Título: La niña y su dobleAutor (es): Alejandro Parisi
Sello: LUMEN
Precio con IVA: 20.90 €
Fecha publicación: 05/2016
Idioma: Español
TAPA DURA CON SOBRECUBIERTA
272 páginas
Medidas: 158 X 237 mm
ISBN: 9788426403049
EAN: 9788426403049
Colección: Lumen
Edad recomendada: Adultos
Sinopsis:
Érase una vez una niña judía inteligente y hermosa que vivía en la ciudad de Lwow con sus padres. Se llamaba Nusia y sus días transcurrían felices... Así podría empezar esta historia si fuera una fábula, pero la peripecia de Nusia Stier de Gotlib es real: en 1939 el ejército ruso invade la ciudad donde ella vive. Pero tras los rusos no hay tregua, tras ellos llegan los alemanes y luego el infierno del gueto. Para salvarse y salvar a los suyos, Nusia se ve obligada a adoptar una falsa identidad: esconderse, mentir, olvidarse de quién era y comportarse como una piadosa jovencita católica le permitió sobrevivir y así sus recuerdos han llegado hasta nosotros.
Opinión:
Me he llevado una
decepción enorme con este libro. En serio. Me encantan las historias
ambientadas en la Segunda Guerra Mundial y procuro leer acerca de diferentes
puntos de vista. No esperaba gran cosa de esta novela. Una historia triste,
como todas las que giran entorno a este tema. Entretenida, pero poco más. El
problema es que la novela no llega ni a eso.
Es la primera novela que
leo acerca de la Segunda Guerra Mundial que no es triste. La trama gira entorno
a las peripecias que debe vivir Nusia que para sobrevivir abandona a su familia y
se hace pasar por una huérfana polaca católica. Es adoptada por una buena
familia y durante lo que dura la guerra no puede ver a su familia. Y ya está.
En serio, no pasa nada más.
Lo que más me ha
decepcionado acerca de esta novela es que a pesar de la guerra, la protagonista
vive feliz de la vida. Este libro recoge las vivencias de Nusia, un ejemplo de la
máxima felicidad que se podía alcanzar durante esa época. Si hubo algún judío
que no padeció en la Segunda Guerra Mundial, esa fue Nusia. No va a ningún campo
de concentración, ni un gueto, no es obligada a matar a nadie, no abusan de
ella, no pasa hambre, no ve morir a los que quiere, no ve todas las salvajadas
de los nazis, no hace nada para salvar al resto de judíos. Nada.
No sé que quería
transmitirnos esta novela, pero a mí no me ha aportado nada. En serio, estoy
exactamente igual que cuando la empecé. Me ha dejado totalmente indiferente. A
ver, puede que la protagonista sufra, está alejada de sus seres queridos, tiene
que renunciar a ser ella misma, pierde a algunos familiares,…pero todas esas
desgracias no son nada en comparación con lo mucho que otros sufrieron.
En serio, me molestó
mucho ver cómo Nusia vivía en la abundancia y tenía toda la suerte del mundo
mientras el resto moría, y ella era incapaz de hacer nada para salvar a nadie.
Como veis, Nusia fue un personaje que no me dijo nada (como el resto de la
novela). Es una chica lista (¡la cantidad de idiomas que aprende!) y una gran
actriz, pues sabe disimular muy bien, pero aparte de eso no tiene absolutamente
nada que la haga destacar.
Y el resto de secundarios
están igual, ni están bien definidos ni tienen profundidad. Todos los
personajes el lector los siente muy lejanos, hasta el punto de que no te
importa si viven o mueren. Hay algunas muertes sí, pero son contadas muy
escuetamente y en tercera persona, nunca en directo, de manera que no te causan
tristeza.
Lo que sí aborda bastante
bien la novela es la crisis de identidad de Nusia. Constantemente tiene que
reprimirse y olvidar quién había sido para convertirse en la joven Slawka una
chica obediente y perfecta, muy católica. Me ha gustado cómo el narrador juega
con sus dos personalidades y según cómo se siente la protagonista en ese
momento o el papel que está representando el narrador la llama Nusia o Slawka
Lo que me ha fallado en
este aspecto es el tema de la religión. Nusia abandona sin ningún tipo de
miramientos el judaísmo y se convierte en católica. No finge, es católica. No
sufre ningún tipo de conflicto moral, la religión no le importa en absoluto y
no se muestra nada reticente a creer en el cristianismo. Slawka es judía de
familia, pero poco más.
Aún así, como ya he
comentado, este libro no es nada triste y aunque se muestran algunas
injusticias, no vemos las brutalidades características de la Segunda Guerra
Mundial, y por lo general los secundarios malviven bastante bien, por lo que
tampoco se puede decir que la intención de esta novela sea mostrar el
padecimiento de los demás.
Una última cosa curiosa
es que Nusia es consciente de la suerte que ha tenido, de lo bien que vive
durante la guerra y se siente culpable. Ver el contraste entre ella y el resto
de judíos en un campo de refugiados es demoledor. Ellos tan rotos y ella tan
entera. Me ha hecho pensar en que no todos los judíos cayeron bajo la fuerza de
los nazis, que algunos de ellos se salvaron del horror, para luego tener que
enfrentarse al sentimiento de culpa por haber estado a salvo mientras los demás
sufrían.
El principal problema que
tengo para calificar la novela es que está basada en hechos reales. Sí, sí, al
parecer ocurrió de verdad, por muy increíble que parezca. ¿Y quién soy yo para
desmentirlo? En todo caso, sigue siendo una narración sin interés. En conclusión, una novela
que no recomiendo para nada.




