martes, 12 de febrero de 2013

Looking for Alaska, de John Green

Ya volviendo a poner el blog activo (cosa que no durará mucho pues la semana que viene es la semana de los exámenes finales), os traigo este libro del que hace poco hice un Bellas Portadas. Parece ser que es bastante conocido, pero yo os juro que hasta que lo descargué no había oído hablar de él.

Sinopsis:
 Cansado de su aburrida existencia, Miles, de 16 años, deja su casa para buscar su “gran quizás” en un colegio internado. Ahí su recién descubierta libertad y una enigmática chica, Alaska, lo lanzan de lleno a la vida. Miles se siente que está por alcanzar su objetivo cuando una tragedia inesperada amenaza con arrebatárselo. ¿Cómo la intensidad de la amistad puede terminar en una pérdida devastadora?

Impresión: Interesante

Miles, también apodado Gordo (aunque no lo sea), decide marchar a un internado en busca de lo que él denomina El gran quizás, pero a lo que yo le llamo aventuras. Allí hace amigos, unos chicos fumatas estudiadores, drogadictos inteligentes y macarras divertidos. Vamos, la clase de gente con la que cualquiera que no sea un Guerrero Semanero (O sea, los ricos ¿que tienen los autores americanos contra los ricos? ¿por qué en todos los libros los ricos son iguales?) se juntaría.

La trama, básicamente, se centra en el día a día de Miles, como se adapta en este nuevo entorno, cómo se las apaña para juntarse con la mejor calaña del colegio y como se convierte en ellos.

Miles me ha parecido un buen chico, o al menos al principio. Era un poco raro, sí (¿en serio? ¿Se sabe de memoria las últimas palabras de toda clase de gente famosa? Ya me costaba creer que leyera biografías como para que encima eso. Y yo que me consideraba rara), pero a parte de eso es un buen chico. Hasta que llega a La escuela preparatoria Culver Creek. A partir de aquí, vemos como evoluciona de Regular a Peor.


A parte de Miles, nos encontramos con otros personajes como El coronel (ya olvidé su nombre real), el compañero de cuarto de Miles. Resulta que este es un par de años mayor que Miles, pero se llevan como hermanos (excepto por lo de dar buen ejemplo), así que, ya que la autora se ha molestado en decir que tienen edades diferentes,...¡qué al menos lo aparenten un poquito! Que mira, sí, quizás se notara que El coronel era más experimentado en según qué temas (como álgebra, fumar y beber), pero no había diferencias significativas porque solo parecía que Miles era tímido y punto.

Como personajes más secundarios tenemos a Takumi y Lara, de los cuales, lo dicho, me han parecido muy secundarios. A veces el protagonista ignora su existencia durante semanas, y ni los menciona,...¡normal que ellos se enfaden! Ahora, lo raro es que lo perdonan cada vez. Yo le daría un portazo en la cara y adiós muy buenas.

Luego está Alaska (cuyo nombre aparece en el título). La verdad, me ha parecido una chica muy temperamental. Ya sé que las chicas somos conocidas por tener cambios de humor que no tienen ni pies ni cabeza, pero lo de Alaska era exagerado. Puedo que ese temperamento sea explicado por su oscuro pasado, pero aún así...Imaginaba que algo así le sucedía, y por eso cuando lo cuenta, no me impactó tanto. Creo que de su pasado se hubiera podido dar más que hablar, extenderse algo, conocer más íntimamente a Alaska. Puede que por eso, cuando sucede X no me he impresionado tanto.


Porque, me parece a mi que no os he mencionado que cada capítulo viene con un subtitulo de x días antes, hasta llegar a la mitad de la novela donde tiene lugar X y los subtítulos cambian por x días después. Esa X es algo que no te esperas pero que, no te impresiona tanto como debería.

Pero bueno, antes de terminar con esta primera parte del libro, decir que me han impresionado mucho las borracheras que se pegaban los protagonistas. ¡Y eso que no se puede fumar ni beber en el recinto escolar! ¡No me imagino qué harían si no llega a estar prohibido! Es que cada capítulo, cada capítulo se fuma como mínimo dos cigarrillos, y cada cinco capítulos coge una borrachera. No entiendo como no los pillan más ni como se aguantan luego para ir a clases.

Otro hecho que he de hacer notar son las travesuras. Para ser lo mejores organizando travesuras, he de admitir que han sido un poco penosas. Se les puede un diez de planificación, sí, pero en cuanto a resultados,...mira, les pongo un 6 porque me daban penita. ¡Es que, así como lo pintan parecía que iba a ser algo espectacular, peor luego era algo bastante birrioso! Es más, de la Gran travesura, después de hecha no se oyen ni quejas, ni comentarios, ni chillidos, ni nada, ¡como si la gente no se hubiera enterado!

Y el Águila...en teoría es el vigilante de la escuela, y, aunque al principio me recordaba al profesor Snape, se ha transformado en la señorita McGonagall. ¿Cómo puede perdonar tan fácilmente las jugarretas?

El libro, hace un giro bastante acentuado a la mitad, donde Miles, se nos pone filosófico (pero por una buena razón) de tanto en tanto y hace algunas reflexiones que me han gustado mucho y que me han hecho pensar.

Como detalle comentar que a principio se hace referencia a una pregunta ¿cómo saldremos de este laberinto de sufrimiento? Es algo a tener en cuanto porque, enseguida que la vi pensé "¡oh! ¡segurísimo que responde a esa pregunta al final del libro con una contestación conmovedora!" Y así ha sido. No he terminado de comprenderla toda, pero, aún así, me ha impresionado.


Del final,..no hay mucho que decir, la respuesta a la pregunta, básicamente, aunque quizás también deba decir que, la última participación de Takumi me ha parecido forzada, casi metida casi con pinzas. Por lo demás, solo decir que ha sido una amena lectura.

PUNTUACIÓN...3'5/5!

3 comentarios:

  1. Yo tampoco lo conocía...pero cuando lo sacaste en lo de las portadas, lo miré un poco y ya vi que lo conocía muchísima gente.
    No pinta mal pero por ahora no me lo anoto.
    Un beso!

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  2. No lo conocía pero tiene una pinta terrible y bueno espero que hayas exagerado el tema de beber y fumar sino va ser una locura leerlo.

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"Sabes que has leído un buen libro cuando al cerrar la tapa después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido a un amigo." Paul Sweeney