnica y la natural, pero los límites no se explican y me da la impresión de que los personajes pueden hacer cualquier cosa. ¿Por qué es tan valiosa la poción de Corazón de fuego si pueden provocar un incendio con magia?

Además, estaba preparada para encontrarme con una historia muy oscura, pero no lo es en absoluto. Sí, al final mueren algunas personas, pero son personajes que no te importan y no se muestra violencia de forma muy gráfica. No es un libro más oscuro que cualquier otro de fantasía, como El señor de los anillos.

Lo más peculiar es que la novela parece un retelling. Es como si su estructura se basara en un cuento de los hermanos Grim y se hubiera ampliado y desarrollado la historia. El problema es que, para mantener esta apariencia, tiene algunos de los rasgos que estos cuentos que no funcionan en una novela más larga: personajes planos, argumento sencillo y dualidad de buenos y malos.

El final ha sido lo más interesante, pues es cuando aparecen los temas de la obra, pero están tratados con tal superficialidad, que no puedes asimilarlos. Se habla de xenofobia y se critica la destrucción del medioambiente, pero de manera muy apresurada. Una lástima porque son las últimas 60 páginas, cuando la novela debería haber girado en torno a ello.

En conclusión, Un cuento oscuro ha supuesto una decepción. Con un aire a los cuentos tradicionales, estamos ante una historia de fantasía con un argumento sencillo y unos personajes con poca profundidad. Abusa de la descripción y de la narración, así como adolece de falta de ritmo y acción, lo cual hace que sea una historia aburrida. Tiene mensajes interesantes, pero el final es demasiado apresurado. No está mal, pero tampoco produce interés ni te aporta nada.

PD: Os recomiendo que le deis un vistazo a la reseña de La piedra de Sísifo, pues coincido bastante con su opinión.

Cosas que he aprendido:

  • No es tan fácil hacer un retelling

Y ya para terminar, os dejo con mis avances en Goodreads:


PUNTUACIÓN...2'5/5!

Primeras Líneas...

jueves, 1 de septiembre de 2022

Frases memorables: Persona normal

1. «Las cicatrices son muy importantes, hay que lucirlas con orgullo, porque cada una, pequeña o grande, cuenta una historia, tan pequeña o grande como quieras»

2. «Tabla para el náufrago, escudo para el bueno y horca para el ruin, paraguas para el sol y la lluvia, capote de torero, ladrillo que hace paredes, que hace cosas, que hace ciudades, que hace mundos. Es jardín que se puede llevar en el bolsillo, nave espacial que viaja en la mochila, arma que enfrenta las mejores batallas y afronta a los peores enemigos, semilla de libertad, pañuelo para las lágrimas, es cama mullida de claros, el libro te obliga a pensar, a sonreír, a llorar, a enojarte ante lo injusto y aplaudir la venganza de los justos, el libro es comida, techo, asiento, ropa que me arropa, boca que besa mi boca, lugar que contiene el universo».

3. «Uno se hace hombre, se hace más humano, cuando tiene su propia biblioteca, aunque sea un solo libro». 

4. «Casa no son más que paredes, techo para guarecerte de la lluvia, habitaciones especiales donde puedes realizar, sin que nadie te mire, necesidades fisiológicas propias de nuestra especie, área reservada que tiene el colchón en el que duermes. Hogar, en cambio, es donde tienes tus libros; la cama que conserva tu olor, o más bien, el perfume, la esencia de la persona amada; el maravilloso espacio donde los sueños se suceden; el lugar en que te refugias de la maldad; también hay trono de rey o de princesa donde lees sin que nadie te moleste y que en las casas sólo sirve para mear y cagar. Hogar es sinónimo, no de casa sino de calidez, de ternura, de refugio, de ventana para mirar al mundo y la lluvia sin que ésta te moje».

5. «La comida buena, ésa que recuerdas para siempre, tiene por fuerza que contener ingredientes indispensables que no se consiguen en ningún mercado del mundo. Son especias rarísimas y condimentos extraordinarios que se van pasando de generación en generación o adquiriendo lenta, penosamente, a lo largo de la vida. Se llaman amor, solidaridad, imaginación. Luego puedes poner junto con ellos, en la cazuela, todo lo que se te venga en gana porque siempre sabrán a maravilla.»

6. «Las pequeñas cosas son las que a larga se convierten en las grandes historias. La memoria es esa maravilla que se va formando con retazos de conversaciones, un olor, como el de la panadería, un momento justo, un beso, la súbita aparición del sol en el horizonte; en fin, es como una de esas mantas que se hacen con retazos de tela de diferentes colores que aparentemente no encajan unas con otras y que, sin embargo, acaban resultando de una perfecta armonía».

¡Hola a todos! La entrada de Frases memorables de hoy es bastante peculiar por tres motivos: a) Os comparto más citas de lo que suele ser habitual, b) el libro no me gustó demasiado y c) aunque las citas me gustaron en el momento de la lectura, ahora ya no soy de la misma opinión.

El libro del que he sacado las citas fue un boom en su momento, aunque como ha pasado con muchos otros, ahora ya ha caído en el olvido: Persona normal, de Benito Taibo. Es un libro que anima a la lectura y alaba la literatura, pero no hay trama ni misterio. Además, los personajes no evolucionan, y normal, pues son demasiado perfectos, incluso los secundarios. Resulta inverosímil en muchos puntos, tanto porque a todos les encanta leer como por la visión demasiado optimista de la vida que tiene la obra, pues los personajes nunca tienen problemas. A eso hay que sumarle que me molesta que el autor quiera inculcarme su forma de pensar. No me gustan esos aires de superioridad que tiene el autor, pues considera inferiores aquellos a los que no les gusta leer. Sí que es cierto que tiene citas preciosas, pero es más como si se hubiera hecho una lista de enseñanzas y de citas y luego hubiera articulado pequeñas historias a su alrededor. Aquí os dejo el enlace a mi reseña, donde hablo de ello con más profundidad.

En cuanto a las citas, voy a ir comentándolas una a una y, para mayor comodidad, esta vez las he numerado. 

1. Estoy muy de acuerdo con esta cita. Creo que hay que enorgullecerse de las cicatrices, pues demuestran que hemos aprendido una lección. Estas cicatrices, a veces visibles y en otras ocasiones no, hablan acerca de los errores que hemos cometido y cómo hemos aprendido de ellos. Esa cicatriz puede recordárnoslo y servirnos a nosotros mismos de advertencia en el futuro o para que los demás no cometan los mismos errores. Me recuerda a esa concepción japonesa de no tirar los objetos rotos, sino repararlos con oro, mediante la técnica del kintsugi.

2. Aquí está hablando acerca de lo que es un libro. Muy poético todo, pero la mitad no tiene sentido

- Tabla para el náufrago: no. Un náufrago no está preocupado por los libros.
- Escudo para el bueno y horca para el ruin: para la gente buena, que es lectora, los libros pueden valerle para conseguir argumentos, mientras que para la gente "mala" que no lee, los libros y la información que hay en ellos les traerán desgracias, pues otros, más listos, podrán aprovecharse de ellos. Eso es lo que interpreto. Me parece un mal mensaje. ¿Ser buena o mala persona depende de si les o no?
- Paraguas para el sol y la lluvia: Por favor, no.
- Capote de torero: ???????????
- Ladrillo que hace paredes, que hace cosas, que hace ciudades, que hace mundos: vale, los libros construyen mundos de ficción, pero nada más.
- Es jardín que se puede llevar en el bolsillo:
??????????????
- Nave espacial que viaja en la mochila: ?????????????? ¿Porque pueden ser de ciencia ficción? ¿Y?
- Arma que enfrenta las mejores batallas y afronta a los peores enemigos:
No.
- Semilla de libertad: vale, porque leer nos hace libres.
- Pañuelo para las lágrimas: cierto, pueden ofrecerte consuelo.
- Es cama mullida de claros: ?????????????????
- El libro te obliga a pensar, a sonreír, a llorar, a enojarte ante lo injusto y aplaudir la venganza de los justos: igual que las películas.
- El libro es comida, techo, asiento, ropa que me arropa, boca que besa mi boca, lugar que contiene el universo: lo del universo sí, pero, ¿y el resto?

3. ... independientemente de si ese libro es el Mein Kampf, de Adolf Hitler o Comprender y sanar la homosexualidad, de Richard Cohen. Lo importante es leer. Da igual que sean libros tóxicos, si lees serás mejor persona. No estoy nada de acuerdo con este mensaje.

4. Me gusta esta diferencia entre "casa" y "hogar", así como el modo en que lo expresa. Eso sí, el tono es excesivamente poético y hay varias cosas que son lo mismo dicho con otras palabras.

5.  Para empezar, hay platos imaginativos que ha hecho mi madre que han sido un desastre. En segundo lugar, por supuesto que ponerle ganas a todo lo que haces ayuda a que salga mejor, pero os puedo asegurar que más de una vez he hecho algo con toda la ilusión y el cariño del mundo y ha salido una patata. Estoy harta de este mensaje que me parece tóxico de "si lo intentas con todas tus fuerzas, lo lograrás", porque es mentira y hace que te sientas un fracaso. 

6. La Historia está formada por pequeñas historias; eso es lo que crea el todo, y cada una de esas historias importa. Nuestros recuerdos no son concretos, como una película, sino la suma de los cinco sentidos, e incluso de cómo nos sentimos en un momento determinado. Me gusta esa comparación con las mantas hechas de retazos aparentemente inconexos, pero que cobran sentido cuando se ven en su conjunto, al igual que los recuerdos.

Y bueno, eso es todo por hoy. Como veis, ha dado de qué hablar. Ahora es vuestro turno, siento curiosidad. ¿Con qué citas estáis de acuerdo y con cuáles no? ¿Cuál os ha gustado más? ¿Alguna contra que hacerle a mis críticas?