Kate de 17 años de edad ha vivido su vida entera en pobreza extrema, con un alcohólico padre y una madre adicta a las drogas, quien abusa severamente de Kate. En la escuela, su ropa de segunda mano la marca como un objetivo. Su negación a defenderse a sí misma la hace el destinatario de las burlas e intimidación de sus compañeros de clase. Esto, hasta el regreso de Henry.
Henry Jamison se mudó lejos seis años antes, justo cuando él y Kate habían comenzado a desarrollar sentimientos por el otro. Él regresa para encontrar a la brillante, divertida, extrovertida chica que había conocido, ahora tímidamente escondiéndose en los rincones, apenas hablándole a cualquiera a su alrededor, sospechosa incluso de él.
Kate no puede descifrar cuál es el juego que Henry está jugando con ella, porque de seguro es un juego. ¿Qué más podría el grandioso, chico popular de su pasado querer con ella?
Kate decide finalmente confiar en las intenciones de Henry, abriendo su corazón a él. Justo cuando parece que él podría ser genuino en su amistad, la tragedia los golpea, amenazando todo en lo que Kate ha trabajado para ganar. ¿Puede Henry ayudarla a sobreponerse de ésta nueva devastación, o los separará por siempre?
Opinión:Impresión: Bueno
Sinceramente, he leído muchos libros cuyas protagonistas son maltratadas, tanto por sus propias familias como en el colegio. En algunos casos, incluso en ambos. Por lo que este libro no ha sido nada nuevo.
También he de admitir que, por la sinopsis y tal, pensaba que el libro sería más ligh, es decir, que la protagonista sería una exagerada y tampoco habría para tanto. Y no, no ha sido así.
Con esta situación es completamente normal que Kate piense que hay algo mal en ella, algo que les diga a los demás que es un fenómeno alguien a quien sólo se puede menospreciar. Hasta que aparece Henry, su único amigo, que se mudó hace más de cinco años. Henry es el único que ve algo en ella y que la ayudará a escapar de las sombras en que se ha convertido su vida.
Me ha gustado mucho la reacción de Kate ante cada gesto amable, siempre desconfiando, dando a entender que ha sido engañada demasiadas veces. En ocasiones ha resultado pasmosa su actitud incrédula y eso sólo nos hace ver con más claridad lo mucho que ha sufrido en toda su vida.Como polo opuesto a su horrible vida, podemos encontrar a Henry, el cual vive en la familia ideal. Sus hermanas pequeñas, han sido adorables, y sus padres encantadores. No podía parar de sonreír en esas pequeñas escenas familiares, un cuento de hadas para Kate
Henry me ha parecido un chico muy dulce y que ama a Kate desde la primera línea. La historia está narrada sólo desde el punto de vista de Kate, por lo que no se le conoce tan profundamente como a ella, y me hubiera gustado ver su modo de ver las cosas.
De la familia de Kate, sin comentarios. La autora, realmente, no hubiera podido crear unos padres más horribles. Cómo mínimo, su padre no abusa de ella, que ya sería el colmo...
Otro personaje que no ha terminado de cuajarme es Jessica, la matona principal. Es ruda a más no poder, pero de golpe, se actitud se suaviza, así, de repente y su explicación no me ha dejado demasiado convencida, puesto que es demasiado precipitado.
En cuanto a la relación amorosa, me ha gustado, aunque es también un poco ligh, pues en toda la novela no pasan de un par de besos inocentes y que casi no destilan pasión o emoción, ya que no están demasiado detallados.
Por último, comentar que el final se me ha hecho algo largo. Era un final muy previsible, pero parece que la autora ha querido alargarlo, alargarlo y alargarlo y no ha terminado de quedar bien.
En fin, este libro no es nada fuera de lo normal pero que recomiendo leer si no habéis leído ningún otro libro del tema
PUNTUACIÓN...2'5/5!



Primeras Líneas...

