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lunes, 8 de octubre de 2018

Frases memorables: La princesa prometida


"Pienso que lo más asombroso de llorar es que cuando empiezas, crees que no pararás nunca, pero en realidad no dura ni siquiera la mitad de lo que habías creído. Al menos no en términos de tiempo real. En términos de emociones reales es peor de lo que uno piensa..."

"Bill, la vida no es justa. Les decimos a nuestros hijos que sí lo es, pero eso es una barbaridad. No sólo es una mentira sino que es una mentira cruel. La vida no es justa, nunca lo ha sido y nunca lo será"

Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. Voy a ser breve. 


Hoy os traigo algunas frases memorables de La princesa prometida, de William Goldman. Este es un libro muy especial para mí. Normalmente, es aconsejo que le deis un vistazo a la reseña, pero es que acabo de releerla y no le hace justicia. Ninguna reseña le haría justicia. Es un libro con un argumento muy tradicional, pero que de convencional tiene poco. Se trata de una sátira metaliteraria en la que el autor se ríe de con el lector de los cuentos tradicionales y de los tópicos. El autor le habla de tú a tú al lector, se mete en medio de la narración, hace apartes y se burla de todo con un humor inteligente que te deja anonadado. Hay una película, cierto, pero en la película se deja por completo de lado eso que hace tan especial a esta novela y está enfocada exclusivamente en la trama. Una lástima.

En fin, que no estoy aquí para convenceros de leer el libro (en realidad sí), sino para hablaros de dos fragmentos de la novela. El primero me gustó por la verdad que contiene, por la idea de lo relativo que es el tiempo. Es muy cierto eso de creer que una vez que empiezas a llorar crees que no pararás nunca  pero luego resulta que tampoco has estado llorando tanto rato. O como mínimo, no ha sido tanto rato en tiempo real, pero en el momento, los sentimientos son tan intensos que sí que sientes como si hubieras estado horas y horas.

La segunda cita me gustó en parte por caracterizar muy bien la novela y en parte por la crítica que contiene a las novelas. No quiero sonar catastrofista o pesimista, es que la realidad es así: injusta. ¿Cuántas veces a lo largo de vuestra vida os habéis encontrado con una injusticia y nadie ha hecho nada para remediarlo? Esa es otra mentira de la ficción. el protagonista, después de pasar por muchas penalidades, al final se ve recompensado y se hace justicia y tanto él como el villano reciben lo que merecen. Eso en la vida real no pasa: los políticos que estafan no devuelven un duro, los violadores se libran de la cárcel y los okupas pueden quitarte tu casa sin consecuencias. Y no solo eso, también están las pequeñas injusticias diarias: el hombre que se cuela en el metro sin pagar y nadie le pilla, la mujer que se cuela en cola kilométrica del supermercado, el conductor que se pasa el semáforo en rojo, el alumno que saca la misma nota que tú copiando,...Pero en los libros todos tienen su merecido, ¿y eso está bien o mal? ¿La literatura ha de reflejar cómo es el mundo o cómo debería ser? Ahora mismo solo se me ocurren dos novelas injustas (tres si contamos esta): Perdida, de Gillian Flynn y La canción secreta del mundo, de José Antonio Cotrina. Os invito en los comentarios a dejar más recomendaciones.

viernes, 6 de junio de 2014

La princesa prometida, de William Goldman

Desde que vi la película hará unos cinco años, he tenido ganas de leer el libro. Y la verdad es que no me ha decepcionado para nada. Lo único que lamento es haber visto la película, ¡porque ya sabía qué iba a ocurrir!

Aunque claro, si no hubiera visto al película, no conocería el libro así que,...y así un bucle hasta el infinito. En fin, os dejo con la reseña.

Editorial: Ediciones Martinez Roca
Publicación: Febrero 2013
Precio: 18,00€
ISBN: 9788427039728
Páginas: 374

Sinopsis:
La bella Buttercup jura amor eterno a Westley, que parte en busca de fortuna y es asesinado por unos piratas. La doncella, obligada, se promete al príncipe Humperdinck de Florin, un bellaco al cual sólo le interesa la caza.
El mejor esgrimista, el hombre más inteligente y el más fuerte del mundo son contratados por los enemigos de Florin para raptar a Buttercup. En la huida, sufren la incansable persecución de un hombre enmascarado que los retará uno a uno en su propio terreno. En La Princesa Prometida, William Goldman ha reunido todos los elementos clásicos de los grandes relatos, ambientados en un mundo de fantasía medieval, imprimiéndoles su fino sentido del humor. Sus personajes representan a todos los héroes y villanos de nuestros cuentos de infancia y rinden un brillante homenaje a la novela de aventuras.

Opinión:
Impresión: Rozando la perfección

Empecé a leer. Y a leer. Y a leer. Y llevaba 10 páginas leídas y no me enteraba de nada. Incluso llegué a pensar que me había equivocado de libro. O quizás estaba leyendo la biografía completa del autor. O a lo mejor era una historia completamente diferente.

Las primeras páginas, escritas en primera persona, son como un pequeño prólogo hablan de como el autor, de niño, no le gustaba leer, hasta que su padre durante un fuerte pneumonía que padeció de pequeño le leyó La princesa prometida, escrita por el profesor Morgenstern. Desde entonces, el niño/ autor, decidió hacerse escritor, y regalarle ese libro a su propio hijo.

Yo la verdad es que me quedé a cuadros. ¿Y ahora de qué me habla este libro? ¿Pero quién es ese Morgenstern? ¿El autor no era William Goldman? ¿Y entonces por qué dice que el libro no es suyo?

No me quedó otra que investigar a través de google para sacarme de mi error. Para empezar, hay que tener en cuenta que yo soy muy crédula, así que me lo creí todo de pies puntillas. Pero no, toda esa supuesta biografía del autor es completamente falsa. Aunque hay que mencionar la gran inventitiva del autor para hacer uso de un recurso así.

¿Y para qué tomarse tantas molestias? Pues porque así, el autor del libro nos hace que creer que el libro de "La princesa prometida" que tenemos en nuestras manos, no es más que una compilación de las mejores partes de otra obra más amplia. A amén de eso, de tanto en tanto, el propio autor hace diversos comentarios del estilo:

"Sí, aquí he cortado unas 20 páginas del libro original porque tan solo nos narraban el vestuario que la princesa preparó durante su viaje"

Y así, el autor nos cuenta cosas que no vienen a cuento, y hace diversos comentarios, muchos de ellos referentes a "su supuesta infancia". Al darme cuenta de lo complejo que era esto, no he podido más que aplaudir en silencio. ¡Inconcebible! Me he quedado maravillada por lo original de la idea, y porque consigue hacer el libro más real, y más cercano.

Ahora sí, puede que lo haya encontrado un poco excesivo, quizás al principio el autor se ha excedido demasiado al contarnos todo eso sobre "él". Una versión resumida hubiera estado igual de bien. Pero a parte de esta confusión inicial y quizás al lento inicio, lo demás ha sido increíble.

Hacía mucho que no leía una novela tan fantástica como esta. No podía apartar los ojos ni un instante, e incluso, mi hermano se quedó prendado del libro, leyendo por encima de mi hombro.


La trama es muy dinámica, llena de acción, con una descripciones muy exactas, que no aburren ni se andan por las ramas.

Los personajes son una delicia, todos ellos, sin excepción. Son personajes complejos, cada uno con sus detalles, y conocemos muy a fondo sus vidas:

Buttercup es la típica princesita de cuento que espera a que su príncipe azul vaya a rescatarla. Últimamente se critica mucho a este tipo de personajes, por lo que la novela juvenil está plagado de jóvenes valientes que saben valerse por si mismas. Buttercup no es así. Es como una débil mariposa cuyas frágiles alas pueden  quebrarse con la menor brisa. Es una princesa guapa, pero cabeza hueca, y en múltiples ocasiones vemos su falta de conocimientos. Pero aún así, no resulta odioso en ningún momento, pues el lector abraza tanto a los personajes que comprende perfectamente que ella es así, y nada podría cambiarla.


Luego, está Westley. Y es que en presencia de Westley, ningún otro personaje tiene el derecho de llamarse héroe. Y es que Westley es uno de los pocos que tienen el honor de llamarse así. Cada vez que leía sobre él, me quedaba impresionada, con la boca abierta y babeando. Í-N-C-R-E-I-B-L-E. ¡Lo que daría yo por un Westley en mi vida! Me sorprendido por su fuerza, su habilidad, su astucia, su valor,...pero sobretodo, por su capacidad de amar, por todo lo que es capaz de hacer por reencontrarse con Buttercup.

Incluso el malo, el príncipe Humperdinck es un personaje con mucha profundidad, de manera que conocemos su pasado. Y no solo del príncipe, sino también de Iñigo Montoya tu mataste  a mi padres. Disponte a morir y de Fezzik, que me han caído realmente bien, sin importar su papel en el libro.

Quizás lo que más me ha gustado, después de los personajes, es el factor sorpresa, cómo los personajes pasan de estar bien en un minuto y en peligro de muerte al siguiente. Y eso sin contar con las ingeniosas formas de resolver sus problemas, algo que yo valoro mucho.

En cuanto a la historia de amor...preciosa. No había visto algo así desde Titánic. Hacía mucho que no leía sobre una pareja literaria que se quisiera tanto como Buttercup y Westley. ¡Y qué declaraciones de amor! Puede que sean algo cursis, pero son preciosas...


Y no puedo terminar al reseña sin remarcar lo que eh dicho al principio: la participación del autor en la obra.  De cada vez más, sus interrupciones aumentan y consigue hilar tal historia en que realidad y sueño se confunden, llegando a dudar de tu propia sombra. El autor no comete ningún error y hace gala de una maestría asombrosa.

Además, dos detalles que no se me han escapado, es la influencia del avanguardismo (me estoy convirtiendo en una experta en esto de analizar textos), pues, por ejemplo si hay alguien que está
C
A
Y
E
N
D
O

El autor lo escribe así, para darle énfasis. Además, hay constantes interrupciones que incluyen aclaraciones (a veces contradictorias) sobre algunos términos. Un hecho realmente divertido


Y en cuanto al final...explosivo. Os cuento: Resulta que existen dos ediciones del libro, una antes del 25 aniversario y otra posterior. Yo tenía la anterior, y en esa el final era casi redondo muy al estilo La dama o el tigre, pero perfecto. El problema es que en la versión posterior al aniversario, hay un extra, una especie de inicio inconcluso de presecuela. Es bastante interesante, por no hablar de inesperado, pero me ha dejado con mal sabor de boca por ser inconcluso. Aún así, no me arrepiento de haberlo leído, es más, no puedo hacer más que agradecer mi buena estrella por haberlo encontrado.



PUNTUACIÓN...4'5/5!

Primeras Líneas...