viernes, 19 de abril de 2013

The curse girl, de Kate Avery Ellison

Hola! Hoy os traigo la reseña de un libro que conseguí hace poco. Se trata de "The curse girl", una readaptación del clásico "La Bella y la Bestia". Y es que si lo llego a saber, no lo leo. Últimamente no he hecho más que leer readpataciones. Comencé con Mr. Hyde (de eso hace mucho ya), luego vino Romeo y Julieta, hace menos de una semana, Titánic, y ahora, La Bella y la Bestia. Lo siguiente será El lobo feroz y los tres cerditos, ya veréis.
En fin, el libro no me ha disgustado, sino que ha sido entretenido. Aquí os dejo la sinopsis, y más abajo mi opinión.

Sinopsis:
Cuando su padre trata de robar la magia del misterioso, dueño de la "Casa Curse" a las afueras de su ciudad natal, Beauty, de diecisiete años, se convierte en prisionera de la Bestia.
Pero la Bestia, Will, no es como ella esperaba. Es de la misma edad que ella, por un motivo.También es muy guapo, lo opuesto a lo que cuenta la leyenda

local. Bueno, tal vez el nombre de "bestia" sea metafórico, ya que él es un idiota total.
Entre la siniestra magia de la casa y la actitud de Will, la situación es casi insoportable y Beauty tan sólo quiere escapar. Pero hay complicaciones.La bruja que maldijo a Will le dejó un enigma a resolver y cuatro años para averiguarlo. Y ahora que Beauty se ha convertido en una parte de este cuento de hadas en mal estado, qué mejor que ayudar a Will a averiguar el enigma, para poder romper la maldición, o de lo contrario ella también seguirá estando prisionera en la maldición de la casa.


Opinión:
Como ya he dicho anteriormente, este libro es una readaptación de un clásico y por tanto, pierde todos los puntos de originalidad que puede ganar una novela. O casi todos, pues en muchos aspectos, el libro es muy diferente a la historia inicial, de manera que lo único que tienen en común son algunos personajes y la estructura básica. Por lo demás es algo nuevo e inesperado.

La historia empieza cuando Bee llega a la mansión para salvar a su familia sobre la que pesa una maldición. Este principio no me ha gustado, pues es todo demasiado rápido, apresurado, y no nos da tiempo a conocer a los personajes, ni quién son ni qué hacen allí. El qué hacen allí, se explica bastante más avanzada la lectura, pero eso me ha quedado demasiado lejano como para sentir algo. Sabemos que Bee tiene un padre, hermanastras, una madrastra, amigos y un novio. Pero eso solo lo menciona de pasada y casi no los llegamos a conocer. Me ha faltado eso, saber más de los personajes secundarios, pues son demasiado lejanos.

Ese mismo problema he tenido con Rose, la hermana de Will. Habla poco, lo justo y necesario para saber que aún vive. Pero es que había ocasiones en que no decía ni mu y, cuando hablaba yo pensaba "¡Ahhh...! ¡Si aún está ahí!"

Y ya que hablamos de personajes, quería hablaros de la protagonista, Bee. ¿Bee? ¿Que clase de apodo es ese? Resulta que es la abreviatura de Beauty (modestia aparte). A parte de que su nombre me ha parecido muy pretencioso, en su mayoría la protagonista me ha caído bien. Sólo he logrado encontrarle dos defectos. Por una parte, se preocupa muy poco de su familia, a la cual hecha de menos por no quedar mal, porque sino, ni llega a mencionar su existencia. Y por otra parte he de contaros un secreto: a Bee no le gustan los libros. Puede que esto último no sea importante, es más, me parece bien que no le gusten, pues eso hace más realista al personaje, pues, en vuestro entorno, ¿a cuántas personas conocéis que realmente les guste tanto leer? Pues eso. Pero pasa que la cosa no termina ahí. No es que a Bee no le gusten los libros, es que los odia a muerte. Pero de una manera exagerada, ya que, en su tiempo libre, se dedica a arrancar hojas de los libros y con ellas hacer figuras de origami. Eso me ha dejado con la boca abierta. Acepto que pase de los libros, pero si se atreve a romper uno.... Llegados a este punto había empezado a cogerle manía, pero entonces, la autora se saca de la manga una magia inexistente: las figuras de papiroflexia cobran vida. :o Con esa cara me he quedado. No daba crédito a lo que leía. ¿En serio?

En fin, pasemos un poco de Bee que estoy empezando a cabrearme. Para equilibrar la balanza, os hablaré de Liam, un misterioso prisionero que está oculto en la mansión. Es un personaje silencioso (excepto en la noches, cuando chilla de dolor), cuyos silencios me han encandilado. Y lo mejor de todo: guarda un oscuro secreto. La intriga me ha mantenido en vela toda la novela, incluso me ha parecido más interesante que el aburrido enigma para deshacer la maldición.

Will es el segundo protagonista. Siento no haberos hablado de él anteriormente, pero es que no se me ocurría que decir. Ni ahora estoy muy convencida de lo que voy a decir. Me ha parecido un personaje muy normal. En la sinopsis parece que ha de ser irónico y exasperante, pero no me lo ha parecido demasiado. Está siempre de mal humor y no es miss simpático, por lo menos hasta la mitad de la novela.

Otra cosa que he de nombrar, dejando algo de lado a los personajes, es la entrada en escena de un mundo paralelo lleno de hadas, duendes, elfos,... y otros seres mitológicos cuyo nombre no puedo recordar. Me ha parecido un giro inesperado la presentación de este otro mundo y, aunque al principio parece bastante detallada, poco a poco ha ido cojeando hasta que pierde fuerza y faltan detalles para seguir imaginándola.

En cuanto al final he de decir que es la peor parte del libro. Sin ninguna duda. Es rápido, apresurado, dudoso y confuso. La autora, quiere solucionarlo todo en un abrir y cerrar de ojos y por eso, Bee resuelve el GRAN misterio del enigma en un minuto, de manera que no me he enterado de nada. Creo que voy a volver a leer las últimas veinte páginas, a ver si capto algo.


PUNTUACIÓN...2'5/5!

1 comentario:

  1. La verdad es que prefiero los clásicos, no sé si leerlo, sobretodo por lo que dices del final, aunque me pica la curiosidad...

    Besoos!! :)

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"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo." Paul Sweeney