domingo, 26 de octubre de 2014

Mañana lo dejo, de Gilles Legardinier

Tras la recomendación de diversos blogs sobre lo divertida que era esta novela, decidí darle una oportunidad. Además, estaba disponible en la biblioteca, así que, ¡qué mejor ocasión! Una lectura que me ha gustado, pero que tampoco ha sido lo más de lo más. Aquí os dejo la reseña:

Título: Mañana lo dejo
Título original: Demain j'arrête
Autores: Gilles Legardinier
Editorial: Alfaguara
Encuadernación: Rústica con solapas
Nº Páginas: 336
Precio: 18€
ISBN: 9788420413228

Sinopsis:
«¿Hasta cuándo es razonable esperar a que un hombre te bese o intente hacer el amor?»

En la tercera fiesta de divorcio de un amigo, Julie recibe una pregunta inesperada: «¿Qué es lo más estúpido que has hecho en tu vida?». Muchas cosas, piensa, tales como intentar arreglar una toma de electricidad sosteniendo los cables entre los dientes, u obsesionarse por su nuevo vecino con sólo ver su nombre, Ricardo Patatras, escrito en el buzón.

Mientras se dispone a echar por la borda su trabajo en un banco para atender en la panadería de la señora Bergerot, y se hace cargo del pequeño huerto de su vecina, Julie no vacilará en correr todos los riesgos necesarios para conquistar el corazón de ese vecino tan seductor como misterioso.

Opinión:
Impresión: Hay que tomársela con humor.

Sin duda, ha sido una novela divertida, que ha logrado arrancarme más de una carcajada. Quizás sea cosa de la protagonista, nada dada a los estereotipos o quizás a su vida estrafalaria y a la serie de aventuras y desventuras a las que se enfrenta. Por no hablar de su optimista forma de pensar, siempre atenta al comentario mordaz.


La novela está narrada en primera persona, desde el punto de vista de Julie quién tiene una vida tan común y amargada como la mayoría: es una mujer de unos 29 años que vive envuelta en un trabajo que no le gusta, sola después de haber dejado a su novio, junto a sus amigos solteras, despechada y con arduos deseos de encontrar "el amor de su vida". Y entonces, aparece un nuevo vecino, Ricardo Patatras, y su vida da un giro de 180º.

Julie me ha gustado. Tiene ideas brillantes, y además es divertida, esa clase de personas que siempre te sacan una sonrisa. Además, es admirable su decisión de cambiar de vida, de abandonar su trabajo en el banco para trabajar en una panadería. Por no hablar de su altruismo, pues se inmiscuye en la vida de la anciana señora Roudan, a quién visita en el hospital de tanto en tanto, y además cuida de su huerto, a pesar de que casi nunca se habían cruzado más que unas palabras.

Los problemas en cuanto al personaje de Julie aparecen con la llegada de Ricardo Patatras. A partir de aquí Julie se convierte en una obsesa que no sabe pensar en nada más, capaz de cualquier barbaridad con tal de estar junto a él. Vayamos a ver, al principio su actitud es casi comprensible: curiosidad por conocerlo (y ya sabemos que la curiosidad mató al gato), pero ya a mitad de la novela empezamos a dudar a ver si Julie está bajo los efectos de alguna clase de droga, porque su actitud no tiene ni pies ni cabeza.

De verdad, me he encontrado con situaciones más rocambolescas y comentarios más extraños...Y es que por amor se hacen muchas cosas, pero lo de Julie se escapa del sentido común. Ejemplo de ello es que enseguida empieza a sospechar que Ricardo oculta algo. Por nada, una nimiedad. Pero no, ella se empepina en sus historias fantásticas: que si un asesino, que si un agente secreto, que si un ladrón, que si quiere ayudar a escapar a su novia de la cárcel (¿¡!?),...y un sinfín de barbaridades más. ¿Me diréis que no parece algo tocada de la chaveta?


Por eso, conviene tomárselo con humor, en lugar de divagar sobre el estado mental de Julie. A ver, con un personaje más real me hubiera parecido todo más creíble, pero también me hubiera parecido más aburrido. Así que, por una vez, aceptaré este toque de irrealidad.

 En cuanto al resto de personajes, todos me han parecido muy simpáticos y bien perfilados. En especial, la señora Bergerot, la dueña de la panadería, quién me ha parecido todo un encanto, por no mencionar sus increíbles dotes de actriz y sus conocimientos de economía. También he de mencionar a Xavier, un gran amigo de Julie enamorado de los motores, que me ha parecido un tipo genial. Y como no, las curiosas amigas solteras de Julie, cuyas aventuras y payasadas son inolvidables.


La excepción ha sido Ricardo, con quién no se llega a conectar, pues el autor trata de mantener sus sentimientos y su vida en secreto, para conservar el misterio. Eso hace que el lector no aprecie qué es lo que ha enamorado tanto a Julie, como para tenerla besando el suelo que pisa, a parte de su curioso nombre.

Así, la relación amorosa se convierte en algo extraña, pues pasan de conocidos a amigos en un instante, pero no llegan mucho más allá. Algún cumplido, alguna caricia, un beso o dos,...la líneas entre la amistad es muy difusa, sobretodo por parte de Ricardo, quién no es capaz de expresar un solo sentimiento, al contrario de la protagonista, quién podría hablar de él durante días (y lo hace).

En cuanto al final...bueno, el plan de Julie me ha gustado, aunque al principio era muy escéptica, pero lo demás me ha parecido demasiado redondo, demasiado bonito, demasiado rápido.

En conclusión, un libro que no hay que tomarse muy a pecho y que te entretendrá y te hará reír un rato, pero poco más.

PUNTUACIÓN...3/5!

Primeas Líneas...

1 comentario:

  1. No me convence mucho esta vez así que lo dejo pasar.
    Besotes!!!

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"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo." Paul Sweeney