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lunes, 31 de julio de 2023

Frases memorables: Una lectora poc corrent

"- Ho puc entendre - va dir ell-. Sa Majestat necessita una manera de passar el temps.

- ¿Passar el temps? - va dir la Reina-. Els llibres no tenen res a veure amb el fet de passar el temps. Tenen a veure amb altres vides. Altres mons. En comptes de voler passar el temps, Sir Kevin, hom desitjaria tenir-ne encara més. Si hom volgués passar el temps, hom podria anar de viatge a Nova Zelanda."

Lo importante de una cita no es tanto que me guste como que me haga reflexionar. Puede que en su momento (2018) estuviera muy de acuerdo con esta afirmación, pero ya no es el caso. La Reina afirma que los libros no tienen nada que ver con hacer pasar el tiempo, pero no lo argumenta bien, porque simplemente dice que tienen que ver con ver otras vidas y otros mundos. Yo interpreto, porque podría haberse explayado más, que lo que quiere decir es que la lectura no es solo entretenimiento, que es comprender mejor al otro. Y es cierto. Hay libros que exploran la psicología humana y que te hacen ansiar tener más tiempo de vida para seguir leyendo.

Pero no todos los libros son así (ni deberían serlo). Hay otros que son simplemente una forma de hacer pasar el tiempo, de entretenerse, al igual que si viajamos a Nueva Zelanda, por ejemplo. Ya basta de idealizar los libros. Toda forma de arte tiene potencial para el simple entretenimiento y para la introspección. No hay diferencia entre viajar a Nueva Zelanda e impregnarte de su cultura y de su perspectiva del mundo o quedarte en casa leyendo una novela que plasme la vida de los neozelandeses, más allá del hecho de que lo segundo es más barato.

Mi abuela en los últimos años se ha vuelto muy lectora. ¿Sabéis esas colecciones de clásicos que vendían puerta a puerta con suscripciones? Tiene un par y los está devorando, al ritmo de libro por semana. También se ha aficionado a los crucigramas, y si no encuentra la respuesta, no duda en mirar las soluciones. Para ella es lo mismo leer o hacer crucigramas: es una forma de pasar el tiempo. No busca un esfuerzo intelectual (si no encuentra la respuesta al crucigrama, no duda en mirar las soluciones) ni tampoco aprender sobre el mundo (a veces no recuerda qué libros ha leído y cuáles no).

En mi caso, aunque la mayor parte del tiempo procuro adentrarme en novelas que me aporten, a veces necesito desconectar y leo una novela para pasar el tiempo, como podría ponerme a jugar al Tetris. Ejemplo de ello es el libro del que ha salido esta cita. Me pareció curioso el argumento, pero tampoco esperaba gran cosa y no lo fue. Simplemente es una ficción sobre cómo la que fue la Reina de Inglaterra se percata de la importancia de los libros y hace un repaso de algunos clásicos. Por si sentís curiosidad, podéis darle un vistazo a mi minireseña.

Y esto es todo por hoy. Ya he hablado mucho y creo que es vuestro turno.  ¿Os parece que la literatura está demasiado idealizada? ¿Sois de los que leéis para pasar el tiempo? ¿O consideráis que eso es perder el tiempo? ¿O sois más de hacer un cincuenta-cincuenta? ¿Sesenta-cuarenta? ¿Setenta-treinta? Yo, este último.

miércoles, 20 de junio de 2018

Minireseñas: El tren de Bagdad, de Manuel Forcano; Una lectora poc corrent, de Alan Bennett

Título: El tren de Bagdad
Autor: Manuel Forcano
Género: Poesía
Nº de páginas: 88 págs.
Editorial: EDICIONS PROA S.A
Lengua: Catalán
ISBN: 9788484376736
Año edición: 2004

Opinión:

Y hoy os traigo una reseña de otra de mis lecturas obligatorias en catalán. Como sabéis, no me están entusiasmando mucho, y la verdad es que esta no ha sido mucho mejor. Y encima es poesía. Que no tengo nada en contra de la poesía, pero a) no me gusta cuando no se usan figuras retóricas porque sino no me parece el lenguaje bello, b) No me gusta cuando no hay rima ni métrica porque me parece que no está trabajado y c) No me gusta cuando todo son símbolos y lo que se quiere decir se dice en clave, porque interpretar esas cosas no se me da bien. Por suerte, el único de estos puntos que cumple este libro es el segundo, así que hubiera podido ser peor, me ha gustado más de lo que pensaba.

Este poemario es corto, unas 80 páginas y contiene unos 7 poemas de bastante longitud. No es que sean narrativos exactamente, la mayoría son descriptivos, pero como mínimo había un pequeño hilo que hacía que no me perdiera. Todos están relacionados con la estancia del autor en Bagdad y las descripciones de los espacios se me han hecho muy reales.

Por supuesto, hay símbolos, parece que la poesía no puede ser de otro modo (con lo que me gustan a mí los poemas de Bécquer...), pero no me he perdido demasiado porque se entienden si prestas mucha atención, además, me ha dado la impresión de que el poemario entero nos proporcionaba una reflexión, un mensaje sobre el deseo, y que haya pillado eso ya me parece mucho.


En cuanto al lenguaje, no hay métrica ni rima, pero sí se usan numerosas figuras retóricas, entre las que destaca la comparación, la metáfora y las personificaciones. La verdad es que hay imágenes muy sugerentes, desfamiliarizaciones que me han parecido muy bien construidas y que he saboreado con gusto.



Eso sí, pensaba que por lo corto que es lo leería en nada, pero he tardado varias horas y es que la poesía no es lectura ligera. Tenía que pararme a reflexionar a cada verso, releer estrofas y recapacitar a cada página.

Este fragmento sobre los efectos de la guerra me ha gustado mucho

En conclusión, un poemario que está bien, que no es la octava maravilla ni mucho menos, pero que se puede leer. Tiene imágenes y metáforas bien construidas, además de estar ambientado en un lugar poco habitual. No os lo recomiendo, pero si no os queda otra que leerlo, os animo diciéndoos que no no está tan mal.

Y ya para terminar, os dejo con mi avance en Goodreads:



PUNTUACIÓN...2'5/5!


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Autor: Alan Bennett 
Año: 2008
Título: Una lectora poc corrent
Ciudad: Barcelona
Editorial: Anagrama / Editorial Empúries
Traducción: Ernest Riera Arbussà
Páginas: 95 pàg.

Sinopsis:
És un dia qualsevol al Palau de Buckingham i els gossos de la Reina no paren de bordar cap a una banda del jardí per on ella no acostuma a passejar. Seguint-los, la Reina descobreix, aparcada, la biblioteca mòbil de Westminster, una furgoneta antiquada amb un bibliotecari també antiquat i Norman, un treballador de la cuina reial jovenet i pèl-roig, a qui Sa Majestat no havia vist mai. Una mica obligada per les circumstàncies, la Reina s'emporta un llibre en préstec, sense saber que a partir d'aquell moment les visites a la biblioteca i el fet de conèixer Norman li canviaran del tot la vida.La Reina s'aficiona a llegir fins a tal punt que la seva proverbial professionalitat queda en entredit: ja no és tan curosa amb les feines de la Casa Reial, que l'avorreixen mortalment, i només frisa per enllestir-les i tornar a la lectura. No cal dir que l'adquisició d'un hàbit tan perillós com inesperat preocupa enormement la cort i el govern, que faran tot el possible per allunyar de Norman aquesta lectora tan poc corrent i aconseguir que abandoni els llibres.

Opinión:

No soy fan de la metaliteratura, de libros que hablan de libros (con excepción de las antologías de Santiago Posteguillo), pero la protagonista de este libro me parecía curiosa y además había leído buenas reseñas de él. Lo vi de casualidad en la biblioteca y decidí llevármelo. Mi edición está traducida al catalán, pero también está en castellano.

¿De qué va? Pues básicamente, de lo que dice la sinopsis: la Reina descubre su gusto por la lectura. Y en eso se puede resumir todo el libro. No sé exactamente qué esperaba, pero sí que esperaba algo con más sustancia, no he sentido que me aportara nada. Seguimos a la reina de Inglaterra en su trayectoria como lectora, como se enfrasca en clásicos y más clásicos y poco más. Eso sí, me ha parecido curioso cómo todo el mundo ve mal que la reina se vuelva aficionada a la lectura, aunque esperaba que le pusieran más trabas.

Se habla mucho de libros clásicos, pero solo se los menciona por encima, el título y el autor, en ningún momento hay spoilers de argumentos ni nada así, algo que se agradece. Pero no ho sé, no hay grandes discursos en favor de la lectura, ni he sentido la pasión arrolladora de la reina por la lectura, pese a que no para de leer. Además, aunque la lectura cambia a la reina, tampoco he visto una transformación espectacular. Por otra parte, hay alguna que otra reflexión, pero tampoco diría que este sea un libro reflexivo.

Sobre el personaje de la reina, me ha parecido bien caracterizado, es muy realista y tanto su forma de ser como de expresarse se corresponden a un actitud real. Eso sí, no se profundiza en su historia y en su pasado y podría ser la reina de cualquier sitio. También me ha parecido curioso que la reina leyera libros de autores que conoció en su momento pero que no valoró, eso de ser una mujer tan mayor ofrece esa ventaja.

En conclusión, un libro corto y fácil de leer, en el que se repasan los títulos de libros clásicos y en el que vemos cómo alguien se convierte en adicto a la lecturas y las consecuencias que eso tiene. eso sí, me ha sabido a poco y no he conseguido captar el mensaje que nos quería transmitir.



PUNTUACIÓN...2'5/5!