"Ya lo dijo Teccam: no hay hombre valiente que nunca haya caminado cien kilómetros. Si quieres saber quién eres, camina hasta que no haya nadie que sepa tu nombre. Viajar nos pone en nuestro sitio, nos enseña más que ningún maestro, es amargo como una medicina, cruel como un espejo. Un largo tramo de camino te enseñará más sobre ti mismo que cien años de silenciosa introspección."
"Sí, mi laúd tenía defectos, pero ¿qué importa eso cuando se trata de asuntos del corazón? Amamos lo que amamos. La razón no entra en juego. En muchos aspectos, el amor más insensato es el amor más verdadero. Cualquiera puede amar algo por algún motivo. Eso es tan fácil como meterse un penique en el bolsillo. Pero amar algo a pesar de algo es otra cosa. Conocer los defectos y amarlos también. Eso es inusual, puro y perfecto."
Y si el otro día os traje las citas de El nombre del viento, esta vez es el turno de El temor de un hombre sabio, su segunda parte. Recuerdo perfectamente que os recomendé muchísimo leer esta trilogía hace cosa de....¿un mes? Bien, ¿qué os ha parecido? Porque supongo que me hicisteis caso y ya la habréis devorado, ¿no? Bueno, en todo caso, esta segunda parte también está recomendadísima, a mí me encantó casi tanto como el primer libro. Y si no creéis que es buena, leed estas citas que os dejo arriba.
¿Por qué he elegido estas? Bueno, ambas me gustaron mucho. La primera voy a analizarla poco a poco, porque sin duda la merece. "Si quieres saber quién eres, camina hasta que no haya nadie que sepa tu nombre". Porque solo cuando estás completamente rodeado de desconocidos, te atreves a ser tú mismo, sin miedo al qué dirán, porque nadie te conoce."Viajar nos pone en nuestro sitio, nos enseña más que ningún maestro, es amargo como una medicina, cruel como un espejo".No podría estar más de acuerdo. Aprendí más alemán viviendo tres semanas en Alemania que en mis seis años de estudio en clase. Al viajar, te encuentras solo, tienes que apañártelas con tus propios miedo, no tienes a nadie que te diga lo que tienes que hacer...y eso te hace espabilar. Es amargo y cruel, pero es la mejor manera."Un largo tramo de camino te enseñará más sobre ti mismo que cien años de silenciosa introspección". Viajar nos hace conocer nuevas culturas, nuevas formas de vida, nuevas perspectivas del mundo; hace que te percates de que haces cosas que hasta ese momento tenías tan automatizadas que ni te dabas cuenta de que las hacías. Y solo así puedes conocerte de verdad. La segunda cita, también es para enmarcar. Especialmente donde dice: "Pero amar algo a pesar de algo es otra cosa. Conocer los defectos y amarlos también. Eso es inusual, puro y perfecto." Con tanto libro y tanta película Disney no hacemos más que buscar una perfección que no existe. Idealizamos el mundo y pensamos encontrar a alguien perfecto, sin darnos cuenta de que nosotros mismos somos imperfectos. Pero, ¿qué más da? Lo difícil es amar los defectos de otra persona. Pensadlo, ¿a qué vuestra pareja tiene defectos, pero aún así le queréis? ¿A que vuestra familia tiene defectos, pero aún así no dejaréis de quererla nunca? En fin, y eso creo que ha sido todo por hoy. Aquí os dejo la reseña de El temor de un hombre sabio, que sé que tenéis muchas ganas de leerla. Y nada más. Os dejo reflexionando y yendo a la librería a comprar el libro (Sí, sé que es domingo, ¿y qué?)
Sí. (suspiro). Al fin me he terminado "El temor de un hombre sabio". Y me ha costado lo suyo. Bueno, aquí tenéis su sinopsis y luego ya os lo comento:
Título: El temor de un hombre sabioAutor: Patrick Rothfuss
Traductor: Gemma Rovira
Editorial: Plaza & Janés, 2011
Páginas: 1270
PVP: 24,90
ISBN: 9788401339639
Sinopsis:
«Todo hombre sabio teme tres cosas: una tormenta en el mar, las noches sin luna y la cólera de un hombre bueno»
Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, héroe y asesino. Kvothe es un personaje legendario, el héroe o el villano de miles de historias que circulan entre la gente. Todos le dan por muerto, cuando en realidad se ha ocultado con un nombre falso en una aldea perdida. Allí simplemente es el taciturno dueño de Roca de Guía, una posada en el camino.
Hasta que hace un día un viajero llamado Cronista le reconoció y le suplicó que le revelase su historia, la auténtica, la que deshacía leyendas y rompía mitos, la que mostraba una verdad que sólo Kvothe conocía. A lo que finalmente Kvothe accedió, con una condición: había mucho que contar, y le llevaría tres días.
Es la mañana del segundo día, y tres hombres se sientan a una mesa de Roca de Guía: un posadero de cabello rojo como una llama, su pupilo Bast y Cronista, que moja la pluma en el tintero y se prepara a transcribir... El temor de un hombre sabio empieza donde terminaba El nombre del viento: en la Universidad. De la que luego Kvothe se verá obligado a partir en pos del nombre del viento, en pos de la aventura, en pos de esas historias que aparecen en libros o se cuentan junto a una hoguera del camino o en una taberna, en pos de la antigua orden de los caballeros Amyr y, sobre todo, en pos de los Chandrian. Su viaje le lleva a la corte plagada de intrigas del maer Alveron en el reino de Vintas, al bosque de Eld en persecución de unos bandidos, a las colinas azotadas por las tormentas que rodean la ciudad de Ademre, a los confines crepusculares del reino de los Fata. Y cada vez parece que tiene algo más cerca la solución del misterio de los Chandrian, y su venganza.
Opinión:
Después de esta insuperable sinopsis, no se puede decir nada más del contenido sin desvelar la historia. Con lo único que no estoy de acuerdo es con la frase final "Y cada vez parece que tiene algo más cerca la solución del misterio de los Chandrian, y su venganza." ERROR. ¡Para nada! Todo lo contrario. Cada vez parece más que esta trilogía va a alargarse...
Bueno, no he empezado demasiado bien la reseña. Primero de todo, he de contaros porque he tardado 10 días en leerme este libro. No es que el libro fuera aburrido, ni pesado, ni que no me gustara, ni que estuviera ocupada...no... Resulta, que como el anterior me gustó tanto, este he decidido leerlo lentamente, turnando la lectura, despacio...El resultado de esta lentitud no me ha gustado, y he decidido no volver a intentarlo. Pero no creáis que no me haya gustado la historia. ¡Ha sido fantástica! Giros trepidantes, conversaciones ágiles y agudas, acciones inesperadas...Este libro no es la segunda parte del "Nombre del Viento", no, es como si hubieran escrito los dos tomos juntos y los hubieran separado por una página al azar. De allí la cohesión entre las dos historias.
De nuevo, la narración, engancha al lector, y aunque el protagonista madura, su vocabulario no, de tal forma que, a diferencia de "el Nombre del Viento", en este libro me he sentido aún más como si fuera el protagonista: cuando Kvothe lloraba, yo me entristecía, y cuando Kvothe era feliz, yo reía a carcajada limpia, aunque no hubiera ningún chiste de por medio. Lo único malo, lo único que no me permitía reír ni ser completamente feliz cuando lo era Kvothe, era que, una parte de mí, sabía que pronto algo malo iba a pasar; y ese "algo malo" es peor de lo que imaginas.
A pesar de que la calidad, con relación al primer libro, no ha disminuido, sí que ha habido momentos que se me han hecho largos, de manera que leía 50 páginas seguidas en las que no pasaba nada relevante. También he encontrado que algunas historias son de relleno. ¿Qué historias? Pues cuentos. De vez en cuando, alguien contaba un cuento. Y tu dices...¡bien! (sarcástico) Una historia dentro de una historia dentro de otra
historia.
Aunque ha habido detalles que me han encantado, como la cultura Adem. ¡Es fascinante! Todas esas costumbres diferentes, el lenguaje, los signos...He de admitir que en un principio me cansaba de Tempi, pues su basta forma de hablar me ponía furiosa, pero, por suerte, se arregla al cabo de poco.
Otro personaje del que me enamoré fue de Elodin. Ingenioso hasta la saciedad y menos loco de lo que aparenta, es un profesor genial, cuyos diálogos consiguen troncharme de la risa.
También encontramos de nuevo a la misteriosa Auri, a la que seguro que a todos los que hayan leído "El Nombre del Viento", le habrán cogido cariño. Su forma de hablar, de niña pequeña (aunque sea varios años mayor que Kvothe), es enternecedora.
Y eso mismo que acabo de decir: Auri es varios años mayor que Kvothe, pero...¿estamos totalmente seguros de eso? Almenos, eso era verdad en el primer libro, pero en este libro, me he hecho un lío con la edad. En teoría, durante el transcurso de este libro ha pasado...un año, en la vida de Kvothe, pero...
a) No se sabe a ciencia cierta cuantos días/meses/años pasa con Felurian.
b) Su forma de actuar y ser, evolucionan rápidamente durante la narración, dejándonos con la imagen de un Kvothe de unos 22 años, aunque en teoría, solo tiene 16.
¿Y que me decís de la edad de Kote? ¿Cuántos años tiene? Yo me lo imaginaba de unos 40 o algo así, pero según se van dando datos, parece tener entre veinte y muchos y treinta y pocos. ¿Cuántos años han transcurrido desde su historia hasta el presente?
Además este libro, no tiene ningún objetivo claro; no sigue la clásica estructura introducción, nudo y desenlace. A Kvothe, quizás lo podríamos relacionar con Hércules, pues es como si un héroe cualquiera de leyenda (yo he puesto el ejemplo de Hércules) empezara a contarnos la verdad detrás de el mito. Y así, nos cuneta cada pequeña batallita de la cual sobrevive (sí, sobrevive, de eso estamos seguros, porque si no, no podría estar contándolo)
Por último, el único problema más que le puedo encontrar, es que la trilogía no me encaja en una trilogía. No. No puede ser. ¿Recordáis la sinopsis del primer libro?
Aún falta todo lo sin tachar para que ocurra. Y...¿qué me decís de lo que pone en la sinopsis de "El Temor de un Hombre Sabio"? Eso de:
Esta cita aparecía en "El nombre del Viento", y lo único relacionado con esta...frase, que he encontrado en el libro es lo de la noche sin luna, que queda bastante claro, pero de lo demás no se dice ni mu. ¿Cuántas páginas tendrá el siguiente tomo para que quepa todo eso? *Edito: Véanse los comentarios
Además de que quedan muchos enigmas por resolver: quién es el mecenas de Denna, quién es realmente Auri, qué se esconde detrás de la puerta de las cuatro placas, qué sucede con los Chandrians...
A pesar de todo, el final, me ha dejado con ganas de más, y voy a seguir esperando el tiempo que haga falta (¡jooo! Creo que aún falta mucho para que se publique el siguiente libro), para terminar de un vez esta hermosa novela que me ha encandilado desde la primera hasta la última página.