viernes, 20 de marzo de 2015

El océano al final del camino, de Neil Gaiman

Ya desde el principio, no estaba muy segura de si leer este libro o no. ¿No os pasa a veces que veis tantas veces algo que os pica la curiosidad? Pues eso.
No tenía ni idea de qué trataba esta novela, pero sabía que el autor era de renombre y que no paraba de ver reseñas por todos lados.
Tuve que haber escuchado mi instinto y haberme apartado, pero ya es tarde.Como podéis suponer, la novela no me ha gustado. Nada.

Y aún así, hacer esta reseña me ha resultado muy difícil,, más que anda porque, al ir a ver si yo era la única que pensaba así, me he dado cuenta de que sí, efectivamente, era la única. Pero bueno, aquí os dejo la sinopsis (para que, si tenéis el valor de leerlo, no lo hagáis a ciegas como yo) y a continuación mis motivos:

Título: El océano al final del camino
Título original: The ocean at the end of the lane
Autor: Neil Gaiman
Traductora: Mónica Faerna
Saga: -
Editorial: Roca
ISBN: 9788499186573
Nº de Páginas: 236
Precio: 17,90€

Sinopsis:
El océano al final del camino es una novela sobre la validez de los recuerdos, la magia y la supervivencia; sobre el poder de la imaginación y la oscuridad que hay dentro de cada uno de nosotros.
  Un hombre vuelve a la zona donde vivió hace cuarenta años para asistir a un funeral. En un arranque incomprensible e inesperado, decide acercarse a la casa de su amiga de la infancia, Lettie. Y es ahí donde los recuerdos que no sabía que tenía empiezan a fluir, como el océano que Lettie insistía que era, en realidad, su estanque. La memoria se mezcla con la fantasía mientras el protagonista nos cuenta un viaje imposible, en un mundo que puede o no existir, repleto de monstruos imaginarios que se hacen reales en el relato de ese niño de siete años. Tan reales como los monstruos que los adultos sí podemos entender y temer, y ante los que la única defensa con la que cuenta el niño son las tres mujeres extravagantes mujeres que viven al final del camino.

Opinión:
Impresión: Sí, claro y los elefantes vuelan

Que un libro no tenga  sentido de la realidad no tiene por qué ser malo. Véase Alícia en el País de las Maravillas. Otros, como este, son más como El bebedor de lágrima. Y creedme: comparar un libro con El bebedor de lágrimas no es bueno, y si no, leed la reseña, leed.

En fin, cómo iba diciendo, hay libros y libros. Y luego está "El océano al final del camino", un mundo a parte. Y nunca mejor dicho. Porque el autor nos presenta dos realidades, la de verdad y la de George, una realidad desde la óptica de un niño de siete años.

Lo cierto es que tenía pensado hacer una reseña mordaz. Iba a hablaros la base de gelatina sobre la que se sustenta la magia, sobre cómo sacarte un gusano del pie con unas pinzas o cómo ahogarte en un cubo, porque en realidad es un océano. Como veis, el libro tiene lecciones importantes.

Pero no, no, ya he dicho que no voy a hablar de eso, porque todo se puede resumir en una cosa: esto no tiene sentido el estilo del autor no me ha gustado.

Y no me ha gustado, porque juega mucho con el lector,  de manera que tenemos que reinterpretar todo lo que está pasando. ¿Qué es real y qué se está inventando George? ¿Cuáles fueron los sucesos de verdad? ¿Qué pasó realmente? ¿Qué está imaginando y cómo lo relacionamos con la realidad?Es como si toda la historia fuera un mal sueño donde no sabes cuando vas a despertar.

Así, agarrándose a esta premisa en que todo podría ser imaginación de George, el autor se inhibe de explicar todos esos elementos mágicos que van apareciendo y hace que aparezcan allí, en mitad de la novela, de manera que no llegamos a saber realmente qué límites tiene esa magia ni qué clase de ser puede aparecer luego.

Aquí tengo que hacer un inciso: hay aspectos de la trama que me han recordado a Un puente hacia Terabithia. Principalmente los protagonistas y toda su imaginación.


George está muy bien perfilado. Me ha parecido un niño muy ingenuo (como cualquiera de siete años de edad), alocado valiente (baja por una cañería des de un segundo piso, eso no lo hago ni yo) y bastante real, a diferencia de las Hempstock, a cada cual más extravagante.



Y aún así, a pesar de que el protagonista es un niño, que la trama es sobre seres fantásticos y bastante previsible, no es para nada una novela infantil. No lo es por el lenguaje complejo y elaborado y por algunas escenas oscuras que inundan las páginas


En fin, desde toda mi subjetividad, no quiero decir que el libro sea malo, simplemente que no es mi estilo y que por eso no me ha gustado.

PUNTUACIÓN...2/5!

Primeras Líneas...

3 comentarios:

  1. ¡Hola! No creo que lo lea, comencé a leer algo de este autor con American Gods y no me gusto nada.
    ¡Besos!

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  2. yo no he leido nada del autor :( pero si que le tengo muchas ganas!

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    Respuestas
    1. Sí, hay gente a la que le encanta este autor, es cuestión de probarlo y ver qué tal.

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"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo." Paul Sweeney